Crítica de "Lope", por el Capitán Spaulding

Algo pasa con los actores españoles (o similares, caso del argentino Alberto Ammann). Parece mentira que en una película como "Lope", que teóricamente reúne a una selección de lo mejorcito que puede ofrecer el mercado de la interpretación hoy en día, sea precisamente su reparto la principal (que no única) lacra y la condene, a los pocos segundos de comenzar, a los infiernos de la falta de credibilidad y de la (casi)total incapacidad de transmitir sentimientos hacia el espectador.
Éste, más preocupado por tratar de descifrar lo que escucha a duras penas entre vocalizaciones precarias y súbitas hiperventilaciones, no llegará a sentir aprecio alguno por prácticamente nadie en pantalla, lo cual no deja de ser una mala pasada habida cuenta de la importancia crucial que se le da al triángulo amoroso establecido entre Lope, Isabel y Helena Osorio a lo largo de todo el metraje.
Porque más que un biopic, la cinta que nos ocupa es una suerte de batiburrillo entre “Shakespeare enamorado” y “Águila roja”, y el rigor histórico no es precisamente el fuerte de ninguno de los dos, siempre en pos de los líos sentimentales y demás. No digo que esté mal, faltaría más, pero en esta clase de argumentos el pilar fundamental es la química de los actores, entre ellos y con el público. Y en “Lope”, brilla por su ausencia.


Tan sólo la presencia del siempre eficiente Luís Tosar (en su segunda colaboración con Ammann tras “Celda 211”) y la de una Leonor Watling que disimula sus limitaciones a base de encanto natural permiten un pequeño margen a la esperanza, y eso por el simple motivo de ser los únicos dos actores de todo el plantel en recitar sus frases de manera completa, entendible y a velocidad normal, en vez de repetir de memoria una serie de frases que sus colegas ni comprenden, a tenor de cómo administran las pausas para tomar aire.
En resumen, ni cuela Ammann como Lope, siempre incómodo con su difícil alter ego, ni su relación con quienes le rodean, ya sean familiares (muy decepcionante Antonio de la Torre como hermano mayor), de trabajo (Juan Diego debería ir a que le vieran las cuerdas vocales) o sentimentales (Pilar López de Ayala, gélida como una roca; la Watling, se come con una mera mirada a un Ammann que nunca acaba de pegar con ella).


Ya planean oscuros nubarrones y eso que aún no hemos empezado a hablar de la película en sí.
Pero es que de ella no hay mucho más que decir de lo ya tratado en ejemplos similares, como por ejemplo y salvando las distancias, “Alatriste”. Se trata de una cinta de acción y aventura con marco histórico, donde se ha tratado el personaje de Lope de Vega como si de un superhéroe se tratara, ducho con la espada, de vocación rompecorazones y con más de un problema con la justicia. Una suerte de Bruce Wayne sin vestimenta negra ni batcoche.
Emulando a la antes citada “Shakespeare enamorado” para describir el arte de Lope como dramaturgo y poeta, el guión de Jordi Gasull, Ignacio del Moral y
Juan Vicente Riuve parece que prefiera centrarse en la forja del héroe, siguiendo los esquemas propios de las viñetas; y a ello, la dirección de Andrucha Waddington responde con puntuales trazos de megalomanía quasi-Nolan, por mucho que luego el resultado sólo pueda tildarse de una manera: cutre.
Ahí están como botones de muestra el primer encuentro de Lope con un escenario, en molesto travelling circular, o las múltiples peleas entre espadachines, de todo menos espectaculares (y demasiado repetitivas en sus coreografías).

Pese a todo, ciertamente buena parte del film se puede seguir con relativo interés, haciéndose sus primeros cuarenta y cinco minutos amenos si uno no se para a pensar demasiado en ellos, ni a prestar demasiada atención en as limitadas dotes para la recitación que una y otra vez van evidenciando el actor protagonista y los que le rodean. Incluso caen en gracia algunos de sus gags, como pueden ser el de la construcción como apuesta segura de futuro o un discurso en plan metacine penoso si tomado en serio, pero la mar de entrañable si entendido como mera broma (y es de esperar que esas eran sus intenciones).
Ahora bien, pasado el primer bloque, el segundo poco a poco va dispersándose dando la impresión de que Waddington no encuentre la manera de cerrar la producción, y por eso la alarga hasta hacerse eterna pese a su escueta duración de hora y media larga. Se llega a un extremo en el que nada interesa ya a nadie, y menos todavía los lances amorosos que son los que protagonizan dicho tramo.


