Charla con los hermanos Pastor, directores de "Infectados (Carriers)" (parte 2)


A continuación concluimos la sustanciosa quedada que mantuvimos con los hermanos Pastor, directores de “Infectados (Carriers)”. La película se estrena este fin de semana en nuestras carteleras, pero ya ha podido verse en el festival internacional de cine fantástico de Sitges, donde ha dejado un muy buen sabor de boca general.

“Infectados (Carriers)” y más

Capi: Antes de nada pasemos a la cuestión obligada. Aclaremos definitivamente el tema de “La Carretera” que motivó esta entrevista: en el comentario de La Casa decíamos que la película se parecía mucho a la novela de McCarthy...

David: “La Carretera” es una novela que no hemos leído nunca, en gran parte porque se publicó en verano del 2006, cuando nosotros ya estábamos rodando. Recuerdo perfectamente haber leído por Internet la crítica del libro, y descubrir que trata de historia post-apocalíptica en la que sus protagonistas viajan por carreteras secundarias. En ese momento me dije “uy, ésto se parece un poco a nuestra película”. Pero bueno, lo dejamos ahí.

Àlex: De hecho, Ray Angelic [productor de “Infectados”], fue el que nos avisó primero. Nos dijo que estaba leyendo el libro (y le estaba gustando) y que guardaba ciertos parecidos. A lo que preferí no leerlo ¿Para qué? A fin de cuentas, es la típica novela que si se se hubiera publicado diez, o incluso cinco años antes de que nosotros hubiéramos empezado a trabajar, seguramente la hubiéramos leído inmediatamente y probablemente nos hubiese encantado. Pero ahora nuestra relación con la obra de McCarthy... en fin, digamos que a día de hoy yo personalmente no la puedo leer. Quizás dentro de diez años...

David: Tampoco lo hicimos porque no queríamos que, en post-producción, nos encontráramos diciendo “oye, pues aquella voz en off se parece...”. Cuando ves que hay una posible similitud intentas separarte lo máximo posible, aislarte, para así poder decir con conocimiento de causa, que cualquier parecido es pura coincidencia.

Àlex: La verdad es que yo no he leído nada de McCarthy: ¡ni sabía quién era hasta que se dio a conocer el rodaje de “No Country for Old Men”!

David: Yo en cambio intenté leer la novela “Blood Meridian”, y la verdad es que ni siquiera pude acabarla... Pero vamos, a lo que voy es a que o es casualidad, o es que a fin de cuentas todo el mundo ha leído los mismo libros y visto las mismas películas, y aunque nosotros tengamos menos edad que él, podemos haber estado mamando de lo mismo. Y también es cierto que, seguramente, cuando tratas el género post-apocalíptico hay ciertas cosas que tienen que aparecer aunque supongan lugares comunes. Por ejemplo, la aparición de animales salvajes la sacamos básicamente de nuestra documentación, tras haber leído sobre la epidemia de gripe del año 1918 y cómo, a algunos pueblos perdidos sin defensas, la gripe se los cargó a lo bestia. De este modo, perros que habían quedado sueltos por el pueblo habían acabado por comerse a la gente porque no tenían nada más. Precisamente de ahí sacamos esa escena, y a lo mejor McCarthy ha leído el mismo libro.
Y bueno, uno de nuestros objetivos también era homenajear a “Carretera al Infierno”, por supuesto.
Vamos, que a veces estás leyendo algo para documentarte, sacas un dato histórico que te recuerda a la película que viste cuando crecías...

Àlex: Es como “The Walking Dead” [“Los Muertos Vivientes”, novela gráfica de Robert Kirkman], que empieza igual que “28 Días Después”.

Blutarsky: Evidentemente, “The Walking Dead” es puro género de zombies, con sus convenciones...

Àlex: Cierto, pero la escena en particular del coma y del hospital abandonado... en el fondo, todo viene de “El Día de los Trífidos”, y tampoco pasa nada.

David: Bueno, el propio Alex Garland [novelista y guionista de, entre otras, “28 Días Después”] nunca ha escondido que el arranque de la película está sacado directamente de la novela que menciona Àlex: es algo evidente que no podría negarlo ni aunque quisiera.

Àlex: De hecho, cuando vi la película de Boyle, me hizo gracia como fan del libro... y ojo, luego me lo pasé genial viéndola, me gusta mucho.

