¡Me ha caído el muerto! (Ghost Town)

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David Koepp, además de ser uno de los cineastas más valorados y pretendidos del Hollywood actual, es todo un experto en argumentos paranormales, fantásticos y/o fantasmales, como atesoran los guiones de "La Muerte os Sienta Tan Bien" o sus numerosas colaboraciones con Spielberg, "Parque Jurásico", "La Guerra de los Mundos" e "Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal" entre otras.
Además, como director también ha hecho sus pinitos, en la reivindicable "El Último Escalón", la menos lograda "La Ventana Secreta", o la comedia que nos ocupa.

Bertram Pincus (Ricky Gervais), un dentista antipático, muere durante unos instantes durante una intervención médica rutinaria. A partir de ese momento adquiere la habilidad de ver gente muerta que le pide ayuda para contactar con los vivos.

Ya iba siendo hora de que uno de los mejores cómicos del momento, la mente creadora de la fantástica serie "The Office", diera el salto a la gran pantalla con un papel protagónico, en vez de ser relegado a meros cameos, como los vistos en "Noche en el Museo" o "Stardust". Ricky Gervais es un auténtico maestro del humor, y por ello no tarda en hacerse amo y señor de una película a todas luces muy por debajo de sus capacidades.
De hecho, los mejores momentos de "Ghost Town" son justamente aquellos en los que el actor tiene vía libre para explayarse, escenas seguramente improvisadas sobre la marcha (partiendo además de chistes poco novedosos pero sí de lo más simpáticos gracias a la fuerte personalidad de Gervais) como la conversación entre el Pincus y la doctora del hospital, por cierto interpretada por una no menos genial Kristen Wiig (una de las estrellas de "Saturday Night Live" que también acostumbra a camear aquí y allá).


Lamentablemente, no puede decirse lo mismo de quienes acompañan al británico en el reparto. La elección de Greg Kinnear y Téa Leoni seguramente sirva para potenciar el aura de comedia clásica que su director y guionista busca a la desesperada pero, al menos para un servidor, son actores nunca han acabado de cuajar como humoristas, y esta no es la excepción. De ella poco se puede decir, se limita a recitar sus diálogos sin demasiado salero y pensando en su finiquito, por lo que el que sale peor parado (en parte también por verse obligado a competir de tú a tú con el propio Gervais) es un Kinnear de mueca constante y enervante, en un papel que vendría a ser la versión opuesta del de Patrick Swayze de "Ghost".

Menciono el film de Jerry Zucker porque de hecho, a fin de cuentas "Ghost Town" casi podría incluirse en el género de la parodia. Koepp toma sin tapujo ni pudor varios elementos de "Ghost", "El Sexto Sentido", e incluso de su propia filmografía y les da la vuelta, pasándolos por un prisma de humor eso sí, respetuoso y autocomplaciente.
Así, los fantasmas de Kinnear y compañía no asustan, sino que molestan y son más bien torpes, y el héroe de la función no quiere ayudarles porque le aburren (y porque es un egoísta y antisocial). Pero en vez de machacar este inusual y bienvenido aspecto, la película apuesta lamentablemente por la vía más convencional, centrándose en el desarrollo de la relación entre Frank y Bertranm, o éste y Gwen. Y es aquí donde "Ghost Town" falla estrepitosamente, mostrándose previsible, intrascendente y pastosa a más no poder (final pretendidamente emotivo incluido).

Afortunadamente, la cosa no se alarga demasiado (la película dura poco más de hora y media) por lo que nunca llega a hacerse aburrida, y permite al respetable pasar un rato más o menos entretenido, dependiendo de las exigencias de cada uno en relación a ella.

En resumidas cuentas, "Ghost Town" es una película plana y decepcionante teniendo en cuenta las posibilidades que ofrece el desternillante Ricky Gervais. Sin embargo, no por ello deja de ser una inofensiva comedia familiar para todos los gustos, que cumple su función de mero pasa ratos y ofrece algún que otro buen momento de humor. Además, traslada por momentos al espectador atrás en el tiempo, hacia una clase de cine olvidada en pros del macarrismo apatowniano, que nunca viene mal. Lástima que a su lujoso envoltorio le corresponda una golosina tan insípida.
5,5/10

Resistencia

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1941. Cuatro hermanos judíos escapan de Polonia tras la ocupación nazi y se adentran en los bosques de Bielorrusia. Una vez allí, los Bielski consuman su venganza por la muerte de sus seres queridos, al tiempo que se organizan para sobrevivir sin ser atrapados. Poco a poco, su leyenda adquiere volumen, llamando la atención de otros supervivientes que se irán uniendo a ellos, así como de la resistencia rusa, que no dudará en hacerse con sus servicios...

Tan impresionante argumento es el que cuenta (o más bien echa por tierra) "Resistencia" ("Defiance"), nueva oportunidad para ver a Daniel Craig alejado de su papel estrella como 007 y para confirmar lo que se viene oliendo con cada una de sus películas: que Edward Zwick debería dejar de hacer cine.
Él solito se encarga de condenar irremediablemente un film seguramente oscarizable en cualquier otra circunstancia, escribiendo un guión de nada más y nada menos que dos interminables horas y cuarto en las que todo lo que sucede (que tampoco es tanto) es previsible, simplón, efectista y lo que es peor, no desprende más emoción que la simple y llana apatía.

Los únicos puntos a favor del film se centran por tanto en la historia real que se esconde tras su adaptación cinematográfica, una suerte de revisión del mito de Moisés con aires de Robin Hood, y en los escasos momentos en que ésta (supuestamente) la respeta o como mínimo se limita a exponerla sin (demasiadas) florituras dramáticas de tres al cuarto.
Así, algunos pasajes referentes a las incursiones del grupo de los hermanos Bielski en territorio enemigo, o la evolución de sus campamentos en pleno invierno, son de lo poco que puede resaltarse de una película que jamás ahonda en ellos para centrarse en cambio en los affaires de cada hermano con algún miembro femenino de su grupo, el endiosamiento del protagonista absoluto (un pobre mártir que deberá superar diversas y tremendamente manidas pruebas de superación física o anímica), o en la evolución de personajes secundarios de insultante banalidad que en lugar de profundizar en el dramatismo de la situación, le restan totalmente su credibilidad convirtiéndose en momentos risibles y/o enervantes por su ridiculez. Valga como ejemplo el consabido personaje fuertote y bobalicón que se emborracha de poder exigiendo más comida que el resto de sus camaradas porque, a su juicio, su labor es más importante...

Como ya hiciera con la no menos insoportable "El Último Samurai", además de las tascas de guión Zwick se encarga también de la dirección (y producción) de "Resistencia", algo que también pasa factura a un film con un excesivo aire a televisión de no ser por los correctos efectos especiales y por la labor de Eduardo Serra, director de fotografía que ya había colaborado con el cineasta en "Diamante de Sangre".
Así, la película se muestra bella pero excesivamente pobre y acartonada, con infinidad de planos carentes de toda personalidad cuando no resultan directamente ridículos tanto por su planificación como por su ejecución. No hace falta saber demasiado de cine, simplemente basta con comparar ésta con cualquier otra cinta del mismo género (sin que sean necesariamente "La Delgada Línea Roja" o "Salvar al Soldado Ryan") para darse cuenta de cómo no deben rodarse escenas de acción bélica.

Con semejante panorama, poco pueden hacer los esforzados actores principales, que se muestran (salvo en el caso de un Jamie Bell al que tampoco se le echaría de menos si abandonara la actuación) más que correctos llevando el peso de la película a sus espaldas, con mención especial para un Daniel Craig especialmente inspirado.

En resumidas cuentas, "Resistencia" es un film decepcionante se mire por donde se mire, siendo su principal y (casi) único causante de males un director que se cree tan capaz como Spielberg estando sus virtudes a la altura de un Uwe Boll cualquiera (y no exagero). Y si digo casi, es porque otro que parece empeñado en adormecer al espectador es un James Newton Howard insoportable que a saber por qué cuenta con una nominación a los Globos de Oro por su composición para la banda sonora.
Con todo, puntuales momentos que remiten a los espíritus más gamers del público (esos ataques a lo "Commandos"), así como la voluntad de los dos protagonistas principales (Craig y un renacido Liev Schreiber) y los aspectos puramente visuales a cargo de Serra, acaban salvando de la total quema a un film cuyo título no podía ser mejor, pues se trata de toda una prueba de resistencia aguantarlo hasta el final sin marcharse de la sala.
3,5/10

Aparecidos

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Vista en el festival de Sitges del año 2007, por fin se ha estrenado en las carteleras españolas "Aparecidos", debut cinematográfico de Paco Cabezas que se suma a esa revolución cinematográfica por la que (afortunadamente) parece querer pasar el cine nacional: ofrecer películas de género fantástico más o menos logradas pero al menos dignas y comercialmente viables (al abarcar a un público mayor que el típico producto nasioná) si por lo menos alguien se preocupara por promocionarlas como Dios manda. Pero una vez más, ha quedado constancia del desinterés general por proteger nuestro cine y por ello, una película cuya repercusión podría haber sido similar a la de, por ejemplo, "El Orfanato" se ha estrenado en el fin de semana del Barça-Madrid, del revienta-taquillas "Ultimátum a la Tierra", y sin apenas mencionarse a nivel publicitario. En fin.

Malena (Ruth Díaz) y Pablo (Javier Pereira), dos hermanos que recorren Argentina, descubren una noche un diario que relata unos crímenes cometidos veinte años atrás. Esa noche, el pasado y el presente se entremezclan. Ante la impotente mirada de los dos hermanos, una familia es perseguida, torturada y exterminada siguiendo paso a paso los hechos descritos en el diario...

Seguramente a muchos les sorprenda el quejido inicial en clave reivindicativo si se relaciona con la valoración final que un servidor le otorga a esta irregular propuesta de terror castizo; pero lo cierto es que si bien el film de Cabezas se muestre por debajo de lo esperado, resultando decepcionante en comparación con el también debut (y también decepcionante) de J.A. Bayona antes citado, o con esa obra maestra que es "[Rec]", no menos cierto es que "Aparecidos" supone una propuesta muy por encima de la práctica totalidad de productos de género estadounidenses, y por tanto una opción más que válida para los que no le exijan demasiado a una sesión de palomitas.

