Crítica de Los tres chiflados (The Three Stooges)

Crítica de Los tres chifladosHe tenido que perderme por los mares de Youtube para recuperar alguno de los mejores momentos de los tres chiflados originales, esos Three Stooges que estuvieron pegándose mamporros y liándola de todas las maneras durante nada más y nada menos que 50 años (entre 1922 y 1970). He tenido que hacerlo porque quizás tenía la memoria oxidada y su imagen idealizada. Ha llovido mucho desde que mi tío me pusiera esas películas en la tele en aquellas tardes tontas de verano, y es posible que el recuerdo que tenía de ellas fuese demasiado benevolente; no era, desde luego, el de tres auténticos gilipollas absolutamente antipáticos, retrasados y más ñoños que una mierda de pavo, como diría aquel. Que es lo que son los tres protagonistas de la versión 2012, nuevo intento de los hermanos Peter y Bobby Farrelly por recuperar aquella senda que tomaron con Dos tontos muy tontos y Algo pasa con Mary, y que luego han ido perdiendo y recuperando como si del Guadiana se tratara. Que me pierdo: decía que he recuperado los greatest hits de los tres chiflados originales y, uf, no andaba equivocado. No tienen nada que ver con el despropósito total y absoluto que ha salido de esta revisión en clave familiar titulada, precisamente, Los tres chiflados.

Presentada en tres actos, cada uno con su correspondiente entradilla como si de tres episodios se tratara, la cinta arranca desde los primeros años de vida de tres niños abandonados a la puerta de un orfanato de monjas (entre las que podemos ver a Jane Lynch, Jennifer Hudson... y Larry David. Haciendo de monja. Sic). Asistimos a los primeros años de infancia de los chavales, y por tanto a sus primeras diabluras, mientras las monjas andan desesperadas por encontrarles adoptantes ya. Pasa el tiempo, y ya creciditos y con los rostros de Sean Hayes, Will Sasso y Chris Diamantopoulos, deben salir del orfanato de una vez para obtener casi un millón de dólares que eviten su cierre. Hasta ahí, todo francamente infantil (y por consiguiente, inexplicable el esfuerzo de travestir a Larry David) y falto de gracia. Falta chispa, faltan gags que funcionen, falta un argumento que atrape y sobran efectos sonoros y caretas; el paso de la infancia a la madurez es el último aviso: esto no ha salido bien.

Los tres chiflados

No ha salido bien porque los protagonistas son asesinables, y cargan hasta el último de los excesivos 95 minutos de metraje, de tics y gritos que exasperan hasta al más paciente. Y sin personajes que caigan bien, es difícil que atrape un entramado que se mantiene como al principio: previsible y sin gracia, casi generado automáticamente y con la añadidura de un error más para rematar la faena. Por un movimiento argumental que no desvelaremos por (ja) el bien del film, Los tres chiflados abandona su condición de cine 100% infantil (que podría darle un pase a su humor gilipollas) para tratar de embaucar al público adulto. Dos estilos contrapuestos que buscan a la desesperada emular lo conseguido con Dos tontos muy tontos pero que acaban descompensando en exceso la balanza, forzando al espectador a violentos saltos que le acaban sacando por completo de la película. Y lo que le queda, entonces, es aguantar. Aguantar estoicamente la sarta de capulladas vergonzosas con las que los Farrelly se recrean y que no tardan en llevar a su terreno: al final, estos ya no son los tres chiflados, sino tres de los habituales freaks que pueblan sus películas, ni más ni menos. Aguantar, con la esperanza de un premio convertido en un momento gracioso, alguna idea fresca, alguna salida de tiesto de Larry David. ¡Aguanta para algo, por amor de Dios!

Los tres chiflados

Nada. Apenas una secuencia medianamente entrañable por recordar los viejos tiempos, algún que otro zurriagazo con gracia y la presencia de Sofía Vergara es todo el bagage ofensivo con que se presenta esta muy endeble (muy miérder) Los tres chiflados. Una película imposible desde su mera concepción, que tuvo que haberse parado en el mismo momento en que Jim Carrey, Benicio Del Toro y Sean Penn huyeron como alma que lleva el diablo del proyecto (algo intuirían del potencial fracaso). Una película que busca agradar a todo el mundo, combinar diversos planos temporales, llamar a todas las generaciones. En definitiva, un producto impersonal, aburrido y ocasionalmente grotesco, que no cuaja ni como cine de niños ni como comedia de adultos, y que queda perfectamente retratado cuando intenta mezclar a los personajes clásicos... con un reality show de esos tipo Mtv.
Será que el recuerdo que tienen los Farrelly de los Three Stooges originales es muy distinto del mío. En todo caso, huyan.
2/10
Por Carlos Giacomelli

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Primer trailer

6 comentarios:

  1. aguante 5 min. Estuve a punto de suicidarme. TODO en esta peli es de mal gusto. No dan ganas ni de armar oraciones refiriendome a ella.

    cabalerian


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  2. si es que deberían darnos un premio por las mierdas que nos tenemos que tragar a veces estos de La Casa xD

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  3. esta es mierda campana: tan tan tan tan tan tan tan tan tan mierda!!! como aquella "La mujer de tus pesadillas" de Ben Stiller y la Akerman... vaya porquerias!!!

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  4. Ah, a mí esa me gustó, jeh. Y además, tirando a mucho!

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  5. Excelente homenaje a los tres chiflados.. que excelente pelicula-... yo por lo menos merecague de la risa LOL

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  6. Pues que´ suerte tuviste, a mí me aburrió como una ostra

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