Crítica de Capitán América: El Soldado de Invierno (Captain America: The Winter Soldier)

Tras el semifiasco de la primera entrega, uno de los eslabones más débiles de la Primera Fase de despliegue del Universo Marvel, el Centinela de la Libertad tenía que andarse con mucho cuidado. Y teniendo en cuenta la sangre que corre por las venas del personaje, puro clasicismo comiquero, el mejor tocón al que agarrarse parecía que podía ser también el más arriesgado: sólo había que dar por buena la creencia de que Los Vengadores es la mejor película de superhéroes de los últimos veinte años (lo es, obviamente) y construir a partir de ese modelo, aportando cosas nuevas pero sin desviarse demasiado, apuntando a sus objetivos creativos pero sin querer volar demasiado alto como para chamuscarse el culo con el Sol. Cuanto más se asemejara la segunda entrega de las aventuras Capitán América a un spinoff de la de Whedon, en fin, más sobre seguro se andaría. Pero claro, los resultados colaterales son que ahora ha resultado que esta podría confundirse con una hermana menor de aquella, y que además en lo formal parece ir un tanto escasa de personalidad. Pero demonios, el daño es menor y los resultados eminentemente positivos. Nerds de todo el mundo, respirad tranquilos: Steve Rogers ha vuelto en plena forma y con ello nos llevamos a la boca una película de superhéroes muy notable. Diría superior a la media, pero Marvel está on fire, y su media está hoy día envidiablemente elevada. Si alguien quiere ir tomándole el pulso a la Fase Dos, Capitán América: El Soldado de Invierno es mejor que Thor: El mundo oscuro, y casi tan buena como Iron Man 3.

Empecemos por lo negativo. Al mando del aparato están Anthony y Joe Russo, ni los mejores ni mucho menos los peores directores que han pasado por la casa pero, eso sí, nada versados en ámbitos superheroicos y en blockbusters de acción. Bien por Marvel, que siempre ha confiado en personas -profesionales, moderadamente autónomas- más que en nombres de relumbrón para conferir a sus productos un aire más o menos único, más o menos diferenciado, y poner a dirigir a una pareja que en esencia ha destacado en la realización de comedias -los Russo son órbita Dan Harmon- dice bastante de la asunción de riesgos. Pero claro, a pesar de poseer una realización solvente y sólida, la falta de experiencia se nota precisamente en esas escenas de acción, un tanto confusas en lo físico, probablemente debido a una inseguridad que en ocasiones termina confiando demasiado en la cámara al hombro. El resultado, una cierta confusión. Y, tampoco conviene obviarlo, una impersonalidad algo estéril en los criterios de realización, encuadre y planificación. Todo parece un tanto esquemático y, especialmente después de la deliciosamente descabellada Iron Man 3, falta algo de locura (una locura que sí contenía en algún que otro momento Thor: El mundo oscuro). En resumen, hay eficacia y eficiencia, pero falta algo de personalidad, una mano sólida en la acción y una cierta fuerza que evite un ligero descontrol de los efectos especiales, especialmente en su clímax final.


Dicho esto en el lado positivo está, en fin, casi todo lo demás. Si en la puesta en escena la cosa parece un poco convencional, es en la parte guionística (no exenta de algún agujero, cuidado) donde el producto se dispara hacia nuevas cotas. Esta vez se ha querido alejar el producto de la estéril evocación pulp de la predecesora para abrazar un estilo totalmente distinto: si bien esto es un nuevo espectáculo revientatodo, el corazón y el alma tienen los ojos fijados en el suspense. Concretamente en los thrillers de los años 70, de los que bebe para construir una trama de intrigas políticas a la vieja usanza, cercana a los ejemplos clásicos, especialmente a Marathon Man, Siete días de mayo y Los tres días del Cóndor (ojo a la presencia aquí también de Robert Redford, toda una declaración de intenciones). Pronto, la historia de la película se sitúa en un punto afín a las tramas de espionaje y se trufa de triquiñuelas de agentes, engaños, traiciones y sorpresas para el público que quiera dejarse engañar un poquitín: claro, la complejidad de la trama no es especialmente elevada, pero el juego de equívocos y la difuminación de la las líneas entre amenaza y aliado es sumamente interesante. También el tono de caza humana en el que el Sistema persigue a un individuo cada vez más desprotegido. La amenaza, como en aquellas grandes intrigas de antaño orquestadas por Pakula, Pollack o Frankenheimer, no viene de fuera, sino de dentro.