Como ocurría con "El Orfanato", las virtudes del film se encuentran principalmente en la factura técnica con la que Cabezas presenta su historia. Planos elegantes y sobrios, inteligentemente estudiados para desprender un matiz distinto de las impresiones emocionales generales (esos colores oscuros, fríos y opresivos), hacen del debutante director (y de Andreu Rebes, director de fotografía) un cineasta muy a tener en cuenta por su corrección académica.
De este modo, se consigue de manera casi involuntaria que "Aparecidos" se convierta en un film de terror sensiblemente más intenso que cualquier otra muestra de encargo, remake, o revisión USA, con escenas que pueden quedar estampadas en el recuerdo del espectador durante, al menos, algo más de tiempo.

Sin embargo, mucho me temo que poco más que un par de secuencias serán las que querrán rememorarse una vez concluido el visionado del film. Y es que por más que pueda alabarse la labor de Cabezas tras las cámaras, no puede decirse lo mismo de su faceta como guionista, pues en su (noble) intento de mezclar cine de miedo 100% comercial con crítica social, centrado en la dictadura argentina y las incontables víctimas que esta produjo, falla estrepitosamente, conduciendo su opera prima por dos vías que nunca acaban de entrecruzarse, y por consiguiente resultando fallida tanto en su vertiente dramática como en la terrorífica.
Así, "Aparecidos" no acaba de apuntillar en ningún momento, fallando prácticamente todos sus momentos clave y quedándose en un mar de apatía total de la que sólo logra salir en contadas ocasiones, concretamente un par de las (escasas) secuencias de tensión y susto.
Pese a querer mostrarse lo más realista y cruda posible, la película lleva a los personajes a tomar una serie de decisiones completamente descabelladas que le restan toda credibilidad posible, desvirtuándolos y convirtiéndolos en una suerte de heroicos teen-victims a lo Neve Campbell en la sobrevalorada "Scream". Dudo mucho que nadie en su sano juicio perseguiría a un fantasma asesino hasta un sótano completamente a oscuras, contando únicamente con la luz del móvil como linterna; ni se metería en una habitación donde tiene la perfecta seguridad de que van a ocurrir unos asesinatos de lo más salvajes...


A todo ello, desde luego, no ayuda la labor interpretativa de Javier Pereira, el protagonista masculino, que con su cargante y cargada actuación pone de los nervios a un espectador deseoso de ver sufrir a su personaje, y esconde el magnífico trabajo de su compañera femenina, una Ruth Díaz realmente esforzada.

Así las cosas, "Aparecidos" acaba resultando una decepción en líneas generales. Su principal problema radica en querer abarcar demasiada materia argumental, tarea con la que (supongo) buscan una diferenciación conceptual que no encuentran, por lo que la cosa queda en un continuo suceder de clichés que no aportan absolutamente nada nuevo a un espectador que preverá absolutamente todo a los 20 minutos como mucho. De todos modos, consta con un par o tres de momentos de lo más atinados que pueden hacer saltar de sus butacas a más de uno (y eso es más de lo que pueden decir cintas de mayor éxito publicitario como son "The Eye" o "Passengers", por sólo citar un par de ejemplos), por lo que su visionado tampoco ofende e incluso puede satisfacer si no se espera de ella absolutamente nada más de un mero thriller de tintes sobrenaturales.
5/10

Trailer de "Noche en el Museo 2"

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En vista de que me lo pasé teta en la primera, subo el trailer de la secuela de "Noche en el Museo", que vuelve a contar con Ben Stiller en el papel principal, a quien secundan Owen Wilson, Robin Williams, Steve Coogan y, según Imdb, Ricky Gervais y Dick Van Dyke. Además, para esta ocasión se incorporan algunos de los rostros más importantes del panorama cómico americano, como son Bill Hader, Ed Helms y Jonah Hill Ahí va el vídeo.


El Intercambio

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Los Ángeles, 1928. Christine se despide de su hijo Walter y sale a trabajar. Al regresar a casa, el niño ha desaparecido. Empieza una búsqueda que no parece dar frutos hasta que, meses después, le entregan un niño de nueve años que dice ser su hijo. Aturdida por las idas y venidas de la policía, los reporteros y sus propias emociones, Christine le deja quedarse a dormir en su casa, aún sabiendo que no es Walter. Intenta convencer a la policía de que sigan buscando, pero pronto descubre que en esa época una mujer no se enfrenta al sistema si quiere sobrevivir. Tachada de loca e incapacitada, por fin encuentra un aliado. Se trata del reverendo Briegleb (John Malkovich), que la ayudará a luchar contra las autoridades municipales y a encontrar a su hijo.

Por mucho que sus películas puedan despertar más o menos furor, de lo que no cabe duda es de que Clint Eastwood es uno de los directores más en forma del momento (seguramente el último gran director), como demuestran su elegancia, su virtuosismo visual y su diligente trabajo.
Fiel a sus casi imposibles estándares, apenas necesitó de un mes y medio para concluir el rodaje de "El Intercambio", película que toma un guión de J. Michael Straczynski y lo traslada a la gran pantalla sin un solo retoque (a diferencia de lo que suele ocurrir hoy en día, con infinitas re-escrituras, retoques y revisiones), para explicar una historia real que conmocionó a medio a mundo.
Durante poco menos de dos horas y media, asistimos a una terrible espiral de injusticia, dolor y anulación, una búsqueda desesperada por encontrar a un hijo desaparecido, que acaba convirtiéndose en una pugna contra las autoridades por recuperar una dignidad y honradez arrebatadas precisamente por estas últimas.

Así, la película de Eastwood es una mezcla de géneros y conceptos, que enlaza elementos meramente dramáticos con policíacos, denuncia social con auténtico terror (la confesión del niño capturado por la policía hiela la sangre), en un combinado notable pero que, como sucede en toda su filmografía, acaba pecando de irregular pinchando justamente en su ambición por abarcar tamaña diversidad argumental.
Las sensaciones que acaba dejando por tanto este "Changeling" no se alejan demasiado de las que en su día se percibieron con "Million Dollar Baby" o "Mystic River" (con las que comparte algo más, ya sea a nivel visual o temático): se trata de una película (técnicamente perfecta) con numerosos arrebatos dramáticos que afectarán con total seguridad al alma y emociones del espectador, pero que a su vez resulta fría, distante y en ocasiones superficial.

Además, el film cuenta con alguna que otra (chirriante) concesión al cine más comercial, con resoluciones más bien simplistas que buscan exageradamente la lágrima del espectador y algunos recursos visuales de opereta (el cigarrillo consumido del policía escuchando una confesión), así como, sorprendentemente, una banda sonora terriblemente cansina que detiene demasiado el tempo de la acción provocando algún que otro bajón excesivo, lo cual era de todo menos esperable viendo que viene firmada por el propio director.


Sin embargo, no cabe duda de que en relación a los ejemplos antes citados "El Intercambio" sale vencedora, mostrándose mucho más comedida y encauzada, en parte por un guión atípico dentro de la total previsibilidad del conjunto en sus momentos clave (que nos desvelaremos aquí por mucho que se basen en hechos reales) y en parte porque la primera frase que aparece en pantalla, "a true story", no deja de resonar en nuestro subconsciente al asistir a acontecimientos tan difíciles de creer (el propio Straczynski se encargó de alegar junto con el guión toda la información que encontró, traducida en recortes de periódico, archivos policiales, etc).

A todo esto cabe sumarle la portentosa labor de la totalidad de su reparto, capitaneado por una Angelina Jolie de Oscar que con su sola mirada es capaz de transmitir toda la angustia y visceralidad de su personaje. Sin embargo, y pese a que todos los focos apuntan a la estrella, sería de lo más injusto olvidarse de los actores que la acompañan, entre los que destacan unos espectaculares John Malkovich, Michael Kelly, Colm Feroe, y el propio Geoffrey Pierson en las veces de abogado inexpugnable.

Con sus más y sus menos, "El Intercambio" se antoja como una película notable pero no excelente, que encantará a los admiradores del director y a su vez dará más motivos para despotricar sobre él a sus enemigos.
Tal contraste no significa sin embargo que no se convierta en un film de obligada visión por su necesario mensaje entre líneas, todo un huracán para el espectador que de bien seguro tardará en digerir y olvidar.
Ah, y se aconseja ir cargado de clínex.
7/10

Primer póster de "Halloween 2"

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Finalmente, Rob Zombie se hará cargo del guión y la dirección de la secuela de "Halloween: El Origen", que él mismo dirigió en el 2007. Con un estreno previsto para el próximo octubre (2009), la película se llamará simplemente "H2", y en vez de basarse en la segunda parte de la saga original, se limitará a continuar la trama de la primera.
Ahí va el primer teaser-poster.

Cementerio Viviente

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Dicen por ahí que la mejor manera de enfrentarse a los traumas o medios es enfrentarse a ellos. El pasado fin de semana, ojeando un libro especializado en cine de terror, me topé con un fotograma en el que un niño aparecía postrado sobre un hombre, mordiéndole la garganta. Tal imagen me trasportó a mi infancia, cuando en un lluvioso día, hace demasiados años, unos compañeros de clase de tenis y yo nos encontrábamos al reparo en una habitación con televisor y reproductor de vídeo, y ellos, mucho mayores que yo, me hicieron ver la mencionada escena, provocando en mí las consecuentes pesadillas.
Hasta el momento, nunca supe el título de la película, por lo que el trauma no acabó de desaparecer y en alguna que otra ocasión he seguido recordando, con cierto recelo debo admitir, aquellos segundos de auténtico horror que ayudaron a trastornar un poquito más mi dañada mente.
Por tanto, a la que leí la nota al pie de la imagen, y descubrí que se trataba de "Cementerio Viviente" (película que por cierto había pasado por mis manos en numerosas ocasiones, sin llegar a ser vista por la pereza que me supone ver algo con la marca de Stephen King), ni corto ni perezoso fui a comprarla.

Para la mayoría de las familias un traslado de residencia significa un nuevo comienzo. Pero para los Creed, ese traslado puede ser el principio del fin. En la nueva casa muere inexplicablemente su gato. Con su muerte el Dr. Creed descubrirá un gran secreto. Cuando va a enterrar al animal, el Doctor pide ayuda a su vecino, al anciano Sr. Crandall y ambos acudirán al viejo cementerio de animales. Pero no es allí donde enterrarán al gato. Irán más lejos, a un cementerio indio, un lugar misterioso sobre el que se cierne una extraña leyenda: una vez en casa, Creed se encuentra con una terrorífica sorpresa, el gato ha vuelto. No como el animal casero que era, sino como un ser que ya no pertenece a este mundo, un monstruo con los peores instintos. Y sólo es el prólogo de la tragedia que se avecina...