David: Ya que nunca se la hecho la película de los Trífidos, por lo menos... La gracia es que ahora no se podrá hacer, porque en ese caso te acusarán de estar plagiando “28 Días Después” (risas).

C: es que quizás el problema venga de que, en los últimos quince años, en realidad no haya ninguna película del género realmente original...

Àlex: A mí es que hay géneros de terror que gustan mucho y otros que no me gustan nada y me interesan menos todavía. Por ejemplo, el slasher no me dice nada, aunque se trate de Las Buenas: “Halloween” está bien, pero prefiero “La Cosa” un millón de veces más, y sí que es verdad que en el fondo, todo lo que ha salido después es muy repetitivo. Pero por ejemplo, a mí “Hostel” me gustó, precisamente porque creo que era bastante original en el planteamiento.

David: Pero eso es porque “Hostel” funcionaba más como thriller que como película de terror: no dejan de ser unos tipos que llegan a un sitio, se meten en un lío, y tienen que salir de allí... muy en plan “Deliverance”. Además, es una película que ha tenido muy mala fama: en EEUU la gente se ofende cuando hablas de ella... ¡Y eso que ni la han visto! Les gusta aclamar cosas como “¡Dios mío, el torture-porn!”. Todo el mundo se hace el santurrón diciendo que “qué vergüenza esto del cine gore, de tortura...”

C: Cuando en realidad apenas hay tres escenas...

Àlex: Sí, y mira, yo no soy fan del gore ni tengo intención de hacer una película de ese género... pero cuando ves, como en “Hostel”, que está justificado, funciona y tampoco hay por qué escandalizarse.

David: ¡Estoy harto de defender esta película ante gente que no la ha visto! Que si es un engendro asqueroso, terrible, hora y media de gente despedazada... ¡no! No va de eso. Es un thriller sin más... la gente tiene muchos prejuicios.

David: Ya... Y volviendo a lo que preguntabas, últimamente, de terror ¿Qué hay? Es que te tienes que ir a buscar... ¡“Funny Games”!

Àlex: Que es gracioso, porque justamente es una película contra el terror.

C: Sí, pero mira, ésta también tiene cabida en referencia a la falta de originalidad: ha llegado al punto de ser remakeada por el propio Haneke diez años después...

B: Con actores conocidos y reconocibles por el público...

Àlex: Bien, aquí creo que Haneke quería lo siguiente: en vista de que es una película para castigar a cierto tipo de público, se dijo: “tengo esta película alemana, que en el fondo está percibida como de arte y ensayo, y no la va a ver la gente a quien yo quiero hacer pagar”...

B: … “necesito encontrar el canal”...

Àlex: Sí, y pienso que re-hacerla en inglés manteniendo el mismo planteamiento era su manera de intentar llegar a ese público, Lo que pasa es que al final tampoco lo consiguió, porque en EEUU sigue considerándose más como una película de arte y ensayo. A parte de que si ya has visto la anterior versión, ésta con actores conocidos pierde el primer impacto y esa angustia...

David: Yo destacaría también la última de Park Chan-Wook [“Thirst”], que está bien.

Àlex: Sí, aunque no es de miedo salvo por el hecho de que haya vampiros.

C: Es que la gracia a día de hoy reside en juguetear con diferentes géneros y estilos...

David: Exacto. De hecho, Chan-Wook coge una novela de Zola del siglo XIX y a su argumento le introduce vampiros. La verdad, la película está bien. Pero actualmente parece que tengas que hacer experimentos así para impactar.

Àlex: Sí que está bien, sí. Aunque no es “Old Boy”, ni ninguna otra de la trilogía de la venganza: no llega a su altura. Aunque desde luego, es mucho mejor que “Soy un Cyborg”. Esta me fue gustando a ratos (y obviamente tiene momentos increíblemente bien rodados y son una gozada), pero... pero me aburrí (risas).

David: “The Descent” también está bien. La vimos el día antes de empezar a rodar, y reconozco que de ella es de donde sacamos la idea de las bengalas rojas. ¿Veis? Uno se inspira en lo que encuentra, y en una película de temática como la de “Infectados” siempre tienes el problema de cómo iluminar las escenas nocturnas cuando no hay electricidad, sin que quede irreal.

