Crítica de Brave (Indomable)

Póster de Brave
Hay algunas convenciones que nos hermanan a casi todos, año tras año. Verano en la playa, navidades con la familia, declaración de la renta y humor cambiante en función de cómo evolucione la liga de fútbol. En el cine pasa igual: Poco importa que seamos “cinéfilos” (terrible palabro éste que lucimos sin comprender que, en el mejor de los casos, no significa nada) o sufridos habituales de palomitas con niños. Una vez al año, en periodo estival, todos acudimos como locos a meternos en un cine, en el mismo cine; y en una sala, en la misma sala. Sólo una productora es capaz de lograr que nos pongamos de acuerdo. Desde su irrupción en el terreno del largometraje de animación, su trayectoria ascendente y una cierta coherencia formal y de fondo la han convertido en la niña de los ojos de grandes y pequeños. Ni siquiera el batacazo crítico de Cars 2 parece empañar su buena consideración. La realidad es que su último lustro debería estar en un museo. ¿Ya sabemos de quién hablamos, verdad? Venga, todos a coro: Pixar.

El problema es que las trayectorias ascendentes las carga el diablo, y cuando el estudio que parió al cowboy Woody o a Carl Fredricksen se saca de la manga una historia con tintes medievales y aire disneyano, más de uno se pone a temblar. Disney recompró Pixar hace unos años, y sabiendo de la lentitud con que se desarrollan estos proyectos, los maledicentes podrían (podríamos) suponer que el nuevo trabajo de Lasseter & co es la primera víctima del adocenamiento que empaña desde hace años la producción del tío Walt. A partir de aquí, la cena está servida: Que si han perdido el sello, que si se han domesticado, que si ya pasó su momento, que si aquí el que mola es Svankmajer… Y entre las alharacas de su lustro prodigioso y los lamentos de los más agoreros parecemos olvidar que Pixar también tiene imperfecciones, y que su cacareado estilo necesita una progresión, un reajuste constante dentro de una línea coherente, como el que experimentan las producciones de los estudios Ghibli, a quienes tanto deben los americanos. Y es cierto: Brave presenta a una joven princesa con la necesidad de encontrar marido en un entorno mágico que invita a la canción melosa como modus vivendi; pero damas y caballeros bajo esa la mata de rizos pelirrojos se cuece otra historia.

Brave

Para empezar, porque el dibujo de la princesa Merida es un juego de equilibrios entre la rebeldía del que se sabe audaz y la necesidad de plegarse a ciertas convenciones, y en este sentido pocos personajes encarnan con mayor tino las dos caras de Pixar. Pocos negarán que desde Toy Story hasta la fecha han corrido riesgos, siempre a caballo entre la necesidad de parir productos comerciales (de la mano de Disney o no) y la búsqueda de la excelencia artística. En estos años se han esforzado como pocos para integrar temas tan complicados como la paternidad, el sentimiento de pérdida, la muerte o el cambio climático en historias que debían mantener una capa de comprensión dedicada a los más pequeños. En Brave las piruetas estructurales y las escenas de gran calado que permitían ese equilibrio de capas se diluyen en una narración a primera vista más convencional, pero que mantiene sus constantes. El relato está más cerca de Buscando a Nemo que de la ambiciosa galería de motivos de Toy Story 3, pero su capacidad para centrar la historia redunda en uno de los mejores productos familiares que veremos este año.

Para los que acusen la simetría con Disney, reconozco a título personal que más quisiera, porque significaría que la todopoderosa maquinaria de la animación americana saldría de su letargo de años. En cambio, el diseño de personajes y la historia contradicen los mimbres más elementales de la narrativa de sus largometrajes. Si bien la princesa Merida podría incorporarse por cuestiones de género a la galería de heroínas de sus clásicos, las similitudes acaban aquí. El conflicto que detona la historia subvierte la tradicional dualidad que sirve de lema de la casa desde Blancanieves hasta Pocahontas: Toda princesa necesita su príncipe, su igual que la equilibre. A finales de los 90 la productora inició un proceso de modernización que incluía jóvenes más emancipadas. Pero incluso la supuesta autonomía de heroínas como Mulan o Tiana se veía cercenada por la necesidad de un partenaire masculino, efebo viril que se pusiera a su altura y cumpliera funciones de hombro al que apoyarse. Al final, decían los relatos Disney, el equilibrio de géneros se restablece y cada miembro de la pareja adopta el rol que le corresponde. Merida se aleja a grandes zancadas del modelo de pacatería y de lánguida estupidez que atribuimos hoy en día a la princesa de cuento. La verdadera revolución no es que la bella se enamore de la bestia, ni que la heroína sea negra y viva en Nueva Orleans (ya era hora, 40 años más tarde de los movimientos contra la segregación). El paso adelante que marca Pixar consiste en negar la necesidad del equivalente masculino apolíneo, no porque se oponga a él de facto, sino porque reconoce que éste no existe. Los personajes que presenta Brave son fieles caricaturas de su propio talante, y ninguna de ellas responde a un modelo de perfección estético. La elección de Merida, si se produce, solo puede afianzar su propia autonomía al margen del imperio de la conveniencia.

