Crítica de Los amantes pasajeros

los amantes pasajeros
Por ser de quien es, Los amantes pasajeros se merece, por lo menos de entrada, un doble nivel de consideración. Un primero más obvio, donde cabría el análisis de su calidad, conveniencia y oportunidad, en el que entraremos en seguida. Pero permitid que crea necesaria también una valoración tangencial basada menos en las cualidades intrínsecas de la película y más en el nombre e historial de su director. Independientemente de que su cine guste o no, Pedro Almodóvar debería haberse ganado automáticamente un aplauso por virar una vez más su carrera, por buscar un quiebro que, además, ha resultado ser sinónimo de arrojo: si bien el público seguía dividido ante cada propuesta del realizador, hasta ahora la crítica había ido entrando paulatinamente en un consenso global. Un acuerdo según el cual había que reconocer la progresiva solidez de un director que había dejado atrás los conatos juveniles punkis, los arranques de furia para-folklórica, los muestrarios de tragicomedia castiza (y así) para abrazar una madurez dramática cada vez más enfocada. El acuerdo tácito era el siguiente: Almodóvar ha tenido varias edades y cada una ha estado bien en su momento.

Así que debe admirársele esta especie de salto cuántico transgeneracional con el que ha pretendido volver a ser quien fuera a mediados de los ochenta. Porque Los amantes pasajeros, al margen de si lo logra plenamente o no -complicado, habiendo pasado treinta años desde sus (auto)referentes más directos-, se presenta de entrada como una comedia alocada hedonista, petarda, desprejuiciada y empapada de una especie de (dudable) alegría de vivir que entronca con algunos elementos de Laberinto de pasiones y con algunos escapes surrealistas de Entre tinieblas. Es decir que, más que con Mujeres al borde de un ataque de nervios, Los amantes pasajeros conecta con la España de la movida pasada por un filtro postmoderno (recordemos una vez más: estamos en el siglo XXI, aquí hay móviles de última generación) y recuperados sus iconos más reconocibles: maricones, homosexuales y bisexuales, drogas recreativas, tecnopop y, especialmente, un sentimiento de tragedia bufa en virtud de la cual los personajes viven mentiras, vidas que no desean o existencias aún a oscuras, pendientes del despertar del sexo y la celebración de la auténtica libertad.

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Almodóvar busca, como suele ser habitual en él, la terapia de choque, el contraste. Y camufla bajo las formas de una despendolada, exagerada, bujarrísima farsa un nuevo muestrario de relaciones interpersonales salidas defectuosas de la propia fábrica. Personajes caricaturizados para personalidades mucho más oscuras. El problema (o no) es que al fin y al cabo aquí la comedia está subidísima, hiperalucinada, puesta hasta las cejas; de modo que sus posibles escapes dramáticos y sus ligeras puntadas de thriller y suspense (separados estos dos en distintas subtramas), bien planteados y ejecutados, quedan ahogados finalmente por un repertorio cómico de verbena popular. Por un arsenal de gags de mamadas y un alocamiento plumífero propio de otras épocas, un modus operandi cómico plasmado en algunos diálogos un tanto encorsetados que olvidan que lo que antaño pudo resultar transgresor hoy corre peligro de caer en la caspa.

Algo similar ocurre con una especie de vena sarcástico-izquierdista basada en el comentario social que se plantea en el dibujo de algunos personajes y va apareciendo puntualmente a lo largo de la película, en una mirada irónica y lacónica a una España actual que es la que realmente capitaliza todo el esperpento que se esconde tras la narración. Sí, se mencionan políticos corruptos, entidades bancarias deshumanizadas y desfalcos multimillonarios, pero al final la denuncia termina resultando excesivamente tímida. O buscadamente tangencial. Porque, de nuevo, algo tiene muy claro el director en todo esto.

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La falta de pretensiones, la vocación de pasatiempo intrascendente de humor grueso queda patente desde un principio. Los amantes pasajeros es frívola, ligera, despreocupada en la mayor de sus acepciones, desinteresada en construir un gran relato y más aún en llevarlo a buen (aero)puerto. Juguetona y autoconsciente, luminosa como si fuera una comedia de la Mirisch rodada en la España de la Movida, la película se mira a su propio ombligo y se permite escapes narrativos y tonales poco justificados, como ese videoclip gay entre delirante y patillero o ese algo chirriante backstory en tierra del personaje de Willy Toledo. O reivindicaciones del cine de la Movida, del drama clásico de Hollywood, de la comedia screwball, de la comedia berlanguiana o del sainete castizo. Es decir, una papilla tan golosa para el público de antaño como a priori poco tragable por el de hoy, por lo menos el que tenga una cierta consciencia selectiva.

