Crítica de Mud

mud
Todos los trabajos de Jeff Nichols, tres hasta la fecha, respiran un marcado aire artesanal. Como si entendiera el cine como algo puro y virginal, Nichols se aleja de modas y modos, los del Hollywood indie actual, para abrazar una personalidad muy propia que, sin embargo, está basada en unos códigos muy marcados. Uno de entrada no parece detectar en el discurso del realizador una poderosa originalidad, ni un uso revolucionario del lenguaje, pero sí una lucidez excepcional. Y puesto que toda su obra guarda una potente unidad, cada paso que da solidifica ese discurso. Ocurrió con Take Shelter, feliz confirmación tras su brillante debut, Shotgun Stories, y vuelve a hacerlo con Mud que, lejos de retorcer sus propuestas o de abigarrar sus planteamientos, supone un cierto regreso a los terrenos que pisaba la primera. Con Jeff Nichols podemos hablar de cine joven y exultante, pero también de un entendimiento muy clásico del lenguaje, de un sentimiento muy intemporal del relato cinematográfico. Casi como de John Sayles.

De hecho, Mud no escapa de referentes, está moldeada sobre una idea mítica de la América actual, plagada de viejos y nuevos iconos, punteada por pilares populares y culturales que han dimensionado estos últimos dos siglos y cuarto casi como si fueran el doble de tiempo (por riqueza) y al mismo tiempo los han aplanado sobre si mismos, unificándolos en una mitología singular que parece una sola. Por eso, la película empieza como Cuenta conmigo, pronto evoca un relato de Mark Twain (recuerda en cierto modo a Las aventuras de Huckleberry Finn) y termina declinando hacia un drama criminal sureño cercano a las novelas de Elmore Leonard. Varias generaciones de narradores, distintas sensibilidades autorales que bajo la mirada de Nichols se conjugan con fluidez y sorprendente cohesión. De ese modo el realizador puede bascular entre núcleos temáticos relacionados con la amistad, con la familia, con los avatares del coming of age y nunca perder puntería ni despistar el norte del relato, a pesar de que en su segundo acto la película parezca desviarse un tanto.

mud

Nichols evoca un drama realista apegado a la tierra, con los pies hundidos en un lodo sobrevolado por moscas y rasgado por ocasionales sanguijuelas; un mundo, el de la húmeda Arkansas surcado por un río cuya orilla son las caravanas y casas flotantes de un grupo de personas que lucha  por sobrevivir de alguna manera, oponiéndose a su pasado y buscándose un futuro en el que sólo se vislumbra un día cada vez. Ese universo de judías comidas en lata y chicharras, botes desvencijados y escopetas de perdigones de doble cañón. Un universo muy reconocible, como decía más ligado al de Shotgun Stories que al de Take Shelter, a pesar de que igual que en esta última un aire fantástico irrumpe ocasionalmente en la iconografía (una escafandra de buzo rudimentaria, evocadora casi de la ciencia ficción de los 50) y el relato tome tintes -también esto lo apuntábamos- de fábula mítica.

Concretamente la de un hombre, Mud, un forastero que escapa de un pasado poco claro, aparentemente violento y turbio, y quiere reescribir su camino tomando una nueva senda, deteniéndose antes en su pueblo natal, como el Robert Mitchum de Retorno al pasado. Preceptos, por otro lado, ligados al western, una vez más muestra de la voluntad de Nichols por ofrecer un relato que aglutine grandes iconos americanos. Pero no es lo único: esta forja del héroe -la del muchacho Ellis que se encuentra con el forajido Mud- encuentra algunos puntos universales clave, como esa presencia inestimable del mentor -a su pesar, el propio Mud- o esa prueba de fuego, literalmente un snake pit que uno, Mud, deberá afrontar venciendo sus miedos a las serpientes y aplastando su propio pasado. Y que servirá al otro, Ellis, para "morir" y resucitar más fuerte que nunca: el fin del niño, el nacimiento del adulto.

mud

Todo ello requiere de un control extremadamente minucioso de la narración, el tempo y, especialmente la construcción de personajes. Nichols es consciente, y por eso ofrece una galería de seres dimensionados, con presente y mucho pasado, a pesar de que este se nos esquive: como el Michael Shannon de Shotgun Stories, este Mud es acechado por sus fantasmas en silencio, y también como en aquel, está marcado en su propio cuerpo; en aquella se trataba de un granizado de cicatrices dejadas por una salva de perdigones, en esta un tatuaje viperino que le recuerda -vía un percance con una serpiente y la mujer de su vida- la doble naturaleza del amor. Con un dramatis personae tan bien cimentado e interpretado -a pesar de la sobreexplotación, el patentado misfit sureño de Matthew McConaughey sigue siendo impecable- el realizador y guionista puede aspirar a pisar firme por los terrenos temáticos que plantea: además de los citados, también la amistad, la admiración, la confianza y la decepción en ese choque del niño con el mundo adulto. El encuentro con la mentira y con el fin del amor.

