Crítica de Django desencadenado (Django Unchained)

django desencadenado
En el fondo, Quentin Tarantino nunca ha dejado de ser aquel encargado de videoclub que, según se dice, fue durante toda su postadolescencia. Aquel chaval que regurgitó irreflexivamente a King Vidor y a Bruce Lee, a Dario Argento y a Otto Preminger. Aquel que luego lo desmenuzaba todo con sus amigotes o ante el primer cliente insensato que pasara por allí, y que pronto terminó convertido en una de las figuras, para bien o para mal, más imprescindibles del cine norteamericano de finales del siglo XX y principios del XXI. Aquel a quien se ha tachado a partes iguales de genio o de farfullero. De inteligente rescatador de unas tendencias perdidas o de simple basurero con ánima de reciclador. El que ha recibido calificativos por igual de afilado postmoderno y de acartonado revisionista. El que sin embargo nunca, jamás, ha ofrecido ningún tipo de indicio para que nadie ponga en duda su profunda cinefilia, erudita como pocas, y su cinefagia, voraz como ninguna. Porque ahí sí tendremos que estar todos de acuerdo: Quentin Tarantino es una máquina imparable de consumir y regurgitar cine.

Y si en Jackie Brown empezaba a ponerse definitivamente homenajístico, en Kill Bill ya disparaba sus intereses por completo hacia los cuatro costados y alcanzaba un producto salvaje en guiños e increíblemente moderno con un imparable alcance popular. Luego vendría su juguete, tan intrascendente como adictivo, Death Proof, donde guiñaba a Russ Meyer; y con Malditos bastardos, aún su mayor obra maestra, quedaría definitivamente fijada su idiosincrasia: referentes al servicio de una historia y control total y absoluto de todos los elementos del plano; lo mismo que hasta ese momento, pero con una profesionalidad inaudita y con una madurez que helaba la sangre. Una tendencia que sigue vigente en esta Django desencadenado, nueva revisitación de los códigos populares de un cine añejo que pide de constantes revisionados postirónicos pero al que, por Dios, nadie debería dejar de rendir el sincero respeto que se le debe.

Porque, sí, el spaghetti western demanda de un distanciamiento irónico, pero también se mantiene como un género capaz de conectar con el corazón y las tripas. Capaz de activar el cerebro y de programar la carcajada sana. La de satisfacción. Y eso, justo eso es Django desencadenado. Una película, al margen de su análisis crítico, potentísima en capacidad de entretenimiento. Infalible como mecanismo de relojería enfocado justo a eso, a ratos al juego intelectual y a otros al puro disfrute. Que atiborra pero también alimenta. Y -de cada uno dependrá- no podemos dejar pasar el carrusel inabarcable de referentes mientras disfrutamos como si fuera la primera y la última vez que vemos una película.

christoph waltz y jamie foxx

Entraremos en el tema referencial, pero sería injusto empezar por ahí, habida cuenta de las interminable virtudes que derrocha el realizador, una vez más, independientemente del gusto personal y el apego que sienta cada uno por el producto. Al final, puede ocurrir. A pesar de que no todo el mundo tenga que disfrutar con sus películas, el director está llegando a cotas de excelencia en su capacidad narrativa y formal, lo cual queda fuera de apreciaciones subjetivas. En otras palabras, las valoraciones puramente objetivas de la experiencia tarantiniana arrojan resultados cada vez más intachables.

Y es que parece obvio que, más allá del acabado formal, al director de Reservoir Dogs le interesa el impacto visceral generado y potenciado mediante la manipulación del tempo narrativo. Los estallidos de violencia granguiñolesca se suceden entre remansos de paz y calma tensa, conducidos por esos diálogos marca de la casa. De modo que el material es el que obedece al creador y no a la inversa: cuando Tarantino quiere dilatar una secuencia, la dilata magistralmente; cuando la quiere acelerar, su perfecto control del montaje y la planificación (y hay planos que de verdad son una puta maravilla en Django desencadenado) convierten las secuencias en pequeñas bombas de relojería que estallan en cadena. De este modo, y gracias a ese control de los elementos, el realizador nada entre géneros y combina tonos como nadie. De la comedia al drama, del exploit al melodrama clásico en la veta Lo que el viento se llevó. Del western puro (hay mucho John Ford, pero especialmente mucho Anthony Mann por aquí) al western bastardo (se da hasta un cuasi-standoff) y, obvio, al eurowestern.

