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Crítica de Los Miserables (Les Misérables)

Llévatelo
los miserables
Empecemos por lo simple: la mera existencia de una película como esta versión 2012 de Los Miserables certifica el considerable estado de salud del que goza un género como el musical, poco abundante pero muy constante en un panorama que de un tiempo a esta parte viene a facturar un mínimo de un título anual. En este caso, además, se recurre a un clásico de la literatura universal, el autorenovable título de Víctor Hugo, y en concreto a su versión musical pensada para los escenarios del West End londinense. Y el público responderá llenando salas y encumbrando la visión de Tom Hooper y, como decimos, compartiendo ese espacio puramente diegético del relato cantado. Lo dicho, el musical no morirá nunca. Eso debería quedar claro ya de entrada y prevalecer sobre cualquier opinión crítica que podamos despachar nosotros o cualquier compañero de profesión.

Pero las cosas como son, no a todo el mundo va a convencer por igual esta versión de la obra. Sí tiene gancho comercial más allá del conocimiento por parte del espectador del texto anterior, puesto en imágenes y garantizada su pervivencia en el cine moderno. Por supuesto, el despliegue es considerable. Posee un reparto de primera fila, y más concretamente algunas interpretaciones poderosísimas sobre las que destaca la de una Anne Hathaway pletórica, que diríase haber nacido para encarnar a esta Fantine cantarina. Y a la que acompañan unos correctos, en gesto y cuerdas vocales, Hugh Jackman, Russell Crowe y, especialmente, un Eddie Redmayne cuya carrera aún está lo suficientemente tierna como para poder amoldarse con facilidad a las exigencias de un guión mayormente cantado. Una historia que se alarga en el tiempo, en definitiva, permite la coralidad de un reparto que va mutando.

hugh jackman

Por otro lado, la reconstrucción del París revolucionario de 1832 se presenta cuidadísima, y va ganando peso específico en la evolución dramática hasta llegar a un doble clímax muy acorde con la épica que va sembrándose con cuentagotas en la narración. Hooper vuelve a contar con los servicios de Danny Cohen, que ya se encargó en su día de la fotografía de El discurso del Rey y que de nuevo garantiza un trabajo de iluminación atmosférica, fría y cortante que pone freno a posibles salidas de tono estético. Con ello el realizador apela en escenografía y reconstrucción a los grandes clásicos británicos de los 60, mucho más que a las, hasta la fecha, mejores adaptaciones fílmicas del relato: la dirigida por Richard Boleslawski en 1935 y muy especialmente la titánica versión de Raymond Bernard del 34. Pero no sólo. Hay tanto de británico como de nórdico en la traslación escénica y no cuesta encontrar algunos escapes dreyerianos, especialmente en los pasajes más sombríos, los que evocan de alguna manera la muerte y la trascendencia espiritual: las espartanas paredes que rodean a un Valjean ya anciano pueden evocar Ordet con facilidad. Y ¿me mojo mucho si teorizo con que Anne Hathaway ha bebido de la interpretación de María Falconetti para construir la bajada a los infiernos de su Fantine, corte de pelo incluido?

A pesar de todo ello, de la sobriedad de sus planteamientos formales y la eficacia de los complementos contextuales (vestuario, maquillaje y peluquería cuidados), la propuesta de Hooper no deja de tener un cierto aire de acartonamiento kitsch involuntario. Porque si algo se ha olvidado por el camino el director es de imprimir personalidad y auténtica vida a su película. Dicho de otro modo, su realización obvia el corazón y las entrañas para ser mera funcionalidad narrativa. Y es que más allá de las comentadas partituras y la lírica de la adaptación teatral por Alain Boublil, Claude-Michel Schönberg y Herbert Kretzmer -que, eso sí, vuela a niveles elevadísimos- la puesta en escena es tan visualmente primorosa como en el fondo anodina. No hay ninguna metáfora contenida en la imagen; ningún plano, ningún encuadre refuerza el texto, ni lo contradice, ni lo enriquece. Hooper se limita a plantar su cámara ante los actores para hacer un mero reportaje despersonalizado de lo que ocurre, a veces hasta límites francamente desastrosos: es especialmente sangrante el caso de los varios juegos de plano-contraplano, encuadrados en -valga la redundancia- primer plano, con que el realizador resuelve varias escenas que, para colmo, se antojan claves en el desarrollo de la intensidad dramática. Mientras que el montaje, por su parte, es plenamente funcional, expresivamente neutral, menospreciado en sus capacidades semánticas y en su potencial simbólico.

