Crítica de "El último bailarín de Mao", por el Capitán Spaulding

Bruce Beresford es un director mediocre con algún golpe de suerte en el pasado (“Paseando a Miss Daisy”) que no maquilla el tufillo que por lo general desprende su filmografía (con cosas como “Condenada”, “Doble traición”, “Evelyn” o “The Contract”. Y para “El último bailarín de Mao” se ha ido a juntar con Jan Sardi, guionista de títulos como “Shine” o “El diario de Noa” lo cual, efectismos aparte, tampoco es que sea garantía de nada (positivo, al menos). Juntos se encargan de adaptar la historia real de Li Cunxin, bailarín de origen chino que se convirtió en uno de los mejores del mundo cuando fue enviado a los Estados Unidos para perfeccionar su técnica. El descubrimiento de la tierra de libertad, el éxito, la buena vida y del amor le hicieron no tener la más mínima intención de regresar a su país al concluir el permiso de su viaje, lo cual acabó en fuertes tensiones de carácter internacional, y movilizaciones sociales diversas. Todo ello ocurría alrededor de la década de los 80, y recientemente el propio Li Cunxin publicaba sus memorias que son el punto de partida del film homónimo que ahora nos ocupa.
Abarcando prácticamente toda la juventud del bailarín (desde los once años en que fue llevado a Pekín para empezar a curtirse en el ballet) la propuesta de Beresford se convierte pues en la enésima historia intercultural de superación de barreras, físicas y personales, contando con todo lo que cabe esperar en una producción similar: sus dosis de sentimentalismo, patriotismo, heroísmo, descripción y mensaje social. Un surtido de clichés que parece mentira que salgan de una historia real.


Esa es la gran lacra de “El último bailarín de Mao”, propuesta no exenta de interés que acaba sucumbiendo ante la infinita sucesión de pasajes vistos mil y una veces en todo producto de similares características. Y es que cualquier acontecimiento relevante en la vida de Li Cunxin peca de una previsibilidad que además no sólo acaba en lo argumental, sino que es también técnica, y de ahí mi afirmación inicial; su director ralla constantemente en la mediocridad más absoluta, pozo del que no sale en ningún momento y en cuya herida ahonda su dedo buscando ¿personalidad? a base de terribles ralentizaciones, flashes de escenas pasadas o, en general, montajes tirando a desafortunados... Una pena que la mayoría de tales manías se hagan especialmente evidentes en los mejores momentos del film: los dos o tres espectáculos de danza a los que se le dedica, para nuestra fortuna, no pocos minutos.
El hecho de que haya que esperar una hora para poder ver el primero de ellos hace de su interés una montaña que el espectador se ve forzado a escalar desde bien abajo, arrancando por unos flashbacks sobre la infancia del protagonista muy del estilo de cine oriental pero francamente aburridos (de nuevo, por falta de originalidad) hasta regresar a los Estados Unidos donde actualmente sucede la acción. Unos actores a caballo entre la falta de experiencia (Chin Cao) y la mojigatería (Bruce Greenwood, Amanda Schull o Kyle MacLachlan) se encargan de llevar adelante la historia sin demasiado ahínco, pero aun así el visionado va ganando escuetos enteros hasta llegar a ese pico al que me refería... y del que después se vuelve a descender hasta nivel de suelo.


Es cuando arranca la segunda parte de “El último bailarín de Mao” cuando la cuestión china (o sea, la crítica a ese país opresivo y bajo el yugo del poder político) se hace más evidente, dando lugar así a una nueva película que llega demasiado tarde, trata sobre cuestiones que requieren mayor profundidad y tiempo, y cuyo ritmo se ve totalmente detenido durante muchos, demasiados minutos.
Es una suerte que la conclusión del film sorprenda por albergar una fuerza emocional inaudita hasta el momento, fruto de combinar una resolución francamente acertada con un nuevo espectáculo musical ajeno (¡al fin!) a las cuestiones que hasta el momento se trae entre manos. Cierto es que los excesos de Beresford vuelven a empañar la función y a punto están de echarlo todo por tierra, pero bien sabido es que un final acertado puede salvar los muebles de cualquier producto cinematográfico, y ésta no es la excepción. Aun así, el resultado final se antoja de lo más tibio, y la sensación que se lleva uno a casa es la de que en este tipo de películas ya no queda nada que contar. Esperemos que se tome buena nota de ello: nadie las echará de menos.
4,5/10

32 comentarios:

  1. Pues de esta vi el trailer el otro día y voy a ir a verla a ver que tal. También es verdad, que si los que hacen los trailers se metieran a directores, la calidad de las pelis subiría como la espuma. Porque los colegas son capaces de hacerte ir a la mierda más gorda con solo 5 minutos de vídeo. CABRITOS!!!