Àlex: Sí, con una luz de luna que no sea como la de “Titanic”, vamos...

David: Siempre le insistimos a Benoit [Benoit Debie, director de fotografía de “Infectados”] que no queríamos escenas de día, pero tampoco una noche de aquellas con tonos azulados... El caso es que Benoit nos dijo que no nos preocupáramos, y lo cierto es que hizo un buen trabajo. Pero claro, siempre tienes que intentar buscar alguna fuente de iluminación...

Àlex: Y las bengalas provocan bastante mal rollo: luz roja, oscuridad... El problema es que los pobres actores sufrían mucho con los humos.

David: Generalmente están acostumbrados a fingir las bengalas: se suele poner una luz roja que simule ese efecto. Pero no, Benoit era de los de “si queréis bengalas, bengalas tendréis” ¡Creo que algún que otro ayudante de dirección acabó hasta las narices! (risas)

B: Ya que estamos con eso, ¿cómo fue trabajar con los actores de la película?

Àlex: Bien, la verdad es que muy bien.

B: ¿Se ha notado el efecto “Star Trek” [protagonizada por Chris Pine]?

David: Sí y no. Piensa que “Star Trek” en EEUU ha funcionado muy bien, pero por el resto del mundo ha tenido un paso bastante más discreto. En España hizo cuatro millones de Euros, no es demasiado.

Àlex: El efecto Chris Pine puede que no tenga tanta repercusión: porque una cosa es lo que te digan las revistas de cine, y otra la reacción que tenga el público, que ni fue a ver la película. Yo tengo muchos amigos que ni se molestaron en ir a verla.

David: Y eso que la película está muy bien. Pero bueno, suponemos que algo ayudará de cara a la publicidad indirecta de nuestra película. Con el lanzamiento del DVD y demás, probablemente pongan bien grande en nuestro póster que Pine es Kirk en “Star Trek”.

C: A ver si hay suerte. Retomando los inicios de “Infectados”, no son pocos los que piensan que el cine español, salvo honrosas excepciones, está un poco de capa caída. Sin embargo un buen día aparecéis vosotros, prácticamente desconocidos y sin mucha filmografía a las espaldas, y lográis hacer en EEUU una producción totalmente americana...

Àlex: Sí bueno, en realidad yo creo que el estudio hubiese preferido justamente algo un poco más americanizado (risas).

David: En todo caso, yo creo que rodar en EEUU está un poco mitificado. En el fondo, rodar allí es como hacerlo en cualquier parte, con sus mismas limitaciones y problemas: nunca hay suficiente dinero ni tiempo. No es un llegar y que te lo ponen todo delante y en bandeja.

Àlex: En plan: “mira, quiero un helicóptero todos los días.”

David: ...A eso te dicen “pues va a ser que no”... a menos que no quieras hacer una película que sólo sea un plano desde el helicóptero (risas).

C: Razón de más: confiaros una película con potencial de convertirse en un buen resultado comercial debido a su argumento y cast atractivos... ¿Por qué no dárselo a un director con más renombre?

David: Bueno, la verdad es que como el guión es nuestro, no contemplábamos otra posibilidad que no fuera rodarla nosotros mismos.

B: ¿Y cómo fue el proceso de gestación? Desde que escribisteis el guión, quiero decir.

Àlex: Una vez escrito lo presentamos a diversas productoras nacionales (tanto de Madrid como de Barcelona) y más o menos la respuesta fue la misma: la idea les gustaba, pero aquí las cosas son muy lentas, y lo mismo nos veíamos obligados a esperar uno o dos años porque las empresas ya habían llegado al cupo de películas que tenían pensadas para esas fechas. Quizás al cabo de tres años podrían pedir las correspondientes subvenciones, ver qué pasa... Vamos, que la promesa de “dentro de tres años y a ver qué pasa” no es demasiado firme, y uno mientras tanto se sigue moviendo. Mi cortometraje [“Larutanatural”] fue de un sitio a otro, hasta acabar ganando en Sundance, y eso ya hizo que Paramount Vintage se interesara en financiarla.

David: Desde luego, ayudó mucho tener el guión acabado justo después de que el cortometraje ganara en el festival.

Àlex: Bueno, acabado, acabado... dejémoslo en una versión presentable.