leonardo dicaprio

Pero no sólo, claro. La perfección del acabado de la película es extrema. El dominio de la iluminación y el uso expresivo de la fotografía cortan el aliento en las secuencias más atmosféricas, mientras que el uso del plano general conecta con el clásico USA al mismo tiempo que choca con la concepción casi europea -alemana, diría- de los interiores. Ahí es donde se desarrollan las escenas más complejas y menos inmediatas, pero más arrebatadoras, de Django desencadenado: aquellas donde los personajes se sientan a hablar y a crecer como tales desde el guión. En este sentido, Tarantino continúa sacando oro de sus intérpretes, especialmente de un Christoph Waltz que repite su Hans Landa solo que cambiándole la polaridad. Y un Leonardo DiCaprio que aporta la habitual cuota de ambigüedad en el villano de turno. Su Calvin Candie resulta terrorífico como niño mimado de plantación del sur y desconcertante en su compleja relación con el personaje de Samuel L. Jackson, que borda un clásico coon con olor a naftalina y a repugnante traición étnica.

De modo que como decíamos, la intención aquí es montar un fabuloso espagueti (permitid que lo escriba así) a mayor gloria de Django, la de 1966, referente más directo, aunque no el único. De hecho, la presencia de la película de Sergio Corbucci es meramente testimonial: algún guiño y la aparición estelar e irónica de Franco Nero. No, todo esto bebe de otros títulos de Corbucci, especialmente de Joe, el implacable, de donde extrae el elemento de venganza (tan presente en la obra del realizador desde Pulp Fiction, vertebral desde Kill Bill) y la figura del héroe étnico autorredentor. O de El gran silencio, de donde toma algunos elementos escenográficos y narrativos -el látigo, el cazarrecompensas alemán- y ese uso casi poético del paisaje nevado.
Así que los modos del Leone de la conocida como "Trilogía del dólar" vuelven a hacer acto de presencia de manera más obvia -zooms, tipografías, efectos de sonido- o menos -vuelve a usar una banda sonora rescatada de aquellos títulos, como ya hacía en Kill Bill con los temas principales de Duelo al amanecer o la propia Joe, el implacable-, pero además, esta vez, da pábulo a sus fetishes setenteros, como ya hiciera en Jackie Brown.

samuel l jackson y kerry washington

De hecho no sólo el personaje interpretado por Jamie Foxx conecta directamente con las fantasías afroamericanas de un pantera negra cualquiera, tan sediento de sangre como necesitado de una compensación por años de expolio. Es que el propio Candie de DiCaprio parece sacado directamente del Mandingo de Fleischer, de donde Tarantino toma buena nota a la hora de ambientar su mundo de cabrones explotadores sorbecaviar anacrónicos y de construir el mercado de esclavos luchadores. De hecho, la de Fleischer parece una de las más poderosas influencias del director al respecto, que saquea elementos de aquí y allá -la virulencia de las peleas de mandingos, los castigos a los esclavos- para transferirlos a su propia visión funky del eurowestern y la blaxploitation (ojo al apellido de la esposa esclava de Django: Von Shaft) en una suerte de rescate del espíritu de la trilogía de La leyenda de Nigger Charley.

Y en su ánimo homenajístico, Tarantino se ha hecho rodear de algunos de los padres de su propia cinefilia, buscando esos nombres con los que, presumiblemente, siempre hubiera querido trabajar en su etapa adolescente: el propio Nero, un resucitado -en una operación muy Tarantino- Don Johnson, Luis Bacalov tras la mayoría de composiciones musicales y, obviamente, un Ennio Morricone que ha compuesto para la ocasión un tema, Ancora qui, que se cuela por entre las rendijas urbanas de la selección de temas musicales. Todo ello, claro, termina por cinfigurar un enorme patchwork de influencias donde cazar el referente puede resultar en un juego tan entretenido como el propio visionado irreflexivo de la película.

