Crítica de Top of the Lake

Top of the Lake
La barrera entre ficción cinematográfica y ficción televisiva va paulatinamente despareciendo ante la ambición de la pequeña pantalla por presentar un espectáculo a la altura. Los nombres que consiguen hacerse un hueco en dramas serializados saltan a la gran pantalla convertidos en un prometedor rey Midas para las productoras, esta clase de saltos entre terrenos también funciona a la inversa. Muchos de los autores que en su día triunfaron (o triunfan) en el mundo del cine ven en la televisión un mercado en alza mucho menos exigente en cuestión de números. Sólo hace falta fijarse en la última obra de Steven Soderbergh, Behind the Candelabra, una miniserie de HBO que se ha colocado entre las seleccionadas por el Festival de Cannes. Menos suerte, en cuestión de premios, ha cosechado el salto televisivo de Jane Campion. La neozelandesa presentó en Sundance una sesión continua con las siete entregas que componen su Top of the Lake.

Siguiendo la estela del boom de los dramas policíacos nórdicos, Campion nos sitúa de nuevo en su amada tierra natal (Nueva Zelanda) para un drama social muy nativo y primitivo. Cuando una niña de doce años aparece en un avanzado estado de gestación, la policía acude a una especialista en casos infantiles que casualmente se encuentra en la zona cuidando a su madre enferma de cáncer. Elisabeth Moss (Mad Men) interpreta a la agente Robin Griffin que no sólo luchará con el hermetismo de la pequeña Tui sino con el machismo laboral y del espectacular enclave geográfico en general. La investigación de la posterior desaparición de la niña tensará el estado anímico de los protagonistas al máximo. Y desde este punto la serie empieza a tornarse personal y por lo tanto incomprendida.

Jane Campion no tarda en apropiarse de la historia (a cuatro manos junto a Gerard Lee) y comienza un acoso y derribo a ciertos personajes en pro del feminismo. No debemos confundirlo con un panfleto sensacionalista a favor de la mujer, ya que ese microuniverso de menopáusicas encabezado por una mística Holly Hunter, deja pasajes de humillación y cierta parodia muy interesantes. El feminismo de Campion se arrastra por el suelo, coquetea con la telenovela y desnuda las inseguridades para resurgir como una belleza magullada.

Top of the Lake

El protagonismo se raparte a tres bandas entre Robin, su investigación y sus dramas personales; la peculiar familia de Tui encabezada por Peter Mullan (The Fear); y el retiro de mujeres asentado en Paradise. El equilibrio entre las tres partes termina decantándose por la primera y perjudicando bastante a las últimas. Se echa de menos mayor sentido a todo lo que rodea a ese grupo de mujeres desesperadas. Su formato no encaja del todo en el mundo de la televisión. Tomarse su primer episodio como un piloto es un grave error. Top of the Lake es una historia construida y separada por cuestiones técnicas. Es un maratón cuando la serie se disfruta en su totalidad. Pequeño suspenso para Campion por no saber adaptarse al medio.

Desde su inicio la serie conquista con un cuidado aspecto lleno de panorámicas y rostros recortados por paisajes salvajes. Una carta de amor a la naturaleza rebelde de Nueva Zelanda y su lucha por la identidad propia. Resulta curiosa la imagen casi tribal que se da de sus habitantes. En muchas ocasiones nos encontramos con los homónimos kiwis de las familias rednecks de la América profunda. Rebeldía bien llevada que deja un resumir de inquietud y locura que nunca ensucia la serenidad del conjunto.

La resolución del caso rompe con el misterio una vez más en favor de la identidad de su creadora. Evitando caer en recursos fáciles, el final es un cúmulo de tensiones y casualidades bastante abrupto. Justamente es el episodio anterior a la resolución el que pone a pleno rendimiento la máquina y muestra una de las mejores caras de la serie. Calma mal administrada es probablemente el mejor resumen para un final correcto. Quizás todo este clímax sea sólo el cebo para una sorpresa final que resulta efectiva por sus formas pero no por su contenido. Una trampa anunciada que sólo se salva por su buena ejecución. Bastante fangoso el terreno en el que se mueve en sus últimos acordes.

Top of the Lake

Aun con todo, Top of the Lake es calidad. Calidad detrás de las cámaras y frente a ellas (Moss no tiene ningún problema para despojarse de Peggy Olson y entregarse a la vorágine que supone Robin). Problema común en el subgénero de “las chicas muertas/desaparecidas”, acostumbramos a dar demasiada importancia a la resolución y olvidar el camino hasta ella. En su favor diré que por primera vez no vemos una investigación tramposa y con mil sospechosos corruptos. Sobriedad con ramalazos de locura para una muy recomendable presentación de Jane Campion en la pequeña pantalla.
Por Iñaki Arriaga (SavemeBarry)

7 comentarios:

  1. "El feminismo de Campion se arrastra por el suelo, coquetea con la telenovela y desnuda las inseguridades para resurgir como una belleza magullada"
    Muy lindo, Barrynen, y muy de acuerdo con tu análisis. El patetismo y la debilidad de las mujeres de Paradise -todas han perdido culo y cabeza por un hombre y la siguen perdiendo en cuanto huele a macho, excepto el personaje de Holly Hunter of course- compensa y equlibra el garrulerío y la violencia de los personajes masculinos (casi todos, excepto el guaperas). La gracia está en cómo los perspnajes de HH y de Elizabeth Moss hacn de fiel de la balanza, son las únicas que están en medio (y HH parece estar como una cabra, no nos la explican lo suficiente).

