Crítica de Daybreakers, por el Capitán Spaulding

En el año 2019, los vampiros son los amos y señores del mundo, mientras que los humanos son utilizados como meros contenedores de alimento a los que drenar con máquinas de empresas especializadas en la comercialización de la sangre. En vista del cada vez mayor ritmo de crecimiento de la población chupóptera, la extinción de los vivos se acerca inexorable, motivo por el que se empiezan a buscar alternativas a la hemoglobina. Pero cuando algunos confunden sustitutivo con cura del vampirismo, los objetivos de las multimillonarias compañías se ven amenazados, y el encontronazo entre ambas posturas resulta inevitable. En medio de todo esto, los pocos humanos restantes, que sobreviven ocultos, tendrán algo que decir...
Quien haya pensado en los mundos de Matrix al leer la sinopsis no irá muy desencaminado, pues además de una premisa harto similar (pulula por aquí incluso una suerte de elegido), todo en el apartado visual de los primeros minutos de “Daybreakers” tiende bastante hacia el arte conceptual de los Wachowski. Panorama nada alentador teniendo en cuenta que, además, la segunda película de los hermanos Spierig (tras la reivindicable “Undead”) tiene toda la pinta de haber sido un caso similar al de “Serpientes en el avión”, esto es, carne de videoclub revalorizada por fanáticos internautas con tendencia al hype.
Sin embargo, esa sensación de duda -que jamás desaparece durante los poco más de 90 minutos de duración- juega en este caso a favor, pues además de obligar al espectador a tomarse con mayor relajación el producto, ensalza los múltiples aciertos que, inesperadamente, se esconden en un film con claro espíritu de serie B.

El primero de ellos, qué duda cabe, es el rápido desprendimiento de esa temible aureola-Matrix inicial, pues aun conservando un azulado cromatismo para las escenas nocturnas, los directores de “Daybreakers” se van haciendo paulatinamente con una personalidad propia y de corte mucho más clásico. Así, pese a los numerosos momentos de acción y pirotecnia (y sangre), no hay una sola ralentización, aceleración o montaje frenético, y en lugar de eso se opta por la sobriedad, que no resta un ápice de espectacularidad sino que hace comprensibles (¡gracias!) tan aparatosas secuencias. Tampoco diremos que es una lección de cómo hacer cine, pero sí que ciertos directores de mayores presupuestos podrían aprender bastante de este visionado.
Por otra parte, el guión pierde el miedo a medida que progresa, y su entramado va adquiriendo aquí y allá puntuales pinceladas de lo más originales que otorgan al conjunto una fuerte sensación de unicidad. Cierto es que se trata de uno de los argumentos más descabellados de la historia del cine reciente, y pocos pies o cabezas encontrará el que se disponga a tomarse mínimamente en serio la historia de vampiros del futuro con multinacionales drena-humanos, resistencia humana con ballestas explosivas, experimentos científicos increíbles (en el sentido más amplio de la palabra) o licencias artísticas totalmente heréticas sobre el mito de Drácula.


Pero aquí es donde se halla el otro gran acierto de “Daybreakers”. Consciente de pertenecer a un universo paralelo, dicho cosmos se recrea con un detallismo quisquilloso, desapareciendo la sensación de broma en pos de una mayor profundidad y haciendo de cada secuencia una suerte de imposible realismo: los vampiros se han apoderado del mundo, por lo que coches, anuncios publicitarios, arquitectura urbana, telediarios... todo se ha amoldado a las exigencias de sus vidas y así se le hace ver al espectador.
Pueblan esta realidad alternativa unos no-muertos más cercanos a John Carpenter que al clasicismo de Coppola o a las mariconadas recientes y neo-lunares del género; de hecho, no son pocas las veces en que las criaturas de “Daybreakers” se parecen a otra clase de no-muertos igualmente famosos en el cine. Aquí no hay espacio para los chupasangres románticos, y sí para un tratamiento de los mismos como masas sociales que parafrasean nuestra realidad y sacan a relucir lo peor de ella.


Resumiendo, en apenas hora y media tenemos en el mismo pack cierta crítica social enfrascada en un argumento más original de lo esperado y con altas dosis de combinado cafre y surrealista. Además, la historia zigzaguea por una gran cantidad de escenas de acción trepidante, empapadas de sangre y mutilaciones -o directamente explosiones corporales- en uno de los ejercicios de gore más deliciosos del cine comercial reciente.
Todo ello no hace sino evocar al espíritu macarra de las producciones de hace un par de décadas (Carpenter a la cabeza), lo cual catapulta a “Daybreakers” directamente a la categoría de culto instantáneo. Quizás no sea la mejor película de la historia, pero sí uno de los entretenimientos más condenadamente adictivos del momento, a reivindicar desde ya.
7/10

13 comentarios:

  1. pues yo la encontré más bien aburridita........