Un poderoso apartado literario que además queda refrendado por la pericia escénica y visual de un Nichols aplicadísimo en la construcción de atmósferas y en la elaboración de ese mundo country situado entre la dignidad y la decadencia, lo suave y lo rasposo. Lo efervescente, espontáneo y juvenil de la propia experiencia del director contrapuestas con su admirable seguridad y precoz madurez.

Paso firme. Película más que notable.

7'5/10

Por Xavi Roldan

13 comentarios:

  1. A mí me ha encantado. Historia, ritmo, guión, paisaje, cast, acting... Muy de acuerdo con la crítica, con el "poderoso apartado literario que además queda refrendado por la pericia escénica y visual de un Nichols aplicadísimo en la construcción de atmósferas y en la elaboración de ese mundo country situado entre la dignidad y la decadencia, lo suave y lo rasposo". Peli mu cuidada, sensorial, llegan los olores del río, del gasoleo, de la madera flotante.... Especial gracias el acento de McConaughey y el crío prota, Tye Sheridan, me ha impresionado mucho, un chaval a seguir de cerca, me ha gustado mucho mucho.

    (SPOILER ALERT!!!! La escena en que los dos chavales van a la isla a explicarle a Matty que la han visto con otro, el crío me ha puesto los pelos de punta, la madurez de su mirada, ufff.... SPOLER FIN)

    Por cierto, le he buscado en imdb y le atribuyen participación en "The Tree of Life" cuando yo hubiera jurado que el de Malick era el otro chaval (Neckland), Jacob Lofland que no tiene más que Mud en su haber según ellos... Para mí que los han liado los de imdb, Bluts? ¿El rubio no era el hijo mayor de Pitt?

    ResponderEliminar
  2. Celebro mil! No sabía que la verías (antes de que me lo dijeras :P), pero no habría dudado que a ti te molaría mucho... Sí, es una peli especialmente sensorial, y eso le da un peso muy potente al guión. Una descripción del entorno muy de novela.

    En cuanto al chavalín, de entrada me pillas... Pero viendo fotos y demás (ni me acuerdo de memoria de la cara del niño en The Tree) sí es cierto que se parece ahí al Neck de Mud... Pero no, yo diría que es Ellis. Sería un error garrafal, no creo que se lo puedan permitir...

    ResponderEliminar
  3. Pero eso, que qué guay que te haya gustado! :D

    ResponderEliminar
  4. Al final me he ido a buscarlo bien buscado: Tye Sheridan (Ellis in Mud) es el hijo segundo en The Tree of Life (todavía está niño); el hijo mayor es Hunter McCracken que se parece un montón al Neck de Mud pero no es él.
    Es que en mi cabeza fue curioso: me pasé toda la peli pensando que Neck era el hijo mayor de TTo (estaba segura de haberle visto antes y de que a Sheridan no le había visto nunca y me fascinó, ya lo dije, le seguiré de cerca), y cuando acabo y me voy a imdb a buscarles lo encuentro al revés, flipé. Ahora al ver a Sheridan más pequeño en la de Malick me ha hecho gracia. Está muy niño. Sin embargo su papel (y su magnífica interpretación) en Mud son de un chaval de 14 años que se comporta como uno de 18, está muy maduro y ni le relacioné con el segundo hijo de TToL (dónde tb lo hacía muy bien por cierto, pero su papel es mucho más secundario que el de Mud). En todo caso, el chaval es muy bueno y cuando crezca estará buenérrimo o sea que yo ya no me olvidaré de su nombre...

    ResponderEliminar
  5. Compleatamente de acuerdo con la crítica y con todo lo que se comenta.
    De las películas que más me han gustado este año. El reparto al completo sensacional, en especial el joven protagonista, y McGounaghey lleva ya tiempo sembrao, en nada me huelo Oscar.

    Saludos!!

    ResponderEliminar
  6. A mí no me parecería mal un Oscar para McConaughey... pero también es cierto que lleva haciendo el mismo tipo de interpretación unas cuantas películas: que yo recuerde, Bernie, Killer Joe, El chico del periódico, Magic Mike y Mud. Cinco películas por lo menos en las que autoplagia su propio personaje sureño.
    Igual podría ir cambiando un poco ya... ¿no?

    Un abrazo, Ramón!