Dirigida por Mary Lambert, conocida básicamente por filmar los vídeos de "Material Girl", "Like a Prayer" o "Like a Virgin" entre otros (¿o es que alguien ha visto "Cementerio Viviente 2" o "Leyenda Urbana 3"?), y guionizada por Stephen King, quien se encarga de adaptar uno de sus relatos, "Cementerio Viviente" es una de esas cintas de terror ochenteras de look deliciosamente añejo, ideal para complementar la cultura basura, palomitera, serie B, retro, o como diablos se le quiera llamar.

Seguramente a día de hoy la película sorprenda tanto como una manzana en una frutería, ya sea a nivel argumental como formal. Mezclando elementos de aquí y de allá, "Pet Sematary" (que así se llama en su versión original) contiene muertos vivientes, fantasmas, zombies, enfermedades degenerativas, maldiciones, apariciones, gore, sustos, viejos chungos, animales rabiosos y niños cabrones. Todo ello embalsamado en una dirección con mucha voluntad pero evidente torpeza (con resultados sonrojantes en más de una ocasión), que acaba por refugiarse en estilismos ajenos para no caer en un pozo de desaciertos de imposible salida. Curiosamente, esas limitaciones técnicas suelen hacerse más visibles cuando el film se acerca a pasajes clave, como el atropello del camión o la entrada a hurtadillas de un infante a casa de una de sus víctimas).
Por otro lado, en cuanto al apartado argumental, es de esperar que tamaño aluvión de conceptos quede cojo de alguna de sus patas, pues no puede tener cabida plenamente satisfactoria en apenas 98 minutos de metraje. Pero empeñado en hacer de sus productos algo más, King no omite ninguno de ellos, más preocupado en que todo lo que (supongo) aparece en su libro de origen quede como mínimo mencionado en imágenes, que en lograr un desarrollo narrativo más profundo, coherente y mejor, a fin de cuentas.
En otras palabras, no son pocas las ocasiones en las que el espectador se enfrenta a cuestiones incompletas, dejadas en el aire a la espera de, por ejemplo, una supuesta versión extendida que las explique y que evidentemente nunca llegó a realizarse.


Aún así, no es de extrañar que muchos la consideren un auténtico mito del género. Sorprendentemente, "Cementerio Viviente" logra sobreponerse a todos sus peros (que incluyen unas actuaciones cuestionables en el mejor de los casos, cameo de King incluido) logrando, y no me pregunten por qué, distanciarse de sus semejantes.
Tal vez se deba precisamente a que tanto la torpeza técnica como sus cabos sueltos juegan a su favor, otorgándole un aura de incomodidad constante en la que uno nunca sabe bien bien si tomárselo a risa (como ocurre con la práctica totalidad de los títulos de época vistos hoy en día) o en serio, sintiendo no pocos escalofríos cuando el gato fija su mirada en la nuestra, agacha las orejas y eriza su pelo, o con los flash-backs (completamente gratuitos) que nos transportan a la infancia de la mujer del protagonista, con una hermana deformada desagradablemente por culpa de la antes mencionada enfermedad degenerativa.
O tal vez sea por un ritmo en constante crescendo, que convierte el film en un entretenimiento tal vez no a la altura de "Posesión Infernal", pero aún así suficiente como para resultar interesante en (casi) todo momento.

Aunque con todo, seguramente el éxito se deba a ese magistral último acto, una espiral de locura, venganza, gore (ojo al primer plano del bisturí cortando la boca de uno de los personajes) y auténtico terror que no se olvidará fácilmente, y que con toda probabilidad sea uno de los mejores momentos en absoluto de la vacilante filmografía de Stephen King.

Sea como sea, al final "Cementerio Viviente" se queda en una propuesta más que atractiva. Con más cabos sueltos que el jersey de un costurero manco, no se le puede negar un encanto especial en la trama central, el camino a la locura de un padre devoto y desesperado. Si bien puede provocar alguna que otra carcajada fruto del envejecimiento, no menos cierto es que logra erizar el vello de la nuca en más de una ocasión, con mención especial para ese niño cabrón capaz de lo más inhumano y vejatorio por mera diversión macabra.
Encantará a los amantes del terror-B que aún no la hayan visto, que incluso notarán algún que otro parecido no sólo con películas anteriores, sino también posteriores (el propio Shyamalan parece haberle rendido puntuales y velados homenajes), y también a los meros curiosos que se acerquen a ella con las expectativas debidamente medidas.
7/10

Trailer de "Lobezno"

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El esperado trailer de la no menos esperada nueva entrega de la franquicia "X-Men" ya se puede disfrutar como es debido. Por lo que se ve en él, parece ser que "X-Men Origins: Wolverine" seguirá una línea bastante fiel a la historieta de Paul Jenkins y Andy Kubert ("Lobezno: Origen", muy recomendable), al menos en lo que al prólogo se refiere. Sin olvidarse claro está del empaque visual de Bryan Singer en su peculiar visión cinematográfica de la Patrulla-X.
Se reconocen además diversos personajes hasta ahora inexistentes en gran pantalla y... bueno, lo demás, lo podéis descubrir vosotros mismos dándole al play.

Di que Sí

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Carl Allen (Jim Carrey) es un hombre aburrido y despechado. Su vida se reduce en ir a trabajar y alquilar películas, hasta que un día se apunta a un programa de autoayuda que se basa en el principio de decir "sí" a cualquier cosa que le sea propuesta. La vida de Carl se transforma así en una inesperada y emocionante aventura, que le lleva a conocer a Allison (Zooey Deschanel), de la que se enamora perdidamente...

Es posible que si se analiza esta película desde un punto de vista meramente objetivo y desapasionado, centrándose, pongamos, en la dirección o la estructura del guión, el resultado sea simplemente mediocre, quedándose en una opción válida solamente para ver en una tarde ociosa o directamente en pantalla pequeña.
De hecho, bajo ese punto de vista debería criticársele tanto a Payton Reed (director) como a Nicholas Stoller (guionista) una falta absoluta de riesgo, filmando y escribiendo como si de un descafeinado encargo se tratara, y por tanto recurriendo a todos y cada uno de los lugares comunes de la comedia romántica, familiar y de superación personal, tanto a nivel artístico como argumental.

Sin embargo, y como siempre defenderá un servidor, el cine puede ser analizado también desde otra perspectiva, aquella que apela a los sentimientos. El cine como emoción. Y aunque en realidad lo que distingue a las obras maestras del resto de películas es la búsqueda de la total conjunción entre ambos prismas, no menos cierto es que hoy en día prácticamente nadie intenta siquiera el ademán de ponerse manos a la obra, por lo que dicha distinción se antoja necesaria para poder disfrutar mejor de cada film por lo que en realidad es.
Y sin lugar a dudas, "Di que Sí" es uno de los mejores ejemplos de la segunda opción.

Mucho más cercana a la vertiente apta de Jim Carrey que de su faceta gamberra (definitiva y desgraciadamente, parece que no regresarán los tiempos de "Ace Ventura"), la película supone una explosión de buenas vibraciones, poco más de 100 minutos de continuo y muy logrado humor al que se suma una trama emotiva y positiva pero poco empalagosa a excepción de su tramo final.
Al actor de "La Máscara", perfectamente comedido tanto en los momentos de delirio humorístico como en los más sentimentaloides, le acompaña un reparto absolutamente magnífico en su función de resultar entrañable, compuesto por la sugerente Zooey Deschanel, Bradley Cooper, Danny Masterson, Sasha Alexander y el omnipresente Terence Stamp entre otros.
Pero sin duda, la verdadera sorpresa la conforma la aparición del encantador neozelandés Rhys Darby, quien como jefe freaky de Carl (en busca de su amistad), repite el papel de "Flight of the Conchords" (serie no menos magnífica, de próximo estreno en televisiones españolas), confirmándose no sólo como lo mejor de la película, sino en más de una ocasión incluso como elemento necesario para revolucionar el ritmo de la misma. Sus fiestas temáticas caseras no tienen desperdicio.


Como es obvio, que sus personajes sean tan atractivos se debe, además de a la labor recital, a un guión al que sería injusto achacarle la antes citada falta de originalidad (centrada principalmente en una conclusión decepcionante) sin reconocerle algún que otro mérito.
Director de "Paso de Ti" y escritor de "Dick y Jane. Ladrones de Risa" (así como de varios capítulos de la serie "Undeclared"), Nicholas Stoller demuestra pertenecer a ese cada vez mayor grupo de humoristas marca Apatow, dotando a su libreto de un humor en ocasiones de lo más socarrón (el episodio con la anciana vecina de Carl) pero sin llegar nunca al desagrado, y en otras más bien surrealista. Así, resulta muy difícil no acercar el personaje de Allison al que encarnó Catherine Keener en "Virgen a los 40", por su forma de madurar (con trabajos de lo más curiosos) y de ver la vida , o el propio protagonista al de Jason Segel en "Paso de Ti".

Todo ello ayuda a componer una sorpresa realmente agradable para los paladares menos puntillosos (es decir, los que son capaces de restarle importancia a temas que aquí no vienen al caso), presentada de manera conservadora pero no por ello menos solvente por otro experto en comedias de corte similar (Reed es el firmante de "Separados" o "Abajo el Amor").
Divertida, agradable, inofensiva y cautivadora, "Di que Sí" avanza sin problema alguno hasta llegar a su tramo final, que presenta una conclusión por debajo de lo esperado por su excesiva falta de progresismo y de interés, que aunque mucho más breve y apresurada que de costumbre (y por tanto apenas molesta) no logra esconder ciertas carencias que merman el resultado final.

Con todo, si se es consciente de los límites en los que se ubica el film, así como de su función, sus claras intenciones y su público objetivo, se puede disfrutar enormemente de una comedia sencillamente deliciosa y entrañable, que clama por el buen rollo general y que es capaz de animarle a uno el día. Y eso nunca está de más, ¿no?
7/10

Nonimados a los Globos de Oro 2009

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Ya tenemos la lista de nominados de la próxima ceremonia de entrega de los Globos de Oro.
Como curiosidades, destacar finalmente la presencia de Heath Ledger en la categoría de mejor actor de reparto, quien deberá competir nada menos que contra Tom Cruise y Robert Downey Jr., ambos nominados por sus fantásticas interpretaciones en la no menos fantástica "Tropic Thunder. ¡Una Guerra Muy Perra!".
Además, destacar lo mucho que han tenido en cuenta a la infravalorada (en España) "Vicky Cristina Barcelona", así como la sorprendente "Escondidos en Brujas", que a la chita callando aparece en varias categorías, entre ellas la de mejor película - comedia o musical junto a la de Woody Allen, "Mamma Mia!" o "Quemar Después de Leer".

