Crítica de "Transformers 2: La Venganza de los Caídos", por John Blutarsky

Suele ser un recurso habitual y bastante manido utilizar el siguiente argumento para ejercer el noble arte de cargarse una película: "Es un insulto hacia la inteligencia del espectador". O "se dirige al espectador como si tuviera cinco años". Pues bien, por esta vez, y sin que sirva de precedente, con "Transformers 2: La venganza de los caídos" estas afirmaciones son acertadas o incluso se quedan cortas. Es más, "Transformers 2" no es que sea un insulto a la inteligencia del espectador, es que lo presupone carente de dicha inteligencia, aunque a juzgar por las francas risotadas y campechanas expresiones de placer que se oían por la sala durante la proyección, parece que los perpetradores de esta... "cosa" no van demasiado desencaminados.
"Transformers 2" no es más que una versión longer, bigger... and biggerer de su predecesora; la hermana mayor que, incapaz de ofercer algo mejor (vamos hombre... ¡no era difícil!), ofrece lo mismo pero en mayor cantidad. Es más bestia, más ruidosa, más espectacular, más espídica. Y más vacía si cabe. Y en consecuencia, la auténtica ensalada de píxel que se nos propone empacha hasta la nausea, marea e irrita, todo a la vez.
Más calificativos: mastodóntica, hiperbólica, abusiva hacia el espectador. Michael Bay se ha pasado con la nandrolona sin consultar antes al encargado del gimnasio, sí, aunque también hay que decir que ha despachado su nuevo juguetito de manera consecuente con su contenido. Es decir, como si fuera una enorme máquina de fábrica. En otras palabras, acabamos de descubrir que Bay no es ese californiano amante de la velocidad y la adrenalina que todos habíamos creído, sino un sofisticado y moderno programa de ordenador.

Sí, queridos lectores, el MichaelBay9000 ha resultado ser una inteligencia artificial más artificial que inteligente creada única y exclusivamente para montar productos en serie, minimizando el factor humano y potenciando la cacharrería de lux, con unos protocolos de programación que pasan por generar mecánicamente unas secuencias preestablecidas, léase meteoritos que caen en medio de metrópolis (Nueva York, París, Roma o la capital intercambiable de turno), portaaviones tocados y hundidos al más puro estilo Pearl Harbor y destrucción variada de patrimonio de la humanidad, en este caso, los vestigios arqueológicos de Petra. (No, no estableceremos paralelismos entre este momento y la parte final de "Indiana Jones y la última cruzada" -vía Shia LaBeouf- porque nos parecería sentimentalmente obsceno)

El lote lo completan un humor que haría las delicias de cualquier alumno de parvulario (del nivel de "se me están chafando las pelotas"); una imaginería de encargado de garage de túning nen-cómo-mola-el-Camaro-amarillo-nen; una tropa de mini-robots que se dirían salidos de la mente de un Geroge Lucas con empacho de Happy Meal; varios momentos de salvaje mecha-gore; un diseño de sonido que parece creado por Chimo Bayo; y una colección de muñecos semovientes a los que podríamos llamar, por decir algo, "personajes". Y todo aderezado con la habitual galería de tics de Bay (montaje picado, filtros sobre filtros, planos aberrantes).


Para colmo, "Transformers 2" resulta imperialista (los no-yankis son representados como europeos devoradores de repugnantes babosas con cáscara o moros troglodíticos que no ven más allá de la chilaba) y machista (todas las mujeres que aparecen son meros objetos sexuales, más salidas que un mandril -caso de Megan Fox- o directamente idiotas, -la madre brain damaged de Shia LaBeouf-). Y encima atufa a republicana.

Termino destacando una secuencia en concreto, aparentemente intrascendente, pero que resulta definitoria y resume bastante bien la idiosincrasia de "Tranformers 2": tenemos por un lado a los protagonistas, escapando frenéticamente a través del campus universitario. Y a cierto transformer por el otro lado persiguiéndolos como una terminatrix cualquiera para acabar con sus vidas. En un momento concreto, la persecución llega a la biblioteca, donde se desata una carnicería con los libros que reposaban apaciblemente en sus estanterías. Resultado, páginas y páginas de conocimiento volando por los aires y carbonizadas alegremente bajo el pie aplastante del todopoderoso señor Bay.

Porque por lo menos da lo que promete (esto es robots atoñándose con otros robots), le cae un 2/10

(Por cierto, y como postdata: me ganaré enemistades, pero no salvo ni a la Fox, que está buena hasta que te sangren los ojos, pero no deja de ser poco más que una versión sobrehervida de Angelina Jolie)

4 comentarios:

  1. No entiendo xq ganarias enemistades... XD Ami parecer Megan Fox estab buena pero solo eso Hay muchisimas mas q estan mejores...
    Tngo q ver Transformers 2 !

    ResponderEliminar
  2. Lo jodio es que conseguirá una recaudación brutal (y con una calidad MUY cuestionable)

    ResponderEliminar
  3. A mi si me gusta mucho esta pelicula la voy viendo 3 veces y aun no me aburro.

    ResponderEliminar
  4. Haré las veces de John Blutarsky para contestaros, que el pobre está perdido en un mar de trabajo que no veas (aunque el jueves que viene le tiro de las orejas, tranquilos).

    Matias R, yo qué quieres que te diga, con Megan Fox en pantalla como que dejo de pensar en los robots, así que sí, BLuto se ha ganado una enemistad! ;)

    Chacal, pues sí. Borregos, que somos algunos. Con todo, si alguien quiere ver esta peli, tiene que hacerlo en pantalla grande, así que he ahí el dilema.

    Marriot... 3 veces?!? madre mía! Y cuántas veces has visto (la mucho más divertida, espectacular, trepidante y dinámica) Star Trek??

    ResponderEliminar

- No toleramos bajo ningún concepto el SPAM. Todo comentario debe constar de un texto original, o de lo contrario será eliminado.
- Los posibles SPOILERS deberán ser avisados. En caso contrario, nos reservamos el derecho de adaptar o eliminar el comentario.
- No censuramos ni banneamos a nadie, pero por favor, un poco de respeto nunca está de más...

Categorías