Crítica de Zombie Strippers


En un futuro no demasiado lejano, un virus reanimador resultado de un experimento ultrasecreto del gobierno es liberado en un pueblo de Nebraska cerca de un club de striptease. A medida que el virus se expande, convertirá a las bailarinas del club en "Súper Zombie Strippers", unas mujeres con un cuerpo de escándalo y un apetito por carne humana insaciable...

"Zombie Strippers" es una de esas películas que juegan con los sentimientos del espectador para forzarle a verla aunque no quiera. Muertos vivientes, tetas, serie b, caspa, Jenna Jameson y Robert Englund. Con semejantes argumentos, esta película debería hacer que a más de uno se le cayera la baba (y alguna que otra cosa), pero mucho me temo que, detrás de todo ello, se encuentra una de las mayores decepciones que un servidor ha visto en los últimos tiempos.
Porque por descerebrado que sea el argumento, y por muy sincera que sea su propuesta, esta película es un completo despropósito en (casi) todos sus aspectos.

Tras un prólogo absolutamente delirante en que un noticiario pone al día al espectador de los últimos sucesos (no olvidemos que los hechos tienen lugar en un futuro cercano), entramos de lleno en materia con una acartonada secuencia de científicos, soldados (y soldadas tetudas) y zombies, en la que el director y guionista Jay Lee muestra todas sus cartas y deja clara la tónica imperante a lo largo de los 90 minutos: diálogos de película porno, actuaciones en el mejor de los casos surrealistas, montajes torpísimos, y efectos especiales de videojuego barato.
Ahora bien, quien considere que todo esto es negativo, es que no sabe dónde se ha metido, y mejor será que deje leer ahora mismo.
Tras ello, la cámara (digital, por cierto) se adentra en el club de striptease, lugar del que ya no volverá a salir salvo en contadas ocasiones, y tras un par de bailoteos de mujeres impresionantes y descomunales pechos da comienzo la verdadera película.
Lamentablemente, todo lo prometedor que resultaba hasta este momento la película tarda pocos minutos en irse al garete, ya que tal como la primera de las strippers es contagiada por un zombie, la cosa parece perder el rumbo y convertirse en una aburrida repetición de situaciones con la misma estructura: baile, tetas, chica comiendo a chico salidorro, y vuelta a empezar. Y así durante casi toda la parte central de la película, una auténtica pérdida de tiempo en que ni la histriónica actuación de Robert Englund (repitiendo casi el mismo papel que en capítulo de "Masters of Horror" titulado "El Baile de los Muertos") salva los muebles.
Solo puntuales escenas tan descaradas como descabelladas merecen la pena, manteniendo el tipo bien a base de la cutrez de su ejecución (que repito, nunca puede considerarse como elemento negativo, ni mucho menos), o bien gracias a un humor loco que parece recuperar el espíritu de los primeros compases del film. Eso, y la presencia de un tal Paco (Joey Medina), un robaplanos que le gana el pulso a todo un Freddy Krueger, y que con su sombrero de mariachi se transforma en uno de los héroes más rocambolescos de la película.


Afortunadamente, tras el tedioso núcleo central, "Zombie Strippers" retoma el vuelo en su tramo final, con una desternillante una pelea entre las zombies desnudas (que ya ni pueden llamarse como tales, pues se asemejan más a un Súper Guerrero de segundo nivel que a otra cosa, aunque curiosamente no sucede lo mismo con los zombies macho, que siguen siendo torpes, lentos y estúpidos), que incluye el lanzamiento de pelotas de ping pong y de billar (de dónde las lanzan es algo que dejo a la imaginación del lector), y el inevitable enfrentamiento entre supervivientes y zombies, que como era de esperar no tardan mucho en descontrolarse y deambular por el club.

No cabe duda de que "Zombie Strippers" es una propuesta que en principio tendría que haber hecho las delicias de todo espectador freak que se precie. Sin embargo, cuenta con una parte central tan tediosa y larga que echa por tierra todo el resultado convirtiéndola en una película que bien podría haberse quedado en un corto o capítulo de televisión.
Ahora bien, cuenta con momentos geniales en los que el gore, las tetas, y los efectos de ordenador con Photoshop (como mucho) fluyen a punta pala provocando más de una carcajada, y de bien seguro más de un pajillero verá cumplidos sus deseos más inconfesables al ver a Jenna Jameson en pelotas y en versión caníbal.
La verdad, vedla por vuestra cuenta y riesgo. A mí me ha sabido a poco...
4/10

6 comentarios:

  1. Bueno es saberlo para evitarla. Saludos.

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  2. jeje, tú mismo, por otra parte te pierdes a la Jameson en porretas (una vez más) ;)

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  3. Pinta tan cutre que te entran hasta ganas de verla por mera curiosidad (además sale la Jameson).
    Por cierto, ¿ha salido ya en DVD en España?

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  4. que yo sepa no, no ha salido... la verdad es que por eso la vi yo. pero ya te digo, es mala mala mala...(y a nivel técnico no me iportaría, el problema es que aburre demasiado durante muchos minutos). salud!

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  5. Si que esta en DVD, yo la tengo...no veas que vergüenza para comprarla, parecia una porno.

    A mi me encanta, es muy entretenida, topicazos muy freaks (la chica recatada que al final se suelta el pelo y hace kung fu). Desde aqui animo a que el baile en barra sea un deporte. Los zombies estan muy currados, y los movimientos cuando bailan muestran que es una serie B de gama alta. El climax...pues...un desparrame de chorradas, los momentos te arranco la carne o te desintegro a disparos...

    Recomendable, pero una sesión doble con esta y Bitch Slap, puede causar severos daños.

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  6. bueno, en 2008, cuando escribí esto, nada se sabía xD

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