jamie foxx y leonardo dicaprio

Porque no, Tarantino no inventa sabores, pero combina los ingredientes para lograr sabrosísimos y únicos platos. Y el que nos propone en Django desencadenado es un auténtico festín pantagruélico de afinidades y contrastes conocidos hasta llegar a redimensionar, una vez más, el concepto de cine comercial desde la autoría más postmoderna y autoconsciente. Donde de nuevo importa más el cómo que el qué, donde sus relativas carencias -desintereses, más bien- de guión se ven superadas por su aparato formal. Y en el fondo da igual todo lo que os haya podido decir, Django desencadenado es perra, muy perra, y divertida, muy divertida.

También es descolocante, exasperante en su desmadre de ritmos y tonos y su extensísima duración. Pero para quien quiera meterse en este relato épico de la vieja América, en esta historia de amistad y mecenazgo, de búsqueda del honor y de venganza, de justicia con un intensísimo posicionamiento político e ideológico. Para quien quiera dejarse llevar, entrar en el juego resulta tan extremadamente disfrutable que al final a uno sólo le cabe sentarse de copiloto en la vagoneta conducida por el tiparraco este y dejarse zarandear hasta echar la papa de auténtico gozo.

8'5/10

Por Xavi Roldan



20 comentarios :

ElHombreQueRíe dijo...

Deseando verla, pero tengo una duda tras leer la crítica. Y es que, siendo esta tan terriblemente positiva, ¿por qué un 8´5? no es que critique la valoración sino que desearía saber cuales son los puntos que le restan nota y que no logro ver en el texto. Un saludo!

Xavi Roldan dijo...

JUAS
que tú querías el 10, eh...?
No, veamos. Personalmente guardo los 9'5 y los 10 para películas que tengan más de diez o quince años. No porque no crea que se pueda estrenar hoy una película de 10, sino simplemente porque para mí un 10 es una clásico absoluto a la altura de los que todos conocemos. Y esos no sólo son obras maestras per se, sino que son obras maestras que han podido coger su dimensión temporal.
No puedo asegurar que una película a la que le casque un 10 dentro de unos años esté en ese panteón que le correspondería...
Con notas más bajas, sin embargo, no me importa errar un poco el tiro, porque ya no hablamos de absolutos.
¿Mexplico?

OK, entonces ¿por qué no un 9? Bueno, piensa que cuando nos vamos hacia notas muy elevadas (8'5, 9) las cosas malas son minucias, del mismo modo que cuando vamos a notas muy bajas (1, 2), las cosas buenas son inapreciables. Es por eso que leyendo la crítica igual no puedes decidir qué es lo que hace que la peli tenga un 8'5 en lugar de un 9. Porque, básicamente, nos centramos en los rasgos más generales.
Lo cual no ocurre, claro, cuando la peli es más regular. Ahí sí que tenemos que exponer los pros y los contras.

Así que te lo explico en este mismo comment: ya digo en la crítica que el guión, a pesar de que su importancia es muy relativa, tiene algunas carencias: alguna motivación de personaje falla, algún diálogo (pese a que la gran mayoría son excelsos) rechina.
Y por otro lado, aunque su voluntad sea homenajística, hay algún que otro momento que a Tarantino el tema se le va de las manos y cae en la parodia trillada. Son los menos, pero eso es lo que, en mi humilde opinión, separa la película de la perfección.

¿Mejor ahora? ;)

¡Abrazos!

Elastigirl dijo...

para cinefilia cinefilia erudita y cinefagia tu mismo Bluts! yo que venia a leerme que te habia parecido Django y a parte de esta me tengo que apuntar como otras 10 a mi "wishlist" y que no vere ni en varias vidas! xDDD
Pues eso, que buenisima la critica! y con muchas ganas de verla, aunque como creo que esta la estrenan el fin de semana que viene aqui y tengo otras pendientes me esperare unas semanitas y de paso a ver si me veo en el cine de casa "death proof" que es la unica que no he visto de Mr. Tarantino! :)

ElHombreQueRíe dijo...

Gracias por la respuesta! ahora tengo más claro donde puede fallar el asunto. Temía que pudiera deberse más a los errores que lastraron a "Malditos Bastardos" (montaje,personajes)que a los típicos de su filmografía (diálogos alargados hasta el asco)...

