Crítica de Sharknado

Sharknado
Sí, sí, Sharknado. Cómo obviar tamaño ejemplo cinematográfico, sensación del momento (del momento en que se emitió en televisión en los USA, se entiende), que llegó a ser tendencia en Twitter cuando hasta Mia Farrow, ¡Mia Farrow! fue retransmitiendo la película a través de su cuenta personal. Ese Sharknado que empezó medio en coña medio en serio, como movimiento internáutico al principio para después acabar siendo realizada de verdad por la productora menos de verdad que pueda uno imaginar. The Asylum, los que revientan taquillazos a base de plagios de los mismos cambiando mínimamente el título (Transformers versus Transmorphers, Abraham Lincoln: Cazador de vampiros versus Abraham Lincoln versus Zombies...) y reduciendo presupuestos hasta el paroxismo, se hacían cargo del proyecto, cuya premisa es tan descabellada Cómo su título indica: tiburones en un tornado. Esto merece una explicación, ¿no? Sea.

La cuestión es la siguiente: de golpe y porrazo, a la costa oeste de Norteamérica llega un tormenta de aquellas de aúpa, que provoca la inundación de buena parte del territorio; un poco por culpa de la lluvia, otro por la fuerte marejada, de una intensidad tal como para, je je, despistar a todos los tiburones del mundo (o casi) para que acaben inmersos en plena tempestad. De entrada, eso ya provoca un buen puñado de hilarantes situaciones. La ciudad se inunda de agua, y por esa agua circulan tiburones hambrientos que diezman poblaciones inmersas en caravanas y fugas inútiles. Ocasión de lujo para que nuestros héroes (improbable grupo compuesto por el rubio de Sensación de vivir, una de American Pie, el padre de Solo en casa y un vigilante de la playa entre otros) se dedique a salvar a todo quisqui en otro cúmulo de situaciones imposibles, siendo la más exageradamente heroico-patriótica aquella en que se topan con un bus escolar. Pero por supuesto, todo esto da para algo así como Stormado, y nosotros hemos, ejem, pagado por ver tornados. Sí, queda lo mejor para el final: la espera tiene su recompensa y el último tercio lo protagonizan precisamente eso, huracanes que recogen tiburones de las carreteras inundadas para lanzarlos contra los humanos. Glorioso.

Sharknado

Por supuesto, todo ello sucede en una película inenarrable. La filmografía de The Asylum no se caracteriza precisamente por la excelencia artística y Sharknado no iba a ser la excepción. Los 85 minutos de la cinta están trufados de defectos a todos los niveles: carencias técnicas cuyo disimulo merma sensiblemente la credibilidad de lo que se está viendo, fallos de raccord, interpretaciones funestas, planos aberrantes (y no por la posición de la cámara precisamente), ralentíes y un guion plagado de clichés y absurdos rotundos se convierten en los verdaderos protagonistas de una cinta que no hubiera podido mejorarse ni con una mayor inversión de capital. Todo falla, y la consecuencia más inmediata es el pitorreo generalizado. Pero ojo, que los primeros en reírse son los propios responsables de este atentado cinematográfico. Por eso, la película es una risotada continua, y por eso no hay un momento de pausa para intentar buscar cosas (profundidad de personajes, dramatismos…) que no vienen al caso. Aquí se viene a ver chorradas como pianos, y ellos lo saben.