En otro orden de cosas, no puede evitar sentirse cierto aroma de déjà vu en lo que a televisión se refiere, con la inclusión obligada de "True Blood" como gran novedad, una serie que de tan buena, ya está empezando a ser vilipendiada por estos lares (y mejor correr un (es)tupido velo sobre la crítica 'especializada' española. Sigan, sigan con sus Alcántaras y sus Garcis).

La ceremonia tendrá lugar el próximo 11 de Enero en el Beverly Hilton Hotel.

MEJOR PELÍCULA - DRAMA
THE CURIOUS CASE OF BENJAMIN BUTTON
EL DESAFÍO - FROST CONTRA NIXON
THE READER (EL LECTOR)
REVOLUTIONARY ROAD
SLUMDOG MILLIONAIRE

MEJOR ACTRIZ - DRAMA
ANNE HATHAWAY, por LA BODA DE RACHEL
ANGELINA JOLIE, por EL INTERCAMBIO
MERYL STREEP, por DOUBT (LA DUDA)
KRISTIN SCOTT THOMAS, por I’VE LOVED YOU SO LONG
KATE WINSLET, por REVOLUTIONARY ROAD

MEJOR ACTOR - DRAMA
LEONARDO DICAPRIO, por REVOLUTIONARY ROAD
FRANK LANGELLA, por EL DESAFÍO - FROST CONTRA NIXON
SEAN PENN, por MI NOMBRE ES HARVEY MILK
BRAD PITT, por THE CURIOUS CASE OF BENJAMIN BUTTON
MICKEY ROURKE, por THE WRESTLER

MEJOR PELÍCULA - COMEDIA O MUSICAL
QUEMAR DESPUÉS DE LEER
HAPPY. UN CUENTO SOBRE LA FELICIDAD
ESCONDIDOS EN BRUJAS
MAMMA MIA!
VICKY CRISTINA BARCELONA

MEJOR ACTRIZ - COMEDIA O MUSICAL
REBECCA HALL, por VICKY CRISTINA BARCELONA
SALLY HAWKINS, por HAPPY. UN CUENTO SOBRE LA FELICIDAD
FRANCES MCDORMAND, por QUEMAR DESPUÉS DE LEER
MERYL STREEP, por MAMMA MIA!
EMMA THOMPSON, por LAST CHANCE HARVEY

MEJOR ACTOR - COMEDIA O MUSICAL
JAVIER BARDEM, por VICKY CRISTINA BARCELONA
COLIN FARRELL, por ESCONDIDOS EN BRUJAS
JAMES FRANCO, por SUPERFUMADOS
BRENDAN GLEESON, por ESCONDIDOS EN BRUJAS
DUSTIN HOFFMAN, por LAST CHANCE HARVEY

MEJOR PELÍCULA DE ANIMACIÓN
BOLT
KUNG-FU PANDA
WALL·E (BATALLÓN DE LIMPIEZA)

MEJOR PELÍCULA EXTRANJERA
THE BAADER MEINHOF COMPLEX (ALEMANIA)
EVERLASTING MOMENTS (SUECIA y DINAMARCA)
GOMORRA (ITALIA)
I’VE LOVED YOU SO LONG (FRANCIA)
WALTZ WITH BASHIR (ISRAEL)

MEJOR ACTRIZ DE REPARTO
AMY ADAMS, por DOUBT (LA DUDA)
PENELOPE CRUZ, por VICKY CRISTINA BARCELONA
VIOLA DAVIS, por DOUBT (LA DUDA)
MARISA TOMEI, por THE WRESTLER
KATE WINSLET, por THE READER (EL LECTOR)

MEJOR ACTOR DE REPARTO
TOM CRUISE, por TROPIC THUNDER. ¡UNA GUERRA MUY PERRA!
ROBERT DOWNEY JR., por TROPIC THUNDER. ¡UNA GUERRA MUY PERRA!
RALPH FIENNES, por THE DUCHESS
PHILIP SEYMOUR HOFFMAN, por DOUBT (LA DUDA)
HEATH LEDGER, por EL CABALLERO OSCURO

MEJOR DIRECTOR
DANNY BOYLE, por SLUMDOG MILLIONAIRE
STEPHEN DALDRY, por THE READER (EL LECTOR)
DAVID FINCHER, por THE CURIOUS CASE OF BENJAMIN BUTTON
RON HOWARD, por EL DESAFÍO - FROST CONTRA NIXON
SAM MENDES, por REVOLUTIONARY ROAD

MEJOR GUIÓN
SIMON BEAUFOY, por SLUMDOG MILLIONAIRE
DAVID HARE, por THE READER (EL LECTOR)
PETER MORGAN, por EL DESAFÍO - FROST CONTRA NIXON
ERIC ROTH, por THE CURIOUS CASE OF BENJAMIN BUTTON
JOHN PATRICK SHANLEY, por DOUBT (LA DUDA)

MEJOR BANDA SONORA ORIGINAL
ALEXANDRE DESPLAT, por THE CURIOUS CASE OF BENJAMIN BUTTON
CLINT EASTWOOD, por EL INTERCAMBIO
JAMES NEWTON HOWARD, por RESISTENCIA
A. R. RAHMAN, por SLUMDOG MILLIONAIRE
HANS ZIMMER, por EL DESAFÍO - FROST CONTRA NIXON

MEJOR CANCIÓN ORIGINAL
“DOWN TO EARTH” — WALL·E (BATALLÓN DE LIMPIEZA)
“GRAN TORINO” — GRAN TORINO
“I THOUGHT I LOST YOU” — BOLT
“ONCE IN A LIFETIME” — CADILLAC RECORDS
“THE WRESTLER” — THE WRESTLER

MEJOR SERIE - DRAMA
DEXTER (SHOWTIME)
HOUSE (FOX)
EN TERAPIA (HBO)
MAD MEN (AMC)
TRUE BLOOD (HBO)

MEJOR ACTRIZ TELEVISIÓN - DRAMA
SALLY FIELD, por CINCO HERMANOS
MARISKA HARGITAY, por LEY Y ORDEN
JANUARY JONES, por MAD MEN
ANNA PAQUIN, por TRUE BLOOD
KYRA SEDGWICK, por THE CLOSER

MEJOR ACTOR TELEVISIÓN - DRAMA
GABRIEL BYRNE, por EN TERAPIA
MICHAEL C. HALL, por DEXTER
JON HAMM, por MAD MEN
HUGH LAURIE, por HOUSE
JONATHAN RHYS MEYERS, por LOS TUDOR

MEJOR SERIE - COMEDIA O MUSICAL
ROCKEFELLER PLAZA (NBC)
CALIFORNICATION (SHOWTIME)
EL SÉQUITO (HBO)
THE OFFICE (NBC)
WEEDS (SHOWTIME)

MEJOR ACTRIZ TELEVISIÓN - COMEDIA O MUSICAL
CHRISTINA APPLEGATE, por ¿SAMANTHA QUIÉN?
AMERICA FERRERA, por UGLY BETTY
TINA FEY, por ROCKEFELLER PLAZA
DEBRA MESSING, por THE STARTER WIFE
MARY-LOUISE PARKER, por WEEDS

MEJOR ACTOR TELEVISIÓN - COMEDIA O MUSICAL
ALEC BALDWIN, por ROCKEFELLER PLAZA
STEVE CARELL, por THE OFFICE
KEVIN CONNOLLY, por EL SÉQUITO
DAVID DUCHOVNY, por CALIFORNICATION
TONY SHALHOUB, por MONK

MEJOR MINISERIE O PELÍCULA PARA TELEVISIÓN
A RAISIN IN THE SUN (ABC)
BERNARD AND DORIS (HBO)
CRANFORD (PBS)
JOHN ADAMS (HBO)
RECOUNT (HBO)

MEJOR ACTRIZ - MINISERIE
JUDI DENCH, por CRANFORD
CATHERINE KEENER, por AN AMERICAN CRIME
LAURA LINNEY, por JOHN ADAMS
SHIRLEY MACLAINE, por COCO CHANEL
SUSAN SARANDON, por BERNARD AND DORIS

MEJOR ACTOR - MINISERIE
RALPH FIENNES, por BERNARD AND DORIS
PAUL GIAMATTI, por JOHN ADAMS
KEVIN SPACEY, por RECOUNT
KIEFER SUTHERLAND, por 24: REDEMPTION
TOM WILKINSON, por RECOUNT

MEJOR ACTRIZ DE REPARTO TELEVISIÓN
EILEEN ATKINS, por CRANFORD
LAURA DERN, por RECOUNT
MELISSA GEORGE, por EN TERAPIA
RACHEL GRIFFITHS, por CINCO HERMANOS
DIANNE WIEST, por EN TERAPIA

MEJOR ACTOR REPARTO TELEVISIÓN
NEIL PATRICK HARRIS, por CÓMO CONOCÍ A VUESTRA MADRE
DENIS LEARY, por RECOUNT
JEREMY PIVEN, por EL SÉQUITO
BLAIR UNDERWOOD, por EN TERAPIA
TOM WILKINSON, por JOHN ADAMS

Trailer de "Viernes 13"

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El día 13 de febrero, al menos en EEUU, se estrenará el esperado (?) pseudo-remake de "Viernes 13", una nueva colaboración entre Michael Bay y Marcus Nispel (productor y director), quienes hace cuatro años ya se reunieron para revisionar la reivindicable "La Matanza de Texas (2004)".
Del trailer poco que decir, salvo que un servidor arde en deseos de ver un Rated R para ver en qué acaba todo esto...

Trailer de "DragonBall Evolution"

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Parece que la esperada adaptación de "Bola de Dragón", llamada a ser la mejor película de acción de los últimos cincuenta años, ya está apunto de caramelo, y por ello ya tenemos a nuestra disposición el primer trailer de tamaña obra maestra. En fin, que están Goku, Bulma, Piccolo... ¡el problema residirá en reconocerles, me temo!
En fin, pasen, vean, y juzguen ustedes mismos.


