
Con muchísimo retraso nos llega esta "Objetivo Terrum", que tres años después de su estreno en sus tierras natales se deja ver finalmente por nuestras carteleras. Que nadie se espere un "desgraciadamente", o una diatriba contra las distribuidoras. No en este caso por lo menos, porque "Objetivo Terrum" se lo ha ganado a pulso: ha tardado mucho, sí, pero se lo tiene bien merecido.
Y luego, encima, la cosa del restraso juega aún más en su contra. Y poco importa que la concepción del invento se remonte a aún antes (la idea germinaba en un corto del director Aristomenis Tsirbas concebido en 2003), que entre medio ha pasado algo muy gordo. Más específicamente dos acontecimientos: uno llamado "Wall·E", el otro conocido como "Avatar".
Y repito, aun siendo difuso el momento en que una idea pega el chispazo en la mente de un creador, ver "Objetivo Terrum" después de sendos pelotazos mundiales genera una frustración algo despesperante: todo eso ya lo has visto antes, y mucho mejor. Una lástima por el pobre Tsirbas, pero, no sé, igual debería haber mostrado más anticipación.
Y luego, encima, la cosa del restraso juega aún más en su contra. Y poco importa que la concepción del invento se remonte a aún antes (la idea germinaba en un corto del director Aristomenis Tsirbas concebido en 2003), que entre medio ha pasado algo muy gordo. Más específicamente dos acontecimientos: uno llamado "Wall·E", el otro conocido como "Avatar".
Y repito, aun siendo difuso el momento en que una idea pega el chispazo en la mente de un creador, ver "Objetivo Terrum" después de sendos pelotazos mundiales genera una frustración algo despesperante: todo eso ya lo has visto antes, y mucho mejor. Una lástima por el pobre Tsirbas, pero, no sé, igual debería haber mostrado más anticipación.




































