Crítica de "El perfecto anfitrión", por el Capitán Spaulding

Estas cosas suelen pasar aunque el motivo, la verdad, no quede del todo claro. Se sabe que el festival de Sitges cada año provoca un buen pelotazo ya sea comercial o informativo. Que muchas distribuidoras aprovechan la ocasión para estrenar películas que han pasado antes por el certamen, colocando en el póster el cartelito oficial del mismo. Seguro que de esta manera, más de un espectador acaba mordiendo el anzuelo. Sin embargo, unos meses después ya nadie se acuerda de ese pueblecillo costero que durante diez días exhibe con prisa y sin pausa centenares de películas; no digamos prácticamente un año entero después. Pues es precisamente entonces, a falta de semanas para que un nuevo certamen dé comienzo re-arrancando la maquinaria, cuando se estrenan películas que habían quedado ya en el olvido, como la reciente "13 asesinos" de Takashi Miike, "Dinero fácil" o esta "El perfecto anfitrión" que ahora nos llega, causante de cierto revuelo en Sitges pero de la que ya nadie sabe ni de qué estamos hablando. Escrita y dirigida por Nick Tomnay, quien a su vez se basa en su corto "The Host", el argumento de la cinta se centra en un ladrón cuyos planes no han salido del todo bien y que, ahora, necesita cobijo para mantenerse apartado de las calles por unas horas. Y lo encuentra en un caserón de cuidado, donde su único habitante ha preparado una fiesta y está esperando a sus invitados. Haciéndose pasar por el amigo de un amigo, el malhechor logra colarse en la casa, recibir la mejor de las atenciones por parte de su panoli anfitrión, y empezar a pensar cómo sacar provecho de esta nueva situación. Pero cuando está a punto de actuar, ay, algo inesperado ocurre: aquello de las apariencias engañan merecería tomarse más en serio...


No desvelaré mucho más de la trama porque, aunque parte de ese giro inesperado sea más que intuible (y, de hecho, creo que hasta desvelado en sus trailers), a partir de ahí se desencadena una serie de demenciales twists que constituyen la principal (y única) gracia del film. Los mismos giros que provocarían suicidios entre aspirantes a guionistas, que tanto irritan a la crítica profesional, pero que suelen deleitar a la audiencia. El único requisito: que no se queden a medias tintas. O sea, que si una cinta que en su primer arco adopta las características de un thriller apuntando a serio, de golpe y porrazo toma un desvío hacia el puro delirio, deberá ser consecuente con su decisión y seguir por esa nueva ruta hasta el final. No son pocos quienes se arrepienten, pretenden volver atrás y, por el camino, pierden toda credibilidad e interés. En este caso, salvo por una resolución quizás un pelín más traicionera de lo esperado, "El perfecto anfitrión" no duda: desde el momento en que se cambian las tornas todo se sale de tiesto y el humor negro, el rizo del rizo del giro imposible, la ironía y el cachondeo en general se dan la mano en film que haría temblar al mismísimo Hitchcock.


Ojo, no quisiera comparar a Tomnay con el genio del suspense, pero cierto es que, en la esencia más esencial, semejante argumento que busca sorprender constantemente al espectador, que lo obliga a cambiar su punto de vista una y otra vez y le hace dudar sobre el bando a escoger, bien podría hacer sido rodada hace 30 años y convertirse en un clásico del responsable de "La soga" y "Psicosis". Y eso sólo puede decir una cosa: y es que al margen de sus cualidades cinematográficas, "El perfecto anfitrión" engancha. Que nadie espere aquí nada del otro mundo: el único reclamo con cierto valor artístico pasa por la interpretación de David Hyde Pierce ("Frasier"), alocado y nunca definido personaje principal, con el que nunca acaba de estar uno a gusto. Todo lo demás es un trabajo más bien vulgar, con poco o nada que destacar a nivel técnico/artístico, y que por consiguiente bien podría haberse estrenado directamente en televisión. Quizás ese sea su medio natural, y quizás por eso haya tardado tanto en estrenarse y lo haga tan de puntillas.

Pero al César lo que es del César. Si hay ganas de 90 minutos de entretenimiento sin más, la demencial espiral hasta el absurdo que propone "El perfecto anfitrión" puede valer a las mil maravillas. Se trata de una cinta de la que al cabo de unos meses resulta casi imposible recordar nada concreto (y doy fe de ello), pero que bien podría salir en alguna conversación tipo recuerdas aquella en la que..., y lo mismo, entonces, hasta entran ganas de volver a verla y todo. A mí me ha ocurrido, por algo será.
6/10

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Ficha de la película

8 comentarios:

  1. Una con crisis de identidad25 de agosto de 2011, 14:30

    Inauguro hoy una hoja en la agenda titulada "películas que algún día quiero ver"

    con ésta, uy qué guay, y el hermano de Fraisier, total...

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  2. jajajaja, pues apunta, apunta. Y ya te digo, si te toca este finde una tarde muerta de esas, no lo dudes. Es muy simpática, esta peli. En Sitges fue aplaudidérrima

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  3. Es que en Sitges se aplaude cualquier cosa q pase del 4 y medio. La peli es muy normalita y el twist SPOILER en el que se desvela el oficio del anfitrión FIN SPOILER es lo mas pillado con pinzas de la historia del cine.

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  4. Bueno, ahí tienes parte de razón, pero igual que pasa una cosa pasa lo contrario: si hay que abuchear se abuchea. De todos modos, yo no estoy diciendo que no sea normalita sin más, ni que no esté plagada de twsits imposibles. De hecho, medio aviso de ello. Pero no me negarás que, como mero entretenimiento, funciona de maravilla. Vamos, que la primera vez que la vi fue el último día de Sitges, ya llevaba mil horas de sueño atrasado y me había tragado unas 60 películas... y aun así no me dormí! Eso tiene que decir algo de la peli! ;)

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  5. Ahora vengo de verla. Coincido en lo que decís: es todo un espectáculo de giros, sin un solo segundo de tregua. Lo único que me chirría es, como dice anónimo, ese penúltimo giro, que desemboca en una casualidad casi ridícula.

    SPOILER ¿de todas las casas de la ciudad (¿Los Ángeles?) va a parar a la del comisario de policía? SPOILER

    Saludos

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  6. sí, chirría y no chirría... creo. O sea, que en el fondo, cuando llegas ya a los compases finales está todo tan salido de madre, se ha desquiciado todo tanto, que no creo que se descarrile tanto. Al menos, no tanto como lo han hecho sus anteriores giros. No sé, ya digo, es todo como un gran esperpento, un juego de rizar el rizo tan llevado al extremo que, al final, era obvio que se iban a pasar. En el fondo, es lo que se medio buscaba...
    Y bueno, en cuanto a tu spoiler... "es que si no no habría película" (jeh, perdón, es in-joke: es lo que me dice mi madre cada vez que le digo "es una mierda porque pasa esto, que es muy forzado")
    Saludos, Edu!

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  7. Fantástica película con un papelón de David Hyde Pierce. Yo la vi principalmente por la aparición de este último pero la verdad es que la película es muy buena. Una trama con giros vertiginosos, el movimiento de la cámara te hace meterte dentro de la historia y el hecho de reirte mientras tienes miedo. Solo puedo decir: ¡Bravo!

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  8. bueno, yo tampoco diría tantísimo, pero sí que... lo dicho, que está bien. Divierte, entretiene y sorprende. A veces pierde sentido y lo que quieras, pero al final, te llevas una grata sensacion a casa, que es lo que cuenta, no?
    Saludos, gracias por pasar!

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