Crítica de Area 407

Algo ocurre con los aviones en las ficciones apocalípticas de nuevo cuño.
En fin, es por empezar esto de alguna manera, porque lo que ocurre con los aviones en las ficciones apocalípticas de nuevo cuño es, básicamente, que se caen. Del cielo, en pleno vuelo y con el pasaje a bordo. Gimmick terrorífico asumido y posible reflejo de la caída tecnológica en una sociedad inmersa en la paranoia post 11-S, el recurso tiene infinidad de posibilidades visuales y conceptuales, y funciona como terrible recordatorio de nuestro propio desamparo vital.
O nada de todo esto, y puede que la imagen, de tan poderosa, simplemente haya quedado impregnada en el imaginario de guionistas y directores demasiado impresionables como para emprender sus propias aventuras y repetir el concepto una y otra vez. Creadores tan poco talentosos que resultan incapaces para imaginar algo nuevo, fresco, retador y excitante. Como ocurre, por lo menos visto su debut, con Everette Wallin y Dale Fabrigar, este último con amplia experiencia en el terreno del corto. Claro, no vamos a crucificar a nadie por un avión siniestrado demasiado recurrente; o por un desvirgamiento desafortunado en el largo pero, más que poner una primera piedra en su carrera, esta pareja parece haber chocado de frente con ella. Con una enorme, pesada e insalvable losa.


Y en esas andan, apresurados en facturar un nuevo producto de corte "material encontrado", pero sin absolutamente nada que contar a la hora de la verdad. Este cronista, y lo digo totalmente en serio, recuerda pocas películas tan anodinas, idiotizadas y entumecidas como la que nos ocupa. Pocas tan absurdas en su planteamiento y en sus resultados. Pocas tan inútiles e innecesarias en todas sus fases, desde su concepción hasta su visionado. Planteada como una especie de versión found footage de Parque jurásico y fusilando conceptos de Perdidos y El proyecto de la Bruja de Blair (sí, sí), Area 407 recoge las experiencias pretendidamente reales de un grupo de pasajeros de un avión que se estrella y quedan abandonados a la buena de Dios en no se sabe muy bien dónde; un paraje semidesértico habitado (agarraos) por lo menos por un dinosaurio. Quizá hasta dos. Mayhem triásico, orgía paleontológica.


Pero el caso es que cuesta concederle el título de desastre a todo esto. Porque al margen de la mongoloide idea inicial (pergeñada por ¡cinco! guionistas) el desarrollo es absolutamente nulo, desconectado de la lógica y el razonamiento, afásico en su incapacidad para transmitir nada. Y comprenderéis el tremendo fracaso que significa semejante desajuste biológico para el organismo de una cinta que se pretende de terror: con una composición del 90% en correteos sin sentido, gritos aleatorios, planos ininteligibles, deterioros caprichosos de la imagen, movimientos de cámara espásticos sin correspondencia dramática y momentos vacíos de lógica y contenido, enseguida florece una sensación de futilidad, de constante transición hacia ninguna parte. O peor, hacia lugares ya transitados. Porque aquí no hay avance, sólo rutina y reiteración. Y se olvidan los giros, la imprevisibilidad, la sensación de amenaza real; se margina todo lo que se salga del guión, del esquema "personajes van del punto A al B (y al A de nuevo, por cierto) y van muriendo por el camino".

Resultado real, Area 407 es una película de horror con una disfunción eréctil de técnico nuclear octogenario, irreparablemente impotente en cuestiones de manejo de la tensión, de la emoción, ajena al sentido del ritmo y la progresión; incapaz de generar un mínimo sentido de la expectación, y no digamos ya de despertar algún amago de terror, una chispa de inquietud. Porque su estructura formal y conceptual no se aguanta por ningún lado. Es larga la lista de desatinos, de embustes, de timos, de cagadas, de errores de bulto que cuesta concederle un crédito, aunque sea para destriparla. Sus flaquezas se cuentan a decenas: actores de tercera interpretando a personajes planos y que no saben cumplir ni en el único registro que parecen tener, tópicos que se suceden a ritmo vertiginoso, diálogos absurdos y huecos repetidos hasta el infinito y un desprecio total de las herramientas propias del género, como la explotación del espacio físico, siempre desaprovechado, mal contextualizado y usado como escenario de burdas trampas de guión (ojo a la caja de provisiones que aparece de repente).


Absurda, previsible, patillera, irritante, antipática, tremendamente exasperante e irremediablemente aburrida, Area 407 podría haber sido una mala película, podría haber sido una broma de pésimo gusto, podría haber sido un auténtico desastre. Podría haber sido algo. Si tan sólo fuera. Pero Area 407 sólo parece un "horizonte de sucesos", una hipersuperficie membranosa que separa su vacío interior del resto del vacío del universo. Area 407 es la nada más absoluta, un vértigo metafísico de antimateria. No es mala, es El Mal.

Probablemente la peor película comercial en formato found footage jamás rodada.

1/10

Por Xavi Roldan

7 comentarios:

  1. Juas, grande! Sabía que me iba a divertir leyéndote!

    Fíjense si es mala, que un servidor acabó observando los maquillajes de las heridas como único entretenimiento... llegando a constatar que todos los actores están pinturrujeados igual! Todos con media cara llena de ketchup, por una herida que no parece existir xD

    En fin, que un 1 es muy, MUY benevolente para semejante mierda. Qué timo que la incluyan en maratones a las 3 a.m. y teniendo que pagar unos 12 Euros por la entrada... avisados quedáis.

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  2. AJÁ!!
    Caiste! Todo era una trampa para cazarte. En realidad me parece una obra maestra, y quien diga que no, no tiene ni puta idea de cine.
    So, wah wah wah waaah...

    A parte de eso, no, yo el 0/10 lo reservo para la adaptación al cine de "Mein Kampf", o el biopic de Rajoy, o así. Algo que sea dañino, destruya, contamine, pudra.
    Y esto de "Area 407" no llega a eso.
    Amos, mi opinión...

    JOAS a lo del ketchup (aunque a mí me parecía más pintura: por lo menos el ketchup puede grumear; eso estaba directamente pintado en la piel de los pobres "actores")

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  3. Amén. Justamente la vi ayer, y no podía creerme que se haya podido llegar a perpretar tamaña mierda cinematográfica, con todas las letras. Hay que estar aburrido o ser simplemente gilipuertas para poner dinero en filmar cosas como ésta. La vi como aquel que se entretiene viendo su propio meado y cómo de lejos llega el chorrito. Eleva lo infumable a cotas insospechadas. Actores brutalmente nefastos. Engendro sin sentido ninguno. Dañina para los ojos y para la vista. Como bien dices, ojalá fuera mala, pero no llega ni a eso.

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  4. Para los ojos y para los oídos, quería decir, por los berridos y ruidos varios que profieren actores y demás fauna.

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  5. Que son muchos. Los berridos, digo. Madre de Dios qué película más histriónica. Literalmente histriónica.

    Gran comment, btw
    XD

    Salud!!

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  6. Ojo al biopic de Rajoy con Sacha Baron Cohen

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  7. Con Cohen no, que está muy visto. Con Jim Carrey, y haciendo Carreyadas. Así lo veo yo.

    Recortessshhh Chissshhhpeantesssshhh. Que alguien me detenga, oiga

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