NOTA: Antes que nada, me veo obligado a editar esta crítica con la siguiente nota aclaratoria: si bien un servidor acusa a "Infectados (Carriers)" de ser muy parecida a la novela "La Carretera", de Cormac McCarthy -así como a otra ristra de películas, cómics y libros-,
AQUÍ puede leerse cómo el guión de la película en cuestión fue comprada por los estudios de Paramount antes incluso de que se publicara la obra maestra del escritor de "No es País para Viejos" en particular. Queda claro, por tanto, que cualquiera que pueda acusar de plagio a los hermanos Pastor cae en el error.
Sin embargo, una cosa no quita la otra, y aun por una coincidencia desafortunada y mucha mala suerte, el caso es que "Infectados" recuerda a varios trabajos anteriores, pero tiene mas de dos y de tres parecidos obvios con la novela, y de éso sí se hace eco esta crítica ya que, peor suerte aún, el que escribe la crítica la ha leído, y además muy recientemente. Pero repito, es pura coincidencia y ello no altera el mensaje más crítico -valga la redundancia- de esta crítica, es decir, la similitud de la película de los Pastor con otros referentes anteriores. Ahora sí, la crítica...
En plena época de terror pandémico se estrena, convenientemente, el debut de los hermanos Àlex y David Pastor, "Infectados (Carriers)". Como el propio título indica, su argumento gira en torno a un virus que ha asolado la Tierra, prácticamente exterminando a la raza humana y, ahora, cuatro jóvenes supervivientes se dirigen a la costa por vías secundarias, esperando encontrar allí la salvación en un mundo en el que cualquier persona puede haber sido expuesta al virus, altamente contagioso y totalmente letal.
Como puede apreciarse desde su mera sinopsis, los hermanos Pastor se deben de haber empapado de una buena cultura de base a la hora de afrontar este proyecto que co-dirigen y co-escriben. Efectivamente, "Infectados" guarda infinidad de parecidos tanto con películas ("28 Días Después" o "
Soy Leyenda") como cómics ("Los Muertos Vivientes") o libros, siendo "La Carretera" de Cormac McCarthy su principal y más obvio referente -hasta el punto de poder provocar algún que otro momento de tensión cuando los productores de "The Road", la película, se enteren de la existencia de la que ahora nos ocupa-.
Sea como fuere, el caso es que el tándem de barceloneses ha conseguido estrenar su opera prima y lo ha hecho sirviéndose, además, de un más que correcto reparto encabezado por Chris Pine ("
Star Trek"), Lou Taylor Pucci ("Empire Falls"), Piper Perabo ("El Bar Coyote") y Emily VanCamp ("Cinco Hermanos"). Y lo mejor de todo es que, dentro de la referencia constante, se convierte en una película de lo más inesperada, máxime si se desconoce la obra de McCarthy recién citada.

A diferencia de propuestas de mayor presupuesto y más amplio
target comercial -los
blockbuster de toda la vida-, "Infectados" opta por dejar de lado espectacularidad y efectismo para circular por los derroteros del drama humano, haciendo de su aparentemente simplona historia de terror una mucho más compleja y realista
road movie en la que, al final, el terror juega un papel secundario en favor del azoramiento propio del interés y simpatía que despiertan los cuatro personajes principales (y algún que otro secundario) en el espectador.
De este modo, siguen apareciendo secuencias de pura acción y/o tensión, pero se distribuyen de manera inteligente para, por un lado, ocultar las intuíbles limitaciones con las que debió contar la producción pero sobre todo, por el otro, para convertirse en introducciones tomadas como punto de partida a momentos de alto calibre emocional que de allí desembocan en densas situaciones. Decisiones difíciles, encuentros inesperados, trágicos contagios... éstos son los pasajes verdaderamente aprensivos del film, tan bien logrados debido a una sorprendente elaboración cinematográfica, un sofisticado sentido del drama, el ritmo y la angustia, y a unos actores tan creíbles como las propias situaciones a las que se enfrentan (por ejemplo, el qué hacer con algún ser humano necesitado que haya sido infectado).
Es así como, a un ritmo sosegado pero en constante aumento, "Infectados" se va desarrollando, creciendo en intensidad e interés por partes iguales, aunque siempre con la mosca detras de la oreja. Y es que por mucho
savoir faire que demuestren sus directores, no puede pasarse por alto la semejanza visual a películas como "Los Renegados del Diablo" o "
Surveillance", así como, más importante aún, el seguimiento de todos y cada uno de los puntos argumentales propuestos por McCarthy en "La Carretera" u otros productos de entramado similar.
Ciertamente, la falta de originalidad general en el cine ya no significa novedad alguna, y todo parece indicar que dentro de poco llegaremos al extremo de que plagio, inspiración,
remake, homenaje, adaptación, copia o simple parecido razonable serán palabras vacías que no influirán en la valoración de un producto artístico nuevo. Pero afortunadamente para nosotros -y desafortunadamente para la película tratada- tan temibles días aún no han llegado, y todavía se le puede criticar a alguien su falta de inventiva o descarado apoyo en obras anteriores.
Y éste es, sin duda, el principal pecado de "Infectados".

Por lo demás, seguramente puedan reseñarse más errores, propios de lo que suele suponer un debut cinematográfico, pero aun así no cabe duda de que nos encontramos ante una muy buena muestra de
cine de terror y algo más, donde quizás no importe tanto el propio devenir de la trama (previsible hasta el final) sino la manera en que los personajes llegarán a superar todas las barreras que se les vayan anteponiendo, alguna de las cuales de lo más dolorosa.
"Infectados (Carriers)" logra incomodar constantemente -y asustar puntualmente- mediante el ataque directo a los sentimientos del espectador, inteligente manera para hacer que, al acabar los títulos de crédito, su recuerdo perdure en la memoria algo más que los infinitos ejemplos de terror reciente que llegan cada semana a nuestras carteleras. Y eso bien vale su peso en oro.
6,5/10