Trailer de "Terminator Salvation"

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Con su estreno previsto para el próximo 22 de Mayo, ya se ha hecho oficial el primer trailer (como Dios manda) de la cuarta entrega de la saga "Terminator".
"Terminator Salvation", dirigida por McG, cuenta con Christian Bale en el papel protagonista (John Connor), al que acompañan Sam Worthington, Bryce Dallas Howard y Helena Bonham Carter...


Ultimátum a la Tierra

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Recordada aún a día de hoy como una de las mejores y más entrañables películas de ciencia-ficción de todos los tiempos, "Ultimátum a la Tierra" (dirigida en 1951 por Robert Wise) resulta sorprendentemente actual en alguno de sus discursos, perfectamente aplicables a determinadas decisiones tomadas por alguno de los (ex)líderes mundiales.
Habida cuenta del valor residual adquirido con el paso del tiempo, y de la calidad artística del film de por sí, las mentes pensantes de Hollywood han decidido darle un lavado de cara para actualizarla definitivamente en todos y cada uno de sus apartados.
Dirigida por Scott Derrikson ("El Exorcismo de Emily Rose") y protagonizada por el actor más marciano del momento, Keanu Reeves (interpretando precisamente al extraterrestre de la función), al que secundan Jennifer Connelly, Kathy Bates, Jaden Smith, John Cleese, Jon Hamm y Robert Knepper, "Ultimátum a la Tierra" aterriza estas navidades en los cines de todo el mundo (o casi), con el objetivo de convertirse en el último rompetaquillas del año.

La Dra. Helen Benson se encuentra cara a cara con un extraterrestre llamado Klaatu que ha viajado por el universo para advertir a la humanidad sobre una inminente crisis global. Cuando fuerzas que están más allá del control de Helen tratan al extraterrestre como a un ser hostil y se niegan a su petición de dirigirse a los líderes mundiales, ella y su hijastro Jacob descubren las letales ramificaciones que subyacen en la afirmación de Klaatu de que es un "amigo de la Tierra". Ahora Helen debe encontrar el modo de convencer a la entidad que ha sido enviada para destruirnos de que la humanidad es digna de ser salvada, aunque puede que sea demasiado tarde. El proceso ha comenzado.

Resulta tan curiosa como preocupante la facilidad con que los estudios hollywoodienses echan a perder oportunidades de lujo, y puestas a huevo, para realizar una buena película, aunque por buena simplemente se entienda entretenida, cumplidora, o como se quiera ver.
Hace unos meses llegaba a nuestras carteleras uno de los mayores bluff del año, "Max Payne", cuyo mayor error residía en el completo rechazo (y me atrevería a decir desprecio) de la línea argumental de su original, en ese caso un díptico de videojuegos sonrojantemente superiores al producto cinematográfico. Como si de una guerra de egos se tratara, este último optaba por toda una trama nueva, someramente basada en aquella para utilizar su nombre como excusa.

Pues bien, del mismo error adolece precisamente este remake, que aunque sin llegar a esos extremos, bien poca relación guarda con su hermana mayor más allá de sus primeros compases (dejando de lado ese horrible y totalmente prescindible prólogo) y su estructura argumental básica.
Porque sí, bien cierto es que Klaatu es un extraterrestre con forma humana llegado a la Tierra para advertirnos, así como que entre tanta hostilidad se encuentra con una mujer que le ayudará en su misión, que pasan por la casa de un científico excéntrico (el cameo de Cleese), o que tiene en su poder a Gort, el famoso robot que responde a la orden de 'Klaatu barada nikto', tuneado y anabolizado para la ocasión.
Y son precisamente esos pasajes, los que se mantienen fieles al ultimátum de Wise, los que acaban resultando lo único destacable de un film desequilibrado, irregular, alargado, y lo que es peor, de lo más aburrido.


Prácticamente nada logra sacar al espectador de esa peculiar apatía de la que Keanu Reeves hace gala en esta y en toda su filmografía (aunque todo hay que decirlo, aquí más justificada que nunca).
De manera tediosa y sin ningún tipo de garra, el guión de un tal David Scarpa avanza por un ponzoñoso pantano de intrascendencia, en el que el hastiado espectador contempla como Klaatu va de un lado a otro sin importar demasiado por qué (¿qué pinta el otro marciano en la Tierra?) y sin mostrar como es debido ese supuesto cambio de parecer al que debe conducirle Helen para que la humanidad sea salvada.
En vez de eso, "Ultimátum a la Tierra" se pierde en la relación de la científica con su hijastro (un Jaden Smith, hijo que Will, absolutamente deleznable hasta el punto de alegrarnos cada vez que su vida corre peligro... en el film, se entiende), así como en los intentos completamente gratuitos y sin sentido del ejército a cargo de Knepper (T-Bag) por destruir a un inmóvil Gort.

La idea, sin duda, es la de agilizar la trama mediante el empleo arbitrario de efectos especiales, pues recordemos que la original apenas mostraba elementos sobrenaturales, y por lo visto eso es impensable para el público de hoy en día, que según Hollywood debe de ser una masa rematadamente estúpida de encefalogramas planos.
El caso es que sus creadores no sólo suspenden en esta tarea, sino que además logran dotar a "Ultimátum a la Tierra" (2008) justamente de esa rematada estupidez a la que creen que se dirigen, restando todo atisbo de seriedad que en cambio sí tenía la del 51, y quedando en evidencia incluso si comparada a "Independence Day".

Pero donde definitivamente se le ha ido la olla a todo el mundo, y perdonen mi francés, es en la recreación del otrora inolvidable Gort (cuyas siglas adoptan por cierto un supuesto significado científico que he preferido borrar de mi mente). Aquí, el robot aparece agigantado y musculado, sin aquél atisbo de bondad que a fin de cuentas podía percibirse antes, y con un poder especial de lo más surrealista, que se mueve a caballo entre el plagio a Michael Crichton y la resolución final de la serie "Perdidos" (lo entenderán cuando lo vean).

Es el recurso a dicho poder el que ocupa el tramo final de la película, todo un alarde de efectos especiales (que ni son tantos, ni están tan bien hechos como cabría esperar) que culmina con una resolución que, como no, se olvida una vez más de su fuente de inspiración original.
Esta última omisión no deja de resultar curiosa, puesto que supone una repentina llamada a filas de una o dos neuronas del espectador en total desacorde con la tónica imperante hasta el momento, donde todo es masticado meticulosamente y simplificado hasta el vómito.

Con todo, cabe reconocer que la película cuenta con algunos momentos en los que el espectador poco exigente puede llegar a pasárselo bien, entreteniéndose bien por apartadas secuencias de acción o simplemente por ver a algún actor carismático bien sea por su personalidad o por su físico.
Pero aun así, se trata de escasos pasajes que no maquillan el más que decepcionante resultado final de este olvidable remake válido sólo para recordar con añoranza tiempos pasados, en los que las películas de ciencia-ficción se hacían con mucho menos presupuesto, pero mucho más cariño y alma, dando como resultado personajes inolvidables y argumentos sólidos y sorprendentes.
Aprovechen la ocasión para hacerse con una copia del verdadero día en que la tierra permaneció quieta.
4/10 (y gracias)

Resident Evil: Degeneration

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Raccoon City ha sido borrada de la faz de la tierra, y con ello Umbrella se ha disuelto y ha dejado de existir. Pero siete años después de la destrucción de la ciudad, cuando todos creían que el virus T había sido eliminado, en un aeropuerto de los Estados Unidos un zombie descontrolado acaba con el pacifico día atacando a todo lo que se mueve. El infierno que se había extinguido resurge nuevamente de manera inesperada. Claire Redfield y León S. Kenned, reunidos de nuevo para la ocasión, tratarán de salvar la situación de la mejor de las maneras: disparando a todo lo que se les ponga por delante.

Encontradas sensaciones desprende la película llamada a ser la nueva fuente de adoración de más de una generación de freaks, concretamente de la rama más gamer.
"Resident Evil: Degenration" pretende ser la primera adaptación propiamente dicha de la saga de videojuegos de Capcom, alejándose de las licencias tomadas al tuntún por la (de momento) trilogía protagonizada por Milla Jovovich, y es en este apartado donde residen sus mayores logros, pero también sus más evidentes carencias.
Como si de una entrega más del propio juego se tratara, tras el prólogo de apenas un par de minutos la película entra de lleno en materia, mostrando los primeros ataques zombie y forzando a los protagonistas a sobrevivir hasta encontrar la salida del lugar infectado. Lo que en "Resident Evil" era una casa y en "Resident Evil 2" una comisaría de policía (refiriéndome siempre a su versión consolera y, en el caso del segundo a sus primeros compases), en esta ocasión es un aeropuerto, lugar en que residen sin duda los mejores y más espectaculares momentos del film.
A lo largo y ancho de esos 30 minutos, Leon y Claire reaparecen por todo lo alto, y secundados por un par de secundarios prescindibles se encargan de abrirse paso, pistola en mano, por los pasillos y halls del lugar, destrozado en gran parte tras un siniestrado avión en el que ¡oh! también volaban zombies.
A modo de mini-película, la secuencia cuenta con un desarrollo y una conclusión independientes, plagados de acción, tensión y clichés propios del género, y todo ello no hace sino mejorar las expectativas de los más desconfiados, aquellos que se acerquen a este producto sin ser especialmente fanáticos del universo 'RE'.


Lamentablemente, el siguiente tramo no consigue aguantar el ritmo, pues se trata de la parte explicativa del film, y aunque cabe destacar la (relativa) originalidad de la propuesta (que obliga al espectador a cambiar de parecer sobre quién son los buenos y quiénes los malos... y hasta aquí puedo leer), lo cierto es que penas logra mostrar un mínimo de solidez, fallando en el desarrollo de todos y cada uno de los personajes (humanos o no) así como de sus relaciones, y por tanto relegándolos a meros estereotipos peor definidos que en los mismos videojuegos.
Por tanto, resulta imposible hacerse con ellos si no se conocen de ante mano, habiendo jugado con ellos como es debido, pues sólo así se disfruta viendo en acción al apático (en el film) Leon o a la inocente (y desaprovechada) Claire. Y mejor ni hablo de Angela o Curtis, risibles en el mejor de los casos.

A fin de cuentas, de lo que acaba sirviendo este tramo central es únicamente de presentación del escenario en el que se va a desarrollar la última media hora, en la que a modo de pantalla final, enfrenta a los héroes a un enemigo mayor de lo que se esperaban.
Pese a resultar excesivamente dilatada y encontrarse a años luz de la secuencia introductoria, dicha conclusión acaba cumpliendo su función de entretenimiento, relanzando el interés del espectador, (casi) completamente desaparecido hasta ese momento.