David: Debía de tratarse de la segunda o tercera versión. El caso es que se juntaron la repercusión del premio en Sundance, un guión baratito y comercial y un estudio que en ese momento necesitaba películas.

Àlex: Además, si se acabó llegando a un acuerdo fue porque podía hacerse por poco dinero y porque, por el género en que se ubica, no son necesarios actores demasiado conocidos. Si hubiéramos escrito cualquier otro tipo de película...

David: Claro, es que nosotros partíamos de la idea de íbamos a hacer la película sí o sí, de una u otra forma. La escribimos en inglés y si salía una productora por aquí iríamos a rodar a Almería... y si eso no hubiera sido posible, hasta habríamos cogido nuestra cámara de vídeo y cuatro pavos (tanto actores como Euros), para hacerla en plan casero. Quizás así incluso hubiera
sido mejor, al estilo “Cloverfield”. De hecho, ya la escribimos con la posibilidad de rodarla con muy poco presupuesto. Cierto que el final no tenía que haber sido tan baratillo, pero por todo lo demás... A fin de cuentas, es gracias a esa idea que hicimos el guión de manera tan inusual: que si a éstos los abandonan, que si éste es un cabrón... no buscábamos agradar a nadie. Porque en realidad, si concibes una película intentando agradar al público o al estudio, empiezas a cagarla.
Nosotros optamos por escribirla para nosotros, pensando en la película que nosotros querríamos ver, y sin importarnos el hecho de que encaje o no con los esquemas de buenos y malos.

Àlex: O con que tenga que ser una película de miedo. No es nada de eso. Cogimos una historia de estas características sin pensar que cada cinco páginas tendría que haber un susto o algo parecido. Preferimos darle tiempo a los personajes, que se moviesen. Habría escenas de suspense, pero sin obligaciones de ningún tipo.

David: ¡Nunca quisimos hacer una película de miedo! De hecho, empezamos a hacer un thriller. Pero a veces los estudios leen el guión y tienen el chip de querer una película de miedo y lo ven todo bajo ese prisma.

B: Sin embargo, ahora las circunstancias serán distintas: habéis hecho la película, y esta espontaneidad, esta urgencia que teníais igual se pierde un poco. ¿Seréis capaces de seguir escribiendo lo que os salga de las narices?

Àlex: Lamentablemente ya lo estamos haciendo (risas). Pero sí que empieza a ser más complicado levantar un proyecto. Con éste tuvimos la suerte no sólo de poder escribir lo que nos diera la gana, sino que lo hicimos de manera que fuese fácilmente producible, y dio la casualidad de que era el tipo de película que estaban buscando. Después uno sigue escribiendo lo que le apetece, pero a lo mejor ya no le sale dentro de un presupuesto tan ajustado, o de un género tan específico.

David: Si la película sale más cara o no es del género que buscan, pueden exigirte un actor conocido...

Àlex: Los procesos se hacen mucho más lentos...

David: ...Pero en el fondo es lo normal. Cuando hicimos “Infectados” estuvimos muy contentos y nuestra gente ya nos avisó diciéndonos que había sido muy fácil, pero nunca sucede así y nunca más sucederá así. Al principio no nos lo creímos, pero efectivamente, nunca más volverá a ser tan sencillo.
Ya digo que hubo mucho factor casual. A lo mejor Paramount ni siquiera se leyó el guión con demasiada atención, y pensaba que era una película de terror puro. No nos cansaremos de decir que es un thriller bastante oscuro, y por eso, en EEUU, todos los críticos se han quedado bastante desencajados.

Àlex: ¡Y la de peleas que tuvimos para mantener las escenas tal y como estaban! Una de las principales preocupaciones del estudio era si los protagonistas no podrían comportarse de manera un poco más heroica, si no podrían ser más amables. Intentábamos hacer personajes de cierta manera, aunque pudieran resultar antipáticos (riesgo que asumimos y que, de hecho, nos interesaba). Al estudio, en cambio, le daba miedo. No están acostumbrados, no les gusta tratar con personajes que en un momento dado pueden ser rechazados por el público. La percepción desde aquí es que es todo muy fácil porque ven a Lars Von Trier y sus barbaridades, pero no entienden que para eso hay que estar en la posición del danés.

