Crítica de "Las malas hierbas"

No sé qué son las malas hierbas. Menos si intento decodificar la idea intentando introducirme en la cabeza de Alain Resnais, ilustre responsable de fascinaciones diversas, señor que durante varios años de mi vida ha ejercido un poder misterioso en mi conciencia cinéfila, una especie de influjo según el cual no podía aventurarme a intentar, eso, romper sus códigos o saldría escaldado. Pero es parte de la magia. Porque así como Godard lanzó su primer manifesto (Al final de la escapada) y ya a partir del segundo (Una mujer es una mujer) se fue convirtiendo progresivamente en un crucigrama humano de solución tan compleja como apasionante, también Resnais nació como célula controlable que enseguida se convertía en culo de mal asiento. Dejando aparte sus primeros documentales, su debut en la ficción larga, Hiroshima mon amour, se constituía un drama romántico de desgarrada poesía, trágica e intensa. Bien, pero es que luego ya llegó El año pasado en Marienbad y medio mundo tuvo a bien dejar los trastos y bajarse del autobús. La otra mitad, claro, arriesgaron y ganaron; y hoy la carrera del director sigue marcada por ese logro mayor de 1961, fascinante, onírico e infinito en apreciaciones, interpretaciones y valoraciones.

Pero vuelvo al principio. Y probablemente intento ir demasiado allá cuando intento desenmarañar el concepto de "malas hierbas". Porque intuyo que será tan simple y directo como entender que se refiere a aquel manojo de plantas que deslavazadamente se abren camino crujiendo el cemento y tejiendo una grieta que se alarga serpenteante en ese primer plano que abre la película. Es una metáfora tan compleja como sencilla; pero es el propio camino emprendido por el director y es la misma historia vital de sus personajes: ese abrirse camino de manera azarosa y con pertinacia.
Unos personajes que, en este caso, parecen atraídos como moscas hacia la luz magnética del amor, sin saber nosotros si todo gira entorno al deseo afectuoso o a la pura fatalidad de los designios de la vida moderna. Pero como sea, el azar une los destinos de dos personas maduras: a Marguerite (Sabine Azéma) le roban el bolso; Georges (André Dussollier) lo recupera y se lo devuelve. Y se establece en ese momento una relación donde todo es fácil y todo es difícil. Donde el deseo, la voluntad, la frustración, la obsesión y la soberbia toman el control para sumir a los personajes en el caos. Como digo, la historia se teje a partir de lo casual de los acontecimientos, como una especie de jam session jazzística que se improvisa sobre la marcha. Que opta por la sorpresa y el giro, sutil o (conscientemente) forzado, que no se casa con la lógica.


No es cierto, todo está cuidado al milímetro. Pero para dotar a la propuesta de una especie de juego basado en el choque. Resnais hace tiempo que optó por otro tipo de desafío. El del virado hacia unos terrenos aparentemente más accesibles. Sus ejercicios de depuración ética y filosofía radicalmente autoral quedaron atrás hace casi treinta años en virtud de una nueva morfología fílmica basada en el drama popular, la comedia ligera y el culebroneo más aparentemente accesible. Sólo para crear caramelos envenenados que pretenden funcionar, una vez deglutidos, como bario de contraste para radiografiar las frágiles relaciones sociales y sentimentales en los primeros años del siglo XXI. Así que, como digo, la película se construye a través del choque, de la oposición de contrarios, de las apariencias (parece una película ligera, es un estudio en profundidad).
Enfrentarse a una película reciente de Resnais requiere de un inicial ejercicio de abstracción, de distanciamiento intelectual, pero pronto se hará necesario el buceo por los meandros formales y conceptuales de la propuesta. A pesar de que el de Resnais parece (es) un cine perdido en una especie de limbo atemporal que liba de preceptos situados en la nouvelle vague tardía, en los 60 de Demy, en los melodramas de Hollywood de la misma época, en las comedias europeas de los 80 y los 90, a pesar de todo eso, la conexión con el espectador puede ser pura y directa, empática. No hay más que aceptar un sistema de reglas aparte donde los personajes actúan y hablan a su propia manera, donde el devenir argumental resulta tan impredecible como el propio capricho sentimental de esos personajes. Hay que volver a conectar con el mundo de Resnais, ese que (hace ya bastantes películas) queda reflejado en un poderoso trabajo estético, en una ambientación colorida que tiene su razón de ser en los choques cromáticos entre planos, en el escape de los terrenos formales tradicionales del "cine de autor" reciente francés.