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  2. pues esta va en esa dirección, eh? avisado quedas! (yo de ser tú invertiría mi dinero en Balada triste de trompeta, que lo sepas) ;)

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  3. Escribamos el guión de "El último bailarín de Mahou":

    En 1984, durante una huelga de trabajadores de la fábrica de cerveza en el condado de Madrid, los enfrentamientos entre piquetes y policía están a la orden del día. Entre los que protestan con más vehemencia se encuentran Jose Luis y su padre. Este último se ha empeñado en que otro hijo suyo más pequeño, Paquito, reciba clases de boxeo. El chico tiene un buen juego de piernas, pero carece por completo de pegada. Un día, en el gimnasio, Paquito se fija en una clase de danza que está impartiendo la señora Peláez, una mujer de carácter severo. Invitado a participar por la hija de la profesora, Paquito se interesa por esa actividad. Cuando su padre se entera de que practica una disciplina tan poco viril, le obliga a abandonar las clases. pero la señora Peláez, que ha visto en el muchacho un talento innato para el ballet, se ofrece a darle clases gratuitas para que se prepare para las audiciones que realizará en la ciudad la Royal Julpermi Ballet School. El padre de Paquito preparará un flashmob totalmente pedo de cerveza.

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  4. Capitán tengo problemas ideológicos graves con el cine español y todo lo que lo rodea que me impiden por una parte pagar para ver sus películas y por otra reconocerles el valor (poco o nulo salvo excepciones) que pudieran tener.
    Zack, espero que no por tener la danza de por medio, sea un clon de Billy Elliot, que diga Paquito Elliot.

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  5. Pues a mí el argumento que expones me hace pensar en Noches de sol, la peli esta sobre la historia del bailarín ruso que protagoniza el propio bailarín ruso real. Claro que a esa yo no le puse un 4,5.

    Y a ver Capitán, cómo pretendes que me meta a ver ésta si le pones un 4,5, eh, eh? xD Además yo el problema que tengo es que no me gusta nadita llorar.

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  6. Jajajajajaj, Zack, ese es el final perfecto de toda película de hijo madrileño de padre cervecero que quiere bailar. Sin duda. No sé a qué esperas para vender tu guión a los estudios!!

    marc, esos problemas yo los tengo, en general, por el miedo que me dan. Ya que al año, lo mismo salvo dos o tres películas españolas. Peeeeero, ahora tengo la suerte de ver muchas de ellas de manera gratuita, así que cuando alguna me gusta, realmente es un caso muy específico que también puede llegar a gustar a más de uno que pueda pensar como yo. Y Balada triste me gustó. Ahí queda eso!
    Además, es una peli que cae bien, hombre. Dirigida por el enfant terrible, protagonizada por Carlos Areces.... protagonizada por Carlos Areces.... ;)

    Nita, ni idea de esa peli, la verdad. Llámame ignorante, llámame insensible, pero la verdad es que de no ser por el rigor de la actualidad y la información que llevamos en La Casa, ni me hubiera molestado en ver ésta, ni aquella, ni ninguna que vaya de baile, y así en general de superación personal, heroicidades callejeras y demás chuminás, jejej!
    Y, aaaaah, entonces es eso, que n ote gusta llorar... había entendido lo contrario, y ya me estaba planteando recomendarte una lista de "las diez películas con las que Spaulding ha llorado más en su vida" empezando, cómo no, con Monstruos S.A....

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  7. Pues yo la de White Nights la vi medio de rebote (no es por excusarme, admito que me lo pasaba teta viendo grease y flashdance -aunque no tengan nada que ver con ésta) y me gustó. Pero bueno es que sufro de un defecto un tanto insólito y es que si me topo con una peli del 86 (o sus allegados, 85-87), me sobreviene una fuerza sobrenatural que me impide no verla.