David: Siguiendo con el tema de las dificultades de rodaje y demás, hay una escena en “Infectados” que gustó por cómo estaba hecha. Me refiero a la de la cocina, donde todo se ve mediante los reflejos del mobiliario... pues bien, la única razón por la que está rodada así es porque no pudimos hacer primeros planos normales de los dos actores.

Àlex: La primera reacción de los productores es la de decir que está muy bien y es interesante, pero al rato ya te están preguntando si se pueden insertar planos más normales porque les da miedo el pensar lo que opinará un chaval de quince años cuando la vea. Y la razón por la que la escena está así, como queríamos, es porque no tuvimos tiempo de rodar los otros planos más convencionales (los del “por si acaso”). Así que hay que joderse, y la escena se queda tal cual.

David: A veces hay quien lo hace ex profeso y les interesa rodar sólo lo que quieren, porque si no en la sala de montaje se le da una opción al estudio para montar la película como quiera. En nuestro caso fue por falta de tiempo: si hubiéramos tenido tres horas más, a lo mejor hubiéramos acabado haciéndolas por si las moscas.
Muchas veces se intentan entrometer con preguntas como “oye, ¿esto no puede meterse aquí?” y tú “no, esto es un plano secuencia, lo siento”.

Àlex: Por ejemplo, todo el tema del cadáver y la grúa, al ser un sólo plano no habían otras opciones de montaje, ya que de haberlas habido seguramente nos lo habrían hecho cambiar.
También creían que el ritmo era un poco lento, el cuerpo quemado les daba demasiado mal rollo...

B: ¿Cómo funciona este contacto entre ejecutivos y vosotros? ¿Están ahí siempre supervisando?

David: ¡Qué va! Nosotros estábamos editando en Nueva York y ellos se encontraban en Los Ángeles, así que imagínate.

Àlex: Pero cada cierto tiempo les tienes que mandar una nueva versión, lo suficientemente distinta de la anterior como para volver a verla entera, y luego recibes notas...

David: Y a veces te piden escenas concretas, claro. “¿Me podéis remontar esta escena para probar esta opción?”.

Àlex: ...Y como ellos tienen la decisión final, lo que hay que hacer para salirte con la tuya es convencerlos. No te impondrás por puro “porque lo digo yo”. Tendrás que razonar y explicar por qué tú tienes razón y ellos no, sin que se sientan ofendidos. Puedes buscar el equilibrio cediendo en aquéllo que te pidan y que no te suponga una diferencia abismal... Se tienen que sentir parte del proceso.

C: De todos modos, si no os tocaron demasiado el guión, tampoco hubiera tenido mucho sentido que sí lo hicieran con el montaje, ¿no?

David: Pues no te creas. Generalmente, en post-producción es cuando se meten más. Durante el rodaje es imposible porque tienes un tiempo limitado para acabar la película, tiene que haber alguien dirigiendo y mandando... no pueden estar deteniendo cámaras y demás.

Àlex: En el montaje es mucho más fácil meter baza porque es cuestión de ir probando, y de ir haciendo cortes que siempre pueden deshacerse. En el rodaje tienes lo que ruedas ese día y punto. Si no hay dinero para volver... En cambio, en la sala de montaje te van pidiendo que hagas modificaciones, y como se obtienen los resultados de manera inmediata, están más seguros de pedir, ver y opinar.

David: Pero a ver, es un proceso civilizado en que tratas con gente inteligente. Claro, te pueden pedir pequeños detalles: que emplees canciones más comerciales que se lleven ahora según lo que les haya podido comentar su sobrino pequeño, cosas así. Por ejemplo, a nosotros nos pidieron que usáramos un tema de hip-hop para la escena inicial del coche, y tuvimos que explicar que no podía funcionar porque el ritmo de ese género es muy lento, y puede dar la sensación de que el automóvil, que va a unos 80 kilómetros por hora, lo esté haciendo a 50. En este sentido el ritmo del rock es mucho más rápido, y para demostrarlo tuvimos que mandar la misma versión de la mencionada secuencia con la canción que nos pidieron de fondo, que confirmaba nuestra posición. Pero vamos, son tonterías. Otra cosa que nos dijeron es que, en cuanto a la mezcla de sonidos, tenía que haber sustos; teníamos que ser menos sutiles ya que la gente tenía que saltar de sus butacas.
También es cierto que el sonido es uno de los aspectos más técnicos y precisos de la producción, que a su vez no permite saber cómo va a sonar en su resultado final.