amanda seyfried y eddie redmayne

De este modo, el trabajo de Hooper es correctísimo y pulcro en la peor acepción de los términos, academicista hasta decir basta, siempre ligado a los cauces de lo convencional. Con ello el impacto emocional queda menguado o directamente socavado, soportado únicamente por la densidad musical. Y el espectador casual, el que no tenga un especial cariño por el género o no conozca y guste del libreto original deberá atenerse a cuestiones paralelas, desde las mentadas (interpretaciones, reconstrucción), hasta esa probable lectura actual (posibles conexiones con los movimientos revolucionarios callejeros tipo 15-M, por qué no), que no hace si no confirmar la universalidad del texto.

Pero por lo demás no logro entender la necesidad de volver a abordar semejante clásico desde una óptica tan teórica, mecanicista y, por ende, artísticamente frígida. Excepto, claro está, por el factor económico, que con toda seguridad cumplirá aquí su función a las mil maravillas.

6/10

Por Xavi Roldan

Los Miserables (Les Misérables)
Y en el Blu-ray...
La Universal nos trae Los Miserables en DVD y Blu-Ray y lo hace, como era de esperar, por todo lo alto. No es ara menos, siendo como es una de las películas más exitosas de la temporada para la productora. De manera que pasados los anuncios del lanzamiento de la BSO, del de la obra de teatro en DVD y BD, y de otra obra más pasada al digital (El fantasma de la ópera), entramos en materia con un menú que ya de por sí enroca a ritmo de "Do You Hear the People Sing". Echamos primero un vistazo a los extras, y nos encontramos con el obligado audiocomentario del director Tom Hooper, con subtítulos integrados, y con dos bloques más de interés. La obra maestra original: Los Miserables de Victor Hugo es un documental de 11 minutos con constantes comentarios de propios (actores y otros responsables de la cinta) y extraños (Laure Murat, profesora especializada en la obra de Hugo...), centrado en la obra original y, sobre todo, en la vida del autor. Y luego está Los Miserables: Un planteamiento revolucionario. Y esto es el acabóse. Seis documentales que, reproduciéndolos automáticamente, suman un total de una hora y poco, y que le dan a la cinta nuevas dimensiones y mayor profundidad. Estos son los títulos de cada uno:
  • Las estrellas de Los Miserables: documento centrado en su reparto, en los que son y en los que tenían que haber sido, y en las expectativas que tenían unos y otros tanto del rodaje como de la acogida de tan revolucionaria propuesta. Dicen que, literalmente, todo el mundo quería participar en ella.
  • La conexión West End: arrancando con el actor Colm Wilkinson en el punto de mira (el Jean Valjean original, ahora reconvertido a obiso), se dedica este apartado a las múltiples conexiones entre obra y película mediante sus actores, realizando de paso un primer discurso sobre los vínculos entre una y otra a niveles más genéricos. Mera introducción de lo que está por llegar...
  • Los exteriores de Los Miserables: si los escenarios de teatro eran una "black box" (así la define Hooper), la ficción cinematográfica posibilita salir afuera y hacerlo de la manera más espectacular posible. Se pretende hacer vivir al espectador el mismo viaje (en todos los sentidos) de Valjean, y para ello debe sentirse la majestuosidad de las montañas, lossueños rotos del París de la época... De eso, y muy especialmente de la espectacular escena inicial, va esta cápsula.
  • La creación del París perfecto: seguimos entrando en detalle. Ahora, con la recreación entre realista y esperpéntica de la capital francesa. Maquetas gigantes, estudios de material histórico pero también de las ilustraciones de Hugo... Interesante
  • La batalla de la barricada: con permiso del siguiente documental, este es, a mi juicio, el punto más interesante por demostrar mejor que nadie la voluntad rompedora, agitadora y genuinamente fuerte del film. Se centra únicamente en la batalla de la barricada, y se explica cómo se creó y las premisas con que contaban sus intérpretes, que iban poco más allá de no hacerse daño.
  • Cantar en vivo: por supuesto, lo mejor para el final. Epílogo aparte, este gran recorrido por las bambalinas de la película se cierra con un completo clip dedicado a la revolucionaria idea de cantar en directo, en lugar de optar por el playback habitual. Sensaciones, desafíos y expectativas en boca de actores y reparto técnico.
Material impresionante para acompañar unas condiciones técnicas envidiables: un master inglés en 7.1 para quien disponga de ello y un más que correcto 5.1 digital en castellano (amén de otros idiomas), y calidad de imagen espectacular posibilitan que la experiencia de revivir el musical del año sea tan perfecta como cabía exigir. Así da gusto.


