Crítica de "Todo sobre mi desmadre", por el Cpaitán Spaulding

Se hace muy complicado reprimirse y no dejarse llevar por el entusiasmo que supone estar ante la mejor comedia del año. Y no sólo eso, sino que “Todo sobre mi desmadre” se ubica desde ya en ese limitado grupo de chorradas a mitificar dominado por “Resacón en Las Vegas” y “Tropic Thunder”, sendas masterpieces que ahora ven cómo tiembla su trono ante lo último de los chicos de Apatow.
Ideada como spi-off de “Paso de ti”, precisamente los dos mejores secundarios de aquella se embarcan en un viaje por medio mundo, desde Londres hasta Los Angeles, con motivo de un gran concierto. El cada vez más rollizo Jonah Hill interpreta aquí a Aron Green, miembro del equipo de una gran productora discográfica ahora mismo en horas bajas para desespero de su mandatario (Puff Daddy, P. Diddy, Sean Combs o como demonios sea que se llame ahora). Aaron es fan absoluto de Aldous Snow (Russell Brand) pese a que el último disco del londinense fuese una auténtica basura -desternillante videoclip el de 'African Child' que se nos muestra-, y por ello no duda en dejarlo todo y ponerse manos a la obra cuando el jefe lo manda al Reino Unido a por la estrella. El plan es sencillo: para relanzar ventas, qué mejor que celebrar con un concierto, el 10º aniversario de su primer gig en terreno estadounidense (precisamente en el Greek Theatre del título original del film, “Get Him to the Greek”). Aaron tan sólo debe escoltar al cantante desde su ciudad natal a Los Angeles, pan comido de no ser porque los excesos del rockero no tardan en mandar a tomar viento todo atisbo de plan sencillo.



Si en la anterior película la figura del tal Aldous Snow quedaba relegada a un plano excesivamente secundario -pese a ser lo mejor de la misma con diferencia-, en “Todo sobre mi desmadre” se le da rienda suelta. Eso significan casi dos horas de un Russell Brand entregado y en divino estado de gracia, campando a sus anchas con su acento irritantemente british, sus pintas a medio camino entre Liam Gallagher y Paris Hilton y su modo de vida de dudosa moralidad. El actor compone una actuación soberbia -sólo disfrutable en versión original- y totalmente salida de madre, idónea en definitiva para el hilarante guión que firma Nicholas Stoller.
Y es que el también director de la cinta repite la estrategia que ya llevara a cabo con atino en “Paso de ti”: toma las bases de un entramado clásico y trillado y las introduce, de pe a pa, en el terreno de la gamberrada; y si aquélla fue descrita como una comedia romántica para tíos, la que ahora nos ocupa busca y consigue colar un cuento de superación personal y buenos valores (y por supuesto, con toques de romanticismo) a una franja de público que normalmente pasaría de largo. De hecho, y como suele suceder en todas las producciones marca Apatow, si algo se le puede echar en cara a “Todo sobre mi desmadre” es cierta carencia de riesgo, de llevar al límite la situación y optar en cambio por un exceso de corrección política, tal es el empeño por mantenerse fiel a las estructuras clásicas del género que se emplea. Así, la mala baba se queda en estratos superiores, y a duras penas logra esconder que, en el fondo, se halla una inocencia propia del cine familiar.

Si pese a ello es capaz de engañar al público es porque su metraje está literalmente invadido por infinidad de acertados gags de brocha gruesa, y porque Stoller se lo pasa teta metiendo al dúo protagonista en situaciones rematadamente gilipollescas. Dúo porque antes hemos mencionado la impagable actuación de Brand, pero sería injusto olvidarnos del bonachón de Jonah Hill, que sin quererlo ni beberlo acaba viéndose envuelto en un viaje a los infiernos del sexo, las drogas y el rock 'n' roll que desemboca en momentos de auténtica gloria para el actor. Y tanto vale para el resto de secundarios (atención a Sean Combs y su espitado productor extrañamente similar al de Tom Cruise en “Tropic thunder”), o para las apariciones estelares que el film se saca de la chistera.

En definitiva, lo que diferencia, salva de la quema y catapulta directamente al estrellato a “Todo sobre mi desmadre” es que todo en ella funciona perfectamente. Poco importa que en el fondo nos estén dando gato por liebre con una película que realza valores positivos y demasiado azucarados, o incluso que guarde excesivas semejanzas a tantas otras comedias recientes (el momento Las Vegas, de largo lo mejor de la película y a su vez tan parecido al resacón de hace algunos meses), si desde el primer al último gag se logran sonoras carcajadas por parte del espectador, si los intérpretes están de Oscar (!) y si la banda sonora (interpretada en su mayoría por el propio Brand) se convierte en un must imperdible.
Al final, lo que realmente puede suponer un punto débil del film es cierta dilatación del bloque central, del que se le podrían haber cortado tranquilamente unos minutos. Pero ni por esas se logran empañar lo más mínimo las buenas, excelentes vibraciones que provoca la cinta, una de esas comedias de risa sincera, entretenimiento asegurado, y potencial vicio a repetir una y otra vez.
7,5/10

6 comentarios:

  1. No me va mucho este estilo de comedia. Confieso que tengo incluso prejuicios hacia ella, la verdad. Y Tropic Thunder no me gustó nada jeje XD


    PD: Soy el dueño del blog ARCHIVO DE CINE ECLÉCTICO, que he cambiado de formato (creo que mi blog era demasiado escueto y estaba muy vacío de fotos) para empezar de nuevo porque no esaba agusto con lo hecho hasta ahora. Le agrego y le sigo, por supuesto :)

    http://cinemagnificus.blogspot.com/

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  2. Te diría que te visito y tal, pero si no te gustó nada Tropic Thunder, nuestra relación no puede perdurar ;)
    En serio? nada, nada?

    Yo en realidad tuve esos prejuicios igual que tú, pero a base de partirme de la risa película tras película, al final he logrado superarlo. Y una vez conseguido, estas películas se disfrutan como un auténtico bebé!

    saludos y suerte en tu nueva aventura... ahora mismo te meto entre los blogs amigos ;)

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  3. Wuuuuuuuuuu! Quiero, quiero, quiero!

    A mí me encantan este tipo de comedias xD.

    Bueno, ni leí la crítica, vi el puntaje, algunas palabras clave y me he convencido :P.

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  4. Pues si te encantan este tipo de comedias, a qué esperas?! jejeje...
    Esta es una de esas que si no te van, la puedes odiar a muerte, pero si eres fan... enhorabuena, ya tienes tu peli favorita del año. Yo estoy deseando repetir! (a ver si vuelve ya Blutarsky de sus dichosas vacaciones!)

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  5. Ya la he visto 2 veces y me encantó. Ahora me toca ver la de Sarah Marshall ;)

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  6. jejeje, bueno, en verdad debería haberte tocado verla antes! Por cierto, si medio sigues How I Met Your Mother... te vas a llevar una sorpresa que te cambiará el punto de vista sobre cierto personaje...

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