Crítica de "El discurso del Rey", por John Blutarsky

Hemos aquí nueva película de Hollywood con todos sus elementos dispuestos para ser colocada en la posición más privilegiada en todas las quinielas de premios de la presente temporada. La historia de superación personal basada en hechos reales, con un protagonista que pasó casi "de cero a héroe" y en un contexto ya mitificado, con abundancia de referencias históricas. Esa nueva película de Hollywood. Solo que esta vez no es de Hollywood, sino inglesa. Para bien.
Es esta la historia de cómo Alberto Federico Arturo Jorge de Windsor terminó convirtiéndose, gracias a los caprichos de la genética y la jerarquía monárquica, en Jorge VI de Inglaterra; y de cómo tuvo que superar el escollo de su contumaz tartamudeo para lograr pronunciar con convicción y aplomo el discurso que debía liderar a las tropas de su país hacia la Guerra que se avecinaba.


La historia de una nueva maduración, la que experimentó Bertie (para los allegados), "con un poco de ayuda de sus amigos" durante varios años de su vida y que culminó en dicho speech. Que vio cómo surgía y finalmente se consolidaba una fortísima amistad. Porque todo lo dicho hasta el momento, en el fondo, no es sino contextualización. Envoltorio. "El discurso del Rey" es la historia de la poderosa amistad que se estableció entre Bertie y Lionel, el Rey Jorge VI y su logopeda personal, sir Logue. Colin Firth y Geoffrey Rush.
Un drama, una comedia, una histórica. Muy británica, sea como sea. Y como decía, lo es para bien. "El discurso del Rey" rezuma probada sabiduría por todos sus frentes. En el formal, se decanta por una especie de clasicismo "con fugas", basado en la oscilación entre una planificación sobria con un montaje sereno, y un lenguaje de cámara que recurre a primerísimos planos y alude a la simetría o asimetría del juego plano/contraplano, que a menudo niega la profundidad de campo, que tira de grandes angulares (para describir interiores extraños y preciosos exteriores) y que juega con los aires de los personajes (de mirada, superior, etc). Una extraña combinación que no obstante queda perfectamente cohesionada y forma un conjunto tan personal como fluido.


Eso por un lado. Por el otro, un guión de alto nivel literario que despacha con facilidad diálogos afilados, precisos, tallados con mesura, siempre con la intención de detallar al máximo la relación entre los dos protagonistas. De modo que la película se sustenta en una serie de combates dialécticos que van revelando progresivamente la complejidad de los personajes. Si en un primer momento se trataba de dos personalidades rotundamente opuestas, perfectamente delimitadas, poco a poco van apareciendo las aristas, los salientes de una personalidad (la de Bertie, especialmente) no exenta de complejos, debilidades y traumas.
Se pretende con ello dar la medida humana del monarca. Acceder a su psicología interna (mediante un ejercicio casi de psicoanálisis) para llegar al hombre más que al Rey. A Bertie más que a Jorge VI.
Y es que Tom Hooper, el director, lo tiene muy claro. Y fácil, cuidado, que venía de "John Adams", otro minucioso retrato de hombre de estado saldado con éxito. La historia que maneja Hooper es Historia, texto escrito en libros con letras grandes y majestuosas fotografías. Y sin embargo él está más interesado en huir de triunfalismos y adecuar los eventos al estado de sus personajes. No importan tanto los hechos del exterior como escrutar el interior de los caracteres.
Por ahí va esa elección de fotografía, fría y brumosa; con unos exteriores siempre sumidos en una neblina parecida a lo que los ingleses llaman smog, y que se va disipando a medida que avanza el relato: es escalofriante en este sentido la ambientación y el peso de la luz en la primera secuencia.
Y naturalmente el trabajo de atrezzo y la reconstrucción histórica son primorosos. La presentación de una Inglaterra sumida en un juego de traspaso de poderes monárquicos y con una guerra a la vuelta de la esquina (con la amenaza del nazismo revoloteando sobre todas las cabezas), las presiones de la Iglesia y la presencia de las obligadas personalidades históricas (Churchill, Chamberlain), es rigurosa, seria, potente.


Aunque de todos modos, como decía, todo ello no es más que una localización en la que situar a toda una troupe de afinados actores (Helena Bonham Carter, Guy Pearce, Michael Gambon, Derek Jacobi -ex-tratamudo televisivo oficial-); en el centro de la cual se sitúa la pareja de actores protagonistas. Colin Firth y muy especialmente Geoffrey Rush ofrecen unas interpretaciones sublimes, cercanas a la perfección, que dan a la historia de la estrecha amistad que se va cimentando el carácter preeminente que necesita. Ambos saben imprimir esa especie de complicidad nunca exenta de elegancia británica, de ironía fina y alta comedia inglesa. Que es lo que al final termina de elevar una historia que a priori podría parecer no ofrecer demasiado más de lo que tenemos por costumbre (aquí entra ese toque british) hasta cotas sólo reservadas a los dramas de primera categoría.