19 comentarios :

Joaquín Vergara dijo...

Hace tiempo que llegué a esta web gracias a un amigo. Tenéis cosas buenas y cosas malas, como todas. El problema es que, a veces, vuestros criterios son, cuando menos, caprichosos. Esta crítica es el mejor ejemplo de ello. Un musical valiente, distinto,alejado de los cánones habituales, que se estrena en V.O.,con momentos portentosos (sí, y algún que otro momento mejorable),pero que, sin lugar a dudas y desde una absoluta objetividad, merece una puntuación superior y una redacción bastante menos arbitraria y subjetiva.
Ahora que acaba el año, me acuerdo de vuestro peor y más indefendible análisis: a una de las peores películas de todos los tiempos para quien ésto escribe ("Los mercenarios 2"), le otorgásteis un 7, si mal no recuerdo, cuando llamar a eso película es un insulto al séptimo arte. Un saludo

Carlos Giacomelli dijo...

No he visto Los miserables, luego no puedo opinar sobre la opinión de Xavi. Tan sólo diré que por lo menos el se deja casi mil palabras en justificarla, mientras que tú defiendes la película diciendo que nuestras opiniones son caprichosas, y la comparas con una película que para ti es malísima.
Allá tú, pero a estas alturas de partido, ya debería estar claro que hay películas y películas, que están en sus universos particulares y que a veces dichos universos no se pueden comparar.

Si tanto te obsesiona el 7 a uno y 6 a otro, planteátelo así: lo único comparable de ambas películas son las sensaciones que nos dejan como espectador. Los mercernarios 2 nos dejó unas sensaciones muy positivas (de hecho, yo hasta le subiría la nota), mientras que a Xavi, las sensaciones que le transmite Los miserables son más bien frías.
Insisto, esto es sólo por si quieres seguir comparando dos películas que son como comparar la velocidad con el tocino. No seamos tan frívolos, por favor...

(ya estoy esperando que llegue Ronin, otro lector, a decirnos que como podemos decir eso, si comparado con Prometheus es una orba maestra...)

Carlos Giacomelli dijo...

(y me he dejado un par de tildes, lo siento, estas fiestas pueden conmigo)

Xavi Roldan dijo...

Amables palabras, Joaquín, muy majo y muchas gracias.
Por supuesto, cuando escribimos en una esfera pública nos exponemos a que se nos critique nuestro trabajo, a que la gente difiera de nuestras opiniones (faltaría) y a que se cree debate. Pero tabién es cierto, eres la prueba, que tampoco podemos esperar que todo el mundo sea agradable y amable.
En fin, hay de todo en la villa del señor.

Como sea, Carlos tiene toda la razón del mundo. He escrito una extensa crítica para justificar una postura desde unos criterios rigurosos y desde la valoración objetiva que, por cierto, me ha otorgado el estudio de la materia. Sí, tengo estudios universitarios al respecto, lo que no me da de salida ningún tipo de acreditación, pero desde luego sí unas bases para poder elaborar una crítica concienzuda y fundamentada. En otras palabras, ¿estoy más acreditado que alguien que no tenga estudios al respecto? POR SUPUESTO QUE NO, pero en cualquier caso, hablo desde la objetividad.

Tú en cambio llegas aquí, te quedas a gusto diciendo que la crítica es caprichosa y subjetiva (por supuesto, siemrpe hay una carga de subjetividad en toda opinión crítica) y te quedas tan ancho diciendo que "la película es objetivamente buena" sin aportar más argumentos que es "valiente, distinto,alejado de los cánones habituales, que se estrena en V.O. (!!???),con momentos portentosos". No, querido Joaquín, todo eso es aire. Uno no puede decir que una película es buena "porque es portentosa". Hay que justificar con lo que se dice con hechos, concreciones y explicaciones.
Así que permite que te pregunte, partiendo de lo que propongo yo en la crítica, y ya que parece que tu opinión es tan válida frente a la nuestra: ¿en qué momento Hooper trasciende el texto? ¿En qué momento trabaja el simbolismo? ¿Cuáles son sus criterios de planificación? ¿Cómo plantea el impacto dramático en función de sus puntos de giro? ¿A partir de qué criterios escenográficos construye su coreografía de plano y su gramática de cámara?
Pues eso, que "es valiente y distinto" (de nuevo: ¿¿¿???) no me sirve. Si te explicas con propiedad, podemos discutir lo que quieras.

