Crítica de "La otra hija", por el Capitán Spaulding

Un par de datos interesantes sobre "The New Daughter": aparte de ser una de las protagonistas del festival de Sitges 2010, supone el debut en la dirección de largometrajes de Luis Berdejo, cineasta donostiarra especializado en guiones de terror (suyos son los libretos del "Cuento de Navidad" de Paco Plaza y de "[Rec]") que, sin embargo, se basa esta vez en uno del naciente John Travis para adaptar el relato homónimo de John Connolly. Su reparto cuenta con Kevin Costner como improbable reclamo comercial, pero no serán pocos quienes alberguen mayor interés en Ivana Baquero, a quien la mayoría descubrimos en “El laberinto del fauno” y que, con su enésima incursión en el terror, se convierte en una verdadera experta del género con apenas diecisiete años.
Con un papel que recuerda -incluso a nivel físico- al de Isabelle Fuhrman en “La huérfana” (de Jaume Collet-Serra y vista en Sitges 2009), Baquero interpreta aquí a la hija mayor de un padre (Costner) recientemente divorciado y custodio de sus dos retoños. Pese a las negativas de la primera, el hombre decide mudarse a una enorme casa alejada y pedida por el bosque, que resulta esconder un oscuro secreto del que la niña acaba siendo la primera damnificada.


Muy atractivo resulta el planteamiento de “La otra hija” a la hora de afrontar un tema tan manido como es el de las casas con pasado oscuro y maldito; desde el mismo momento en que se plantea un argumento así, la reacción suele ser de todo menos estimulante, y por este motivo (o no) la producción de Berdejo opta por un desarrollo atípico y variante, si bien no evite un sinfín de lugares comunes y directamente reconocibles de otras películas referentes.
Lo primero que llama la atención es que desde la primera noche que la familia transcurre en su nueva casa (apenas transcurridos unos quince minutos desde los títulos de entrada), el espectador ya descubre gran parte del secreto a desvelar, teóricamente, tan sólo en el tramo final del film. En una secuencia que recuerda el primer contacto con los extraterrestres en “Señales”, la niña nota que hay algo raro en los alrededores de la casa, por lo que abre una ventana del piso superior buscando respuesta. Ella no la halla, pero nosotros sí y por eso, desde ese preciso instante se nos condiciona (de manera más o menos consciente) a esperar un tipo muy determinado de película.
Lejos de ello, “La otra hija” nos guía por otra senda bien distinta, que aglutina thriller y drama familiar (tomando lo de drama con pinzas, eso sí) alrededor de un misterio que se hace más difícil de desenmascarar de lo esperado. 


Todo parte de un puzzle montado por el espectador a partir de las dos piezas que da la película, siendo la primera la citada visión desde la ventana, y la segunda un acontecimiento que no vemos pero sí intuimos. La unión de ambas piezas es lo suficientemente grotesca como para mantener vivo el interés: necesitamos saber si es verdad lo que nos imaginamos, descubrir si la película se atreverá con ello o será todo fruto de nuestra morbosa mente, y ésta sí es la carta con la que juegan Berdejo y Travis. Juegan con la figura de la niña, que cambia paulatinamente, y juegan con la situación en general, que empeora y se va enrareciendo a ritmo creciente. Y todo porque esta vez el espectador no ha podido ver lo que ha pasado.
Cierto es que por el camino las reglas no están del todo depuradas, por lo que algunos lances se antojan desafortunados. Ahí está el contraste entre el interés autoinducido y el perezoso (por trillado) devenir de la trama, o entre los atractivos rincones oscuros e inexplorados de su guión y los discursos sobre los valores de la familia, la figura del padre y sus tormentos por los que en cambio sí opta. Lo mismo sucede a nivel técnico, con una fotografía y dirección esforzadas y elegantes que sin embargo no consiguen evitar que “La otra hija” flirtee peligrosamente con los límites de las tv-movies. Lastras que pesan demasiado sobre el resultado final, y fuerzan a que Berdejo no compita en las mismas categorías de Aja, Marshall, Plaza o Balagueró.


Aunque tampoco debemos perder de vista el horizonte y olvidar que éste sigue siendo su debut; de hecho, parece que el propio donostiarra acepte su condición de pupilo en relación a tan contrastados especialistas del género, especialmente en un tramo final de la película que bebe directa y descaradamente de varios de los trabajos de sus maestros, sin por ello dejar de suponer lo mejor de la misma.
Y es que su último cuarto de hora se sale de madre, se torna macabro y juguetón, pero sobre todo propone un twist imposible que, si se acepta (y debería hacerse debido a la escena de la primera noche que antes comentaba: desde entonces la cinta tiene carta blanca), se hace de lo más entretenido.
Toda la tensión y la intriga que se habían ido cociendo a fuego lento hasta entonces, explotan de golpe en un festín de terror y acción donde Kevin Costner se convierte en héroe involuntario de una función de la que no desvelaremos nada.

Por ese final grotesco, su premisa más sorprendente de lo temido y sus puntos de brillantez apartada, “The New Daughter” puede valer como mero entretenimiento, si se le permiten ciertos borrones que, en caso contrario, justifican tranquilamente su total escarnio. A mí me entretuvo.
5/10

4 comentarios:

  1. Vaya. Tampoco me extraña que su interesante planteamiento acabe en un lucimiento a lo action-hero de Costner pero me decepciona bastante. ¿Dónde está el terror de calidad xd?

    ResponderEliminar
  2. uy, no pidas tanto, eh? conténtate con que la película no sea un coñazo infinito, que tal y como está el patio ya es mucho ;)

    ResponderEliminar
  3. a mi no me ha gustado es muy aburrida,ideal para gustos nada exigentes.

    ResponderEliminar
  4. Bueno, ya ves que yo la apruebo de milagro y porque me hizo gracia el final, que si no...

    ResponderEliminar

- No toleramos bajo ningún concepto el SPAM. Todo comentario debe constar de un texto original, o de lo contrario será eliminado.
- Los posibles SPOILERS deberán ser avisados. En caso contrario, nos reservamos el derecho de adaptar o eliminar el comentario.
- No censuramos ni banneamos a nadie, pero por favor, un poco de respeto nunca está de más...

Categorías