Brave

Pero si la búsqueda del príncipe azul es el detonante, el verdadero nervio de la película pasa por la confrontación entre tradición y modernidad, entre descaro y convención, entre madre e hija. Pixar ha trabajado a menudo las relaciones entre padres e hijos, pero pocas veces como aquí la crisis entre las aspiraciones vitales de una madre y las de su hija se habían integrado con tanto talento en un relato que no niega su condición de entretenimiento familiar. Lejos (una vez más) quedan las simples pinceladas de los retratos de la factoría Disney. Brave se atreve a entrar hasta el fondo de la cuestión manteniendo un tono y un lenguaje comprensible para todas las edades. Por primera vez las diferentes capas del relato se integran en una sola: Una hidra de varias cabezas que respira al mismo compás y llega por igual a todos los públicos. Para Pixar es un buen avance en un terreno poco explorado. Pero si hacemos caso a los que ven la mano negra de Disney, estamos ante un salto de longitud quilométrico.

Más allá de todas estas consideraciones, Brave es un trabajo desenfadado, festivo, que no se acompleja ni tiene necesidad de trascendencia temática. La riqueza visual potencia el retrato de un mundo de claras reminiscencias célticas tan embriagador como abundante en matices. Los picos de fantasía del relato no se encuentran en los posibles elementos sobrenaturales, sino en el torrente estético de unos paisajes y de un diseño que estimulan los sentidos más adormilados e inyectan toneladas de adrenalínico optimismo en un espectador sobresaturado de experiencias visuales de mercadillo. Las mentes pensantes de Pixar se despojan de la necesidad de ponerse serios, y el arduo trabajo que acompaña la película no niega hasta qué punto se han permitido la licencia de desinhibirse sin perder la excelencia. Nada hay que necesiten demostrar a estas alturas de la película. Son una empresa asentada que sigue buscando, y no les amilana la posibilidad de entregar productos más imperfectos que otros. Brave no es Toy Story 3, para entendernos, pero el espíritu que la motiva señala que su inquietud no se ha apagado. Y encima, con este planteamiento, son capaces de entregar productos como éste. Les querré toda mi vida por ello.

8/10
Por Manel Carrasco

16 comentarios:

  1. Ciertamente, el comienzo era muy esperanzador, el carácter indomable de la protagonista auguraba una cinta de animación para pequeños y mayores. El diseño gráfico, diría, que impecable; pero, a medida que avanzaba la historia, los tópicos y la moralina, para mi gusto, le quitaron casi toda la brillantez y originalidad.
    Ese es el toque disney?, esa es su aportación? La verdad que acabé, como con las secuelas de shrek, más contrariado que entusiasmado.

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  2. Que ganitas de verlaaaa! pero esperare pacientemente a tener a los tres retoños de vuelta para irnos todos juntos a verla! eso si, despues de tu preciosa critica con mas ganas si cabe!!

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  3. Interesante reflexión (en forma de crítica) sobre el equilibrio de géneros.
    No podría estar más de acuerdo en que siempre es arriesgado ahondar en difererentes aspectos sociales sin caer en dar una definición cerrada de cómo debería ser una princesa. Bienvenidos sean estos saltos que, aunque con riesgos, permiten explorar nuevas posibilidades sin que los más peques se aburran.