Gracias por tu atención y, de nuevo, un poquitín de amabilidad no hace daño a nadie.

Xavi Roldan dijo...

Ah, respecto a lo de "Los mercenarios 2". No sé si leíste la crítica o te limitaste a ver ese 7 y decidir que el texto era malo e indefendible.
Si lo hiciste y sigues sin entender el concepto detrás de todo ello, creo que tienes una grave falta de sentido del humor. No porque la crítica fuera graciosa, sino porque "Los mercenarios 2" es una de las películas más autoparódicas que recuerdo. ¿Que no es una buena película? Desde luego que no, no soporta un análisis crítico riguroso. Pero no se trata de eso.
Se trata de aplicar a cada película el color crítico que requiere. "Los mercenarios 2" es un homenaje estúpido al cine estúpido de los 80, una gran broma que hará gracia a unos y horripilará a otros, pero que da en el blanco y equilibra su ratio pretesiones/logros como pocas.
Cosa que, por cierto, no hace "Les Mis". "Mercenarios", éxito en lo suyo; "Les Mis", fracaso en lo suyo. ¿Son comparables? En absoluto, para eso están nuestras críticas, para explicar la diferencia entre ambos tipos de valoración.

Tu postura, permite que te diga, está emoborronada por ese terrible esnobismo pseudocinéfilo que tanto daño hace a la crítica de arte. La del tipo que se niega a reconocer las virtudes de otra clase de expresión que no sea la que se rige por los cánones estándar de la valoración crítica.
Está bien, cada uno tiene sus propios criterios, pero no pidas que todos tengamos el mismo que tú, especialmente si este parece construirse desde la intolerancia y la rigidez.

Y disculpa que haya inferido esto de tus comentarios y un vistazo rápido a tu blog. Si no es así, te pido perdón.

Saludos de nuevo

Anónimo dijo...

Hola! Es la primera vez que comento, aunque ya hace un tiempo que me paso por aquí! Solo quería decir que a mí la peli me gustó y conmovió mucho. No soy experta, pero coincido en que está rodada de un modo funcional, que el montaje no halla fines semánticos,aunque para mí eso no ha supuesto un problema, no ha impedido que me fuera colmando de emociones a lo largo de la proyección... debo confesar que he tenido que sostener el kleenex en mi mano durante las dos horas y pico. Me parece que la labor del director ha hecho posible que la música y las interpretaciones tomen el peso de la película, como pasa de hecho en el teatro, con el musical. Si se me permite, tengo amigos del mundillo de los musicales que han visto la película, que conocen bien el musical, y coinciden conmigo en lo que he dicho - tomadlo como mera aportación, no pretendo fundar mi opinión en esto, de hecho es que tampoco pretendo más que compartirla, y por supuesto no me enfado si es discutida. Por otro lado, también quiero aportar que he leído la obra de Hugo, una novela romántica a la que, como tal, le es característico el trazar un sentido que se impone y culmina al final del relato, y creo que tanto la peli como el musical original se adecuan a esta estética romántica con éxito. Cuestionar este sentido, o deshilachar la línea de sentido, por medio del montaje hubiese sido un ejercicio artístico interesante y quizás hubiese dado como resultado una obra maestra (como tiende a pasar, diría, con las adaptaciones anteriores de la obra, que adoptan más bien tintes modernistas) pero creo que estamos ante una película que, como la novela de Hugo, romantiza - a mi gusto, muy bien - y que, por lo tanto, resulta de lo más convencional hoy en día, con lo cual falla si se la considera según los criterios estéticos actuales, que a mi entender exigen una relación no jerárquica entre forma y contenido y hasta, quizás, que entren en contradicción o conflicto el uno con la otra. Claro que, por otra parte, supongo que ésta es la tarea de todo crítico... En cualquier caso, lo que a mí me ha llegado ha sido el maravilloso conjunto formado por la música, las interpretaciones, el relato aun en lo convencional de su narración - lo cual, a mi parecer, no significa necesariamente mediocre, al menos en este caso - y justamente ese "sentido" que remata al final - quizás esta sea mi debilidad y lo que hace que me rinda a la película. En fin, que mi experiencia ha sido muy gratificante, como lo fue la de ver el musical. Por último, no puedo evitar añadir que la interpretación de Crowe me ha parecido del todo desacertada, en tanto que creo que su personaje exigía una interpretación mucho más severa y torturada, pero bueno, lo cierto es que siempre he encontrado a Crowe de lo más sosaina.
Bueno, ahora os hago un comentario punzante, que no me puedo callar: tengo un poco de miedo de vuestras respuestas! Siempre os picáis mucho con los comentarios que expresan desacuerdo... a veces conviene, no digo que no, cuando se os dice que no sois rigurosos en vuestros argumentos, etc., pero otras creo que os lo tomáis demasiado mal! Al final ya no se sabe qué puede ofenderos y qué no! Espero que esto os lo toméis de una forma constructiva y no os ofendáis demasiado! Lo digo con cariño, que para algo os leo a menudo - y las críticas enteras y con atención! Y espero que os sintáis conformes con mi extendido comentario, en su extensión claro. Pero, bueno, felicidades por esta casa! Y feliz año nuevo!

