Crítica de "En el centro de la tormenta", por John Blutarsky

Con lo último del siempre bien recibido Bertrand Tavernier ocurre algo similar a lo que pasa con lo más reciente de otro mimado por todos, Clint Eastwood. Que sus respectivas obras pueden arriesgarse a ser desechadas de buenas a primeras por adscribirse a unos ciertos géneros (el policíaco y el drama fantástico, respectivamente) y aparentemente (sólo aparentemente) no poder aportar nada más allá de cuatro clichés mal puestos. Pero Tavernier, director de varias películas cuanto menos memorables ("Alrededor de la medianoche", "La vida y nada más", "La carnaza", "Capitán Conan", "Hoy empieza todo"), no se merece que se le ningunee, ni que se le eche al saco de lo fallido, con el resto de la pólvora mojada. Y vaya por delante que "En el centro de la tormenta" es una de sus películas menos logradas. Pero, amigos, cuando hay oficio, hay oficio.
Datos objetivos primero. Uno: Estamos ante el primer trabajo del director francés rodado en Estados Unidos, pero no su primer escarceo con el género negro. Dos: Cuenta con nombres reconocidos del panorama internacional; esto es, de Hollywood. Tres: Presenta una trama policíaca más o menos convencional (se la ha calificado de polar, pero más allá de la nacionalidad del director, a mi juicio ello está fuera de lugar), con una serie de recursos a priori poco novedosos.

Bien, esto es lo bueno de "En el centro de la tormenta", que el director se ve con la libertad de dar rienda suelta a sus propias (cine)filias y se decide a construir una película canónica, puramente Hollywood noir. De ahí lo de Tommy Lee Jones y John Goodman y de ahí lo de recurrir con insistencia a las convenciones genéricas: el detective exalcohólico y malhumorado, el forastero pijo, el antiguo amigo de la infancia reciclado en rival; la voz en off casi impostada. Lo que pretende Tavernier es plantar la semilla de su inquietud en el mismo seno de la sociedad norteamericana, simbolizada en esta colección de estampas neblinosas, húmedas y casi pútridas. Una semilla que germina -como ya se encargó de tantear Herzog en su fabulosa revisión de "Teniente corrupto"- en forma de pequeñas perlas de alucinación, o de colocón, o de borrachera, o de lo que sea, sufridas por el quemado sheriff Robicheaux. Y es que el director busca el desconcierto encuadrando su sórdida trama (la investigación de unos truculentos asesinatos a sangre fría) en un ambiente fantasmagórico y lúgubre, de cine fantástico casi, en el que cabe, de buenas a primeras, la aparición de un escuadrón perdido durante la Guerra de Secesión norteamericana: el que se le presenta a Robicheaux varias veces y sin aviso previo.


Se trata de tender un puente entre presente y pasado, sin importar la verosimilitud del recurso y sin doblegarse ante la dictadura de lo "creíble" para hablar de una sociedad (y aquí no hace falta entender "sólo" la norteamericana) que adolece precisamente de eso: de una comprensión y asimilación de los hechos pretéritos, traumáticos o no, a partir de la cual construir un presente más o menos sano. No es casualidad que los siniestros de siempre (los países que hemos sufrido una dictadura los conocemos bien) tengan una representación en "En el centro de la tormenta" en forma de inefable cacique cuya ambición es sepultar en el olvido los errores, antes que superarlos intentándolos reparar. Unos errores que pasan no sólo por las atrocidades de la guerra, claro. Ni por lo torcido de una sociedad que ha mercantilizado hasta el sexo. Sino también por los planes de contingencia aplicados (o mejor dicho, ignorados) durante la tragedia Katrina. Por ejemplo.
Porque la Louisiana que presenta Tavernier es un tanto hiperbólica, si se quiere, pero enlaza directamente con la Louisiana real. O por lo menos con el espíritu de la Louisiana real. Por eso aparece trufada de de bluegrass, de soul, de gospel (aunque la representación gráfica de la música apenas aparezca mediante un bluesman arquetípico sentado en un porche); de locales con alta concentración de alcohol en aire; de amas de casa, lap dancers y demás. La Louisiana de Tavernier palpita de vida y palpita de muerte. Palpita en cualquier caso, y se inmiscuye en las vidas de los personajes, constituyéndose en un personaje en sí misma. Su atmósfera neblinosa es carnosa, casi apuñalable con un sacacorchos. Sus parajes infestados de caimanes y enjambres de mosquitos se acercan a las cabezas de los personajes hasta chafarles el pelo. Es todo metáfora, claro, pero sea como sea, así se hace muy difícil mantener la cordura.


Un contexto que se universaliza, bien, pero que parte de unos preceptos muy norteamericanos. "En el centro de la tormenta" es pura novela negra moderna (de hecho, parte de un relato de James Lee Burke), en la línea de los Elmore Leonard, los James Ellroy, los George Pelecanos, los James Crunley, los Dennis Lehane. Y ahí se conjuga tanto una de las grandes virtudes de la película como la mayor de sus debilidades: de tan bien que mimetiza los códigos al final no parece ser capaz de generar una excesiva complejidad argumental. En palabras llanas, la historia que nos cuenta Tavernier es plana y lineal. Con fugas, con rupturas y con desconciertos en forma de resonancias míticas en el argumento, pero simple al fin y al cabo. No hay nada de la complejidad argumental de algunos de sus referentes en "En el centro de la tormenta" y eso, sobra decirlo, en un policíaco se echa de menos hasta ese extremo en que uno llega a plantearse si al final todo queda en un (precioso, arrebatador, absorvente) ejercicio de estilo.
Pero menudo ejercicio de estilo.