    En mi opinión Wall-E fue un paso arriesgadísimo teniendo en cuenta su enfoque "más adulto" y, la verdad, no pudo sorprenderme más... Sólo los primeros 5 minutos yo ya estaba volando (me había metido de lleno) para sentir después de acabar la peli que el conjunto era magistral.
    Por mi parte siempre preferiré que el guión sea algo más adulto, maduro o, si se quiere, no pretendiendo explicarlo todo y sorprendiendo al espectador con la sensibilidad adecuada (no confundir sensibilidad con ñoñería "disneyana").
    Pero como he dicho antes, bienvenido sea el carácter "explorador" de pixar (siempre y cuando no manden los billetes del gran castillo)

    En fins... deseando verla yaaaaaa en cuanto la hell-agenda me lo permita ;)

    PD: Por curiosidad y si me permites la pregunta Elasti, ¿Cuál es la prefe (del mundo Pixar) de tus peques?

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  4. Yo la he ido a ver hoy, y la verdad, mi podio de Pixar (TS 3, Ratatuille y Up) inmaculado. Me ha parecido una peli muy del palo de los increibles, acción y comedia sin más.
    La película es muy buena, con momentos de humor realmente geniales, pero me ha dado más la sensación de ver un capítulo de una serie que de una película.
    Lo reflejas muy bien en tu crítica, en esta película han pretendido ser más desenfadados, pero creo que es de lo más infantil y disney que he visto de este estudio, y es, como bien dices, intrascendente, y eso ya es demasiado para Pixar. ¿No?
    Me parece una película sin fondo ni emotividad. No sé, me ha dado la bajona...

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  5. Uy Sr. Mostro, perdone usted la tardanza en responder! Pues la verdad es que les gustan todas, seguramente la que mas veces han visto son las de Toy Story (las 3) y The Incredibles (de ahi mi nickname, jeje). Luego esta mi sobrino de 4 años que ha visto 'Cars' y su secuela como tropecientas mil veces... ;)
    A mi me encanto Up y Monsters, me parecen las dos supertiernas!
    Y totalmente de acuerdo con Wall-E, en realidad es una peli demasiado "lenta" y poco digerible para niños (aunque los mios ni respiraron durante toda la proyeccion) pero la reflexion que hace es brutal!

    En fin, que hoy queremos ve Brave pero hemos visto que en nuestra bonita ciudad no la dan en 3D... caseros, es imprescindible el 3D o nos aventuramos a irnos a Brujas a verla en todo su esplendor?

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  6. Uy, elasticgirl, siento si te he ofendido con mi valoración de los increibles, jeje.
    Solo digo que me gustan más las películas dónde pixar toca hueso, y por supuesto, Brave no es de esas.

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  7. Bueno, pues la hemos visto y sin 3D... y nos ha gustado en general, nos hemos partido de risa y la animacion impecable pero es verdad, le falta algo a la historia, no se, es una historia de esas que hemos visto en otras ocasiones, sin demasiado fondo... yo desde luego me sigo quedando con 'The incredibles' jeje
    De todos modos, tranqui, Luis, que en cuanto a podios andamos parecidos, Ratatuille es otra de mis favos, que historia tan linda... aaah! y me habia dejado 'finding Nemo' que es una peli preciosa y encima en el fodo del mar!!:)

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  8. Ondia, Lastie, perdona, no vi a tiempo tu pregunta....
    En fin, ahora ya da un poco igual... De todos modos, te hubiera dicho que yo la he visto (2 veces, por cierto) en 2D y tan contento...

    Ya que estamos, mi Top Pixar:

    1. Ratatouille
    2. WALL·E
    3. Toy Story 3
    4. Los Increíbles
    5. Monstruos S.A

    Toma

    Hacemos un top global? Venga, cinco cada uno. Anímensesmes!

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  9. Muchas gracias Elasti!
    Y tranqui aquí no hay obligación de estar enganchado (bueno, Xavi me dirá lo contrario jejeje ;))para responder al instante. Cuando a uno le apetece y sin prisas es como sienta y se recibe mejor :). Esta semana iré a verla... ¡Que ganas! es una lástima que aunque sube muchos enteros por la animación made in Pixar el guíon, como explicas, no esté tan elaborado(lleno de clichés?).