    ResponderEliminar
  7. Pero si es el único que le sale bien, pobrete, déjale estar....
    A mí me encanta su acento.

    ResponderEliminar
  8. Ya, claro, te encanta su acento y sus pectorales te dan igual. Claaaaaro...
    Neh, si lo hace muy bien, no digo que no. Es sólo que, eso, llevamos ya un puñao de pelis viendo, si fa o no fa, el mismo personaje...
    Sólo eso.
    Pero sí, ese personaje lo clava. Supongo que lo único que tiene que hacer es rememorar su infancia en su texas natal...

    ResponderEliminar
  9. ja ja, puesnó, MM nuca ha estado en mi panteón de wapérrimos, demasiado armario blanco para mí, necesito más sutileza y espectro de colores (abanico Fassbender). Sólo de sureño arrastrado me pondría un poquito y ni eso. En Mud, su personaje me resonaba en la tristeza más que en otro sitio, en la supervivencia casi sin sentido, y eso sin saber ni siquiera de donde venía (hasta el final no se sabe mucho de cómo iba su jugada). Lo clava. Y con estos roles (Magic Mike, Killer Joe) le estoy cogiendo cariño y respeto, así que por mí que saque toda su parte D.O.Texas y se deje de plasticosos beachers in L.A.
    En todo caso, el mérito de "Mud" es de su director, las excelentes interpretaciones de MM y del crío están perfectamente guiadas, fotografiadas y puestas al servicio de la peli, manda él, no los actores. Tb me gustó mucho "Take Shelter", por cierto. Un tipo (Jeff Nichols) a seguir.

    ResponderEliminar
  10. Pues si, es cierto, el bueno de Matthew lleva "encasillado" en sureño de cara palo, pero oye, que le siente muy bien. Ayer vi, por fin, "Killer Joe" y me dejó muy mal cuerpo su rol, en espaial toda la parte final de la peli es enfermiza. A parte de las que comentas me gustó en "El inocente" y ojo con su participación en el nuevo Scorsese, que puede mirar de tú a tú a DiCaprio.

    Un saludo!!

    ResponderEliminar
  11. José Luis García-Calvo Jaime28 de agosto de 2013, 22:38

    Totalmente de acuerdo con la crítica. De lo mejor del año y además esas dos horas y diez se pasan volando por un gran sentido del ritmo y de la capacidad del relato por mantener atrapada la atención del espectador.
    Y... ¿podéis creer que había ratos que yo creía que estaba viendo "La Isla del Tesoro" con McConaughey haciendo de John Silver? El pirata que llega a esa posada aislada en lo alto de un acantilado, éste aislado en una isla pantanosa... ambos necesitados de un barco, ambos conocen a un chico (Ellis = Jim Hawkins) que verá como el contacto con el pirata le hará abandonar la infancia... e incluso el SPOILER asalto final a la casa tan de western FIN SPOILER parece imitar el asalto a la empalizada en el libro.
    O a lo mejor soy yo que igual que Jeff Nichols me monto historias a la de tres xD

    Un saludo!

    ResponderEliminar
  12. Hep!
    Ramón, a que mola Killer Joe... Nosotros la vimos en un Sitges y la verdad es que fue una sorpresaca. A día de hoy decirlo ya es un cliché, pero vamos, nunca más alitas de pollo para llevar.
    Comparto tus ganas de ver al bueno de Matt en "The Wolf of Wall Street". Puede ser un pelotazo.

    Y José Luis, gran paralelismo, tío... La verdad es que no había ni pensado, pero te lo compro. Y al final, sea Stevenson o sea Twain, lo cierto es que la peli tiene un aire clásico muy, muy poderoso.
    En cuanto a esa escena final, a mí me hizo pensar un poco en el "Dillinger" de Milius. La de Warren Oates. PELICULÓN.

    Abrazotes a todos!!

    ResponderEliminar
  13. Vi "The Lincoln Lawyer" (El Inocente) el otro día y me gustó mucho. La trama del thriller (que se ve venir pero que no pierde tensión en ningún momento) y la interpretación de McConaughey (¿algún día podré escribir el apellido de este hombre sin hacer copypaste? me lo pido), muy ajustada. Le subo medio punto más en mi cariñómetro. Gracias por citarla porque no la había visto.

    ResponderEliminar

- No toleramos bajo ningún concepto el SPAM. Todo comentario debe constar de un texto original, o de lo contrario será eliminado.
- Los posibles SPOILERS deberán ser avisados. En caso contrario, nos reservamos el derecho de adaptar o eliminar el comentario.
- No censuramos ni banneamos a nadie, pero por favor, un poco de respeto nunca está de más...

Categorías