7/10

12 comentarios:

  1. Hola otra vez. Sólo puedo decir que si el director de "Around Midnight", "Capitan Conan", "Ley 627" y "Hoy comienza todo" (por citar los títulos que más han quedado en mi memoria) ha hecho una bnueva película, los amantes del cine estamos de enhorabuena, sea cual sea el resultado, y seguro que éste no es ´pobre, puesto que este director es un auténtico monumento del cine moderno. Para quitarse el sombrero. (por cierto, me parece muy buena la crítica, aunque yo aún no haya visto la peli).

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  2. Ahí le has dao. No faltarán los que digan "este Tavernier es un desastre" y probablemente no hayan visto ni una sola de sus anteriores maravillas.

    Esta es francamente mejorable, pero no se la puede despachar como "un policíaco más". Ni de lejos, vamos.

    Saludos!!

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  3. ¡Cáspita! Ante una crítica tan excelsamente escrita como bien argumentada llego a dudar de mi impresión primera de la peli... Tavernier es uno de mis directores favoritos con diferencia, pero In the electric mist me parece un poco impersonal... Tendré que volver a ver verla.


    Por cierto, me voy a poner tocapelotas: Ésta no es la primera peli de Tavernier en los States; en 1983 dirigió con Robert Parrish un documental llamado Mississipi Blues...


    De nada hombre, no hace falta que me lo agradezcas. :)

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  4. Ojo Manu, que la que circula por internet en inglés no es la versión correcta, sino el montaje que estrenaron en los USA (y que yo también me tragué con la consecuente decepción). El que estrenarán aquí es el montaje original, diez minutos más largo, con secuencias totalmente distintas etc... en serio, por una muy buena fuente sé que cambia mucho la cosa (él tuvo el valor de ver las dos...)
    Por lo demás, sí. Mierda, hoy Bluto se ha salido, ahora quedo yo en evidencia (otra vez)

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  5. Preciosa crítica. La veré. Tavernier + TLJones + JGoodman me gusta seguro. Gracias Capi por el aviso.

    El párrafo sobre Louisiana es un vuelo directo a los everglades. Muy lindo.

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  6. Sapristi, menuda acogida! A ver, quién me debe dinero?

    Manel, el tocapelotismo constructivo por aquí nos mola. Es más, lo incentivamos. Pero debo decir que JAJAJA no me has entendido JAJAJA lo que quería decir JAJAJA... lo que quería decir es que... eeemmm... estoooo... que es la primera película DE FICCIÓN de Tavernier en USA... Sssssss, eso es lo que quería decir...

    Capi, gracias por la aclaración. La verdad es que estuve apunto de meterlo en la crítica en plan "CAUTION!", pero al final no supe dónde endosarlo, y como nosotros aborrecemos la descarga ilegal de Internet [voy a ir al infierno] pues ya me supuse que todo quisque vería en el cine la versión buena.

    Y Syd, jo, sólo me llega para ridículas onomatopeyas tipo snif, sonidos sanglot baboso y emoticonos más babosos aún del orden de :')))

    cheers a todos!

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  7. Hace poco dije que los actores de edad no encuentran películas a su altura y nombre a Jack Nocholson y Meryl Streep, como casos casi úicos y olvide a Tommy Lee Jones, este hombre con los años se vuelve un vino de altísima calidad, y en manos de Tavernier debe ser todo un suceso verlo, ya me inyectaste el suero de la curiosidad, tendré que buscarla como sea, es una mezcla de director y actor que no puede una persona que dice amar el cine perdérsela.

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  8. Ey, ojo, publio! Que la peli no es perfecta ni mucho menos. Que a simple vista parece hasta vulgar y tiene sus bastantes defectos. Vamos, que no te esperes obras de arte; pero eso sí, una vez la hayas visto rasca un poco y verás como sale bastante de ahí...

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  9. lo sé amigo, lo sé... para mi una película que tenga algo que decir ya es suficiente, suena a conformismo barato, mal de muchos, consuelo de tontos, pero con las porquerías que hacen en el mundo y las venden como las más grandes obras maestras del siglo XXI, una película como esta, que al parecer tiene una buena dirección, un buen actor y un buen guión, ya para mi es suficiente, teniendo en cuenta que las mejores películas que he visto este año han sido Buried, 127 Horas, Winter´s bone y Canino (perdón si omito otra por olvido), esta me parece una buena opción para buscarla, pero no soy tan iluso con el cine, no espero obras maestras hasta que las vea... ;-)

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  10. Buenos días a todos. Si me permitís otro comentario, señalaré que precisamente una característica de las películas de Tavernier es que en principio no parecen "perfectas", ni demasiado espectacualres ni con alardes técnicos, etc... El caso ews que, cuando tye quieres dar cuenta, te tiene completamente enganchado y maravillado por la sabiduría narrativa del director. Recuerdo, especialmente, la "Ley 627", que parecía un polar cutre a más no poder, con personajes casi anodinos, sin ningún glamour, etc... (es decir, en las antípodas del cine de Hollywood), pero luego resultba ser de los mejores que he visto nunca. Esta peli no la he vistop aún, claro, pero si además salen Tommy Lee Jones y John Gooodman, pues para de contar... Saludos

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  11. Otro polar cutre que luego no lo es tanto: "Police", de Maurice Pialat. De la época cuando Gérard Depardieu aún molaba.

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  12. Me ha parecido una cinta lenta, sosa, sin el más mínimo cuidado. Desde el comienzo nos muestran la trama de una forma lenta y con demasiados nombres que producen en el espectador una tremenda confusión que nos hace perder el hilo constantemente.
    Con unos personajes que se nos presentan metidos con calzador, forzados. No llegamos a empatizar con ellos en ningún momento. Por no hablar de sus diálogos vacíos e insulsos que en algunos momentos me parecieron DE RISA y sin un sentido aparente(no aportan nada a la cinta).

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