Un trabajo visual cercano a un cine de los ochenta que no se decidía entre lo popular y lo autoral (me viene a la mente, por lo que sea, Corazonada), y que no evita usar recursos que a priori puedan antojarse ingenuos (esa voz en off, esas extrañas soluciones visuales como los insertos de planos dentro de planos) pero que poco a poco van dotando a la película de un carácter de juego travieso en el que se mezclan alegremente la comedia, el drama o incluso el thriller sentimental. Encadenando texturas, estilos y estados de ánimo hasta llegar al despiste y al desconcierto total del vacío que genera su propia metáfora final, la del avión que no está diseñado para acometer piruetas. Y a su, puñetero por abiertamente descolocante, epílogo.
Al fin y al cabo, aunque no estoy seguro de saber totalmente qué cree Resnais que son las malas hierbas, creo comprender que de eso va la película. De la oficialización del ni sí ni no ni todo lo contrario que suponen el amor y la pasión, lleguen a la edad que lleguen y sean del carácter que sean.
¿Buena película? ¿Mala película? Visto el material, el espectador casual o el neófito podría dudar. Pero por lo menos en este caso, ejemplo de revitalizante libertad creativa, el simple hecho de plantearnos semejante pregunta debería darnos directamente la respuesta. Esto es comida para el cerebro.
Resnais, galo, irreductible e inrockuptible, sigue molando.

8'5/10

Por Xavi Roldan

14 comentarios:

  1. Preciosa, la crítica. Buscaré el momento para la peli.

    "De la oficialización del ni sí ni no ni todo lo contrario que suponen el amor y la pasión, lleguen a la edad que lleguen y sean del carácter que sean." Lúcido Resnais. Mola.

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  2. Lo que es precioso es el póster ¿te has fijado? Es de Blutch, el comiquero. Una maravilla (el tío y el póster)

    Por lo demás, sí, LúcidoResnais, pero también IncómodoResnais y TocapelotasResnais

    Vamos, que sí, mola

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  3. Las malas hierbas son lo que lleva la tía en la cabeza, no le des más vueltas.
    Por lo demás, maravillosa crítica de una maravillosa película. Joh, me ha encantao!

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  4. bueno, bueno, despues de esta pedazo critica y vuestros comentarios intentare verla como sea, porque cuando estaba en cines me paso desapercibida... :(

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  5. Elasti!
    Maldita sea, chica, se te echaba de menos!

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  6. (ajem, dicho lo cual, sí, ve la peli que es muy buena...
    pero tratándose de Resnais, eso tampoco es que sea gran sorpresa...)

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  7. jeje gracias Blutarsky! :)
    La verdad que si, un gran maestro y tiene merito seguir haciendo buen cine con casi 90 años!

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  8. ¿Ese? Bah, ese tipo se va con Manoel De Oliveira a picar timbres sólo para salir corriendo entre risillas mientras sale una maruja del portal gritando "gamberros! tunantes!! malandrines!!!"
    Más datos: van con pantalones cortos, llevan tirachinas y son Zipi y Zape.
    Más datos aún: todavía no sé por qué empiezo los comments en un punto y termino en otro totalmente distinto e incluso algo disturbing

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  9. jajaja estan hechos unos chiquillos! por cierto, lo que hace que no veo una peli de Manoel de Oliveira!!! a ver si me pongo al dia!

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  10. "loq ue hace que no veo una peli de Manoel de Oliveira!!! a ver si me pongo al dia!"