    Por lo demás coincido con tus peques en cuanto a The Incredibles (muy buena) y en lo referente a ternura, un rotundo sí para Up y Monsters.
    Y si hay que verla en Brujas (no por el 3D) uno se va a Brujas jeje, joer que bonita ciudad y que ganas de visitarla.
    Por cierto... que raro sienta que le llamen a uno de usted XD (mis 34 aún pesan más). Please Elasti y caseros "tuteadme" con toda confianza ;)

    Por supuesto Xavi! Ahí va la mía:
    - Wall-E
    - Wall-E·... ejem, Monstruos S.A
    - Los Increíbles
    - Ratatouille
    - Up

    (Me van a cortar la cabeza por no poner cualquiera de las Toy Story)

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  10. El mero hecho de decir, voy a Brujas a ver Brave en 3D... da una cosica jajaja.

    Yo todavía no la he visto... pero lo haré.

    Mi ranking:

    1- Wall-E
    2- Los Increíbles
    3- Monstruos S.A.
    4- Buscando a Nemo
    5- Toy Story

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  11. Muy dificil!!!
    1- Monsters, Inc.
    2- Ratauille
    3- The incredibles
    4- Up
    5- WALL-E

    Y que conste que Monsters no la vi en pantalla grande... lo voy a flipar con la reedicion en 3D xD

    Otra cosita, me encanto el corto que ponen antes de la peli 'La luna'... es tan lindo!!!!

    Señor Mostro, es que se me hace raro tutearte (por eso del Señor y tal) pero vamos, que encantadisima! :)

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  12. Me encantan las discusiones baladíes sobre rankings: ahí va el mío:

    1. Ratatuille
    2.Toy Story 3
    3. Up
    4. Wally
    5. Monsters S.A.

    Mención especial a la gran olvidada, Bichos, ya muy lejana en el tiempo pero que era fantástica. Vaya homenaje a Kurosawa, y vaya puntazo de película. No entra en mi ranking por la madurez de las otras, pero el VHS lo tengo desgastado

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  13. Oh, oh!

    Me apunto:

    Ratatouille
    Wall-E
    Toy Story 3
    Los increíbles
    Monstruos SA*

    *Lo siento, soy muy débil. Pero pese a saber que tiene sus más y sus menos, es la única de Pixar que me pongo una vez al año fijo. Siempre. No falla. Lo juro.

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  14. Mola!
    De momento, estableciendo un sistema de puntos, la calsificación queda:

    1. Ratatouille y WALL·E empatadas
    2. Monstruos S.A
    3. Los Incríbles
    4. Toy Story 3
    5. Up
    6. Buscando a Nemo
    7. Toy Story

    Vamos, ¡animaos a votar! ¿Dónde está Toy Stiry 2, enorme comedia? ¿Dónde está Brave, fabulosa cinta de aventuras? ¿Dónde está Ca...
    ¡Animáos!

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  15. La verdad es que es raro que nadie haya dicho Toy Story 2... Yo he estado apunto

    (yademássoyfandeBichos)

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  16. Por fin la vi el viernes pasado en pantalla ultra-pequeña (última sala del cine jejeje), tarde como siempre.
    Por mi parte, una absoluta decepción y cabreo monumental con Disney, o podría decir con una Pixar más "Disneyana". La parte visual es una gozada, la animación muy conseguida pero el guión (para mí) se desarrolla de una forma decepcionante y facilona.

    No entiendo a Disney (o Pixar-Disney)... ¡¡¿Es tan difícil seguir haciéndolo bien?!! o es una cuestión de audiencia. En mi caso, me uno a Elasti en cuanto al corto de Enrico Casarosa "La Luna" que sale antes del la peli, es excepcional y me emocionó. Todo fluye y se entiende, es sencillo, precioso y demoledor en su composición visual... Luego empieza (Brave) algo fácil, aburrido, cansino y con una historia que ensalza unos valores bonitos pero de una forma manida y poco dinámica.

    Cuando empezó la canción (a lo Disney) me hice cada vez más pequeño en la butaca hasta no saber si estaba viendo Winnie the pooh o Pocahontas 5.
    Dónde quedó el baile espacial entre Eva y Wall-e, la delicadeza culinaria de Ratatouille o la tiernísima relación entre Sully y Boo. Muchas gracias "Disney-Pixar" por producir una película que, en mi caso, no quedará para el recuerdo.

    PD: Un 10 para el pelo de Merida ;)

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