A Ciegas

Una curiosa epidemia de ceguera sacude inexplicable e inesperadamente una ciudad. El cada vez mayor número de víctimas afectadas es encerrado en un hospital sin recibir explicaciones ni apoyo alguno, lo que no tardará en llevar a la locura y el salvajismo a sus ocupantes. Afortunadamente, entre ellos está una mujer que conserva su vista en secreto para poder acompañar a su marido ciego…

Endiosado precipitadamente por las notables (que no excelentes) “Ciudad de Dios” y “El Jardinero Fiel”, Fernando Meirelles es el encargado de traducir en imágenes el “Ensayo sobre la Ceguera” de José Saramago, difícil labor en la que el director brasileño naufraga convirtiéndose en lo peor de un film tan irregular como, a fin de cuentas, decepcionante.

Sin ser, ni mucho menos, un total despropósito, la película es un continuo enfrentamiento entre lucidez y torpeza, quedando la balanza lo suficientemente equilibrada como para levantar las mayores pasiones y los más acalorados reniegos.

Julianne Moore, Mark Ruffalo, Danny Glover, o Gael García Bernal son los encargados de dar vida a los personajes principales del film, componiendo cada uno de ellos unas actuaciones sumamente cuidadas y acertadas, y conformando un reparto artístico que seguramente suponga con diferencia el único aspecto realmente brillante de la producción.
Sin embargo, salvo quizás en el acertado caso de Moore, sus respectivos personajes no están a la altura en ningún momento, y todos ellos se antojan excesivamente predecibles y esquemáticos, burdamente dibujados como si de una producción muy inferior se tratara.
Como botón de muestra quedémonos con el caso de Gael García Bernal, un absurdo y hasta sonrojante líder de bandas carente de la más mínima credibilidad.

Las mismas impresiones pueden extrapolarse de hecho a la totalidad del guión, tan irregular que no sería descabellado pensar en la futura aparición en DVD de un montaje extendido del film.
Pasajes sobrecogedores, de un vigor inusitado y una potencia emocional sobresaliente se ven obligados a lidiar con muchos (demasiados) otros sin razón de ser más allá de simplificar el discurso de Saramago, perderlo completamente de vista, o degradar a alguno de los personajes.

Así, de la radical crítica a la humanidad, la deshumanización de la misma, su mutación en una fauna regulada únicamente por la ley del más fuerte, la incapacidad de las entidades gubernamentales para hacer frente a problemas a gran escala… de todo ello quedan apenas un par de pinceladas cubiertas por una torpe brocha de vulgaridad predecible y sobretodo sorprendentemente impersonal, pues salvo pequeños (y la mar de interesantes) detalles, no hay nada que le ocurra a la sociedad ciega que no haya sucedido ya una y mil veces en cualquier clase de película con epidemia de por medio, ya sea una invasión zombie (“La Noche de los Muertos Vivientes”, “Amanecer de los Muertos”, “28 Días Después”), viral (“Doomsday”), o similares.

Sin embargo, el mayor problema del film reside, con diferencia, en la dirección de Fernando Meirelles.
Empeñado en demostrar sus dotes por encima de todo, dota al film de un empaque visual sorprendente al principio pero excesivo a todas luces y cansino hasta decir basta.
Sus intenciones, claras como el agua, radican en que el espectador se sienta en cierto modo igual que los protagonistas, por lo que opta por un estilo confuso, borroso y desenfocado, plagado de secuencias teñidas de blanco (o negro).
Parafraseando la repentina y forzosa agudización del oído, fiel aliado del invidente, Meirelles añade un sinfín de ruidos indescifrables y molestos, presentes en todo momento.
La suma de ambos sentidos, o más bien la resta de los mismos, acaba por convertir “A Ciegas” en un confuso y ruidoso experimento suma e innecesariamente incómodo para el espectador, que pasados unos minutos comienza a preguntarse dónde está el límite entre la voluntad de autor y el no haber sabido hacer las cosas.

Y es que tal vez, el problema de todo ello resida en la imposibilidad de llevar al campo de lo visual un argumento basado exclusivamente en la falta de vista, que es como llevar a un sordo a un concierto de Sabina, para que nos entendamos.


Así pues, “A Ciegas” se antoja como el intento loable pero fallido de mezclar agua con aceite. Un film que apunta maneras de las que después se olvida en pros del efectismo más vulgar y plano, simplificando situaciones y personajes (terroríficamente vacíos y desdibujados), y de la incontente verborrea visual de un director empeñado en demostrar que es el más cool, revolucionario y visionario del momento, pero que no logra ver que entre manos tiene un producto necesitado justamente de lo contrario.
Si logra salir a flote, es sobretodo gracias a las acertadas labores de sus actores, con una portentosa Julianne Moore a la cabeza, amén de ciertos momentos de brillantez latentes sumamente disfrutables.
5,5/10

6 comentarios:

  1. "Una curiosa epidemia de ceguera sacude inexplicable e inesperadamente una ciudad"....sería una verdadera pena que nos ocurriera eso a todos nosotros y no pudieramos ir al cine más cercano a ver las maravillosas obras que nos llegan una tras otras de Hollywood cada año, eh? XD
    Saludos! jeje

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  2. jajajaja, ya ves... aunque la verdad, sigo pensando que desde que vi "A Ciegas" mi vista ha empeorado bastante, tal es el esfuerzo que me supuso!! XD

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  3. Hombre, la peli no está tan mal como para un 5,5...
    Bien es cierto que el director podía haber jugado bastante más conm el elemento de hacernos sentir como ciegos, pero de ahí a lo que llegas a destrozarla...no sé, te ví decepcionado al salir del pase, pero no creía que tanto...

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  4. es que no me transmitió absolutamente nada... es una de esas pelis que te deben hacer salir del cine cambiado, y nada más lejos. Asistí a un mero entretenimiento, que habría sido defenestrado de haber sido con zombies en lugar de ciegos... no sé, he pensado mucho en ella (de las "importantes" es la que he dejado para el final... aunque tampoco esperaba retrasarme tanto, jeje!) y cada vez me ha ido convenciendo menos.
    De haber publicado la crítica un mes más tarde no se hubiera llevado ni un 3! :P

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  5. Yo tampoco la veo de 5,5 pero oye, cada uno se lleva a casa lo que le interesa! Ojo, que la veo de 6, 6 y algo...

    Tiene momentos lúcidos, escenas que apuntan a algo interesante, pero después cae en nada, o peor, en lo fácil.

    Pese a eso sí es interesante.

    ¡1 saludo!

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  6. Lo que le interesa? espero que no estés insinuando que me interesaba puntuarla bajo, porque te puedo asegurar que era de las que más esperaba del pasado festival de Sitges, y la decepción fue tan mayúscula que aún encuentro un regalo la nota que le puse!!

    jejeje, en serio, lo siento pero no te compro la moto. Los momentos interesantes que hay son demasiado escasos y mal resueltos, y bueno, interesante para alguien que no haya visto ninguna otra película apocalíptica de cualquier índole sí, pero si no....

    salud!

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