    Dos consideraciones al respecto:

    1- lo que en términos humanos es "mucho tiempo", en tiempo Manoeldeoliveirano son unos quince minutos, aproximadamente

    2- ¿ponerte al día? bueno, ¿por casualidad te sobran tres eternidades, para ello?

    jeje...

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  11. en terminos de Oliverianos media vidad, desde "O convento" no te digo mas.... :S
    y eso que tengo el dvd de "Oporto de mi infancia" sin ver desde hace dos años y pico, regalo de reyes de mi madre pensando que tendria saudades... xD
    Hay segun tu experto punto de vista alguna imprescindible estos 15 años??? xD

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  12. XD A quién has ido a preguntar, Oliveriano impenitente de mí...

    Joé, es que a mí me gustan TODAS, de todas se puede sacar algo... Desde "Oporto de mi infancia en adelante" (tiro de imdb, que de memoria me va a costar) casi me quedo con "El principio de la incertidumbre, "Una película hablada", "Belle toujours" (es guay, pero además es exrtañamente entrañable), "Singularidades" y "Angélica".

    De todos modos, el algo anterior, el de los 90 (a pesar que a mí el que más me mola es el de los 80), es sencillamente glorioso: "La divina comedia", "Un día de desesperación", "Viaje al fin del mundo", "Inquietud" y sobre todo sobre todo sobre todo "El valle de Abraham".

    No hay ni habrá otro igual

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  13. Tengo que decir que despues de releer tu critica (me gusta hacerlo despues de ver una peli) me ha gustado incluso mas!
    La pelicula me ha gustado mucho, aunque si empizo a desmigarla hay cosas que ni entiendo ni encajo... como por ejemplo el titulo; vale, a lo mejor podemos hacer la metafora, malas hierbas, hierbas que crecen sin pedir permiso, que a veces pueden ser molestas pero tambien echan sus florecillas... no se, pero por lo visto la pelicula se basa en el libro homonimo, asi que a lo mejor leyendo el libro se pueden sacar conclusiones :)
    Luego esta el final, ahh... que pasa? POSIBLE SPOILER se estrellan? que tiene que ver la bragueta con todo esto?? FIN DEL SPOILER
    Pero bueno, en el fondo que mas da?, la peli me ha hecho pasar un buen rato, con esos momentos megasurreales (algunos casi de "slapstick"), otros hiperreales (me han encantado los de la comisaria) todo aderezado con una buena dosis de humor negro.
    En el fondo en una histora casi culebronesca (existe esta palabra??) pero la magia esta segun mi hulmide punto de vista esta en la forma de contarla, es decir en la sabia mano de Renais, las voces en off, la calma en que con la que se cuentan los pequeños detalles... en fin, un placer!

    pd1: me sabe fatal no poner las tildes pero me siguen sin funcionar!!! :(

    pd2: siguiendo en el tema De Oliveira, te aseguro que Portugal es una mina, cuando llegamos de "Erasmus" pasamos una serie de situaciones de lo mas surreal y recuerdo que mi compañero de piso dijo que estaba por dejar la arquitectura para dedicarse al cine!xDD

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  14. Pues oye, un placer ser releído. O así ;)
    Sí, hay algunas cosas que no se entienden demasiado, pero ya sabemos que es parte de la magia. Y parte del encanto final de una película que, sí, destaca por ir totalmente a su aire. Y que si cree que puede romper con una secuencia absurda lo hace y si quiere pasar a una sórdida, lo mismo. Ajem, en resumen, lo que tú bien has dicho, jeje...

    "Culebronesca"? Yo diría que sí, existe. Pero vamos, ¿desde cuándo que no exista una palabra es motivo de no utilización en La Casa? Bienvenida al diccionario casero, amiga, donde cabe, más o menos, palabro arriba palabro abajo, básicamente TODO
    XD

    Jugosa la anécdota de Portugal (tendré que volver,q ue cuando estuve -fue en Lisboa- no me dijo mucho nada) y tranqui con las tildes (tú por lo menos no las pones porque no puedes, que si te contara lo que hemos llegado a ver por estos pagos...). Y si no, ea, más palabras para el diccionario, jur jur

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