Xavi Roldan dijo...

Bah, Lastie, no creas... es que me dio un tiempo por el eurowestern y me tragué unas cuantas de esas. Entre eso y que de vez en cuando ponen alguna en la tele de Barcelona y siempre me engacho, pam, ahí tienes el resultado. Enfermedad cinépata acholón.
A ver qué te parece "Death Proof"... pero cuidado, que tiene tantos fans como detractores...

Y HombreQueRíe... "diálogos alargados hasta el asco"? JUAS, no sé si decirte que vayas pasando de esta, jeje...

¡Más abrazos a los dos! :D

smokedfishy dijo...

¡¡Más sangre de pega!! Mancantao (sí, yo también me empleo a fondo, con rigurosidad académica para calificar una pelicula)! ADORABLE Christoph Waltz. Aquí no da como mal rollo que te caiga bien, ¿no?. Pero que coño, todos los actores estan estupendos. Cameos para parar un tren... o una diligencia de la Wells Fargo. Y todos pasandoselo pipa, seguro. Ains, lo que se pierde por un calentón Spike Lee. Cinefilia, cinefagia, autoreferenciation!! Homenjaes dentro de homenajes! En fin, gran pelicula, GRAN montaje, secuencias epatantes. Voy a repetir ASAP!!

Joan dijo...

Hola. yo no soy un "tarantiniano" convencido, aunque reconozco que algunas de sus películas tienen un componente adictivo que está por encima de su calidad cinematográfica (y ahí, sí que señalo "Death Proof", que, con ser una película objetivamente...digamos deficiente, no puedo dejar de ver cada vez que la ponen en algún canal de TDT). Pero su incursión en el cine de género con "malditos Bastardos" (digo género porque las demás películas de Tarantino no creo que puedan encuadrarse en el género negro... en todo caso en el género tarantiniano) no me acabó de convencer: me pareció que había simplemente cubierto el expediente bélico y ahora a otra cosa: a por el western. Me esperaba, por tanto, lo mismo en esta ocasión, pero leer una crítica tan elogiosa me ha picado la curiosidad. Así que mi pregunta es: en vuestra docta opinión y comparándola con "Malditos Bastardos" (que sería el referente inmediato, creo yo), ¿cómo situaríais esta otra peli? ¿Mejor, peor, igual? Lo pregunto, sobre todo, por saber si merece la pena rascarse el bolsillo o esperar al DVD, que la cosa no está para muchas bromas. Un saludo a todos.

Xavi Roldan dijo...

Mola, Smoked!! Celebro que te haya gustado! (qué coño, estaba convencido que te iba a gustar...). Yo también soy de los que repetirá. En cuanto la estrenen en el cine, a ver si esta vez nos ponen bien la copia (el día del pase de prensa, ya lo ha dicho Carlos por algún lado) nos pusieron media peli desenfocada.

Y Joan, JUAS, hay dos maneras de decirte si debes o no debes ver "Django". Y una de ellas es decir que "Malditos Bastardos" (en mi opinión) es mejor. Ves por dónde voy, ¿no?
Jum, aunque no estoy muy de acuerdo en lo de "Death Proof"... A mí no me parece una película deficiente. Me parece una buena peli en varios sentidos (no en todos) y, si acaso, podría calificarla más que de deficiente de insuficiente.
Amos, eso creo yo.

Abrazos a ambos!

Joan dijo...

OK: si "Malditos bastardos" era mejor que ésta, entonces me ahorro los euros. Gracias por la aclaración.
En cuanto a "Death proff", estoy de acuerdo en que "deficiente" no es lo palabra adecuada para definirla, pero es que no se me ocurre otra. Qui´za tampoco sea "insuficiente". Lo que querría decir más bien es "desequilibrada" (no en el sentido de que a Tarantino se le fuera la olla, sino que a la película le falta equilibrio entre sus diferents escenas. Bueno nop sé, pero desde luego, me resulta una película extremadamente adictiva, incluso hipnótica, ya os digo... aunque puede que algo tengan que ver Rosario Dawson y compañía... ;)

JM Vanjav dijo...

