Crítica de Ella es el partido

Ella es el partido
"Ella es el Partido" supone la tercera aventura de George Clooney como director tras las sorprendentes "Confesiones de una Mente Peligrosa" y "Buenas Noches y Buena Suerte".
En esta ocasión vuelve a cambiar completamente de registro y planeta una película de corte clásico que pretende revivir la comedia añeja de enredos y lucha de sexos, transformando a sus protagonistas, el propio Clooney y Renée Zellweger, en los nuevos Spencer Tracy y Katherine Hepburn.

Son los años 20. El famoso jugador Dodge Connolly es consciente de que la liga profesional de fútbol americano sólo atrae a unos cuantos seguidores más dados a beber y gritar que a ver un partido. Con el propósito de liderar a su equipo para llenar los estadios, convence a Carter Rutherford, una estrella del fútbol universitario y héroe de la I Guerra Mundial, para que se incorpore al equipo. Pero el nuevo fichaje es demasiado bueno para ser real, y la periodista Lexie Littleton está dispuesta a demostrarlo. A pesar de su falta de experiencia, es una espléndida reportera y sospecha que la historia bélica que ha convertido a Carter en un héroe nacional no es del todo auténtica. Y mientras investiga, los dos futbolistas se convierten en rivales por su amor.


Muy difícil lo tiene esta película para hacerse oír en cuanto a resultados en taquilla. Centrar un argumento al rededor de un deporte nunca ha funcionado demasiado bien, y esta encima lo hace ambientándolo a principios del siglo pasado, por lo que es normal que más de uno lea la sinopsis y decida pasar de largo, en especial por estos lares, donde el fútbol americano apenas se practica y mucho menos se sigue.
Sin embargo, para aquellos que se queden (bien por el encanto que desprenden los actores o por la curiosidad que pueda despertar la película) se toparán con una comedia más que digna y, pese a sus peros, sumamente disfrutable aunque se sea absolutamente desconocedor del mencionado deporte.

Y es que "Ella es el Partido" resulta de lo más agradable gracias ante todo a un dúo de actores sumamente carismáticos, George Clooney y John Krasinski, que cargan con casi todo el peso de la película ofreciendo un enfrentamiento coral tan comedido como divertido. A algo más de distancia les sigue una Renée Zellweger tan correcta y eficiente como siempre, que sin embargo no logra en ningún momento transmitir la misma magia y gracia que sus compañeros.
El caso es que tanto Clooney como Krasinski parecen plenamente conscientes del encanto que desprenden ante el público, y ninguno de los dos duda un solo segundo en hacer uso de sus armas (léase miradas socarronas, o estudiadas sonrisas) para sobresalir en un tour de force que seguro que deleitará a más de una (o uno, quién sabe...), y divertirá al resto.

En otro orden de cosas, es de agradecer el empeño con el que se ha cuidado la producción, recreando una ambientación magnífica y logrando que en numerosos momentos parezca que, efectivamente, estamos viendo una película antigua. No solo decorados, vestuario, banda sonora o actuaciones, sino los propios artificios de los que Clooney hace uso evocan al cine clásico. Planos intercalados mediante difuminaciones, otros tomados desde una distancia atípica, o largas secuencias alejadas del estilo videoclipero de hoy en día, son solo algunos de los ejemplos que constantemente bañan el film para lograr tan deseada emulación.


Sin embargo, ahí se esconde también su mayor defecto, y es que de tanto querer homenajear un cine tan mítico como añejo, parecen haberse olvidado de algo muy importante, esto es, que estamos en el 2008, y ha pasado más de medio siglo desde que se estrenara, por ejemplo, "La Costilla de Adán".
El principal problema de "Ella es el Partido" es pues que no ofrece absolutamente nada nuevo, ni a nivel visual (evidentemente) ni a nivel argumental.
Teniendo en cuenta que su duración se acerca a las dos horas, eso significa que en más de una ocasión toca hablar de irregularidades rítmicas, que se encuentran justamente cuando el guión se aleja de la comedia y se centra en desarrollar la enésima trama centrada en la ascensión de un equipo, la necesidad de la figura del héroe, la ambigüedad de dicho personaje, y el triángulo amoroso de turno. Es tan poco el interés que despierta el argumento como el deporte en que se centra.
Se agradecen por tanto esos aislados destellos de ruptura, en los que, por ejemplo, se aprovecha para criticar un deporte (y un mundo en realidad) tan agobiado por las normas, las leyes y los árbitros como es el fútbol americano hoy en día. Así, por momentos esta película parece querer decir algo más, cosa habitual en el Clooney director, pero lamentablemente se queda todo en eso, meras pinceladas.

Con todo, no cabe duda de que "Ella es el Partido" (por cierto, traducción horrorosa para "Leatherheads") sigue siendo un entretenimiento más que digno y disfrutable, que no defraudará a todo el que la vea sin más ánimo que el de pasar un buen rato con una ligera y agradable comedia protagonizada por dos actores carismáticos y cercanos. Podría pedírsele mucho más, pero bien está lo que bien acaba, a fin de cuentas.
6,5/10

2 comentarios:

  1. Lo hace bien John Krasinski? Me encanta su personaje de Jim en The Office!!

    Saludos

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  2. sí tío, tiene un encanto especial este chico, de no gustarme tanto el sexo femenino estaría como loco por él! XDD

    (sobretodo teniendo en cuenta al pedo maltirado que es la Zellweger!!)

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