Crítica de Speed Racer

Este verano parece que va a ser uno de los más blockbuster de los últimos tiempos. Aunque la mayoría de superproducciones está esperando aún su momento para arrasar con las taquillas de todo el mundo, algunas ya han comenzado el asalto, dando por iniciada oficialmente la temporada palomitera. Solo llevamos una semana con el Hombre de Hierro salvándonos el pellejo, y ya llega a nuestras pantallas "Speed Racer", lo último de los hermanos Wachowski, que se olvidan de la opacidad de "Matrix" y adaptan el popular anime "Meteoro" a todo color. ¡Calienten motores!

Speed Racer (Emile Hirsch) nació para las carreras de coches: es agresivo, tiene instinto y sobre todas las cosas, no le tiene miedo a nada. La única persona que verdaderamente podía competir con él era su hermano (Scott Porter), fallecido en plena competición, a quien Speed idolatraba. Tras ganar de manera asombrosa una carrera, Speed es tentado con una lucrativa oferta para firmar un acuerdo con la compañía Royalton Industries, pero él se mantiene leal a la empresa automovilística de su familia, lo cual enfurece a su maniático dueño (Roger Allam), quien le desvela un terrible secreto: algunas de las más importantes carreras están arregladas por magnates sin principios, que manipulan a los principales pilotos para tener más ganancias. A partir de este momento, Speed ya no corre solo para ganar carreras, sino para derrocar todo lo que se esconde tras ellas, para lo que contará con la inestimable ayuda del misterioso piloto Racer X (Matthew Fox)...

Una vez más, el trío formado por los hermanos y por su amigo y productor Joel Silver ha conseguido reinventar el cine. "Speed Racer" es toda una revolución visual, una explosión de efectos especiales y sensaciones nunca antes vista ni imaginada, que logra plasmar el espíritu y la espectacularidad de los dibujos animados, concretamente del anime, a la perfección. Es, realmente, un paso más allá, y a partir de ahora cualquier producción que no se le parezca puede correr el riesgo de parecer obsoleta.
Y de todo esto, uno se da cuenta nada más comenzar la película. Sin un solo título de entrada, y a ritmo del tema original de la serie, una carrera trepidante se va entremezclando con escenas de la vida del protagonista desde sus inicios, de manera que podamos saber todo lo necesario sobre Speed, desde la devoción por su hermano hasta el fantástico mundo en el que vive, a través de un original montaje de flashbacks desordenados. Son solo meros atisbos de lo que va a dar de sí este gigante, rodado íntegramente en fondos verdes de manera que todo un universo imposible y alucinante se recreara por ordenador.

Pero no todo son alegrías. Lamentablemente, tras tan prometedor arranque el ritmo empieza a decaer vertiginosamente, convirtiéndose en una tediosa historieta de complicados entramados de empresas en la que apenas pasa nada realmente interesante, y la enésima clase sobre los valores morales, la superación de uno mismo y la persecución de un sueño. Es en este tramo cuando además se hace patente el repelo de alguno de sus protagonistas (ese niño y, ay, ese mono...), que entierra las buenas sensaciones que otros habían infundido, como el sombrío Racer X o el padre de los Racer (a estas alturas es imposible que John Goodman pueda caer mal). Todo ello no hace más que desesperar a un espectador que está deseoso de ver más carreras. Pero aún queda mucha película, y es que el exceso de verborrea de los Wachowski (que condenó irremediablemente las partes dos y tres de "Matrix") vuelve a ser infinito en "Speed Racer", y el aburrimiento persiste durante casi una hora entera de metraje.