La verdad que es de agradecer una película que resulta entretenida y más combinando muchas cosas situaciones y personajes con un resultado bastante favorable.
Para mi los cambios de ritmos, a veces, la hacen decaer diluyendo un poco la atención.
Por otra parte tiene unos diálogos jugosos y algunas escenas graciosas, como el debate de los encapuchados, que la hacen subir varios enteros LoL :D

Harper Lee dijo...

Tarantino es dios y Christoph Waltz su profeta.

Disfrute puro.

Carlos Giacomelli dijo...

Oh! Harper Lee? Same old Harper Lee?

Harper Lee dijo...

La misma que viste y calza, con un gusto exquisito, por cierto I.

Por cierto II, excelente crítica.

Por cierto III, lo de demostrar que no soy un robot es ciertamente molesto.

Xavi Roldan dijo...

Ya, claaaaaro. Eso es lo que dicen... TODOS LOS ROBOTS

¿Te dicen algo las palabras "matar a todos los humanos"?

Gracias por el piropillo, en cualquier caso ;)

Er, un beso en tu fría y metálica cara

(y encantados de tenerte por aquí, aunque sea tan de tanto en tanto)

Nita dijo...

A mí me gustó mucho, los primeros tres cuartos de hora los disfruté y los reí mucho. Sin embargo a partir de cierto momento la historia se hace algo larga y esos cambios de ritmo que mencionas a mí se me hicieron algo pesados y anticlimáticos. Y parece que tiene muchos finales? Es un poco LOTR 3.

Pero en general está divertida y molona. Además al verla en VO con muchos americanos que viven en Alemania, algunos gags del Christopher Waltz se hicieron más graciosos.

Xavi Roldan dijo...

Mola!
Sí, esos cambios de ritmo y decelerones están ahí, pero creo que el Tantranquilo juega a eso. A ser anticlimático.
Pero por lo demás, JUAS, sí es cierto que no recuerdo una peli con más finales que El retorno del Rey...

En cuanto a Waltz, yo al tío lo adoro. Es un actorazo y además me resulta un tipo graciosísimo. Pero es cierto que tiene una graciosidad extraña. Como muy suya, distinta al humor puramente yanki: el otro día lo veía en SNL y el pobre andaba como desencajado, como fuera de su ambiente...
Pero beh, por lo demás un fokin fiera, tú...

Besicus!

JM Vanjav dijo...

La pelí tiene altibajos de ritmo, y hasta parece que se cala en algunos momentos pero están controlados y, cuando parece vas a empezar a mirar el reloj, vuelve a coger revoluciones la cosa.
Por otra parte, los diálogos se han cuidado y tienen su miga, en VO igual se noten algo más los giros y diversos acentos :D
En cuanto a escenas divertidas, para mi la del KKK con Don Johnson al frente, es un gags de lo más logrado.

Carlos Giacomelli dijo...

Algo más no. Aprovecho y hago un apunte: la película SÓLO SE PUEDE VER EN VO!! La han doblado especialmente mal esta vez. Mal nivel "sí señorita Escal·lata".

Asco, en serio. VO o r bust ;)

(Ah, sí, estupenda la escena del KKK, para mí también de lo mejorcito)

Elastigirl dijo...

osti si! alguien me dijo que en españa habia doblado a los negros con acento andaluz... pordiossantooo, como han sido capaces de hacer esto en pleno siglo XXI??? Aqui por supuesto no existe la opcion peli doblada! ;)

A mi la pelicula me encanto, me diverti muchisimo y no se me hizo larga para nada, todo lo contrario, me parece que no le sobra ni una escena... aunque (creo que os lo comente por el chat) para mi no llega al nivel de 'Inglorious basterds' pero claro, es que esta esta a nivel de obra maestra!

Carlos Giacomelli dijo...

Sí, no sé, proezas de este país y su buen trato a la cultura y demás...

Estoy contigo, creo. Bastardos es el summum de Tarantino, aunque... Django es como más tarantiniana, más genuinamente tarantiniana quiero decir, por lo que en verdad, no acabo de tener claro cuál me gusta más xD

(sí, no he dicho absolutamente nada en este comentario)

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