Karen B.

Anónimo dijo...

Ay, creo que me conviene aclarar que: cuando digo "romantizar" me refiero al proceso por el cual el "sentido", o, para mejor entenderse, el contenido o, si se quiere, el "mensaje", se impone a la "forma"... por el cual la forma se plantea como mero o escaso medio para la afirmación y culminación del sentido... en una estética modernista, por ejemplo, la forma ya se piensa como contenido, contenido y forma se equiparan y requieren una valoración que los tome en relación. La película me parece que no fracasa en la medida en que hace primar esa línea de sentido, que se impone y, en efecto, no va más allá de sí misma - el espectador solo puede acogerla y no cuestionarla (es, claro, ideológica) -, y también lo propio del género musical, que yace en lo interpretativo, lo vocal, lo coral... es esto lo que emociona, lo que en mi opinión hay que tomar en cuenta, lo que a mí me ha hecho disfrutar!

Karen B., de nuevo.

Anónimo dijo...

Bueno, si me permitís de nuevo, para posicionarme claramente con respecto a tu crítica, pues veo que lo he acabado haciendo de una forma un tanto encubierta: creo que la película no fracasa verdaderamente en su propósito, y que si la consideras fracasada es simplemente por sus limitaciones estéticas... me parece que gustas de lo contemporáneo, de lo artístico, y esta película no lo es en tanto que no se puede apreciar en función de las exigencias estéticas contemporáneas... lo que quiero decir es que tu valoración de la película es estética, legítima, esforzada, cuidada, instructiva y muy de agradecer, pero, sin embargo, no es adecuada para quien, como yo, se ha dejado someter y conmover por lo musical y también lo ideológico del texto, y es en este "efecto" sobre el espectador - algo propio de lo romántico, y ya convencional - donde el trabajo de Hooper haya su éxito.

Esto claro, abre un montón de interrogantes con respecto al arte, a la estética, al cine mismo...

Karen B., por última vez hoy.

Sidney Sarah Ripley dijo...

Muy interesante tu perspectvia Karen, entiendo lo que dices con el concepto "romantico". Lo mismo me animo a verla (pero en el cine de mi casa).

Xavi Roldan dijo...