8/10


Enlaces relacionados
Trailer
Pósters

22 comentarios:

  1. Bueno... ya tenemos al próximo dueño del Oscar al mejor actor de la edición 2010. No he visto la película, pero a la academia le encanta dar el premio a toda la familia real inglesa, ya se le dieron a la reina Isabel y ahora al parecer se lo darán al padre, tal vez dentro de unos años se lo den al actor que interprete al Príncipe Carlos y más tarde al Príncipe Guillermo y así sucesivamente. Tu critica me llamó la atención, veré la película, aunque sinceramente ya estoy cansado de ver películas de la familia real inglesa, por lo que dices, combina humor, drama y realismo, además de amistad y colaboración mutua entre los personajes principales. Me parece una excelente opción para ver próximamente, además que no sé si trata el tema que fue el rey de uno de los momentos más críticos del Reino Unido al ser brutalmente atacados por los nazis durante la guerra mundial, si es así, braco, sino no es así, bravo también, ya que una biografía de un rey como ese siempre puede resultar muy interesante. Además me gusta Colin Firth, me parece un actor interesante que a aceptado películas malas y ridículas pero de vez en cuando se mama un una actuación soberbia como el año pasado con un a The Single Man, bien por él.

    ResponderEliminar
  2. Me gustó mucho El discurso del Rey y me gustó mucho Geoffrey Rush. El Oscar sería más justo para él como secundario. Lo de Colin Firth sería demasiado obvio (porque no hay nada como encarnar a un discapacitado para optar a él), aunque es un actor que me gusta mucho y en A Single Man estuvo divinisísimo de la muerte. Gran peli.

    ResponderEliminar
  3. Coincido con vosotros dos en que lo de Firth en "A Single Man" fue estratosférico. Y aquí no se queda corto, no. Pero estoy con petrarca: Geoffrey Rush aún está más espléndido.
    De elegir a uno, me quedo con este.

    Saludos!!

    ResponderEliminar
  4. Como dije al principio, no he visto la película, mi opinión se basa en conjeturas pero si quiero verla. No sé si Geoffrey Rush es secundario o principal, a veces los supuestos secundarios opacan a los principales y en algunos momentos se vuelven el motor principal del film, aunque aparezcan poco, algo así como Marlon Brandon en El Padrino, su actuación duro menos que la de Al Pacino pero la película era él y se sentía su presencia así no estuviese en escena, no sé si este es un caso parecido. ¿Y Helena Bonham Carter? Solo la nombras como parte del reparto... ¿No cumple un papel importante dentro del film? "Colin Firth y muy especialmente Geoffrey Rush ofrecen unas interpretaciones sublimes, cercanas a la perfección" si es así, la lucha por la supremacía de la película estaría en este par de excelente actores. Me encantaría ver un Tour de Force interpretativo de estos dos actores.

    ResponderEliminar
  5. Bueno... ya pasó el Oscar y al parecer fui pitoniso hace tiempo en pronosticar el premio al mejor actor, aunque no pensé que se llevaría el oscar a la dirección y película, pensé que el vencedor por naturaleza iba a ser la red social en ambos rubros. Me gustó que ganara ese actor, lo veo muy muy sencillo y arriesgado en sus películas y se merecía el premio con creces. Desde el año pasado ya lo están tomando en serio como actor, me alegra por él, que nunca lo he visto con una actitud de divo del cine internacional. Me gustaría seguir viéndolo en películas serias y de contenido profundo y de calidad.

    ResponderEliminar
  6. Hombre, muy visionario tampoco había que ser... jejeje...

    Pero sí, a mi Firth me parece un tipo majete y un actor estupendo al que, por otro lado, es difícil no cogerle una injusta manía: no toda su carrera es intachable y además los actores que reciben un Oscar "tan cantado" dan como rabia. Pero creo que es injusto: el tío lo único que ha hecho es ofrecer algunas interpretaciones memorables (incluyo la de "Un hombre soltero"). Y en el fondo de eso es de lo que se trata... ¿no?

    Saludos!

    ResponderEliminar
  7. Por eso digo, no había que consultar un orá-culo para saber desde el primer momento quien se llevaría la mayoría de los premios internacionales de actuación. Estoy de acuerdo contigo en que es injusto que por una o dos tremendas actuaciones un actor con una carrera medio desastrosa, tirando a películas ridículas se llevara un premio cuando hay todavía varios tremendos actores esperando un reconocimiento por años de labores, como pasó con Richard Burton, que nunca fue santo de mi devoción, pero hay que reconocer que varias veces se mereció un premio por muchas excelentes actuaciones que hizo. Pero como dijo una vez un crítico de cine "¿Se le da un Oscar a un actor por una carrera excelente o por una actuación excelente, aunque solo haya tenido una?" Y otro preguntó cuando Ben Kingsley le ganó a Paul Newman en Ghandi el primero y El Veredicto el segundo; "¿Qué demonios tiene que hacer Paul Newman para que le den un Oscar?" Siendo el primero casi un desconocido y el otro un mito del cine. Solo veamos que tiene que ofrecer ahora Colin Firth de hoy en adelante.