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  2. uf, pues yo disfruté como un niño, y no fui el único de la sala! supongo que ya se presta un poco a este contraste de opiniones, la peli. Es muy... inusual, y no creo que le entre bien a todo el mundo. Yo ya te digo, será que iba pensando en una mierda como un piano, o en una serie Z de cuidado. Pero el caso es que no sólo me sorprendió, sino que si puedo, repito!

    PD. sigue faltándome "OSS 117"...

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  3. A mi me ha sorprendido bastante. Esperaba algo más de acción y tópicos y la verdad que me encanta la recreación de una sociedad nueva que hace la película...otra cosa es la evolución de la historia. Mañana mi crítica y sinceras felicidades por la tuya!

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  4. Bien, pienso verla en breve

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  5. Pablo, yo creo que incluso esa evolución (de la que objetivamente cojea) se acaba haciendo entrañable, porque me pareció tan sumamente cafre que ya digo, me coló como peli de los 80, donde ya pasaba eso de desarrollos por debajo de sus respectivas premisas etc! No sñe, a mí me ha caído muy bien, así que la tengo ya mitificada y todo!

    jones, pues a ver qué te parece, que lo mismo te horripila. Se presta a ello si no te la tomas como es debido (o sea, de pitorreo)

    Saludos a los dos y gracias por pasaros por aquí!

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  6. A mi me hubiese gustado más si se dedicaran a profundizar en ese universo paralelo sin necesidad de revoluciones sociales ni cambios. Como sucede en Fido con los zombies por ejemplo... Todo el rollo del thriller futurista le quita enteros a una propuesta que podría ser mucho más interesante...

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  7. Apúntame, Capi, a los que también les ha sorprendido gratamente este 'Daybreakers'. Tiene un guión que podría haber dado más y (spoiler) un final demasiado encarado a realizar secuelas (fin spoiler), pero es totalmente disfrutable, ¡si señor!

    Un saludo.

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  8. Cecil, pero aun así, yo es que creo que ni siquiera lo busca. La peli tiene el objetivo de ser simplemente un espectáculo cafre de seri B (o Z) con mucha sangre, vampiros, futuros, ballestas, explosiones y demenciales experimentos científicos. Amos, que podría dar más de sí, pero pese a ello lo tiene todo para convertirse en santo de mi devoción!

    Carles, pues el año que viene, en Sitges, la traigo y la vemos con Oscar y Tony, que estos seguro que pasan de ella y no se la pueden perder, jejejeje! te repito lo mismo que a Cecil, que puede dar más de sí, sí, pero tampoco creo que se lo proponga demasiado. Sus metas son las que son, y con ellas se contenta...no?

    Saludos a los dos, y gracias por pasar por aquí!

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  9. Me ha gustado. La he visto seria, oscura y con un universo bastante- bastante coherente. Eso sí, como bien decís, hay que tomársela como lo que es: entretenimiento puro y duro, efectista y con una historia que no exige muchos quebraderos de cabeza. Muy disfrutable.

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  10. efectivamente. creo que quien le pide más a la peli es quien acaba decepcionado, el que no, acaba disfrutándola por lo que es. Celebro que te haya gustado!

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  11. Bueno, alguna vez teníamos que estar en desacuerdo, Capi :P.

    A mí me dejó bastante indiferente la peli y eso que fui con expectativas altas.

    Digo un par de las cosas que no me gustaron, no voy a hacer una crítica entera en tu blog. Las escenas gore del final me parecieron desmedidas. Muy a lo zombies, pero sin la ironía. Y ese final abierto a una secuela me dio un poco de vergüenza ajena.

    Un saludo!

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  12. Pues a mí sí me pareció muy irónico lo del gore. Creo que es un mensaje bastante claro de la humanidad animalizada (o algo así) que tratan con bastante humor!
    Y lo del final, ya digo, a mí no me molestó en absoluto, y tampoco creo que fuese con la intención de posibilitar secuelas, sino más bien para evocar a muchas de las conclusiones de esta clase de películas de los años 80. Yo es que siempre me he tomado los finales "abiertos" como meras bromas, y sólo últimamente los toman como justificación para hacer secuelas injustificadas. El ejemplo más claro es el de Piratas del Caribe: su final del mono cogiendo una monenda aparece al final de los títulos de crédito... quién iba a pensar que de ahí se haría una segunda parte? y cuán mala fue? ays, me hago viejo!!!

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