Y ante este panorama sólo cabe decidir entrar en el juego, dejarse llevar por el notable espíritu lúdico de la propuesta y esperar que el director deje por el camino sus habituales muestras de buen hacer. Afortunadamente, lo hace. De entrada en la dirección de un grupo de actores de entre los que destacan Javier Cámara, Raúl Arévalo y Carlos Areces por su histrionismo, pero que finalmente termina quedando claro que no son más que punta de lanza de un reparto mucho más coral. También en el uso de algunas soluciones visuales -especialmente meritorias tratándose de un relato cuya acción transcurre en un espacio casi único- que conviven con algunas ideas un tanto menos explicables. O en la articulación de una estética única y reconocible donde se alterna lo kitsch con lo elegante (evocando el melo de los 50) y donde se encuentran físicamente algunos guiños a la cultura, digamos, popular y populista con algunas referencias más intelectualizadas.

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Así las cosas, Los amantes pasajeros es irremediable y conscientemente inferior a sus mayores logros de los ochenta (¿Qué he hecho yo para merecer esto!, La ley del deseo, Mujeres al borde de un ataque de nervios) y menos revulsiva que sus primeros tanteos andergraun (Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón, Laberinto de pasiones). Menos arrebatada que sus imperfectos dramas negros (Matador, Átame, Tacones lejanos) y también menos fascinante que sus recientes experimentos bastardos (La mala educación y especialmente La piel que habito). Pero en cualquier caso, nos encontramos ante una circense peineta a los que quisieron ya clasificarlo dentro de un mucho más perfeccionista y depurado (pero menos divertido y más complaciente) ámbito del drama expresivo. Ese que englobaba títulos más interesantes o menos como Todo sobre mi madre, Hable con ella o Volver, pero que sugerían posibles indicios de domesticación y acomodamiento creativo. De clasificación en una suerte de aceptación popular masiva. Los amantes pasajeros no va a gustar, claro. Pero de eso se trata.

6'5/10

Por Xavi Roldan


Y en el Blu-Ray... 
Cameo nos trae la última (y reivindicabilísima) película de Pedro Almodóvar tanto en DVD como en Blu-Ray, siendo esta última una auténtica delicia. Y es que Peeeedro es muy suyo con la imagen, y en este caso la alta definición responde a la perfección a sus exigencias, disponiendo de una calidez y saturación de colores prácticamente inmejorable. Por su parte, el sonido goza de un nada desdeñable 5.1.
Tal vez sí se echen en falta extras más suculentos, pues además de los escuetos materiales promocionales (un trailer, un teaser y dos spots para la tele), toca contentarse con siete capsulitas breves de making of, sin demasiado que dejar para el recuerdo. Una galería de fotos completa este el apartado.



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Trailer
Teaser

16 comentarios:

  1. La piel que habito... fascinante? No habeis podido poner que 'eso' es fascinante, no, no, no....
    Hay bodriazos de Sitges que tienen más sentido y lógica que... 'eso'.

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  2. Que gran critica Bluts! Me ha encantado y por fin una donde concozo cada referencia que haces! jeje
    Como ya he dicho alguna vez soy bastante almodovariana, asi que me escapare a verla si o si en cuanto la estrenen (en breve por lo que tengo entendido), pero quizas mas de los dramones que de las comedias, aunque los dramas tambien tengan ese toque de humor surreal y las comedias suelen llevar algun que otro drama...

    Ya os contare la experiencia!!

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  3. Bueno, 'sin sentido ni lógica' entra dentro de mi definición de fascinante, jeje. Pero si prefieres utilizo un adjetivo distinto, como magistral.
    Hay películas mejores en sitges... pero no te creas que tantas...

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  4. Ah, y elasti, jeh, me hace gracia lo de 'la experiencia'. Mucho me temo que justo es lo que va a ser esta peli. Una experiencia. Ya veremos de qué tipo. Ganazas de leerte! (Aunque sea para ponerme a parir :p)
    Abrazos a los dos!

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  5. imposible! aunque me guste mas o menos la peli que a ti, tu critica seguira siendo impecable y superargumentada... no como la de otro "gran critico" de cine (o que se las da de tal) que lo unico que sabe decir es que es una pelicula "tonta"... hasta yo seria capaz de encontrar adjetivos un poco mas ajustados a una pelicula y eso que lo de adjetivar nunca fue lo miio!! xDD
    en fin...