Esto capitaliza el enorme valor de una película como esta. Capitán América: El Soldado de Invierno es, antes que nada, una película de personajes. Ellos llevan el peso de la historia, tanto el argumental como el emotivo. La sinergia entre los actores y sus caracteres es perfecta (uno ya no imagina a unos Capi y Viuda Negra con otros rostros que los de Evans y Johansson) y la compenetración entre los propios personajes ha llegado a donde debería aspirar: al entendimiento perfecto y el equilibrio justo entre acción en compañía -a la que se suma un tercer vértice valioso, el Halcón- y comedia de timing impecable. Aquí la Viuda Negra ya tiene un peso bestial, tanto como el del propio Rogers, brinda nuevas lecturas a su propio pasado, otorga perfectos contrapuntos al hipotético protagonista y de paso regala junto a él impagables momentos de tensión sexual no resuelta. Y funcionan como una de las dos facciones en disputa en una guerra en cuyo lado opuesto está, él solito, el Soldado de Invierno, villano capaz de arramblar con todo, antagonista casi a la altura de Loki (hasta ahora único villano de las películas Marvel con auténtica entidad). Un Soldado de Invierno muy cercano al que ha planteado recientemente Ed Brubaker en su celebrada etapa al frente de la cabecera que da, él también, nuevas capas de lecturas al personaje principal, al tiempo que ejerce de enigmática y misteriosa pero implacable fuerza destructora.


Con los fallos citados más arriba asumidos, estamos ante un éxito innegable de La Casa de las Ideas. Una película infinitamente entretenida que condensa todos los aciertos Marvel de las últimas entregas: la expulsión de cualquier atisbo de sobriedad impostada en favor de lo lúdico, un triunfo de la luz sobre la oscuridad más severa que, sin embargo, no implica una falta de rigor ni una fidelidad a los propios planteamientos. El Soldado de Invierno es una película literalmente luminosa, que se desarrolla en un entorno urbano, abierto, que da pie a escenas propias del thriller (el asalto a cierto SUV rodeado por coches de policía es simplemente espectacular, pedía a gritos a Michael Mann) y a grandes set-pieces de acción exquisitamente coreografiadas aunque, insisto, quizá no rodadas con toda la perfección deseable. El humor está siempre presente, el festival de guiños es de órdago, y esta vez este no va destinado sólo al público lector de tebeos (que también: más de un orgasmo geek se puede oír en la sala) sino a cualquiera que tenga un mínimo contacto con la cultura pop. Y para colmo, todo podría terminar suponiendo un enorme game changer en el tablero de juego Marvel que terminaría de dar la relevancia argumental a esta importante película superheroica.

7'5/10



7 comentarios:

  1. Totalmente de acuerdo con crítica y nota.

    Vaya película individual que se han marcado estos dos hermanos para el Capi. No solo por arriesgarse a sustituir el humor blanco de la casa, por cierta (solo cierta) oscuridad acerca de los métodos de las agencias de seguridad para justificar sus leyes represivas contra los ciudadanos (utilizando el terrorismo controlado para justificarlo), sino porque éste Capi es mucho más cercano a los cómics que el de la primera parte, e incluso que el de "Los Vengadores", que no podía lucirse demasiado por formar parte de un grupo donde Hulk y Iron Man le robaron protagonismo.

    Pelea más, se involucra más en todo lo que rodea a S.H.I.E.L.D., e incluso se atreve a cuestionar su propio papel al sentirse fuera de lugar en cuánto a principios y normas éticas y morales (¿guiño a Guerra Civil Marvel?)