Y es que es justamente cuando se disfraza de videojuego, cuando "Resident Evil: Degeneration" logra convencer, alejándose de rebuscados argumentos que conforme progresan van cayendo en saco roto y centrándose en la acción, el terror y los zombies, algo que por otra parte sucedía de manera similar en los propios juegos.


Igualmente contradictorio resulta su apartado puramente técnico.
Momentos de absoluta brillantez como el accidente aéreo del principio o el primer vistazo a la corporación WilPharma, a los que cabe sumarle ciertas caracterizaciones de zombies realmente notables, se intercalan con chirriantes diseños literalmente ridículos que le resta toda credibilidad al film. Personajes rígidos de movimientos antinaturales, forzadas pérdidas de definición, sensación de falta de consistencia en las paredes o fondos completamente planos son sólo alguno de tales ejemplos, que convierten a esta "Degeneration" en un producto de calidad superior a algunas muestras recientes de cine digital, sí ("Star Wars: The Clone Wars") pero a años luz de otras (y no me refiero sólo a Pixar o DreamWorks).
Por supuesto, mención a parte merece el apartado sonoro, que logra mantenerse 100% fiel a los videojuegos con melodías perturbadoras y gruñidos de todo tipo.

Con sus más y sus menos, y pese a un bloque central realmente desafortunado, "Resident Evil: Degeneration" acaba dando simple y llanamente lo que se espera de ella: acción, zombies, y una adaptación mucho más fiel en comparación a las películas en carne y hueso, de las que reniega totalmente.
Los más fans de la saga agradecerán su visionado, plagado de guiños (ojo a la aparición de Ingrid Hunnigan) aunque eso sí, olvidándose de entregas recientes como el magnífico "Resident Evil 4" con las que el film no guarda relación alguna con las mismas.
Pero los desconocedores de la misma también disfrutarán con ella si saben dónde se meten, pues su argumento puede seguirse perfectamente desconociendo la totalidad de su universo.
Eso sí, se echa en falta algo más de caña en cuanto a casquería.
5,5/10

Concept Art de "Transformers 2"

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La secuela de la taquillera adaptación cinematográfica de "Transformers", que dirigió hace un año el hiperactivo Michael Bay, lleva ya varios meses en marcha, y de momento aquí tenemos algo de su arte conceptual. En concreto, en el dibujo podemos ver a dos de los personajes de "Transformers: The Revenge of the Fallen" (que así se llamará), Ravage y Megatron. Y podemos ver que este último ha sufrido una especie de trastorno hormonal en relación a la primera...

La película, que cuenta de nuevo con Bay tras las cámaras y con un guión del tándem Orci & Kurtzman (a quienes se le suma Ehren Kruger), tiene previsto estrenarse el 26 de Junio del próximo 2009, y por ella pulularán prácticamente todos los actores del reparto original, además de alguna que otra incorporación interesante como la de Rainn Wilson (¡en lo que se ha convertido desde ya en el cameo más esperado de un servidor!).

City of Ember: En Busca de la Luz

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Tras ser una de las protagonistas del pasado festival de Sitges (al ser exhibida como clausura oficial del certamen), y habiendo pasado sin pena ni gloria por los cines estadounidenses, "City of Ember" (al que se le suma la coletilla "En Busca de la Luz") llega a las carteleras españolas con la entrada del 2009, convirtiéndose así en la primera película de aventuras infantil-juvenil del año (y la verdad, ojalá sea la última).

La acción de "City of Ember" se sitúa en un poco halagüeño futuro en que para sobrevivir, la humanidad (o lo que queda de ella) es obligada a vivir en una ciudad subterránea, brillantemente iluminada por un sinfín de farolas y el propio alumbrado de sus calles. Sin embargo, un buen día el gigantesco generador de la ciudad comienza a fallar, al tiempo que las primeras materias y bienes dan los primeros síntomas de escasez. Y es que la ciudad ha sido pensada para durar únicamente doscientos años, pero eso es algo que el pueblo desconoce ya que lamentablemente las instrucciones de la ciudad (y de cómo salir de ella) llevan años desaparecidas.
Con este panorama de intranquilidad y preocupaciones referentes a las Regiones Desconocidas situadas más allá de los confines de Ember, Lina (Saoirse Ronan, la niña repelente de "Expiación") y Doon (Harry Treadaway) tratarán de resolver los problemas del generador, no sin investigar sobre una posible salida de la ciudad. Sin embargo, no lo tendrán nada fácil, pues el alcalde Cole (Bill Murray) y su séquito (compuesto entre otros por Toby Jones y Mackenzie Crook) tratarán de incordiarles por activa y por pasiva, por lo que no será desaprovechada toda ayuda que puedan recibir del padre de Doon (Tim Robbins) o su compañero de trabajo (Martin Landau)...

Vaya por delante que seguramente "City of Ember" no sea ni mucho menos la peor película de acción y fantasía infantil que haya pasado por las carteleras.
Además del más que notable reparto encabezado por esa gran estrella incomprendida que es Bill Murray, la cinta cuenta con un diseño de producción espectacular que se acerca sin pudor al universo imaginario de Terry Gillian y (aunque algo más de lejos) Tim Burton, unos efectos especiales muy dignos y una trama a priori más interesante que las eternas peleas entre magos, orcos, goblins, y demás lindezas, basada en la colección de libros de Jeanne Duprau.
Además, y aunque suene a decisión no tomada por su director, Gil Kenan (segunda incursión al cine tras la cinta de animación "Monster House"), la película cuenta con una importantísima baza a su favor: una duración de apenas hora y media, alejada de excesos narnianos o brujulescos.

Mejor aún pintan las cosas cuando el espectador adulto descubre en los primeros instantes de metraje pinceladas de mensajes ocultos entre líneas, discursos que aluden a la explotación infantil, la opresión de la clase trabajadora, el ombliguismo de los poderes de la sociedad y demás. Como botón de muestra, ahí tenemos la arbitrariedad con que los infantes hipotecan su futuro, escogiendo el puesto de trabajo del resto de sus días mediante el juego de la mano inocente, esto es, leyendo su empleo en uno de los billetitos enrollados extraídos de una bolsa.

Todo ello invita por tanto a pensar en una producción entretenida, en la línea de "Las Crónicas de Spiderwick" (cinta cuya principal característica también radica en la brevedad), por poner un ejemplo.


Sin embargo, tales expectativas no tardan en desaparecer cuando al poco rato, los discursos adultos desaparecen en pros de la típica y tópica (y terriblemente manida a estas alturas) historia del niño(s) que se supera a sí mismo y a las adversidades (alguna de ellas trágica) para salvar a la humanidad mediante la fe en sus ideas e ideales.
La lucha del bien contra el mal, del adulto contra el pequeño que acaba siendo más adulto que el primero; los personajes mayores que no quieren crecer, los complejos de Peter Pan; la inocencia como arma imbatible.
Todos ellos temas universales en este género, que lamentablemente nadie, ni Caroline Thompson (guionista de ésta y de "Pesadilla antes de Navidad" o "La Novia Cadáver"), se atreve a tocar.

Obviamente, el interés del espectador desaparece por completo, asomando perezosamente la cabeza únicamente en el tramo final o cuando Bill Murray hace acto de presencia (y en menor medida Tim Robbins y Martin Landau, entre otras cosas porque aparecen mucho menos aún).
Sin embargo, el mayor problema del film no radica tanto en la previsibilidad del asunto, sino en la que es también su principal baza, la excesiva brevedad de su duración.
Y es que en vez de seguir un ritmo constante, "City of Ember" oscila entre la inactividad y el atropello, de manera que, aunque en realidad no evolucione en absoluto la trama, sus personajes casi parece que se muevan a doble velocidad, yendo de un lado para otro a toda prisa y sin casi tiempo para respirar.
Tan endiablado ritmo para no contar apenas nada, sirve para que el espectador desconecte casi por completo de la trama, dedicándose a digerir de la manera más rápida posible todo lo que su retina sea capaz de atrapar.

Y si remarco el casi, es porque el compositor Andrew Lockington acude al rescate con una banda sonora muy por encima de lo esperado, tal vez no a nivel cualitativo, pero desde luego sí a nivel de precariedad. Su música, presente casi en todo momento, en más de una ocasión acaba por erigirse como verdadero protagonista del film, llevando de la mano (del oído, más bien) al espectador al terreno que Kenan busca desesperadamente.


Decepcionante resulta, por tanto, esta "City of Ember". Contando con elementos más que de sobra como para ofrecer un nuevo matiz en el género infantil, la película opta por el sedentarismo y se limita a recorrer uno por uno todos los lugares comunes del mismo, sin tocarlos lo más mínimo.
Ello la convierte irremediablemente en un mediocre film que ni satisface, ni entretiene como es debido, ni justifica de manera alguna su propia existencia.
Con todo, por sus detalles técnicos, sus (medianamente) divertidos minutos finales, y su listado de actores, se salva de la quema quedando en una mediocridad más, ni mejor ni peor, de un género que nadie echaría de menos.
5,5/10

Superfumados

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Dale Denton (Seth Rogen), cuyo trabajo es entregar citaciones legales, compra su marihuana al camello Saul (James Franco), quien un buen día le vende un nuevo tipo de hierba llamado 'Pineapple Express'. Saul quiere hacerse amigo de Dale, pero éste sólo está interesado en los negocios. Casualmente, Dale es testigo de un asesinato cometido por una policía corrupta, Carol Butler (Rosie Perez), y el líder de una banda, Ted Jones (Gary Cole). Por accidente se deja en la escena del crimen algo de la hierba de Saul por lo que ambos tendrán que huir tanto de la banda de criminales y de los agentes de la ley.

Puntual a su cita prácticamente semanal, la factoría Apatow vuelve a la carga con "Superfumados" (traducción 100% fidedigna de "Pineapple Express"...), cinta que confirma la función de piloto automático a la que sus mentes pensantes parecen abocadas, pues repite por enésima vez y paso a paso todo lo visto en "Supersalidos", "Lío Embarazoso", "Dewey Cox", "Paso de Ti" o "Hermanos por Pelotas", así como otras producciones similares, con "Dos Colgaos muy Fumaos" y "Colega, ¿Dónde está mi Coche?" como obvios referentes.
En esta ocasión, el propio Judd Apatow y el dúo formado por Seth Rogen y Evan Goldberg (creadores justamente del libreto de "Supersalidos") se encargan de escribir un guión que mezcla cine de acción con comedia de porros (pues a este paso no tardará en convertirse en un género en sí), dando como resultado una irregular y someramente divertida propuesta que desde luego no pasará a la historia como sí debería hacerlo la sensacional y ya triplemente mencionada "Supersalidos".