Cuando por fin acaba la eterna parte central, y ya no queda más que la resolución de un argumento tan previsible como aburrido, empieza lo realmente bueno. Carreras larguísimas por escenarios mágicos vuelven a ser las protagonistas de la película, empapadas de espectaculares adelantamientos, accidentes, trampas, y disparos de todo tipo. Conscientes de lo que se traen entre manos, sus creadores no escatiman en nada, y satisfacen por fin a todos los que no queríamos otra cosa que ver hasta dónde podían llegar a sorprendernos. Y cuando termina una competición (o hay una pausa), enseguida se rellena el metraje con peleas a medio camino entre "Bola de Dragón" y las de Neo y compañía, protagonizadas por un John Goodman simplemente hilarante. Todo para llegar a un clímax final capaz de desencajar más de una mandíbula.

Al final, uno se queda con una sensación ambigua. Por un lado es consciente de que ha visto algo totalmente nuevo y espectacular que ha revolucionado el cine (ojo a las escenas de acción, donde emulando a los dibujos animados, nada está desenfocado, simplemente más o menos lejos). Pero por otro, no puede olvidar el aburrimiento y lo cargante que resulta toda la parte central de la película, y es que de sus más de dos horas, tranquilamente podrían restarse treinta minutos. Y es una lástima, porque "Speed Racer" tenía el potencial para mucho más. Pero a veces algunos olvidan que el principal objetivo del cine, por muy infantil que sea, es el entretenimiento en vez del aleccionamiento...
6,5/10

6 comentarios:

  1. he visto el trailer y no me llama, no me llama, no me llama.. no obstante, sin duda, iré a verla.. y es que soy así!! espero llevarme una grata sorpresa..

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  2. jajajaja, definitivamente soy la única persona a quien le llamó la atención el trailer de esta peli. Hoy todo eran bufidos y comentarios tipo "qué palo" "otra más..." antes de comenzar!

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  3. Sin dudas muchos estamos esperando poder revivir estas aventuras de la infancia arriba de ese magnífico auto. Saludos!

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  4. NO PIENSO VERLAAAAAAAAAAA, ME ABURREN EN EXTREMO
    NO CREO QUE LA VEA Y SI CAE, CAE DE GRATISSSSSSSSSSSS
    SALUDOSSS

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  5. Primero de chico no nunca me llamo mucho esta serie, pero si la conocia y habia algunos episodios, asique cuando escuche de esta peli me intereso muy poco pero desp de ver el trailer y saber quienes la dirigian comenzo a llamarme la atencion. Hace un tiempo pude verla y me ha sorprendido bastante.
    Esta pelicula despliega color y efectos por todos lados, ese esilo utilizado aunq bastante chillon y de niños es muy agradable visualmente me ha gustado. Las carreras son espectaculares y cargadas de fuertes sensaciones.
    Empieza "A todo Motor" intercalando la carrera con Flashbacks q cuentan todo eso qdo Excelente y nose si muy original (no veo muchas pelis de carreras) pero me ha encantado.
    Si la peli se mete en el entremado de las empresas y todo eso pero da lugar a q se muestren los personajes y lo q buscan y eso esta bueno.
    Las caracterizaciones de los personajes son tan unicas q uno se deja encantar x todos y cada uno.
    El final obvio evidente totalmente, pero ESPECTACULAR y Emosionante en todo sentido igual q como comienza la peli intercalando la carrera con esos Flashbacks me hicieron brotar lagrimas. Muy Buena Peli!
    Recomendable totalmente para los q les gusten las pelis con carreras muy coloridas, muchos efectos, y no se moleste x el estilo casi caricaturesco...
    Lo unico q no me agrado mucho es q aunq las peleas esten buenas, como q estan un poco de mas, y como todos saben Karate Kun Fu o algo? Tmb cae el ritmo y tarda en retomar y x ultimo q el Final deja con ganas de MAs y aun no se ha dicho nada de una secuela q sepa =S
    Mi nota un merecido 8

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  6. jejeje, olvídate de secuelas... yo ya me he olvidado casi por completo de ella, pero guardo un recuerdo bueno, sí es cierto que me aburrí desde la mitad hacia delante, más o menos, pero aún así no es como para nominarla a peor adaptación en los Razzies! jejeje!

    saludos!

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