Crítica de "La vida de los peces", por el Capitán Spaulding

La cantinela irrita lo suyo, cierto, pero es así: los Goya son los Oscars españoles, y como tales tienen cierta relevancia internacional, la suficiente al menos como para captar la atención del espectador con algo de ojo que acuda a una sala de cualquier rincón del mundo (ey, que lo mismo hacemos nosotros con los David di Donatello italianos o los BAFTA ingleses, por ejemplo). Por eso goza de elevado prestigio el cabezón que anualmente se entrega a la mejor película hispanoamericana, y la triunfadora más reciente ha sido la chilena "La vida de los peces", lo cual habrá despertado la curiosidad de más de uno a quien el galardón haya cogido por sorpresa. Y no va en el mal sentido: si asombra la decisión es por las cualidades artísticas del último trabajo de Matías Bize (director de "En la cama"), tan estimulantes para un determinado sector de cinéfilos como arriesgadas para el resto y, desde luego, totalmente alejadas de lo que suele gustar a academias y premios en general. Con un guión que el propio Bize se encarga de co-escribir (junto a Julio Rojas), la producción es una miniatura ambientada en una casa de un punto sin concretar de Chile, cuya fiesta de cumpleaños permite a Andrés reunirse con amigos y amores de quienes llevaba diez años alejado, horas antes de regresar a su puesto de trabajo en Europa. A base de las charlas con cada uno de ellos se enarbola toda la cinta, que basa sus aciertos en la naturalidad de sus diálogos y el atino de sus actores, y sus esfuerzos, no siempre satisfactorios, en una personalidad cinematográfica (o así) puntualmente discordante.
Esto último condiciona la postura inicial del espectador, pues por mucho que se busque, se permita y se agradezca la experimentación en el cine, la total carencia de recursos embellecedores con que se presenta "La vida de los peces" se torna rápidamente en su contra. A fin de cuentas, lo que ofrece de entrada es una imagen feista (sin interés alguno por, al menos, retocar mínimamente el escenario) y rodada con cámaras digitales. Nada que objetar si la idea fuese tirar de algo similar al dogma, pero contrarresta tales efectos el abuso del montaje (muy inquieto además), su cuidadísimo sonido e incluso la preparación de sus actores. En conjunto, una falta de decisión que impregna todo el metraje: más adelante la imagen se torna más bella e interesante, con elementos en primerísimo plano desenfocados que sumados al montaje podrían incluso dar la idea de los movimientos de un pez en una pecera, al tiempo que el guión se sigue esforzando por la naturaleza de las conversaciones y reacciones sentimentales; pero se acaba pasando de la raya con una culminación ralentizada que casi parece sacada de un videoclip de medio pelo. Ciertamente, resulta complicado saber qué opción hubiera sido mejor, si optar por un estilo casi documentalista o por el contrario convertirlo todo en algo similar al género romántico acostumbrado. Pero de lo que no cabe duda alguna es que le hubiera venido muy bien decantarse por uno solo sin dar tantos tumbos.


El caso es que tarda en hacerse amigable, y eso le va como anillo al dedo a la sensación de que, a fin de cuentas, "La vida de los peces" tampoco va a aportar demasiado en la vida del espectador. Ese es el otro gran mal al que puede acabar enfrentada la película, el flirteo con la intrascendencia de una propuesta que sobre el papel queda en nada. De la voluntad de atender a los diálogos y a leer entre líneas de cada uno depende el verla como una nadería (en cuyo caso, el tedio está asegurado) o escarbar un poco más. Y ahí la cosa cambia. Cambia porque el guión de la cinta es literalmente sensacional. La descripción que se acaba obteniendo de sus personajes es profunda y creíble, la bomba de un pasado que a la vez los une y los separó a todos diez años atrás estalla con precisión milimétrica, y al final, la pecera que ha diseñado Bize resulta estar llena de colores, matices y dimensiones. Su película busca explorar en aquellas historias que todos hemos vivido: las que se truncan prematuramente, las que jamás concluyen, las que plantean diversos "y si...". Y todo con diálogos, sin salir de aquella casa de la que hablábamos al principio y deteniéndose en una mirada, una mueca. Y algo de música, apenas unos destellos, pero suficientes por su gran personalidad.


Sorprende (y esta vez sí, a nivel peyorativo) que después de todo el esfuerzo la cinta eche el cierre con una escena final francamente desacertada (ya la hemos citado antes) pero el cómputo global que ostenta "La vida de los peces" no se amedrenta tan fácilmente, así que desde aquí, y con los reparos propios de un film de ritmo tan sosegado y estilo tan distante a lo habitual, nos congratulamos con la apuesta de la Academia española, y recomendamos esta pequeña joya tan imperfecta como estimulante.
7/10

7 comentarios:

  1. con lo unico que concuerdo es con que las historias que emergen de los dialogos son delicadamente intimas. La peli es increible a todo nivel. Y el final es maravilloso, al estilo de Lo bueno de llorar, una semillita que germina en el espectador... incluso la noche que la vi soñé con una continuacion despues de la ultima escena. Maestro Matias. no puede esperarse más del cine. saludos desde santa fe, argentina.

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  2. Película absolutamente trillada con firmes bases teatrales. En cuanto a las actuaciones, la protagonista resulta la única que confiere a su personaje fuerza dramática. Aburrida, lenta, predecible. En general el cine chileno se desenvuelve en ambientes cerrados. El cine es otra cosa.

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  3. Vaya, chicos, pues lamento no estar de acuerdo. A mí me pareció muy interesante, la verdad...
    Por cierto, y no, no creo que el cine sea otra cosa distinta a lo que comentas. El cine abarca también películas cerradas, y con bases teatrales, y prueba de ello es que 12 hombres sin piedad es una de las grandes películas de toda la historia, y pasa sólo en una habitación con 12 actores intercatuando entre ellos ;)

    Saludos!

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  4. Muy buena peli. La vi el sábado 5 de noviembre en el Festival de Mar del Plata. Excelentes actuaciones, fotografía y música. El rompecabezas se va armando a medida que avanza la película.

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  5. Gracias por el comentario. Celebramos que te haya gustado!

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  6. No estoy de acuerdo, en nada, con tu opinión.
    Es una lastima que no disfrutes de La vida de los peces.
    A mí me pareció excelente. Son solo opiniones, por suerte mucha gente puede apreciar la belleza de esta preciosa película. Saludos

    Tw: @Elefantedebarro

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  7. ¿podrías especificar a quién te refieres con ese comentario?

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