Entre los dramas, "El mejor", uno con Pierce Brosnan y Susan Sarandon de padres afligidos tras la pérdida de su hijo que promete lágrima y moco y que en su momento pasó por Sundance, cada vez más dudosa garantía de calidad. Mucho tendrá que esforzarse Shana Feste, su directora, para trascender el dramón de sobremesa que tan truculenta sinopsis promete.
Y otra que pa qué: "Love Happens", con viudo metido al negocio de la gestión del dolor que descubre, gracias a una estudiante, que quizá no todas sus heridas están curadas. Aaron Eckhart y Jennifer Aniston sobreponiéndose a las ruinas y redescubriendo el amor. De entrada, nada del otro jueves.
Pero como es Navidad, se nos presupone alegres y felices (y si no lo estamos probablemente no vayamos al cine), la generosidad de las distribuidoras nos regala un par de comedias de esas de tampoco dar demasiadas vueltas a nada: "Los fantasmas de mis ex novias" es la enésima revisión del "Cuento de Navidad" de Dickens adaptado al público actual. O sea, actores modernetes (o no tanto: Matthew McConaughey y Jennifer Garner son ya de antepenúltima hornada) en un entorno urbano y en un contexto social perfectamente reconocible. Tonta e inofensiva.
Algo menos lo es "Todos están bien", remake-que-nadie-ha-pedido de aquella otra de Giuseppe Tornatore, con Robert DeNiro como -ejem- Marcello Mastroianni. Buenos sentimientos y comedia familiar con su dosis de dramatismo suave y ternura ligera.



































Taylor Kitsch y Friday Night Lights