    ResponderEliminar
  8. ...de momento, amenaza con Bridget Jones 3! jejeje

    ResponderEliminar
  9. Dios... y vuelve la mula al trigo. ¿No van a hacer Mamma mia 2? Ojo... no la destrozo, al contrario, te diré que por muy boba que fue, la pase muy bien viéndola. :-)

    ResponderEliminar
  10. Dios... y vuelve la mula al trigo. ¿No van a hacer Mamma mia 2? Ojo... no la destrozo, al contrario, te diré que por muy boba que fue, la pase muy bien viéndola. :-)

    ResponderEliminar
  11. Bueno... me imagino que ahora será con la canciones de los Bee Gees. No creo que ya ABBA tenga más canciones que poner en la segunda parte de Mamma mía.

    ResponderEliminar
  12. tío, no te olvides de Fernando! ya sabes, no? "Fernando, Fernando, Alejandrooo" ...ah, no, que no era así

    ResponderEliminar
  13. Por fin la vi, aburrida como me lo esperaba pero no me molesta, era lógico el OSCAR TAL CUAL COMO LO PENSÉ.

    ResponderEliminar
  14. ah, pues yo no la encontré aburrida. La encontré menos estimulante que las otras nominadas, pero aun así me pareció muy digna. Y bueno, ya ves que a Bluto tres cuartos de lo mismo...

    ResponderEliminar
  15. Bueno, aprovechando que esto sigue medioabierto, off-topico un poquillo y cuento la gracia que me hizo una de las frases incluídas en la sección "por qué" del Fotogramas de hace unos meses. Atención: "¿por qué nadie reconoce que parte del éxito de 'El discurso del Rey' en salas se debe a que su público potencial no tiene ni idea de cómo se descargan películas de Internet?"

    Brillante

    ResponderEliminar
  16. jje Tios la película no es la mejor tampoco es q me molesta pero me pongo en desacuerdo jejejeje de la misma forma que el año de millonario jejejej

    ResponderEliminar
  17. Bluto, mega XD. Creo que es la película que ha subido la media de edad del espectador en salas...

    Caballeroscuro, y el de Crash, y el de The Hurt Locker, y el de... y el de... Si es que cada año es igual

    ResponderEliminar
  18. Qué fuerte lo de fotogramas =)

    Yo no he visto la película AÚN pero me he encontrado una cosa que me resulta curiosa, y es que "censuraron" una sarta de F-words de la "banda sonora" (aunque me imagino que se referirá al sonido de la propia película y no del CD de la OST, pero bueno...): una parte en la que el rey decía una cantidad de tacos, y eso lo cortaron para que la peli fuera PG-13 y no R. Y según dicen en la web donde me he enterado (nada que ver con el cine, es un blog de inglés http://dictionaryblog.cambridge.org/2011/06/06/adult-and-family-entertainments/
    )
    esa era una de las escenas "principales".
    ¿¿En España pasó lo mismo??
    Al otro lado del Atlántico, entre que algunos se la cogen con papel de fumar y que a casi todos les va la pasta, están arreglaos...

    ResponderEliminar
  19. Jaja, aún no has visto la peli?? Juas, pues serás la única... ;)

    Eso de la versión censurada de es repugnante... hasta que se pone definitivamente cómico. Con la voluntad de acercar la película a todo el mundo y convertirla en una comedia Para Toda La Familia, atención al póster que se sacaron de la manga:

    http://bit.ly/lmqw5N

    Delirante. Las próximas Navidades yo la veo junto a mi adorable abuelita y la chimenea encendida, sí o sí

    (por cierto, no, en España la vimos enterita y sin cortes)

    Besos!

    ResponderEliminar
  20. ok, ok. I know I have to wawawawatch it
    (¬¬ jajaja)

    Menudo poster... sólo falta Tarta de fresa.

    ResponderEliminar
  21. XD De arándanos mejor. Creo que la de fresa no está aceptada por el Vaticano...

    ResponderEliminar

- No toleramos bajo ningún concepto el SPAM. Todo comentario debe constar de un texto original, o de lo contrario será eliminado.
- Los posibles SPOILERS deberán ser avisados. En caso contrario, nos reservamos el derecho de adaptar o eliminar el comentario.
- No censuramos ni banneamos a nadie, pero por favor, un poco de respeto nunca está de más...

Categorías