    Y no es que no me guste llorar, si veo una peli sola no me importa, pero no soporto que me vean llorar, me siento estúpidamente débil y yo soy una machota del norte xD eso si cuando no me ve nadie lloro cada vez que ponen música de violines ... con la que no me pude aguantar y lloré en el cine toda la película fue con UP, madre mía. Así qeu así por lo bajín, seguro que te gano xD

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  8. Uf, Up... yo hasta tengo una anécdota 100000% ridícula con mis llantos y esa película...!
    Pero vamos, que no dudamos de tu machonería eh?? En La Casa nos das más miedo tú que una fusión chunga entre Zack y EvilAsh... con eso te lo digo todo...

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  9. aaaaaaahora queremos saber esa anécdota, oh si!

    me alegra no haber perdido mi reputación, jua jua

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  10. No no, secreto que me llevo a la tumb... bah, tampoco fue para tanto, qué demonios, me caéis bien y sé que no lo diréis por ahí ni que lo utilizaréis en mi contra.
    El caso es que cuando en Up pasa LA ESCENA (aquella en la que si no lloras eres una puta máquina) yo me puse pero vamos, a moco tendido. Igual que a moco tendido lloraba un mierda-bebé que algún padre impresentable había traído consigo al cine. Pero bebé rollo de teta eh? de esos que miden 30 centímetros y tal.
    Y como lo tenía delante, y yo soy muy intransigente con el ruido en el cine (que se lo digan a mi odiadísimo ¿crítico? Ruíz de Villalobos) decidí llamar la atención de los padres, gritando: "llévate al puto niño, coño!"
    Muy bien, verdad? Lo malo es que me salió a base de gallitos y sollozos, provocando que todo el cine se girara hacia mí con cara de incredulidad. Y en la fila de delante mío, mis amigotes del pueblo.
    En fin, que 1,90 de tío medio llorando y quedando en evidencia no pasa del todo desapercibido, pero cosas así hacen que me sienta mejor persona.

    O sea, la vergüenza que pasé fue de órdago

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  11. jajaja qué geniallll esas cosas molan para contar en las fiestas, para conocer gente y tal. Así es como se hacen amigos de verdáh. Pero vergüenza nooo, si hubiera sido yo, me habría meado de risa, después, claro está, de echar a los padres malditos. A mí una vez me pasó esto de llorar tanto (no os digo la peli) que no puedes evitar sollozar en alto, y me hizo tanta gracia que me eché a reír y la gente ya no sabía si estaba llorando o riendo.

    Bueno vale, la peli era mi gran amigo Joe xD

    Pero en fin, que vergüenza no carambas.

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  12. La verdad que es bastante vergonzante...

    Yo solo lloro con Que Bello es Vivir. Es escuchar aquello de:
    - Ha sido Mary, ha sido Mary...
    y ya se ha liado.

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  13. Nita, jajajaajajajajajajajajaja... quiero decir, JAJAJAJAJAJAJAJAJAJA!!!! En serio!? Mi gran amigo Joe!? ...qué loser, pfffjuajuajua.


    ...
    ..
    .
    (y ahora que no nos oye nadie, joín, otra que tal, que jartón de llorar, leche)

    marc137, jejeje, al igual sólo lloras con eso... tío, no recuerdas el final de Monstruos SA?? va, va, reconócelo ;) O de Cocoon, o de ET...o cuando Hormi sufre lo que sufre en Cariño he encogido a los niños...

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  14. qué malo eres jope
    ahora nunca más reconoceré que lloro, ale xD

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  15. juas, no has leído la parte entre paréntesis?? ;)

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  16. sí, era por picar un poco :D

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  17. ok, ya creía que tenías un importante caso de desatención crónica, o algo... XD si es para putear, ya me quedo más tranquilo

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  18. Sí bueno la desatención crónica la padezco pero no en vuestros comentarios, que presto mucha atención (cara de niña sentada en la primera fila de clase).

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  19. "cara de niña sentada en la primera fila de clase"... Nita, que nos conocemos, mujer...

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  20. benévolo has sido con la crítica... acabo de verla y es de lo peor que he visto en mucho tiempo

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  21. Sí bueno, es que ante estas películas uno ya no sabe si es que tiene un problema de insensibilidad o qué... por eso el beneficio de la duda. Ya veo que no, que tenía razón: que la peli es poco más que un mojón!

