Crítica de "Fish Tank", por John Blutarsky

Manual del buen "director con inquietudes sociales": tómese un personaje central de clase media-baja y con fuerte carácter, preferentemente adolescente, y póngase en el centro de un entorno urbano deprimido, en el cogollo de la working class británica más desfavorecida. Con familia (poca) conflictiva, y un puñado de sueños inalcanzables. Vale.
Alumna aventajada de Ken Loach, Andrea Arnold construye con "Fish Tank" su definitiva carta de presentación comercial y se monta una de esas películas en las que todo parece diseñado para triunfar, para complacer a todos removiendo las conciencias lo necesario, sin molestar demasiado (véase el primer párrafo). Malo, cuando se rueda con miras a convencer a crítica y público por igual a menudo la cosa termina en complacencia y condescendencia.
Sin embargo, se produce aquí ese extraño fenómeno en virtud del cual, no sabemos cómo, todo cuadra sorprendentemente y la película acaba convenciendo, pese a los posibles reproches que podríamos ir haciéndole. Esos casos en los que el conjunto, por arte de magia, termina por funcionar pese a que las partes individuales nos chirríen.
En fin, probablemente entre en el terreno de la pura subjetividad, pero es que pese a lo sobado de sus términos, "Fish Tank" atrapa.

La cosa ya la hemos visto tropecientas veces, de todas las formas y colores y en todas las modalidades posibles. Justo lo que comentaba al principio. Mia es una adolescente que lucha por madurar como persona en un entorno desfavorecido, en este caso el Essex (al este de Londres) más suburbial. Vive con su madre y su hermana pequeña, tiene un padre en paradero desconocido y unos sueños que pasan por convertirse en bailarina de hip hop. Se lleva mal con su madre y no se puede ver con las chicas de su edad. Se mete en líos con quien no debe y no parece tener en mente asistir a la escuela especial para adolescentes conflictivos para la que ya tiene plaza. Cierto día, su madre trae un novio a casa, Connor... y todo apunta al vuelco vital.
Vamos, que nada nuevo bajo el sol. Y muy de un regusto pijoprogre bien enfocado, como tan bien les sale a los ingleses. Que no es fácil, ojo: ya veis lo que Fernando León de Aranoa suele hacer con parecido material. No, esto tiende más al "Felices dieciséis" de Ken Loach pero cuando el británico aún tenía puntería, cuando aún nos gustaba, cuando los primeros noventa. El de "Riff Raff" y "Lloviendo piedras", para entendernos.


Porque como esta última, "Fish Tank", aunque sin ser desbordado por ello (como ya ocurría por ejemplo en "Ladybird, Ladybird"), tontea constantemente con el exceso dramático: la vida de Mia apesta bastante, y Arnold siempre parece dispuesta a ir un poco más allá a la hora de recordárnolos, recurriendo (vale, tampoco cae en el tremendismo a lo "Precious") a todos los males del geezer de extrarradio típico de una sociedad de common people obrera.
Y ello lleva a la película a lo previsible, a lo poco novedoso, manejando elementos que termina por dar la sensación de que estén ahí porque "es lo que toca". Y, claro, al final no puede esquivar un buen ramillete de secuencias vistas en más de una, y de dos, ocasiones: [ojo, que se vienen SPOILERS] desde el frustrado casting de baile, con sordidez calculada, hasta la inevitable resolución de la tensión sexual no resuelta con Connor en forma de polvo adúltero. [fin de los SPOILERS]
Y el retrato que hace "Fish Tank" de los adolescentes descolocados sigue esa linea de justa complacencia: trata al personaje de Mia con cariño y sensibilidad, pero sin ahorrar en mala leche y sin evitarle un carácter agrio y conflictivo. Arnold mete a su personaje en los marrones que hagan falta, pero nunca la pierde de vista, siendo siempre toda la fuente de frustraciones, ilusiones y conflictos y, por lo tanto, motor de la trama.
La contrapartida de ello es lo esquemático del resto de personajes entre los que, Mia aparte, Connor termina siendo el único con un mínimo de entidad. Ni la madre ni la hermana de Mia (por chunga que llegue a ser esta última) pasan del bosquejo y terminan siendo sólo un "entorno", un contexto en el que enmarcar a la protagonista.
Sea como sea, el retrato es ajustado y realista, casi documental, tendencia que persigue la directora a la hora de poner en imágenes la vida de nuestra heroína: cámara al hombro, sequedad formal y frialdad expositiva. Sin grandes artificios visuales, pero con una planificación calculada y un empeño en darle a todo una cierta personalidad, evitando el piloto automático. Lo consigue, y alcanza buen puerto: estamos ante una de realismo social bien hecho, que igual no llega a los niveles de lo que hacen los Dardenne con personajes tipo Rosetta, pero que sí va más allá de la mera ilustración mecánica de una realidad, sin caer en la burda excusa de "las imágenes son tan poderosas que se explican por sí solas".
Al final, el mensaje termina siendo más o menos el mismo de siempre: que por muy podrido que esté su entorno, los niños siguen siendo niños. Que todos llevan en el interior una tremenda fuerza por explotar, y que lo importante es cómo se canaliza este potencial. Y que según como se haga esto, la inocencia que guía sus actos podrá ir poniéndose en entredicho hasta perderse. Sin olvidar ese leitmotiv que ya es el "fracaso del sistema educativo", que como quien no quiere la cosa olvida a los menos favorecidos y los condena al ostracismo de los "casos perdidos".
Etcétera.


