Crítica de God Bless America

God Bless America
Eran muy golosos los pasos iniciales de God Bless America. Significaba el retorno de Bobcat Goldthwait a las cámaras, tras haber dirigido la interesante World's Greatest Dad y la comedia romántica (regulera pero con ideas, algunas de ellas especialmente destacables) Los perros dormidos mientes. El de Loca academia de policía 2 proseguía por tanto su inesperada carrera como director, y además lo hacía con la promesa de un violento ataque (humor negro por delante) a la sociedad actual americana, tan dependiente de los huecos valores que sueltan por su televisión pública y similar. Y es que en sus días de furia particulares, el protagonista de esta historia emprende una cruzada contra las "estrellas de 15 minutos" de Jersey Shores, superfiestas de 16 y demás lindezas; y luego contra todos los que adoran a semejantes elementos; y luego contra todos los que hacen ruido en el cine, hablan poco polite y no hacen callar a sus bebés berreantes. Pintaba de vicio, y sin embargo, las cosas se fueron enfangando. Hasta el punto de que su estreno pasó al formato doméstico directamente, y que por el festival de Sitges 2012 apenas se dejó ver en una maratón de mala muerte. Y sí, hay motivo*.

La verdad es que God Bless America no ha salido bien. Cuanto antes se asuma, menos escocerá la herida. A niveles prácticos se trata de una película vulgarcilla y con una evidente limitación de presupuesto (lo cual, claro, hace de ella un miembro más de la familia de cine indie...). Pero Goldthwait es un director solvente, con un estilo tan impersonal (salvo puntuales destellos especialmente atinados) como correcto. Por lo que hasta ahí, bien. Donde da problemas es en su guión. Desaprovechando la ocasión de marcarse un tanto como película necesaria, God Bless America tarda poco en descubrir su limitación de miras. En vez de apostar por un ataque realmente mordaz, por ir a buscar aquellas lagunas sociales que actualmente existen y son más que evidentes, se limita a basar su ataque en los mismos de siempre. No rasca, se queda en la superficie de los shores de turno, de los politicuchos, o en general de los habituales niñatos asesinables de todas formas. De manera que lo que podía haber sido una importante crítica social, acaba desviándose rápidamente hacia la broma, de bienvenido humor negro, claro, pero broma sin más.

God Bless America

Además, pese a que su pareja protagonista se las trae (en especial, la niña menor y su adhesión a la causa), tampoco es que rompa ningún límite del buen gusto, de lo moralmente aprensivo, o qué demonios, de la legalidad. Primero, porque la violencia se antoja mucho más contenida de lo que apuntaba al principio (aquella escena del bebé al principio ponía el listón por las nubes…). Segundo, porque la aparición de una velada de justificación al salvajismo de sus actos (al menos, durante buena parte del metraje) ablanda y de qué manera la opinión del espectador en referencia a uno de los dos protagonistas. Y tercero, porque cualquier conato de enfermedad sentimental, de lío imposible entre él, hombre divorciado sobre los cuarenta, y ella, niñita recién salida del cole, es rápidamente refrenado con un tijeretazo francamente anticlimático.

Así que al final, God Bless America acaba siendo una suerte de Bonnie and Clyde en clave posmo y con distintos valores. O sea, poco más que un entretenimiento de baja estofa (terribles bajones de ritmo atacan aquí y allá al espectador), tan desfasado como el clásico de Arthur Penn si se ve a día de hoy. Una pena, porque lo que podía haber salido de todo esto podía haber hecho mucho ruido, y lo tenía todo más que predispuesto para ello. Nada, otras de esas de darle al play, consumir a toda velocidad y olvidar tan pronto como arrancan sus títulos de crédito.
5/10
Por Carlos Giacomelli

_______________
*aunque visto lo visto, este año la de Goldthwait es superior al 30% de propuestas que han recibido mejor trato (pese a tratar, en más de una ocasión, temáticas similares)

4 comentarios:

  1. Lo que os puse la primera vez que la vi:

    "Mola un rato...es como Super (jovencita libidinosa incluida), pero en lugar de aspiraciones de ser alguien importante o bueno para la sociedad...este solo está hasta las pelotas y quiere acabar con todo ser irritable.

    Empieza muyMUY fuerte (la escena de violencia inicial es...bestierrima donde las haya), con escenas geniales como la conversación con su compañero de trabajo sobre la Tv actual. Pero luego degenera y se convierte en un gran cliche bastante head-fuck. Desde el momento que aparece la niña todo cae en matar por aburrimiento, escogiendo victimas sin mucho criterio (los que choquen los 5, hippies, Juno, Diablo Cody...). De tanta aleatoriedad terminas desconectando y viendo solo un disparo tras otro.

    No es mala, tiene ideas muy buenas, frases celebres...pero en su segundo tramo a mi me canso un poco."

    Y no he cambiado ni una pizca mi opinión.

    ResponderEliminar
  2. Es una película que no sabe como terminar, pero es tan condenadamente divertida en su primer tercio que se perdona incluso este desnorte crepuscular. Toma frase!!! TOMAAAAAAA, TOMAAAA! Ya en serio, me lo pasé teta viéndola, y como sumidero de frustraciones varias funciona. Además, la actriz estaba de dulce en esta época.

    ResponderEliminar
  3. JUAS
    me apropio de lo de "como sumidero de frustraciones varias"
    Con tu permiso, claro...

    ResponderEliminar
  4. Toda tuya, estás hablando con un experimentado ladrón de frases. ;D

    ResponderEliminar

- No toleramos bajo ningún concepto el SPAM. Todo comentario debe constar de un texto original, o de lo contrario será eliminado.
- Los posibles SPOILERS deberán ser avisados. En caso contrario, nos reservamos el derecho de adaptar o eliminar el comentario.
- No censuramos ni banneamos a nadie, pero por favor, un poco de respeto nunca está de más...

Categorías