Crítica de "Los hombres que miraban fijamente a las cabras", por el Capitán Spaulding

Ewan McGregor, George Clooney, Jeff Bridges, Kevin Spacey y secundarios de lujo como Stephen Lang (el malvado general de "Avatar"), Robert Patrick (el T-1000 de "Terminator 2"), Glenn Morshower ("24") y Rebecca Mader (Charlotte en "Perdidos") son los valientes que se ha puesto a las órdenes de Grant Heslov para protagonizar una de las propuestas más peculiares y arriesgadas de la cartelera reciente. Resulta imposible tratar de asociar la última producción de la BBC Films a cualquier género o película, salvo quizás a la filmografía de dos de los directores más excéntricos de Hollywood, unos hermanos Coen de los que "The Men Who Stare at Goats" bebe tan descarada como abiertamente. El principal problema de la misma es, precisamente, la ausencia de sus dos nombres entre los títulos de crédito.
Y es que si bien camuflada de surrealista parodia/crítica -del mundo militar entre otros-, "Los hombres que miraban fijamente a las cabras" es más bien una nueva muesca en el cine de lo absurdo (llámenlo como quieran) del que no sólo los creadores de "Un tipo serio" son expertos, sino los únicos capaces de llevarlo a cabo con éxito rotundo, creando de la nada las sensaciones de tensión, interés, emoción y precipitación de las que carece, parcialmente, el trabajo de Heslov.


Ojo, que nadie se lleve las manos a la cabeza: la película es una más que correcta sátira con momentos cómicos brillantes, cumplidora por tanto en su función de denuncia. Además, logra despertar la curiosidad del espectador -en especial del que menos sepa sobre ella- bien por su inesperada trama como por la presencia de tan apetecible cast. Justamente, uno de los principales motivos de tales aciertos es el excelente trabajo de su reparto, seguramente lejos de la oscarización pero poseedor de lo más importante en una película de esta calaña, como es un buen rollo que desborda la pantalla y contagia a todo el respetable. Sus interpretaciones denotan constantemente lo pipa que se lo deben de haber pasado todos con sus respectivos papeles, y así se lo hacen sentir al público.
Parte del mérito cabe buscarlo también en la labor de Peter Straughan, su guionista y firmante, hace un año, de la también paródica "Nueva York para principiantes". Con una parte dedicada a la adaptación de la novela original -homónima y escrita por Jon Ronson- y otra a la propia cosecha, su entramado para "Los hombres que miraban fijamente a las cabras" no tarda en dividirse en dos arcos paralelos vinculados a las desventuras por Iraq del tándem protagónico (McGregor y Clooney) y a la desternillante historia de los U.S. Army's New Earth Army (con Bridges y Spacey), unidad del ejército que emplea técnicas paranormales para la batalla hasta el punto de llamarse a sí mismos Jedis. Guiño tan obvio como acertado: el Obi-Wan de los nuevos episodios de "Star Wars" es aquí el reportero encargado de descubrir tal concepto, que ignora totalmente y por tanto debe ser instruido por un maestro Jedi como es George Clooney. Todas y cada una de las alusiones a la saga galáctica son dignas de elogio.


Ahora bien, es la falta de atino en la unión de ambas historias la pata de la que más cojea la cinta, y es que a Grant Heslov, la cosa le va grande. Incapaz de dotar a su trabajo de un mínimo de personalidad, el director opta siempre por la vía más fácil e impersonal, de la misma manera que el guión, excesivamente conservador en este sentido, evita complicaciones. Así pues, todo se reduce al decepcionante recurso de la voz en off, del que se abusa en exceso rompiendo una y otra vez el ritmo del film. Por otra parte, de este modo el paso de una época a otra se atraganta y torna monótono, forzando que el espectador deba optar por sólo una de las dos historias cuando ambas resultan igualmente hilarantes.
A todo ello cabe sumarle cierta sensación de prepotencia generalizada: todos y cada uno de los responsables de la película parecen sentirse sabedores de su condición de humor inteligente y 100% válido, y de darlo todo por hecho, con lo que se aprecia un punto de relajación (a.k.a. falta de esfuerzo) también a la hora de construir los diversos gags. Por supuesto, el resultado final no siempre acaba de funcionar, y se echa automáticamente por tierra la posibilidad de convertirse en la comedia del momento.


En resumidas cuentas, “Los hombres que miraban fijamente a las cabras” supone una decepción relativa. Decepción por no exprimir al máximo sus posibilidades, pues no cabía duda de que tenía potencial de sobra como para convertirse en un nuevo hito del género de tan sólo haberle sido dedicado un mayor empeño; relativa porque pese a ello sigue siendo una película sorprendente e hilarante, con grandes dosis de inteligencia, humor e ironía, y con un reparto glorioso entre los que destaca un Jeff Bridges sensacional -en un personaje que bien podría ser la fusión de El Nota con Walter Sobchak-. Aprueba y convence, aunque queda lejos de la excelencia deseada.
6,5/10

6 comentarios:

  1. Venís a confirmarme lo que dije cuando publiqué una entrada con el cartel y el trailer en mi blog.

    Demasiada carne para un director novato en un género que no es fácil aunque se cuente con actores encumbrados en el mismo (Jeff Bridges).

    De igual manera iré a verla porque necesito verificarlo en persona pero ya me esperaba que pasase así.

    Un saludo.

    ResponderEliminar
  2. Sí, si vale la pena pese a todo. Lo único es que a veces "va de sobrada", y falla. Pero vamos, que momentos gloriosos tiene! Por cierto, tu avatar es lo puto mejor, muchacho!

    saludos!

    ResponderEliminar
  3. Siempre me han dicho que soy el uno! :P

    Nah pero es bueno si bajo un poco las expectativas no vaya a ser que la ***** sea mayor.

    ResponderEliminar
  4. Vaya chorrada de peli. Quién sabe, quizá con un colocón del 20 o en su defecto estando como una cabra vería algo bueno en ella...

    Lo único que me aporta es que muchas de las investigaciones que salen en ella se llevaron a cabo por el ejército americano, aunque parezca mentira.

    ResponderEliminar
  5. jones, que su argumento, o su alma y espíritu, sean una chorrada de aquí te espero no tendría por qué condenarla, sólo hay que ver la filmografía de los Coen. Yo creo que el problema de la película es que no han sabido tratar esa chorrada de la manera que lo hacen los hermanos, y al querer darle más seriedad de la debida, pues eso, se atraganta. Pero vamos, a nivel global, su hilarante argumento a mí se me hizo muy divertido, y no me había tomado nada excesivamente raro!
    Por cierto, precisamente por eso que mencionas es por lo que me gustaría echarle una ojeada al libro, que me han dicho que es la oxtia...

    ResponderEliminar

- No toleramos bajo ningún concepto el SPAM. Todo comentario debe constar de un texto original, o de lo contrario será eliminado.
- Los posibles SPOILERS deberán ser avisados. En caso contrario, nos reservamos el derecho de adaptar o eliminar el comentario.
- No censuramos ni banneamos a nadie, pero por favor, un poco de respeto nunca está de más...

Categorías