Crítica de Sentencia de muerte

Por fin llega a nuestras pantallas "Sentencia de Muerte", nuevo cambio de registro de James Wan (quien se dio a conocer con la primera entrega de "Saw"), que tras la fallida "Silencio desde el Mal" prueba suerte con una película de acción pero con tintes de puro y duro drama familiar. Vaya, como si mezclar "El Último Boy Scout" con "La Habitación del Hijo"...

Un adolescente muere cruelmente a manos de una banda de delincuentes delante de sus padre. Éste, único testigo de la masacre, intentará vengarse y acabar con el asesino, ignorando que de este modo solo logrará despertar la ira del resto de la banda, que tomara como objetivo no solo su pellejo, sino el del resto de su familia...

Nadie puede negar que el experimento de Wan sea, como poco, loable. El querer mezclar en una misma película escenas de persecuciones, tiros y violencia explícita con otras que busquen descaradamente la lágrima (banda sonora incluida), traducidas en retratos de una familia rota tras la pérdida de su hijo, se antoja realmente chocante y difícil de lograr, pues son escenas que suelen pertenecer a géneros completamente diferentes entre sí. Es algo con lo que ni siquiera los grandes directores de hoy en día se atreven... y por algo será. Como podía intuirse, por muy buenas intenciones que su creador le haya puesto, el invento no ha acabado de funcionar, convirtiendo "Sentencia de Muerte" en un tira y afloja que no acaba de instalarse en ninguno de los dos géneros propuestos, y resultando por consiguiente una película fría y descompensada, de la que podría haberse logrado mucho más. Pero ojo, no todo está tan mal.


A favor, James Wan cuenta con un actor que vuelve a demostrar ser uno de los que más en forma está del panorama actual. Kevin Bacon carga con todo el peso del film a sus espaldas y compone una interpretación perfecta, siendo el único referente en que realmente funciona esa ansiada fusión entre drama y acción, y logrando una evolución (de padre despreocupado a máquina de matar) que literalmente hiela la sangre.
Con un par de aliados se encuentra también en Brian Garfield, escritor de la novela en que se basa "Sentencia de Muerte", e Ian Jeffers, firmante del guión, pues afortunadamente la trama resulta ser tan poderosa como para evitar que la película caiga en el desastre total, y logra situaciones realmente intensas en una trama que se deja ver sin problemas, y entretiene hasta el punto de hacer que las casi dos horas de metraje pasen en un soplido.

Sin embargo, no todo son alegrías, ya que igual que la película en sí, el guión funciona solo a ratos, y los momentos de brillantez se intercalan con otros realmente pobres, que restan muchos enteros a su resultado final. Así, la casi perfecta caracterización de la familia de protagonista se ve deslucida con una banda de malosos ridícula, casi caricaturesca, y completamente previsible. Igualmente, si bien el devenir de los acontecimientos se desarrolla de manera bastante lógica, en ocasiones asistimos a ciertos momentos capaces de lanzar todo el trabajo por la borda. El momento en que la banda está reunida en un bar (bebiendo y drogándose) y deducen que su acosador es el personaje de Bacon es realmente para echarse a llorar, y es solo uno de los ejemplos.


Pero al margen de todo ello, podríamos decir que mientras "Sentencia de Muerte" se viste de violenta y vengativa, mientras es consciente de ser una simple película de acción de serie B, funciona a las mil maravillas. El problema llega cuando se empeña en ser algo más. Consciente de que necesita un nuevo éxito de público y sobretodo crítica, James Wan se empeña en hacer que su nueva creación parezca mucho más importante y trascendente, y es así como irónicamente se acaba condenando a sí mismo. No había ninguna necesidad de ese doble registro artístico, pues a lo único que lleva es al desconcierto por parte de un espectador que ni acabará de enternecerse con las escenas familiares, ni de disfrutar con las más sanguinarias, distanciándose y visionando la película de manera mucho más pasiva.
Doble registro que se aprecia a casi todos los niveles de la película, además de en la ya mencionada actuación de Kevin Bacon. Pero incluso Wan dirige de manera distinta, y francamente, su torpeza queda más que confirmada, fundiendo increíbles coreografías de tiroteos y persecuciones (ojo a los 'planos secuencia', sobretodo al del parking) con vulgares escenas familiares dignas del peor telefilm.
Y lo mismo vale para la banda sonora. Poco antes de ver la película a un servidor ya le advertía un amigo del despropósito, pero ni preparado se es capaz de pasar por alto tan desatinada composición, a base de edulcoradas y chirriantes melodías por un lado y poperas y despreocupadas canciones por el otro. No solo no logra emocionar en ningún momento, sino que incluso llega a desconcentrar al espectador, obligado a escuchar la música por encima de los diálogos.

Sin embargo, todo lo comentado hasta ahora acaba confluyendo en un desenlace que casi hace olvidar las enormes lagunas del film, pues es una trepidante secuencia de acción al más puro estilo Bruce Willis, cargada de sangre y violencia gratuita, que transforma a Bacon en una suerte de Travis Bickle (en los últimos quince minutos hay nada menos que tres claras referencias a "Taxi Driver") sediento de venganza. Moralidades y moralejas a parte, el caso es que el espectador no puede hacer otra cosa que sentarse y disfrutar del espectáculo.

En resumidas cuentas, "Sentencia de Muerte" es una película que se deja ver, qué duda cabe. Es más, llega a ser espeluznante en algunas ocasiones, y trepidante en otras. Pero lamentablemente se equivoca de lleno en querer ser algo más que una simple y cañera película de acción, consiguiendo un resultado muy por debajo de lo esperado. Una pena, porque de haber caído en manos de otro director más despreocupado por su futuro, seguramente habría dado de lleno en la diana. Aún así, repito, aconsejable para pasar un "buen" rato y disfrutar una vez más de un Kevin Bacon inmenso, como (casi) siempre.
6/10

6 comentarios:

  1. Me dejó una sensación de cierta indiferencia, y eso que tiene tramos brillantes como el (semi) plano secuencia de la persecución, donde Wan demuestra un dominio de la técnica impecable, y Kevin Bacon está en su linea de decencia habitual. El resto no me gustó, muy previsible, aunque repito, la labor visual es estupenda.
    Saludos!

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  2. a mí en general ya digo, me defraudó y sorprendió a partes iguales. es cierto que es muy previsible, pero al menos va directa al grano, y no se corta ni un pelo... salvo cuando se disfraza de dramón lagrimoso... no sé, globalmente pienso que lo justo es ese 6. Tres estrellas y va que chuta...

    saludos!

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  3. Por mi parte me agradó que no fuera TAN TAN de acción, sino más de drama constante y esa angustia que ya pasa a ser repetida.

    Muy buenos actores, escenas, y sobretodo el actor calvo que me dejó enamorada!

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  4. .......pero qué te pasa a ti con los calvos?!?! jejeje!

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  5. jajajjja.... no lo sé!!!
    me encantan!! xD


    pd: recuerda ver The Collector! la vi anoche cuando te lo dije por primera vez, es buenísima.

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