El problema del film que nos ocupa radica básicamente en la explotación de una fórmula que comienza a dar evidentes síntomas de flaqueza.
Empeñadas en mostrar un tipo de comedia distinto, las producciones de este grupo de amiguetes se caracterizan siempre por una incontinencia verbal traducida en extensos metrajes, en los que la gracia radica en tomar una tipología de cine de humor (ya sea de índole universitario, romántico, o drogadicto) y darle la vuelta, actualizándolo de paso a los niveles de freakismo que corren.
Por supuesto, todo ello enderezado con un humor mordaz, fuerte y explícito, pero sin llegar (casi)nunca a lo obsceno y lo desagradable.


En "Superfumados", dicha estructura se mantiene, obteniendo como resultado dos horas de una suerte de thriller de acción protagonizado por dos clones de Harold y Kumar.
La gracia de todo ello reside por tanto en ver hasta dónde son capaces de emponzoñarse los héroes (Rogen y Franco) con tal de salvar sus culos tras meterse donde no debían por culpa de su adicción a las drogas. Lo cual hubiera tenido mucha gracia, de no ser porque precisamente Harold y Kumar ya existen, y cuentan con nada menos que dos (mucho mejores) películas.
Y es que tras el díptico formado por "Dos Colgaos muy Fumaos" y "Fuga de Guantánamo" (amén de un sinfín de otros ejemplos anteriores), poco más quedaba por explotar de semejante temática, por lo que en más bien pocos minutos, el elemento innovador en "Superfumados" no tarda en desvanecerse.

Por supuesto, no cabe la menor duda de que las mentes de sus guionistas son más que duchas en esto de la comedia, por lo que "Superfumados" no puede considerarse en ningún momento como totalmente fallida. Escenas como el prólogo ambientado en un búnker en los años 30, la presentación de los dos protagonistas (sorprendente James Franco, delirantes las artimañas de Seth Rogen para lograr llevar a cabo su trabajo) así como de alguno de los secundarios (Danny R. McBride, visto en "Tropic Thunder"), o la inolvidable persecución policial suponen momentos memorables que pueden llevar fácilmente a la más sana carcajada.
Eso sin mencionar las secuencias de acción propiamente dichas, condimentadas con una violencia inusual en esta clase de producciones y desde luego más que bienvenida.
Sin embargo, en la otra cara de la moneda no puede pasarse por alto otro interminable puñado de escenas intrascendentes y carentes de toda gracia, que hacen muy cuesta arriba el visionado completo de los nada menos que 111 minutos de duración, excesivos se mire por donde se mire.


En resumidas cuentas, "Superfumados" supone una comedia de buen nivel, muy superior a lindezas como "Disaster Movie" y demás y por consiguiente perfectamente visible en una de esas tardes sin fútbol y sí muchas palomitas. Sin embargo, confirma la tónica descendiente de la Apatow Productions, pues es tan igual a las otras que se queda en poco más que un entretenimiento, irregular y olvidable aunque eso sí, inofensivo y bienvenido a fin de cuentas.
Aunque como bien comenta un amigo, tal vez resulte más divertida si se comparte alguna de las dudosas aficiones de los protagonistas.
En todo caso, si de elegir va la cosa, ¡aprovechen y vayan a ver "Tropic Thunder. Una Guerra muy Perra" antes de que sea demasiado tarde!
5,5/10

El vagón de la muerte

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Si a alguien le suena el nombre de Ryûhey Kitamura, será seguramente por sus dos cintas que más suerte han tenido a nivel internacional, "Azumi" y "Sky High". Sin embargo, yendo a revisar su filmografía un poco más de cerca, uno descubre que el japonés consta de un potencial freak descomunal, con lindezas como "La Danza de Longinus" (un medio-metraje de vampiros contra samurais) o nada menos que "Godzilla: Final Wars". No es de extrañar que tales aptitudes hayan llamado la atención de los estudios hollywoodienses, expertos en importar directores de todo el mundo para sus producciones más comerciales (es decir, para quemarlos, básicamente), y ete aquí que el tal Kitamura ha sido escogido para trasladar a la gran pantalla un relato corto del mítico Clive Baker, "El Tren de la Carne de Medianoche", contenido en la colección de cuentos "Libros de Sangre (vol. 1)" (que es a su vez el título de una de las historias que contiene, y que también ha sido adaptada con vistas de estreno inminente).
Pese a sus atractivos base (un reparto encabezado por Bradley Cooper, Vinnie Jones, Leslie Bibb, Roger Bart y la renacida Brooke Shields, el nombre de Baker, ingentes cantidades de gore), la cinta sólo ha podido verse de manera muy limitada, quedando en las estanterías de su distribuidora y con un más que probable futuro en pequeña pantalla.

La dueña de una exitosa galería de arte le propone al fotógrafo Leon Kauffman llevar a cabo un trabajo sobre la parte más oscura del ser humano. Sabiendo que ésta es su oportunidad para el éxito, Kauffman comienza una búsqueda obsesiva sobre el tema, empezando a seguir los pasos de un asesino en serie llamado Mahogany, quien en el tren subterráneo descuartiza a sus víctimas que viajan en los servicios nocturnos. Aquí comienza un juego de obsesión que lleva al fotógrafo a meterse cada vez más profundo en los túneles de la ciudad hasta el punto de poner en riesgo su vida y la de su novia Maya, embarcándose en un viaje a las profundidades del horror.

No deja de resultar curioso que en plena época de crisis artístico-innovadora en lo que refiere al cine en general y al de terror en particular, los estudios de Hollywood no metan más mano a la que seguramente sea la mente más prolífica en materia. El universo alucinado y alucinógeno del autor de "Hellraiser" apenas ha sido tocado cinematográficamente (y con pobres resultados, salvo en contadas ocasiones), y por eso es esperable que tarde o temprano vayan surgiendo más propuestas basadas en su infinidad de historias, todas ellas derroches de originalidad insana y de macabra violencia, como la que nos ocupa. Aunque la verdad, esperemos que las que vengan sean mejores.

Siendo totalmente francos, no hay nada reprochable en el film de Kitamura, habida cuenta de su destino 100% direct-to-DVD (o al menos, eso es lo que todo parece indicar).
De hecho, ciñéndose a tales limitaciones, "The Midnight Meat Train" resulta incluso una más que notable producción, con varios detalles que justifican su visionado en compañía de amigotes y sin pagar nada más que su alquiler (...) entre todos.

Guionizada por el desconocido Jeff Buhler ("Insanitarium"), la película es un decente pero muy irregular thriller de acción y persecución, salpicado aquí y allá con escenas de casposa ultraviolencia que permiten ver con todo lujo de detalles la infinidad de salvajadas que el personaje de Vinnie Jones realiza con su maza y su machete.
Así, no pocos litros de sangre tiñen de rojo secuencias en las que el espectador asiste a mutilaciones de todo tipo, torturas, explosiones craneales y decapitaciones (estas dos últimas lindezas cuentan además con un par de ejemplos realmente entrañables: en el primer caso podemos ver como un golpazo en la parte trasera del cráneo provoca la explosiva salida de los ojos de una de las víctimas, y en el segundo la cámara se coloca a la altura de la vista de otra de ellas, dando como resultado la experiencia única de una decapitación subjetiva).
Por supuesto, los medios invertidos son prácticamente nulos, por lo que los efectos especiales cantan más que Arlequín en un entierro, pero ello no hace sino otorgarle al conjunto una simpatía especial movida por el cachondeo con el que deben ser tomadas tales escenas, ovacionables todas ellas.

Sin embargo, a uno se le ocurre que semejante dejadez financiera no es fortuita, sino pensada a conciencia visto lo visto.
Y es que por mucho que se disfrace, el guión presenta lagunas lo suficientemente grandes como para dejar a este tren de la carne a una distancia abismal de la calidad mínima exigida en los cines (que no es que sea muy alta, dicho sea de paso y visto lo visto).
Del relato original de Baker, Buhler ha tomado únicamente las premisas como son algún personaje y la columna de base argumental (el metro, la motivación del asesino, el twist), pero ha desvirtuado todo su poder malsano introduciendo en tales elementos una subtrama completamente inútil protagonizada por personajes de relleno, cuya misión es únicamente la de endulzar el relato y convertirlo en una americanada más al uso.
Como era de esperar, el resultado no puede ser peor, quedando el particular vía crucis del personaje principal, su caída libre a la locura, para quien quiera leer el libro, pues apenas se intuye en la película.
Lo que en cambio adquiere un innecesario protagonismo es la insulsa (e incoherente en más de una ocasión) relación amorosa entre Bradley Cooper y Leslie Bibb, que lleva a esta última a la toma de decisiones tan descabelladas que le restan la poca seriedad que le quedaba al conjunto, y aligerando excesivamente el giro final que de espeluznante pasa a ser simplemente molesto, aunque demasiado increíble y a fin de cuentas risible.

A su favor cabe decir que el director del film parece intuir desde lejos el despropósito argumental, por lo que opta ya desde el principio por tomarse en coña a sí mismo, logrando esa sensación de coleguismo que mencionábamos más arriba.


Al final, "The Midnight Meat Train" se convierte en un pasatiempos solvente para pasar una hora y media a base de gore y carcajadas a ritmo de serie Z. No es más que un descabellado splatter que le alegrará el día a todos los que se conformen con ver sangre y tripas (contiene momentos con las que todo aficionado ha soñado alguna vez), así como a los que disfrutan con el cine de sobremesa, pues en ese caso cumple su función a las mil maravillas. Sin embargo, no se puede evitar pensar en lo que podría haber dado de sí una película con las desaprovechadas credenciales con las que partía, entre las que cabe incluir a su atractivo reparto por más que Vinnie Jones parezca sufrir en silencio de un estreñimiento de aúpa.
Ideal para sacarle partido a tus herramientas de casa.
6/10 (generosísimo)

Gran Torino: sinopsis y póster oficial

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Recién salida del horno, ya tenemos la sinopsis oficial de "Gran Torino", nueva prlícula de Clint Eatwood como director, que además supone, según sus propias palabras, su despedida definitiva de la profesión en lo que a actuación se refiere, pues esta será la última vez que veamos al septuagenario vaquero con roles protagónicos delante de las cámaras.

