Crítica de La vida sin Grace

John Cusack parece empeñado en hacerse amo y señor de las carteleras de todo el mundo. Sin apenas tiempo para digerirlas, en tan solo unos pocos meses le hemos podido ver en "1408", "El Niño de Marte" y "The Contract", y tiene a punto de caramelo "War, Inc." y la que ahora nos ocupa, "La Vida sin Grace", cuyo estreno por estas tierras ha sido pospuesto hasta el 13 de junio, seguramente para dar cabida a películas en las que él no aparezca.

Curiosamente, el director que se hizo con las riendas de esta producción empezó siendo Rob Reiner, pero por motivos desconocidos la abandonó a medio hacer, y fue el guionista de la misma, James C. Strouse, el que acabó erigiéndose como director final de todo el cotarro.
Pese a lo que esto podía augurar, lo cierto es que "Grace is Gone" se ha hecho con varias nominaciones y premios de todo tipo (pasando por los festivales de Sundance, donde ganó el premio del público, y Gijón entre otros), y es por fin una película de John Cusack que sí vale la pena ver.

Stanley Philipps acaba de recibir un pésame oficial: su mujer, soldado de primera línea en la guerra de Irak, ha fallecido por fuego enemigo. El mundo se derrumba y Stanley no puede permitirse ni llorar: tiene dos niñas. Decide que lo mejor va a ser llevárselas de viaje, peregrinar juntos a un parque de atracciones. Tal vez, entretenidas, felices por lo que les espera, sufran menos al saber que su madre ha muerto. Pero la ocasión no acaba de presentarse, y Stanley se come su dolor, disimula, esquiva preguntas, inventa historias para ellas, anticipa el consuelo...


Películas que traten la pérdida de un ser querido, ya sea como argumento principal o subtrama, hay de toda clase, pero generalmente todas ellas se centran en cómo este acontecimiento puede afectar a las relaciones de las personas que lo rodean. Valgan como ejemplo "La Habitación del Hijo", que enfrentaba una familia a la pérdida de su hijo, o "Como la Vida Misma" que presentaba a un Steve Carell en un enorme conflicto con sus tres hijas debido a la reciente defunción de la madre de ellas. Lo que diferencia a "La Vida sin Grace" es que curiosamente esta no se basa en el análisis relacional de los personajes ya enterados de la pérdida, sino que abarca justo el momento anterior: aquí el único conocedor de la muerte de su esposa es el personaje de Cusack, pero no sus hijas, a las que decide ocultárselo durante todo el viaje al parque de atracciones, o lo que es lo mismo, durante casi toda la película.

Tan atípico planteamiento (al menos para los tiempos que corren) es una nueva prueba para el espectador, pues le pone ante un sentimiento que mezcla la opresión por compartir con Cusack el secreto, con la esperanza de una familia que se une cada vez más y más y la alegría de unas niñas deseosas de llegar al parque de una vez por todas, con el miedo de que todo se venga abajo cuando llegue el inevitable momento de la explicación.

Es digno de alabar que como norma general, el guión evite la lágrima fácil, y busque emocionar al espectador mediante un suave oleaje de pequeños destellos de percepciones, que poco a poco se van sumando hasta lograr una montaña no menos intensa que cualquier otro film más abiertamente centrado en el abuso del pañuelo. Destellos que se pueden encontrar de cualquier manera, ya sea una sola mirada de alguno de los protagonistas, o a través de un simple travelling que sigue al coche de la familia en una oscura noche. Por eso sorprende tanto que lamentablemente tan buenas intenciones se malogren en sus últimos cinco minutos, donde la película cambia de registro y sí se esfuerza por hacer que el espectador llore a cualquier precio, aunque eso suponga un descenso cualitativo bastante notable.
Afortunadamente, dicho final no empaña demasiado el resultado global, en gran parte gracias
a la portentosa actuación de todo el que aparece en pantalla. John Cusack no solo convence, sino que parece en estado de gracia y aparta sus enervantes mohines para componer una labor seria y sobria, a la par que profunda y sentida. Y tanto sus dos hijas como el mismo Alessandro Nivola (recién salido de la decepcionante "The Eye (Visiones)") también resultan de lo más creíbles.

Seguramente al hablar de "La Vida sin Grace" no lo estemos haciendo de una película inolvidable y duradera, pero sí lo hacemos de un más que correcto drama de lo más emotivo, que pese a sus peros (y además del equivocado final incluyo en el saco la ñoña y aburrida banda sonora a cargo de Clint Eastwood), logra convencer y satisfacer, gracias a un tema tratado desde una nueva perspectiva, y a un John Cusack realmente inmenso (ojo a las conversaciones con la cinta de su contestador). Y solo dura una hora y media.
6,5/10

6 comentarios:

  1. Qué razón tienes con esos de que los últimos 5 minutos acaban por romper todo lo bien trabajado en el resto de la película.

    No sabía lo de Rob Reiner... y ahora entiendo más por qué me pareció una película tan sosa. Aunque estoy de acuerdo contigo en que Cusack está muy bien y las dos niñas también, cosa que da un golpe de aire fresco al panorama cinéfilo infantil ante tanta hermana Fanning.

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  2. sí? te pareció sosa? yo encuentro que lo que hace es evitar sentimentalismos facilones a lo "quédate a mi lado", lo cual siempre se agradece!

    y sí, ya empezaba a hartarme de las hermanas fanning... por cierto, ¿qué fue de dakota?

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  3. A mi me pareció demasiado sentimentalista durante el tramo final, a partir de la escena en la playa, algo que consiguió que relegarla la peli al cajón de los olvidos.

    Dakota Fanning está en ese momento en el que, o consigue pasar airosa a la edad adulta dentro del cine (como hizo Elijah Wood o Christina Ricci) o acaba entrando en el grupo de actores infantiles que no superan esa etapa (como Macaulay Culkin o Drew Barrymore). Según IMDB la muchacha tiene bastantes proyectos, pero todo se verá.

    Por cierto, me ha dicho un pajarito que tenemos en común, que hoy has ido al pase de Rebobine por favor. Ya dirás qué tal, que tengo muchas ganas de ver lo nuevo de Gondry!

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  4. jejeje, bueno, la verdad es que si se pierde entre producciones menores y tal, tampoco me importa, nunca me ha caído demasiado bien la niñita!

    jejeje, pues sí, he ido, y estaba escribiendo la crítica antes de comer pero no la he acabado, y tengo que estudiar, y lo primero es lo primero. Pero un adelanto, me ha encantado!

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  5. A mi me aburrió. Debo ser una persona poco sensible, pero encontré la película un poco pesada. Vamos, que a mi o me van directos o no me tocan el corazoncito [la última peli que lloré en el cine fue Soy Leyenda...].

    Algún momento me pareció más bonito, pero en general, no es la película que recomendaría. Eso sí, una de las que fue conmigo al cine salió llorando como una magdalena.

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  6. bueno, supongo que va a días. a mí me tocó con el día sensible? quién sabe, pero el caso es que me emocionó....:$

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