Fffffiu...! Menudos tres comentarios los tuyos, largos, densos e hiperexplicativos, Karen.
Si no te importa obviaré reflexionar sobre muchas de tus reflexiones, más que nada porque podríamos estar largo tiempo debatiendo. Sólo decir que me han parecido interesantes y enriquecedores. Y discúlpame que con eso sirva.
Lo que sí haré es pararme en un par de puntos que atañen al funcionamiento de todo esto.
Primero, darte la bienvenida. Siempre es un placer leeros y saber que hay gente al otro lado. A ver si son los primeros de una serie de futuros comments...
Segundo, el tema de si nos sientan bien o mal las críticas. Veamos, la cosa es muy simple: aceptamos que la gente exprese su opinión, sea la que sea y siempre que lo haga desde el respeto. Si a veces damos una sensación distinta, lo lamento y me disculpo. Pero jamás nos leerás descalificar a nadie por el simple hecho de que piense distinto de nosotros. Y tampoco porque pueda criticar nuestro trabajo si lo hace -ya digo- desde el respeto.
Supongo que un poco te referirás a mi anterior comentario, el que le hice al otro lector. La verdad es que me sentó un poco mal, sí, eso dfe "crítica injustificable y caprichosa" sin apoyarse de ningún argumento para refutarlo. De ahí que le pidiera un poco de amabilidad por un lado y una mínima argumentación por el otro.
Si simplemente me hubiera dicho "la peli me parece una obra maestra" y ya está no habría tenido ningún problema.
Esa es la cuestión, cada uno que diga lo que pinse de una película, sea positivo, negativo o intermedio. Y siempre que respete el funcionamiento de la página, que es simplemente el del sentido común y el respeto.
Y de verdad ese es nuestro modus operandi. Fíjate que no vas a encontrar ningún comentario en el que no aceptemos que alguien tenga una opinión distinta a la nuestra. Pero sí muchos en los que nos sientan mal las formas y las descalificaciones.
(se ha entendido; ya me estoy repitiendo ¿verdad? sorry...)

Dicho esto, me alegro que te haya gustado la película. Y entiendo perfectmente que te haya podido emocionar. A mí ni una pizca, y como a parte de ello he aplicado unos criterios objetivos para valorarla, de ahí que mi crítica final haya tirado hacia lo regulero.
Pero soy perfectamente consciente: ¿que a veces la razón no debería entrar en las cuestiones del corazón? Por supuesto, pero en este caso a mí no me cuela. Y ojo, que yo soy el primero en emocionarme por los musicales (los musicales clásicos de Hollywood me vuelven loco).
Pero de nuevo: celebro que a ti (y estoy convencido que a varios miles de espectadores como tú) sí te haya emocionado. De eso se trata, y no pongo en duda que eso pretenda la peli. Así que si lo consigue, no tiene nada de fallida. Bien por ella.

Y en cuanto a lo de que aplico valores críticos contemporáneos (creo haberte entendido eso), bueno, no es así... Es más, en la propia crítica he hablado de una cierta influencia de Dreyer, de los melodramas británicos de los 60, e incluso digo que mis versiones preferidas de la obra son las dos de los años 30...

Como sea, jeh, no te asustes, mujer, que ya te digo que aquí nos encanta debatir, contraponer opiniones y dar juego al diálogo cinematográfico, que es de lo que realmente va todo esto, ¿no?

Lo dicho, que bienvenidísima a La Casa (cualquiera que aparezca por aquí con ganas de buen rollo, ya es de los nuestros) y FELIZ AÑO para ti también!!
:D

(Sid, ya que te pillo, lo mismo pa ti, aunque a ver si mañana te lo puedo decir en directo)

Besotes grandes y muchísimas gracias por los comentarios!!

Elastigirl dijo...

Buf! despues de tanta reflexion me atrevo a decir que (como Sid) seguramente la vere pero en el cine de casita, no sin antes leerme el libro de Victor Hugo que mi cuñado me ha recomendado estas navidades... :)
Conozco la historia aunque no recuerdo bien los detalles porque vi el musical hace como 20 años, lo que si recuerdo es que me gusto bastante.

Solo añadir que para mi este blog ha sido el mejor descubriento del 2012 y aunque en ocasiones no comparta sus gustos al cien por cien (para gustos los colores dicen) las criticas de Xavi y Carlos estan tan bien escritas, tan fundamentadas y hay tanto conocimiento y amor al cine que se han convertido en mi punto de referencia a la hora de elegir el cine que ver.
Feliz año nuevo caseros!

Xavi Roldan dijo...

issshhh, calla tonta, que aún no son reyes...

Oye, que no sé, si te gustó el musical igual te guste esta. Yo nunca, jamás, entro en gustos personales. Tú, que a quien le guste la peli, estupendo, me alegraré mucho...
Es más, si te gusta (y te apetece) cuentanos! Molará conocer tu opinión, especialmente si has leído recientemente la novela (yo hace eones que la leí).
Ya sabes, libertad total

Y feliz año nuevo para ti también!!! :D
Un besote!

Anónimo dijo...

Hola!