Sharknado

Y aquí sí está la diferencia en relación a otros pro(ab)yectos de estas características. En su condición de puro entretenimiento, de principio a fin. Apenas si se detecta un bajón de ritmo en la cinta, y cuando el equipo de héroes debe recargar armas y hacerse con nuevas máquinas de matar (oh, sí, incluye sierras mecánicas). Todo lo demás, es una concatenación de momentos surrealistas, muertes imposibles, pasajes absolutamente hilarantes… Demonios, ¡atención a su escena final! De manera que si se pretende buscar en Sharknado algo con cara y ojos, mal vamos. A su lado, cualquier exploit ochentero de Tiburón alcanza la categoría de obra maestra. Pero yendo a lo que se va, siendo en todo momento conscientes de que esto es más bien un insulto al séptimo arte que una película perteneciente al mismo… Pues oye, garantiza sanas y muy sonoras risotadas. Y de eso se trataba, ¿no?
-/10
Por Carlos Giacomelli

5 comentarios:

  1. Esto ha de ir a Sitges, sí o sí. Y a todas horas y en todas las maratones.

    ResponderEliminar
  2. Tengo nombre para la segunda parte!!! Tunacane!

    ResponderEliminar
  3. En Sitges daría para una sesión gloriosa!!
    Perfecta la crítica. Yo me lo he pasado teta igual que tú. Como bien dices, "siendo en todo momento conscientes de que esto es más bien un insulto al séptimo arte que una película perteneciente al mismo" la película es un descojone non stop. Es supercutre de producción, de ideas, de factura, de guión, de interpretación, de química entre personajes, de casting y de todo (dios mío, el tontainas de Sensación de Vvir, eso no es prota ni es ná*...). Y aún así está tan llena de cutreces y tontadas que no puedes para de reir. No me desenganché ni un segundo y mira que es mala con ganas. Han sido listos en no alargarse de los 85', porque si tarda un poco más en llegar el sharknado a mí me pierden por el camino...

    *[SPOILER PELIGROSO COMO UN MUERDO DE SHARK..... DANGER..... Y encima va y después de aguantarle asqueada toda la peli le veo estropear con su cara de soplapollas una de las escenas más divertidas que he visto nunca en peli de este tipo. Me refiero a cómo sale del skark y encima con regalito. Saint George in my mind. Me partí de risa.
    Con la warrior-camarera tb muchas risas y junto al baboso del niño en el cocótero + bombas ya iba por el suelo recogiéndome las costillas. Todo el final es megamegatodo. FIN DEL SHARKSPOILER]

    Si entras en este tipo de pelis es fantástica para una noche de verano. En el ranking de cutresharkpelis yo le pongo un 7 y por culpa del de Sensación de Vivir, con prota cariñoso le pondría un 8.
    Algunas escenas tardarán un tiempito en borrarse de mi mente... y me sacarán la sonrisilla boba en cuanto se me aparezcan (omg, cuando se come a la warriorgirl, juaaaaas)

    ResponderEliminar
  4. Coyote, de acuerdísimo contigo. Que se dejen de gafapastismos de Cannes y pongan Sharknado los 11 días que dure el festival.
    Lástima que no seas miembro del equipo de The Asylum. Tu segunda parte mola más que la suya, ya confirmada, que será lo mismo pero en Nueva York...

    Yo pensaba en mezclar tormentas eléctricas con pirañas...


    SSR,de todos modos, la 1 y 25 es porque se trata de una película pensada para la tele y que, por tanto, tiene que caber en las franjas habituales. Si te fijas, es lo mismo que dura (minuto arriba, minuto abajo) el episodio doble de cualquier serie.
    En definitiva: ¿por qué coño nos quejamos de las tv-movies? Si son más divertidas y más cortitas que las movies normales!

    (El momento final, ese que spoileas, es... en fin. GLORIA)

    ResponderEliminar
  5. ¡Cómo me divertí viéndola!

    Aquí os dejo mi crítica por si tenéis curiosidad ;)

    http://seriesanatomy.blogspot.com.es/2014/03/tv-movie-time-sharknado.html

    Un saludo!

    ResponderEliminar

- No toleramos bajo ningún concepto el SPAM. Todo comentario debe constar de un texto original, o de lo contrario será eliminado.
- Los posibles SPOILERS deberán ser avisados. En caso contrario, nos reservamos el derecho de adaptar o eliminar el comentario.
- No censuramos ni banneamos a nadie, pero por favor, un poco de respeto nunca está de más...

Categorías