En definitiva, otra vez toca hablar de un gran esfuerzo de la industria española no correspondido con el resultado de la inversión final (por muchos Goyas que se acabe llevando). “Lope” vuelve a poner en evidencia que nuestro cine sigue sin encontrarle el puntillo a las producciones de corte histórico/aventuresco, y supone otra carga más que echar a ese mar de mediocridad e intrascendencia por el que navegan los últimos ejemplos recientes del género. Quién sabe, con algo más de alma y/o carisma por parte de su reparto, quizás hubiese cantado otro gallo...
4/10

12 comentarios :

Luz de Gas RadioBlog dijo...

Me lo imaginaba, casi era de esperar y después que el cine español no va bien.

Luz de Gas RadioBlog dijo...

Por cierto, a ver si un día podemos entrevistaros si quereis

Luz de Gas RadioBlog dijo...

Nos vendría muy bien el 29 de septiembre sobre las 18:10, que será el día en que correrá la sangre en el blog, si os parece bien y queréis mandarnos el teléfono y la confirmación cuanto antes

Cinemagnific dijo...

O sea, que tenemos otra especie de "Alatriste"... Después dicen del cine español...

Capitán Spaulding dijo...

Luz de Gas, bienvenido!! Gracias por la propuesta... si eso, lo mejor será pasar a lo privado para atar cabos: nuestro mail es lacasadeloshorrores@gmail.com. Por ahí seguimos!
Sobre la peli... sí, era de esperar. Triste, pero vierto.

Cinemagnific, efectivamente. A ver, en realidad no tienen mucho más que ver que las espadas y los vestidos, pero son iguales en cuanto a la decepción que suponen, y en los motivos por los que se llega a esa decepción. O sea, que no vale la pena, o lo vale tanto como en su día Alatriste...

Saludos a los dos, y gracias por pasar!

rokain dijo...

Estoy totalmente de acuerdo con tu desacuerdo con esta naufragada pelicula, Capi. Solo añadiría que creo más allá que los actores, aunque sí les falta acierto en la mayoría de las actuaciones, esta pelicula peca de una falta mucho más grave, la incoherencia total de su guión. No es de extrañar que les ha costado a los actores encontrar el punto de entrada, aunque es cierto que los mejores (y aquí voy a incluir Tosar) lo consiguen, cuando el guión es una sopa incomible de cliches, sandeces y guiños hacia un público que jamás iría a una pelicula que trata de Lope de Vega... Es decir, la pelicula no tiene razón de ser, cosa que se puede encontrar en la mayoría de pelis de Hollywood, que al menos suelen ser coherentes en sus fines, por mucho que no los compartamos. Y esto es lo más grave de todo - cuando las industrias europeas flirtean con lo comercial sin entender su mercado para nada (o al menos no lo muestran) pues fracasos habrá y menos dinero para los demás proyectos. Mejor (quizás...) hubiera sido un montón de anacronismos, música moderna y Lope como el sátiro de que hablan sin mostrarle en ningún momento. Tipo Moulin Rouge, con imaginación, travesía, estilismo... De hecho, más como hacía Almodovar - y seguro que hubiera hecho más eco. Así, es un fracaso en todos los sentidos.

Capitán Spaulding dijo...

Hum... esta conversación me suena... jejej!
La verdad es que había mil maneras de acercarse a la vida y/u obra de Lope. Se podía optar por un estilo Moulin Rouge, por una sobriedad y formalismo aún por ver en las superproducciones españolas de este corte, una descarada copia de Shakespeare in Love... pero no por todas y ninguna a la vez!
Totalmente de acuerdo contigo, lo peor de esta película es que no se le logran ver sus objetivos... y eso, temo, es por haberlos fijado en absolutamente toda persona con cara y ojos.
Quien mucho abarca...