Àlex: Claro, si te encuentras con una sala mal calibrada o con un equipo de sonido antiguo...

David: En el fondo pecas de exceso, ya que sabes que pocos cines tendrán la calidad de sonido deseada. No habrá la separación suficiente de canales...

Àlex: ...Pecará de tener un sonido demasiado alto, o demasiado bajo...

David: Al final lo que haces es coger tu mezcla, ir a una sala de proyección normal y ver cómo suena allí, para darte cuenta de que todos aquellos detalles tan sutiles que has creado, directamente, no se oyen. Por lo tanto te toca volver al estudio y prepararlo todo de manera algo más tosca.


¿Un futuro marcado por la tiza?

B: Volvamos a vuestros proyectos futuros: lo que estáis escribiendo ahora ¿podría ser la adaptación de “Trazo de Tiza” [cómic de Miguelanxo Prado]? (Lo hemos leído en La Cárcel de Papel).

Àlex: Es uno de nuestros proyectos. Ya tenemos una segunda o tercera versión del guión, pero tenemos que seguir trabajando mucho.

B: ¿Y cómo se pasa de “Infectados” a “Trazo de Tiza”?

David: Lo cierto es que siempre ha sido nuestro cómic favorito. Vosotros porque sois muy jóvenes, pero ganó en el Salón del Cómic en el año 1993 (risas). Siempre nos ha gustado muchísimo, desde que lo leímos siendo más chavales, y hemos estado muy pendientes de los derechos. Llevaba años tocándole las narices a los de Norma [que editan el cómic] preguntando por ellos, hasta que al final se liberaron y dijimos, “pues para nosotros”. Y nos lo dieron.

Àlex: Pagándolo nosotros. No suele ser así, pero es que en este caso era una apuesta personal, y además no es un proyecto comercial tan claro como para que un estudio muestre mucho interés. Es un proyecto bastante friki.

David: Bueno, los estudios lo pueden leer y seguramente les guste, pero ¿cómo lo transformas en película? En este sentido, hemos escrito el guión siendo lo más fieles posible, pero cambiando lo realmente necesario.

B: Es que se trata de un material delicado.

Àlex: Por eso mismo. Y bueno, si lo ruedas tal cual... ¡dura diez minutos!

David: Sí, nos saldría una película de 45 minutos cuyo público se quedaría diciendo, “¿Ya?”. Por eso tenemos que respetar el cómic, que funciona perfectamente como historieta pero seguramente no funcionaría tan bien como película, y buscar el equilibrio con los cambios que pensamos realizar, ya que tampoco te quieres cargar la pureza original. Siempre nos estamos preguntando qué podemos añadir sin pasarnos de listos.

B: Y además, teniendo en cuenta que el último paso por el cine de Miguelanxo Prado, “De Produndis”, fue bastante desastroso comercialmente hablando...

David: Bueno, pero yo creo que todo esto a él no le preocupa. Aunque claro, querrá que nuestra película esté bien, y por eso le hemos enviado el guión, así que esperamos tener su beneplácito... Sabemos que es algo muy distinto, pero lo llevamos persiguiendo muchos años.

B: Y se puede sacar un buen material, tiene esa tensión sostenida en su segunda mitad...

David: Todo se reduce a intentar encontrar el equilibrio entre la historia de amor, el thriller, lo fantástico... y que el espectador entienda todo lo que está pasando sin que a su vez pueda resultar demasiado obvio o se vea venir desde la página 20.
De todos modos, también estamos trabajando en el guión de algo un poco más complicado: un thriller de acción al estilo de “Calma Total” y “Habitación del Pánico”, pero ambientado en Alaska durante la fiebre del oro. Nos inspiramos en las historia de Jack London y similares. Y estamos otra vez en lo mismo: algo que lees cuando tienes diez años y que se te queda impreso en la cabeza, hasta que veinte años más tarde te dices “joder, qué buena era esa historia de London”. Su producción es complicada por ser una película de época y porque la protagonista es una mujer, lo que hace que los ejecutivos no lo vean tan claro. Se preguntan cómo venderla, a quién va dirigida.

Àlex: Pero tú cuando escribes no piensas así.

David: Nosotros seguimos en nuestros trece, incluso ahora: no he pensado en ningún momento a quién puede ir dirigida. Creemos que va a ser una película de puta madre y punto.