Pero, y aquí es donde doy el giro a este comentario, decía al principio que a pesar de todo "Fish Tank" termina convenciendo. Quiero pensar que los abundantes premios que le han llovido (el BAFTA a la mejor película británica, el más reciente) tienen su razón no tanto en su enfoque dramático como en su capacidad de, pese a todo, atrapar.
Y la mayor parte de la culpa la tiene Mia y la actriz que la interpreta: Katie Jarvis, debutante sorpresa nacida en el mismo Essex y que da la sensación de no tener que hacer demasiado esfuerzo para interpretar astutamente a su personaje. No, consigue que la acompañemos con interés por todos los reveses de su vida, y sintamos sus alegrías y decepciones.
Que semejante "cani" llegue a enamorarnos como lo hace Jarvis tiene mucho mérito, señores.

Por lo demás, no termino de tener muy claro qué mecanismos logran hacer la película tan efectiva, pero el caso es que lo es. Quizá por recordarnos al mejor Loach. Quizá por ser un drama "comercial" que no hace que se nos caiga la cara de vergüenza ajena. O quizá "Fish Tank" simplemente me ha caído en gracia, no sé. Ya avisé al principio que esta iba a ser una crítica puramente subjetiva.
Sea como sea, por una u otra cosa, "Fish Tank" termina siendo una película bien hecha, emocionante y satisfactoria y una de las destacadas británicas de la temporada.

7/10

5 comentarios:

  1. verdaderamente lo que provoca esta película no es tanto ver en que termina todo, sino en seguir descubriendo la vida de esta chica, porque dios que tiene dramas.

    al final vas siguiendo la trama inherentemente, sin necesidad de buscarle un desenlace dramático, que en verdad, no lo tiene. por eso al terminar (spoiler) con un final tan lineal y poco creativo, igual uno queda con gusto de que fue una buena película, una buena historia.

    PD: hay que destacar que los actores son de maravilla, y por dios que guapo que está Fassbender aquí, mucho mejor que en Inglorious Basterds... que va, en ambas sale hermoso!

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  2. Frio, frio me dejo esta pelicula, la vi por las numerosas criticas positivas...y me dejo muy indiferente. Michael Fassbender esta muy correcto, y Katie Jarvis esta muy creible...pero porque simplemente es asi.
    Drama britanico simplon...todo esto ya lo he visto en Skins...y me han hecho sentir mas.

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  3. XD
    No creo que la vuelva a ver JAMÁS. Sabes esas pelis que ves y no descartas que...? pues no, esta va a ser que no. Eso ya debería decirte algo sobre el impacto posterior que tuvo sobre mi persona.

    En cuanto a "Skins", bueno, para mí es una de esas que siempre ha estado ahí, aunque nunca he tenido la suficiente curiosidad. No sé por qué en su momento consideré que ya me tapaba el hueco con "Shameless" y luego ya llegaron los "Misfits".
    Pero vamos, que si la recomiendas tú me la apunto y la guardo en la recámara, claro que sí...

    Salud!

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  4. Skins...o te gusta mucho o no la soportas...yo me enamore de la 2 generacion. Las generaciones van por cada 2 temporadas. Este año toca el segundo de la tercera jejej.
    Echale un ojo pero sin muchas pretensiones, es como mas te puede sorprender.

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  5. Sí, más o menos ya sé de qué rollo va y cómo me la tengo que tomar...

    Puede que algún día le eche un vistazo... Pero en cualquier caso no creo que sea en un futuro inmediato
    (que ya sabes cómo vamos de saturados... glubs)

    Saludos!

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