    Muy de acuerdo con toda la -preciosa- crítica, pero a tres semanas de haberla visto (recomiendo maratón si alguien quiere verla, uno a uno me hubiera gustado menos seguro) se me ha ido diluyendo el entusiasmo... Está muy bien hecha, es muy bonita, disfruto mucho el landscape, pero ya cuando la ví -y ahora aún mucho más clara- me quedó la sensación de no ser redonda, no le saca suficientemente el jugo a su mundo de freaks, el peronaje de HH daba para más... No sé. Creo que podría haberla pulido un poco más -a nivel de guión-. No es de 9 para mi. Es de 7,5-8.

    Si hubiera una segunda temporada creo que sería mejor que esta. No sé describir lo que me falta, esa sensación de "casi per no": si fuera una paella diría que le falta el punto de reposo y un poco más de chicha.

    ResponderEliminar
  2. Yo vi la serie hace un par de semanas porque leí este post y me atrajo.

    A mí me gustó mucho, desde el primer momento me enganchó y la disfruté cada capítulo, hasta el último, que incluso al final, por muy predecible que pueda parecer, me sorprendió.

    No sé, la musiquita de la intro, esa atmósfera azul y calmada que contrasta con una realidad jodida y rota, los personajes (creo que Peggy lo hace muy bien, Tui y Matt también y Holly Hunter es un muñeco roto absoluto), la trama megachunga y los paisajes impresionantes, claro.

    A mí me recordó a Twin Peaks pero sin el rollo bizarro.

    La vi en tres días y los cinco siguientes no podía no tararear la intro. Así que si, me gustó y me parece muy recomendable.

    ResponderEliminar
  3. Y last but not least, gracias por el comentario, porque probablemente nunca se me habría ocurrido verla si no hubiera leído esto ;)

    ResponderEliminar
  4. Nita, ¿tú dirías que el personaje de Holly Hunter está p'allá? Rota sí, pero me dio la impresión que se había recompuesto, desde un modelo diferente al habitual, pero reconstruido. Para mí, el personaje más atractivo (junto con el de Peggy). Me quedé con ganas de saber más de ella. ¿La clasificaste como locatis y punto? Me interesa tu matiz...

    ResponderEliminar
  5. Pues la verdad es que sì, me pareció un personaje bizarrísimo, más pacá que paquí, equivalente a algo así como un esquizofrénico dirigiendo un manicomio. Y realmente no llegué a entender muy bien cual fue su papel exactamente en toda la trama, ni el suyo ni el del campamento de mujeres.

    Pero como personaje en si mismo me pareció muy original y la interpretación de Holly muy buena, tanto que me costó trabajo reconocerla...

    No entiendo exactamente a qué te refieres con "recompuesto"... en plan que ya no está trololó?

    ResponderEliminar
  6. Bueno, que la tía ya no está rota, que se ha vuelto a construir pero en una realidad que no acaba de concordar con la común. Pero no la veo loca, la veo lúcida en su bizarrismo (eso sí). Nada, cosas mías. es que he ido viendo que por todas partes la describen como loca y a mí me pareció más alguien que se ha apartado del sentido común a voluntad. Pero vaya, es cierto que no nos dan prácticamente información sobre ella.

    Supongo que el campamento de mujeres en Paradise sirve para justificar que el personaje de Peter Mullan arrase con todo XDD Son bastante insoportables pobretas...

    ResponderEliminar
  7. Muchas gracias a los dos por los comentarios.

    El campamento de mujeres me parece el contrapunto a todo el machismo de la zona (comisaria, la familia de Tui...). Como bien digo, no es un feminismo de manual. Los momentos en Paradise son los de tranquilidad y seguridad en un terreno tan hostil.

    El personaje de Holly Hunter... tan poca información solo nos permite imaginar. Yo le veo una persona rota y en un frágil equilibrio de conocimiento pleno y locura. Sus palabras no tienen sentidos claros pero son lo suficiente acertadas para permitir a los personajes/espectadores llenarlas con sus propias ideas.

    Era difícil pero mantiene el misterio incluso cuando la serie pierde su matiz inquietante.

    ResponderEliminar

- No toleramos bajo ningún concepto el SPAM. Todo comentario debe constar de un texto original, o de lo contrario será eliminado.
- Los posibles SPOILERS deberán ser avisados. En caso contrario, nos reservamos el derecho de adaptar o eliminar el comentario.
- No censuramos ni banneamos a nadie, pero por favor, un poco de respeto nunca está de más...

Categorías