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  6. Pues con 'La piel que habito' consiguió lo que solo había conseguido el Star Wars Episodio I: que jure que no voy a volver ese truño never more. Eso, y que no me atreva a ver ninguna más. Tomaduras de pelo y pagando yo, no.

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  7. Bueno, Coyote, es un tópico, pero está claro que el cine de Almodóvar, como todo, va a gustos.
    Pero hombre, de ahí a decir que es una tomadura de pelo... En fin, cosas mejores tendrá ese señor por hacer que invertir unos cuantos meses de su vida en rodar una gran broma sólo para tomarle el pelo a la gente ¿no?
    Insisto, para mí, obra maestra.

    Y Elasti, sí, lo de ese "gran crítico" es lamentable. Cada vez que alguien me dice que le encanta (y es sólo porque ese alguien lee ese periódico en cuestión y no conoce nada más) me recorre un escalofrío por el espinazo que ni te cuento...

    Salud!

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  8. Soy maricón y me ha pasado siempre lo que a ti, le defendía a capa y espada hasta "Volver". Todas sus pelis me gustaban más o menos, pero nunca me decepcionaban del todo. Desde "Los abrazos rotos" para acá desvaría y en esta última es que simplemente se le ha ido la pinza. Es que ya desde las primeras escenas con Pe y Ant, -menuda entrada sosa, inverosímil y patética- se ve que el guión no tiene ni puto sentido ni puta la gracia.

    Lo repito: soy maricón y me encanta la pluma, las pollas y lo que se tercie, pero eso es una cosa y otra es ese machaconeo cargante sobre qué maravilloso es ser como nosotros, lo bueno que es ser bisexual o lo bueno que es al menos haber probado alguna vez alguna polla... Este amariconamiento forzoso de la sociedad que lo envuelve todo y cada día más es absolutamente deprimente.

    No paguéis un duro por este bodrio, muy probablemente no os riáis ni una sola vez, como me pasó a mí. A lo peor salís del cine melancólicos y maldiciendo esta España tan maricona que tenemos.

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  9. ey! soy el primer anónimo. pues sí, los peces rojos es un peliculón, con intriga me refería... a gestionar narrativamente esa sensación durante la peli, y si hay giro final (con gracia, que cuaje bien en historia) ya la cosa es para apludir hasta sangrar. vamos, que el director coja a los espectadores y sepa exactamente cómo nos sentimos, qué queremos saber, qué necesitamos saber, que se ponga bien en su lugar, en eso hitchcock era un maestro... y bueno, el guión de carlos blanco también lo logra, lo que me deja loco es que 'juega' con nosotros durante todo el metraje, y a pesar de que revela el asunto cuando todavía falta el último tercio no por eso decae el interés ni la intriga, que pasa a estar hecha de otra pasta, pero intriga al fin y al cabo. Me doy cuenta, por lo que dices, y por lo que otros me han dicho que no es muy conocida en españa, cuando quizá debería ser una de las mejores pelis de suspense que ha hecho ese país, no? vamos, digo yo, Un abrazo!

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  10. Esto.... me acabo de dar cuenta de que he escrito el comentario en el post equivocado... Sorry

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  11. Vaya, IA, pues lamento que no te gustara la peli. Comprendo, aunque no comarto, tu postura respecto a su calidad o falta de ella.
    Pero no sé hasta qué punto la película puede ser contraproducente... Ahí no lo veo yo demasiado claro
    Como sea, gracias por pasarte y por comentar...

    Y Anónimo... +1 a todo lo que dices...! Especialmente a lo de que es una de las mejores películas de suspense rodadas en España. Quizá junto a "El cebo" y "¿Quién puede matar a un niño?". ¿Estás conmigo?

    ¡Abrazos para todos!

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  12. Totalmente! Y quizá, El extraño viaje? aunque ésta es quizá menos 'pura' en cuanto a género

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  13. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

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  14. Al señor Todocinemaniacos, autor del anterior comentario, quisiera pedir un poco de contenido en sus aportaciones. Dejamos claro en las condiciones de uso que no toleramos spam, y sólo tenemos manga ancha en caso de que el comentario tenga sustancia.
    En este caso "¿Qué tal está 'Los amantes pasajeros'? Visitad mi blog" no cuela. Si realmente quieres saber qué tal está la película tienes una crítica justo ahí encima que lo explica.

    Muchas gracias
    Un saludo

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  15. Yo soy fan de Almodóvar pero debo confesar que èsta película està dentro de lo peor de su filmografía.

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  16. Bueno, con todos mis respetos eh? Pero no creo que debas afirmar tajantemente eso. Yo también soy fan de Almodóvar y para mí no está entre sus peores ni de lejos... (tampoco entre las mejores)

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