Muchas gracias por la bienvenida al blog! Intentaré pasarme más a menudo para comentar. A ver si encuentro huecos en mi agenda para dedicaros, porque vuestro blog me parece estupendo y siempre me ha apetecido participar! Estoy muy liada estos días, pero bueno...

Saludos,

Karen B.

Xavi Roldan dijo...

¿Muy liada? Jeh, no te preocupes, eso es nuestro pan de cada día. Vamos a morir no de éxito, de estrés...

Así que por lo menos intentad (vosotros, que sois los que lo tenéis en vuestras manos) que sea de lo otro, de éxito...

(qué tontería de comment me ha salido)

Da igual, esperaremos tus comentarios!

Carlos Giacomelli dijo...

yo iría un poco más allá con el "efecto Hooper". Para mí él solito se carga lo que queda de una película ya de por sí justita, con canciones francamente limitadas (sólo las tres principales resultan mínimamente recordables en el tiempo), liosísima hasta el punto de no entender por qué hay una revolución de por medio (no recuerdo ya nada, pero juraría que en el libro se le da más peso a los hechos históricos, pero no por nada, sino por contextualizar un poco el relato y sus personajes), y con momento de gran emoción echados por la borda (lo de Russell Crowe al borde del precipicio). Pero decía de Hooper: qué cojones le pasa con enfocar siempre a los personajes, SIEMPRE, en un plano tan horrible? lateral y como cortado demasiado arriba. Hay veces que más que un actor cantando, parecían la parte de arriba de una muñeca rusa. Y eso de "economía de planos" mejor dejarlo para otro día, qué cosa.

Al final, en vista de que tú te pones objetivo (y tienes más razón que un santo en todo lo que dices), yo tiro de perspectiva de espectador que no tiene que preocuparse por una crítica, y desde ahí.. pues me ha parecido una mierda, ea.

Es fea, es una película fea. Y de no ser por Anne Hathaway (bueno, vale, y por Hugh -Mi cuello se me va a comer- Jackman), no tendría, desde mi punto de vista, ni un solo valor digno.

Ah, qué habría hecho Spielberg con ella? (o ya puestos, hasta Luhrmann)

Gerardo Cornelio Rutteman González dijo...

Realmente coincido plena y totalmente con lo dicho anteriormente que lo mejor de la película-musical-drama-opera-etc, lo mejor o más disfrutable son Anne Hathaway y Hugh Jackman, Russel Crowe no me convenció para nada, solo la última escena donde aparace, desde mi punto de vista tuvo intensidad dramática ya que durante toda la película lo noté acartonado, obligado e incómodo... vuelvo y repito, mi percepción, de pronto se mamó el papelazo de su vida pero yo no lo vi de esa forma... pero salí del cine con la sensación de que algo faltaba y que es desarrollo fue lento y pesado, sé que no es Mamma Mia pero Dios... quería cortarme las venas a mitad de la película..

Xavi Roldan dijo...

De Russell Crowe te has olvidado decir que canta FATAL. La evrdad es que a mí no es algo que me importe demasiado en circunstancias normales, pero por lo menos aquí se espera que en eso dé la talla, ¿no?

Celebro que no te cortaras las venas y hayas podido venir aquí a contárnosle, jeje ;)

Un saludo

Carlos Giacomelli dijo...

Pues oyes, yo partiré una lanza en favor de Crowe. Canta fatal, sí, pero porque él no canta. La culpa no creo que sea suya, sino del director de casting, que habrá tirado de pedigrí y ya. El hombre se arriesga mucho con este papel. Es el malo, y encima canta mal. ¿Por qué no eligieron a otro? (y vale, sí, el podría haber dicho que no, pero imagino que tiene que estar muy en plan Nicolas Cage...)

Luciano Sívori dijo...

Hola!! Excelente crítica. A mi "Les Miserables" me generó sentimientos cruzados, pero en general me terminó gustando bastante.

Supongo que es de esas películas "la amas o la odias". La mayoría la odio!! jaja...

Hugh Jackman me compró desde la primera escena. Russel Crowe no me convenció como “villano”. Anne Hathaway aparece 15 minutos pero se ROBA la película.

Es algo distinto y original (nunca había visto “ópera” en el cine)


Te invito también a mi crítica de "Les Miserables": http://on.fb.me/ZYmFvq

También los invito a todos seguirme en mi página con muchas notas de cine y humor: https://www.facebook.com/sivoriluciano


Saludos!

Luciano.

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