Por otra parte, la sola idea de ver a Almodóvar dirigiendo algo así me parece fascinante... en especial porque así tendría la oportunidad de ir a la casa de Amenábar y decirle "ves? por mucho que se parezcan nuestros apellidos, no nos pueden comparar porque tú metes la pata con cosas como Ágora, y yo te traigo este Lope que es peccata minuta".
Aunque no sé yo si también acabaría sucumbiendo a las órdenes de las majors...

rokain dijo...

Sí es un remix de lo de ayer :) De todos modos, sigo creyendo que es por no conocer su público que se ha hecho esta pelicula, no por intentar complacer a todos. Es otro tipo de pecado. Y realmente copiar Shakespeare enamorado en lugar de sus cifras taquilleras, hubiera conllevado entrar en un espiritu juguetón y desenfadado, respetuoso e irrespetuoso con la historia a la vez.

Los studios estudian mercados con encuestas muy imperfectas pero claras en su enfoque. Me encantaría ver los resultados de Lope en este tipo de encuestas. Muchas cosas sorpredentes también salen bien de ellas... Lope lastimosamente no es ni sorprendente ni defendible en términos comerciales. Digo yo - veamos la taquilla dentro de 3 semanas.

Ui, Capi, igual con Ágora vamos a discrepar...

rokain dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Capitán Spaulding dijo...

Yo es que creo que ambas cosas (no conocer su público y tratar de abarcarlos a todos) van muy cogidos de la mano. Ya que uno, no me preguntes cuál, surge a raíz del otro. Es decir, Crepúsculo es una mierda, cineamtográficamente vale tanto como una palomita rancia en el suelo de la sala, y encima sólo tiene un tipo de público bien definido. Éxito comercial, y eso por mantenerse consecuente y no buscar ir más allá: es su público y en eso se queda, y si a los estudios no les gusta, que les den (vale, era un ejemplo fácil porque los libros de la Meyer venden más que la Biblia, pero espero que veas por dónde voy ;)).
Y sí, yo creía que la cosa iba a ir por donde dices, en relación a ese respeto y carencia de respeto a la vez, al principio de la película. Casi, casi, casi parece que eso quiera, pero luego... ay!
Y bueno, la taquilla ya la está apartando, no te creas. Es cierto que aparece entre las primeras posiciones, pero eso es por falta de alternativas, porque los datos que registra (la semana pasada a duras penas superaba el medio millón de euros) son totalmente decepcionantes...

Así que Ágora te gustó? yo no la soporté, la verdad...

rokain dijo...

Claro, la taquilla ya apunta a su extinción...

A ver, estamos diciendo casi lo mismo pero para mí sobre todo es la baja calidad del guión y la falta de un director/autor con una visión. No hay visión. Pero muchas peliculas que faltan visión tienen su por qué surgiendo de otros factores (guión insólito, una actuación con chispa, la suerte de encarnar un momento). Me faltaba una 'no' en la frase sobre Hollywood. Saben a que van, no siempre vale la pena, y se equivocan mucho, pero no veo cosas de allí tan mal paridas en todos los sentidos. Malas, sí, pero mal concebidos, no tanto. El guión de Lope simplemente no ha pasado la fase de borrador.

Crepusculo me parece explotación del libro superventas, siguiendo la onda Harry Potter pero sin el mismo cuidado (confieso que esto es un prejuicio y no una opinion formada de verdad). Les importa un comino ahora, luego menguará con el tiempo.

Los estudios tienen mil maneras de entender y perdonar un éxito en taquillas, no te preocupes.

Y Ágora sí me gustó, más de lo que esparaba de hecho, pero dejémoslo por otra entrada... :)

Capitán Spaulding dijo...

Tranqui, se te entiende la frase igual ;)
Y de hecho eso, que opinamos lo mismo aunque lo enfoquemos desde puntos de vista algo distintos.
Sobre lo de que aquí falta de todo, cierto, ya que como bien comentábamos, el único actor decente es Luís Tosar, a quien deberían haberle pedido que hiciera como Eddie Murphy e interpretase a todos los personajes a la vez.
Seguro que así hubiese quedado mejor la película!

Y Ágora... sí, mejor dejarlo... mejor dejarlo... jajaja!

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