    Gracias y bienvenido, oyes!

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  22. Capitán. Se te ve por el comentario que eres una persona un tanto amargada. Lo cual me gusta. Seguiré tu blog aunque no comparta tu opinión con esta película.

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  23. Curioso, yo me considero sumamente alegre, divertido y de color de rosa.
    Te espero por aquí, pues

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  24. what the fuck just happened?

    yo saldría en tu defensa y confirmaría que eres un tipo alegre y que de amargado no tienes nada...

    pero entonces igual perderíamos a un lector...

    estoy confundido...

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  25. A partir de las 12 de la noche hay como una ley tácita en La Casa: todo deja de tener sentido (true story, mira los mensajes que se reciben durante el día, y los de la noche. Canela en rama, oyes)

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  26. ¿Pero cómo va a ser un amargado Capi, si va vestido de payasito, no ves la foto?

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  27. si hasta me tiño la barba de verde! si es que...

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  28. Este tipo de pelicula no puede ser apreciada por gente que no ha vivido el comunismo y captar la esencia del mismo...evidentemente a mi la pelicula me gusto muchisimo y como siempre estoy totalmente en desacuerdo con capitan.

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  29. pues mira, si vas a estar siempre en total desacuerdo esgrimiendo argumentos así, voy tranquilo, jejeje.
    No, en serio, lo que dices es totalmente negativo para una película. Ante todo, una película debe poder ser apreciada por todo el mundo, con independencia de que conozca o no el Universo que la rodea (ya sea un pasaje histórico, o un libro original en que se base). Después, el conocerlo sólo puede ser considerado como un plus: "la película es buena, pero si además has vivido el comunismo la disfrutas más". Ok, ese discurso me vale. El "si no has vivido el comunismo no puedes apreciarla" dice muy, MUY poco de ella.

    Así que gracias por respaldar mi crítica...

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  30. Estoy totalmente deacuerdo contigo con lo de "la pelicula es buena, pero si ademas has vivdo el comunismo disfrutaras mas" y sobre lo del Universo que nos rodea y en general con tu comentario en entero...menos lo de respaldar tu critica porque eso pasa muy pocas veces(evidentemente al decir esto entiendo tu desarrollo y conclusion final para llegar a ese comentario).Ahora bien, intentare poner un ejemplo estupido para que se entienda mi comentario anterior,evidentemente si yo estoy especializado en una materia como por ejemplo el baloncesto y hacen una pelicula muy tecnica, con un desarrollo pastoso con libros de jugadas,estrategias,etc nose puede esperar que la gente corriente(no familiarizada con el mundillo)aprecie el arte del baloncesto(supongo que asi se llamaria la peli,jeje)porque no entenderian o no captarian la esencia,el gustillo o como lo quieras llamar.por lo tanto si hacen una pelicula sobre el comunismo dudo mucho que la mayoria de la gente le guste, mas que nada porque no lo han vivido y no sabe lo que es,luego no quita el hecho que haya directores que puedan transmitir ese sentimiento,ese gustillo,feeling o como lo quieras llamar de nuevo al espectador corriente(en este caso tu),que habra directores que lo hagan? si, es este el caso? por lo que veo no,al que entiende de que va el rollo le puede gustar?si, doy fe a que mas de 20 personas que han vissto la pelicula y que han vivido el comunismo lloraron al final de la peli(de los cuales me medio incluyo,media lagrima tambien vale supongo)...Espero averme explicado y que no sirva de precedente.jejeje. Un saludo y gracias por contestar.

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  31. juas, no sé si lo decías por ella o no, supongo que sí, pero por si acaso, en mi vida he soportado más de un minuto de baseball, no entiendo absolutamente nada del deporte, y mucho menos de sus fichajes e intercambios de jugadores.

    ...Y le puse un 8 a Moneyball...

    ;)

    Por lo demás, te entiendo perfectamente, quien no haya visto una película que la gente considere mala y le haya encantado porque habla de algo que le toca de cerca, que levante la mano. Pero ya te digo, al menos para mí, que la vi desde un punto de vista del "ajeno a todo", Mao es un ladrillo de cuidado...

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