Clint Eastwood, ganador en varias ocasiones del Premio de la Academia, protagoniza el drama “Gran Torino,” que marca su primer papel en una película desde que consiguió el Oscar por "Million Dollar Baby." Eastwood hace de un veterano de la Guerra de Corea con voluntad de hierro en un mundo cambiante, que se ve forzado por sus vecinos inmigrantes a enfrentarse a sus propios prejuicios de hace mucho tiempo.
Walt Kowalski, un mecánico jubilado, pasa sus días ocupado con reparaciones caseras, cerveza, y visitas mensuales al barbero. Aunque el último deseo de su difunta mujer fue que se confesase, para Walt, un amargado veterano de la Guerra de Corea que guarda su fusil M-1 limpio y listo, no hay nada que confesar. Y ya no tiene a nadie en quien confiar lo suficiente; sólo le queda su perra Daisy.
Todas las personas a las que una vez llamó vecinos se han mudado o fallecido, ocupando su lugar inmigrantes hmong a los que desprecia. Resentido de prácticamente todo lo que ve (los aleros caídos, la maleza de los jardines y las caras extranjeras a su alrededor; pandillas de adolescentes hmongs, latinos y afro-americanos sin rumbo que piensan que el barrio es suyo; sus hijos que ahora son unos extraños inmaduros), a Walt sólo le queda ver pasar el resto de su vida.
Hasta que una noche alguien intenta robarle su Gran Torino.
El Gran Torino, todavía reluciente como aquel día, hace décadas, en que el mismo Walt ayudó a que saliera de la cadena de montaje, metió en su vida a su tímido y joven vecino Thao (Bee Vang), cuando las bandas hmong presionaron al chico para tratar de robárselo.
Pero Walt se interpuso en el camino del atraco y de la banda, convirtiéndose en el reacio héroe del barrio, en especial para la madre de Thao y su hermana mayor, Sue (Ahney Her), quienes insisten en que Thao trabaje para Walt para ver si le endereza. Aunque al principio no quiere tener nada que ver con esa gente, finalmente Walt cede y pone a trabajar al chico arreglando el barrio, entablando una inverosímil amistad que cambiará la vida de ambos.
Gracias a Thao y a la amabilidad implacable de su familia, Walt finalmente llega a entender ciertas verdades sobre la gente de la puerta de al lado. Y sobre él mismo. Aquella gente, refugiados rurales con un pasado cruel, tienen más en común con Walt que éste tiene con su propia familia, y le desvelan partes de su alma que han sido tapadas desde la guerra… como el Gran Torino que conserva en la oscuridad de su garaje.
Warner Bros. Pictures, en asociación con Village Roadshow Pictures, un Entretenimiento Double Nickel, una Producción Malpaso, “Gran Torino.” La película está dirigida por Clint Eastwood con un guión de Nick Schenk, una historia de Dave Johannson & Schenk. Eastwood, Robert Lorenz y Bill Gerber son los productores, con Jenette Kahn, Adam Richman, Tim Moore y Bruce Berman como productores ejecutivos.
Gran Torino será distribuida a nivel mundial por Warner Bros. Pictures, Warner Bros. Entertainment Company, y en territorios seleccionados por Village Roadshow Pictures.

24: Redemption

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Tras muchos años prometiéndonos una película sobre la serie, (relativas) decepciones con la sexta y última temporada hasta la fecha, retrasos y más retrasos en relación al estreno de la esperada séptima entrega, y numerosos problemas con la producción de la misma, "24" vuelve en formato de tv-movie de hora y media, 18 meses después, para explicar lo que ha ido ocurriendo en tanto tiempo de silencio con Jack Bauer y compañía.
Obviamente, el héroe vuelve a ser encarnado por el incombustible Kiefer Sutherland, a quien secundan Robert Carlyle, Jon Voight, Gil Bellows ("Ally McBeal") y Colm Feore entre otros, además de Powers Boothe y Peter MacNicol. Todos ellos se ponen en manos de Jon Cassar, productor y director de más de cincuenta episodios de la serie, que demuestra tener un conocimiento de ella mayor que el de cualquiera de nosotros aficionados de a pie.

La acción nos sitúa en Sudáfrica. Bauer se encuentra en una suerte de anónimo retiro, y junto a su antiguo compañero Carl Benton (Carlyle) se ocupa de una escuela para niños huérfanos.
La calma y relajación del ex-agente de la UAT se ve truncada cuando Frank Tremmel (Bellows), oficial representante de los EEUU, aparece con una citación instándole a comparecer ante su país para dar explicaciones sobre sus últimos actos.
Bauer rehúsa la invitación, y decide abandonar el lugar para no traer problemas a los que le rodean. Pero poco antes de su partida, un grupo de milicianos a las órdenes del insurrecto Coronel Dubaku hace acto de aparición pretendiendo secuestrar a los niños para alistarlos en su ejército, y así emprender una revolución armada para derrocar al gobierno.
Al otro lado del charco, a pocas horas del relevo del presidente Daniels en favor de la primera presidenta femenina, la recientemente escogida Allison Taylor, cualquier opción de ayuda es denegada, instando a los estadounidenses residentes en Sudáfrica que se dirijan a la ciudad para abandonar el lugar.
En poco más de una hora, Bauer y Benton deberán apañárselas para llegar a la embajada americana y poner así a salvo a los niños, lejos de las manos de sus guerrilleros persecutores.

La primera pregunta que viene a la cabeza de todo aficionado de la serie hace referencia a su empleo del tiempo. Como bien sabrán (y si no, ya les vale...), cada temporada de "24" está narrada en tiempo real, siendo cada uno de los veinticuatro episodios una hora del día en que Bauer suele tener que vérselas de todos los colores para salvar a la humanidad (o a los norteamericanos, pero ya se sabe que para ellos viene a ser lo mismo) de ataques terroristas, explosiones atómicas, virus letales y demás.
Pero una cosa es una temporada entera, y otra una película de apenas hora y media, y no eran pocos los que tildaban de imposible el acoplamiento de la misma técnica, más aún teniendo en cuenta los desafortunados resultados del reciente conejo de indias que supuso "88 Minutos" (Jon Avnet).
Pues bien, fiel a su inconfundible estilo y a sus hordas de aficionados, "24: Redemption" sí mantiene el uso del tiempo real, con el característico crono informando constantemente del tiempo transcurrido, así como la multi-pantalla actualizando en contemporánea los acontecimientos de diversos lugares del globo terráqueo.


Sobra decir la gran importancia de tan (relativamente) arriesgada opción, elemento imprescindible para disparar las emociones del nostálgico fan y hacerle la boca agua de cara al cercano estreno de la séptima temporada. Sin embargo, ello supone también el mayor punto débil de la producción.
Y es que con un lapso de tiempo tan escaso, dos horas clavadas de reloj (hay que tener en cuenta que la media hora extra se refiere a los cortes publicitarios), no queda demasiado espacio para la elaboración de un argumento tan denso y complejo como nos tiene acostumbrados (gran parte de) la serie. Más aún si se tiene en cuenta que, globalmente, se trata de un film autosuficiente y por tanto tenedor de un cuerpo argumental compuesto por un comienzo, un desarrollo y una conclusión propiamente dichos (otra cosa es que el final quede abierto para enlazarse directamente con los futuros capítulos).
Así pues, "Redemption" sólo puede considerarse como un maxi-trailer, o mini-temporada si se quiere, pues bien poca chicha se encontrará más allá de una aventura de acción y persecución a contrarreloj, y un par de escenas made in "24".
Cierto es que aquí y allá se pueden entrever algunas pistas, en clave de presnetación de personajes, más que suculentas, que auguran una temporada distinta y atractiva, pero como película en sí, la que nos ocupa acaba sabiendo a demasiado poco habida cuenta de las elevadas expectativas depositadas en ello.

Aún así, no cabe olvidar que también debe ser valorada dentro de su género, esto es, tv-movie de acción, en cuyo caso se acerca a obra maestra debido al esmero y medios empleados en su producción. Pocas veces se verá en televisión una factura técnica tan impecable, o un pulso narrativo y tensión dramática tan bien llevados.
Como viene siendo habitual, la película hace gala de una peculiar paleta de colores, caracterizada por un tono grisáceo amarilleado para la ocasión debido a la ubicación geográfica. Además, siguiendo las directrices del material original, Jon Cassar espía más que narra, empleando la cámara de manera temblorosa y nerviosa, y ocultándola repetidamente tras un arbusto, estantería, pared o piedra. Asimismo, no puede pasarse por alto la notable calidad de los efectos especiales, traducidos en explosiones y tiroteos, que dejan constancia de la inversión económica realizada, y por tanto del respeto y aprecio que se tiene de una serie que es parte de la historia de la televisión actual.

En resumidas cuentas, "24: Redemption" mantiene el tipo sobradamente, devolviendo la ilusión a los espectadores y abriendo el apetito de cara a la próxima temporada. Tiene todos los elementos característicos de la serie (incluyendo las siempre perfectas interpretaciones por parte de todo quisqui), y por tanto puede considerarse como un rotundo éxito al cumplir al pie de la letra el guión que le ha sido otorgado. Así y todo, no llega a ser tan espectacular como cabría esperar, pues se queda en una historia demasiado intrascendente, una aventura de relleno en el currículo del Agente Jack Bauer de la que sólo se recordará la introducción de los nuevos personajes y alguna que otra subtrama que de bien seguro será desarrollada con mayor profundidad a partir de enero.
Lo que nadie puede negar es que Bauer ha vuelto en plena forma, y su redención no ha hecho sino aumentar las ganas de más. Más argumentos espectaculares. Más acción desbordante. Más finales de infarto. Más televisión de calidad. Y eso es, ni más ni menos, "24".
7,5/10
Comentario destacado

La infanta y yo acudimos a un cine de Bethesda para visionar esta estupenda pelicula familiar junto a nuestros queridos hijos, nietos de S. M el rey de España y a todos, a la Infanta, al Duque de Palma y a los nietos de S.M el Rey nos encantó y nos resultó de lomás entretenida. hago este comunicado para salvaguardar mi honor y el de la Infanta. Gora Eusk... quiero dcir... ¡Viva España! ¡Viva el rey!
Iñaki gudaria dixit, en Crítica de Los Muppets

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