Àlex: Aunque eso signifique hacer menos películas que otros: ¡No haremos una película al año! (risas).


¿Futuro vendido? Ideas claras

C: Es decir, no os planteáis que dentro de poco os encontréis ante la presión de recibir películas de encargo por un lado, guiones comerciales por otro...

Àlex: A ver, nosotros recibimos guiones. En ningún momento se nos dice que son para nosotros, simplemente buscan directores que los lean y se interesen. Vamos, que cuando en una entrevista alguien habla de un guión ajeno, parece que sea una oferta dirigida a ese director en cuestión...

David: Si, algo en plan “¡Toma este guión! ¿Quieres dirigirlo?”

Àlex: Tú lees los guiones, y si te gustan y quieres hacerte con ellos tienes que competir previamente con los otros diez que también se han interesado. El concepto de “encargo” varía en función de si te gusta lo leído o no. Y si te encuentras con algo que te atrae o que es muy comercial pero cuyo guión no te gusta, es muy difícil vender la moto al productor y mostrar un entusiasmo que no hay. No se puede disimular, y eso se nota.

David: Y no sólo eso, sino que como tampoco hacemos películas sobre nuestra infancia y ese día de verano del 83 en que perdí una bicicleta, no nos planteamos que ésta una película va a ser personal o de encargo. Haces lo que te gusta y ya está. Por ejemplo, uno de los proyectos que queremos dirigir y que, con suerte, haremos el año que viene, es un guión que no es nuestro y que está de puta madre. Cuando lo leí pensé en que ojalá fuese mío. Si te oyes a ti mismo diciendo “ésto es lo que quiero hacer” es porque conectas con el material, con la sensibilidad que hay en él, y porque quieres contar esa historia. Vamos, que nosotros no percibimos ésta propuesta como “de encargo”, y “Trazo de Tiza” como “personal”. Nada más lejos. Si haces una película, es porque quieres contar algo con ella.

Àlex: Además es un proceso muy largo y muy jodido a veces, por lo que si no estás convencido de ello, se puede convertir en un infierno. Problemas de rodaje, de post-producción... son muchas horas, dormir muy poco y dedicarle mucho esfuerzo.

David: Es como un trabajo... ¡Aunque cobras más! (risas). Con la diferencia de que si vas a poner tu nombre como director, debes estar orgulloso. Eso no quiere decir que antes o después acabemos prostituyéndonos haciendo algo que no nos guste, pero de momento esperamos que no.

B: No hay nada más triste que ver a un actor o director reconociendo que su trabajo es una mierda a la hora de promocionarlo...

David: Eso de todos modoso es un poco feo. Tampoco puedes coger el dinero y luego echar pestes...

Àlex: Como si no fuera responsabilidad tuya. Si te parecía tan mierda, pues no haber aceptado.

B: El otro día leía que hay una escena de “Terminator Salvation” que no cuadra, y Sam Worthington afirmaba que si se leyera sus jodidos guiones habría podido avisar al director... la escena es la de la gasolinera.

David: Bueno, eso demuestra que a lo mejor este tipo es un idiota.

C: Va bien que el actor haga esto justo antes del estreno de “Avatar”.

David: Ya ves, ¡Si fue recomendado por James Cameron para “T4”!

Podríamos haber seguido horas y horas, pero de repente nos damos cuenta de que el tiempo ha volado, ha llegado la hora de pagar las bebidas y hacernos la foto de rigor y así, hablando de todo y de todos sin pelos en la lengua, acaba la charla entre los habitantes de La Casa y los directores de “Infectados”. Agradecemos una vez más que se prestaran a semejante interrogatorio, y esperamos que os haya interesado conocer un poco mejor a dos cineastas a los que habrá que seguir muy de cerca. Àlex y David, si nos leéis por aquí, ha sido todo un placer. ¡Mucha suerte!




Àlex Pastor, David Pastor, Capitán Spaulding y John Blutarsky (foto: EME)


Para leer la primera parte de la conversación, haz clic AQUÍ

2 comentarios:

  1. Entrevista MUY interesante, pero la foto es de nota! Vaya par de frikis!!!

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  2. jaja, a qué dos te refieres exactamente??
    pd. gracias por lo de la entrevista. Sí salió maja, sí...

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