Crítica de La momia: la tumba del emperador Dragón

Tras el arrollador éxito comercial de "La Momia" y "El Regreso dela Momia", era cuestión de tiempo que apareciese una tercera entrega de la franquicia. Así, siete años más tarde, Brendan Fraser vuelve a liarla cabreando a un nuevo monstruo (esta vez interpretado por Jet Li). Stephen Sommers, director de las otras dos entregas, deja esa labor en manos del temible Rob Cohen, limitándose a producir la que se espera que sea el relanzamiento de una de las franquicias más rentables de la Universal Pictures.

Condenados por una bruja traidora a permanecer en muerte aparente para la eternidad, el despiadado emperador chino Dragón y sus diez mil guerreros han esperado en su amplia tumba de barro, olvidados de todos, durante cientos de años, cual ejército de terracota. Pero cuando engañan al joven aventurero y arqueólogo Alex O'Connel para que despierte de su sueño eterno al temible gobernante, no le queda más remedio que pedir ayuda a las únicas personas que saben más que él acerca de los no muertos: sus padres. El monarca regresa a la vida con todo su poder y su afán de dominación no ha hecho más que crecer en todos estos años. Sirviéndose de poderes sobrenaturales inimaginables, el Emperador Momia cruzará el Lejano Oriente con su legión sin que nadie pueda detenerle... a menos que los O’Connell encuentren la forma de hacerlo.

Tras dos películas de lo más similares entre sí (el mismo Fraser afirma que "El Regreso de la Momia" no es más que un remake de "La Momia"), y tras tantos años sin saber nada de los O'Connell, un cambio de aires era más que necesario. Así, no solo se ha dado la mencionada sustitución de director, sino que toda la acción se ha trasladado a parajes (teóricamente chinos) de lo más variados. Nieve, cuevas y pobladas ciudades sustituyen a los áridos desiertos de las anteriores entregas, reservándose estos últimos solo para el tramo final de la película, el que guarda más parecido con las anteriores. Además, Rachel Weisz abandona su papel como Evelyn O'Connell, encarnada ahora por la siempre estupenda (y morenísima para la ocasión) Maria Bello, y aunque el reparto principal se mantiene (es decir, repiten tanto Fraser como John Hannah), el resto se orientaliza, y a Jet Li se suman Isabella Leong y Michelle Yeoh ("Sunshine").
La mayoría de estas variaciones, en realidad, no deben ser vistas como elementos negativos, ni mucho menos. De hecho, le sientan perfectamente bien, incluida la mutación Weisz-Bello (en parte porque su personaje gana mucho en acción y espectacularidad).


Sin embargo, hay algo más que ha cambiado, y es en ese aspecto en el que la película falla, convirtiéndose sin duda en la más endeble de toda la saga.
Si la 1 y la 2 eran aventuras de acción que se combinaban a las mil maravillas con el humor, la parodia y el homenaje (cualquier parecido con cierto aventurero de sombrero y látigo no era mera coincidencia), la 3 se ha convertido tristemente en la una autoparodia de sí misma y de la saga en general, restándole cualquier atisbo de seriedad y dejándolo todo en un simple chiste más o menos gracioso.
Y es que el guión se ha quedado en casi una sucesión inagotable de gags de los cuales solo un puñado vale realmente la pena, dejando el resto de páginas como mero vínculo de unión entre escena y escena de acción.

Acción que, por otra parte, resulta trepidante y absolutamente espectacular, debido tanto a la elegancia del director a la hora de rodar peleas y persecuciones de todo tipo (un experto en películas de acción, como demuestran "A todo Gas" o "xXx"), como a la enorme cantidad de efectos especiales que pueblan la pantalla en todo momento.
Y es que si hay una concepto que define a "La Tumba del Emperador" a las mil maravillas es el exceso.
Dejando de lado posibles evoluciones de personajes o argumentos mejor enlazados, la película opta por un tour de force de CGI, un a ver quién da más similar a las pajas visuales del "King Kong" de Jackson (película con la que, por cierto, guarda obvios parecidos, pero de eso hablaré más adelante). Sin ánimo de desvelar nada más de lo que ya se ve en el trailer, baste con mencionar la hilarante (y genial, qué demonios) pelea con yetis de por medio, que viene justo después de una adrenalínica persecución por las calles de Pekín, y que consta con algunos de los mejores momentos del film.
Sin embargo, es tal el empacho visual que propone Cohen durante todo el metraje, que cuando se llega al tramo final del film, éste ya no emociona ni sorprende, quedándose en el enésimo enfrentamiento entre bien y mal y mostrándose las carencias de un director incapaz de crear momentos realmente épicos, limitándose a copiar algo que ya hemos visto en infinidad de películas desde "El Señor de los Anillos".
Todo ello acompañado de una banda sonora algo chirriante, que busca al mismo tiempo acercarse y alejarse de las anteriores partituras, quedándose en tierra de nadie y llegando a molestar en alguna que otra ocasión.

Y como lo prometido es deuda, mención a parte merecen los homenajes. Si en "La Momia" 1 y 2 estos quedaban (relativamente) implícitos, la que nos ocupa es tan descarada que casi plagia a sus referentes, principalmente en sus primeros compases. Así, durante la media hora inicial uno cree estar viendo un popurrí entre Indiana Jones (introducción a lo Arca Perdida, secuencia bar+avioneta a lo Templo Maldito y McGuffin idéntico a la Última Cruzada) y la ya citada "King Kong".

Con todo, si algo no se le puede negar a esta película es su cumple a las mil maravillas como simple entretenimiento veraniego, convirtiéndose en una trepidante aventura para toda la familia. Cae en gracia, la verdad, y no solo por el carismático universo que la rodea (y porlos más que acertados Fraser y Hannah) sino por la propia propuesta, desenfadada y sumamente ligera. Por tanto, sus múltiples errores (todos ellos en los tramos en que la acción se toma un respiro) se maquillan, hasta el punto de pasarse por alto si no se es demasiado intransigente. Sin embargo, mucho más podría habérsele pedido a Sommers, Cohen y compañía, pues la magia de las otras dos momias queda aquí limitada a un agradable pero a fin de cuentas totalmente intrascendente blockbuster con el que el espectador se lo pasa bien, muy bien, pero que olvida al poco rato de haberlo visto.
6/10

7 comentarios:

  1. Bueno, veo que todos hemos coincidido, un espectáculo bastante intrascendente. Pero bastante. Pero bastante-bastante-bastante.

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  2. Que nivel! Colaborador de Scifiworld!
    Enhorabuena! La nueva de Mulder y Scully aun no la he visto. A ver si le puedo echar el guante cuanto antes...

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  3. chacal, sí, pero y lo bien que nos lo pasamos con los yetis? XD


    lv-426, gracias, a ver si de ahí paso a la revista en sí,la verdad es que me haría gracia!
    sobre X Files...yo que tú no perdería el tiempo... salud!

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  4. La dos primeras fueron en Egipto, y esta en China... ¿La cuarta será en México con las momias de Guanajuato?

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  5. No hombre, que ahora que ya ponen yetis y demás, las momias están superadas :P

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  6. Buenos... entonces yetis vampiros, ya sabes, para seguir con la onda de los vampiros y sobre todo en tercera dimensión. Oye... ¿no sabes si Megan Fox hará alguna escena de sexo en 3D?

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  7. jajajaja, si lo que quieres es verla desnuda, me temo que tendrás que esperar hasta nuevo aviso...

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