    Y luego está el Soldado de Invierno, que en cuánto aparece en pantalla es cómo si una apisonadora hubiera hecho acto de presencia. Porque precisamente sin casi palabras ni diálogos, consigue transmitir una presencia realmente peligrosa y amenazante. Aunque tal vez, lo que más se quedó en mi mente al final, fue ese plano SPOILER en el que con Steve Rogers caído al borde del río, él se vuelve a mirarlo una última vez antes de perderse en la espesura del bosque FIN SPOILER. Sin chorradas del tipo enemigo que se vuelve amigo ni milongas de esas, solo la duda de no saber quién es él o quiénes son sus verdaderos enemigos, se aleja cómo si solo fuera una sombra (Sé que luego vuelve a aparecer en la segunda escena post-créditos, pero para mí ahí acaba su participación en la película).

    Por lo demás, esta segunda fase va muy muy bien. Y no sé qué tal será "Guardians of the Galaxy", pero ahora tengo bastantes más ganas de verla que antes. Obviamente no va a tener la misma seriedad que ésta, pero la diversidad de esta fase 2 es lo que, en mi opinión, la está haciendo funcionar.

    Saludos a todos y siento el comentario tan largo!

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  2. Hombreeeee....! Amigo José Luis, se te echaba de menos, maldito basterdo...

    Muy de acuerdo en tus apreciaciones. Especialmente en lo de ese (pseudo)último plano del Soldado de Invierno. En mi opinión la segunda escena post-créditos sobraba totalmente, no tanto por mala como por innecesaria.

    Bien visto lo de la "Civil War", pero yo puestos a evocar algún tebeo, veo bastantes semejanzas con "Nick Furia vs. SHIELD", de Harras y Neary. Una miniserie estupenda de finales de los 80 que iba precisamente de eso, SHIELD convirtiendo a Furia en un proscrito. No sé por qué narices no la cité en la crítica, pero la verdad es que probablemente este tebeo estaría en la mesilla de noche de los responsables de la peli.

    Y totally agree, por supuesto, en lo de Guardians of the Galaxy. Ganazas, por Dios. Este año entre estas dos, Spiderman y X-Men se han propuesto matarnos. ¿Que la de Spidey huele a castaña gorda? Pues sí, oye, pero yo estaré el primero de la fila el día de su estreno.

    En fin, que un placer hacer negocios contigo, como siempre ;)

    Abrazaco!

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  3. Buenas! Yo también echaba de menos comentar aquí en la Casa, jeje, aunque si no recuerdo mal... comenté en "La Lego Película" con silencioso resultado XD. Pero en fin... las circunstancias de la vida, que no me permiten conectarme tanto como me gustaría.

    Buff!! La de años que hace que leí los cómics de Furia, ni me acordaba de ellos, sinceramente. A mi me vino a la memoria "Civil War" por SPOILER la situación de Viuda Negra al tener que hacer pública su identidad frente al consejo de seguridad nacional FIN SPOILER, pero tal y cómo está el tema de derechos de personajes, es complicado que se vea esa película próximamente.

    La de Spider-Man me da pereza, en serio lo digo. De hecho me dejó tan mal recuerdo la última, que no sé si veré ésta. La de los X-Men, por supuesto que caerá sí o sí, porque parece que Bryan Singer vuelve a su mejor versión. Pero por el momento, la fase 2 de MARVEL se come a todos los demás. DC está tardando en ponerse las pilas si quiere generar el mismo interés.

    Y cómo puntilla, una recomendación a padres que lleven a sus hijos a ver la peli del Capi, pensando que es una más de superhéroes. Es seria (o al menos más de lo habitual), y tiene una trama levemente más compleja de lo habitual, por lo que los niños pueden aburrirse, dormirse, o la peor opción, dar jaleo en plan modo puñetero on. (Lo digo por mi experiencia en sala, el día que fui a verla) Eso sí, siempre quedan esas anécdotas, en forma de diálogo padre-hijo, que resultan graciosas, y al mismo tiempo molestas cuando se realizan a voz en grito y que reproduciré brevemente aquí:
    - Papá, ¿está el capitán muerto?
    + No, hijo, ¿no le ves ahí hablando?
    - ¿Y ahora?
    + No.
    - ¿Y cuándo van a dejar de hablar y ponerse a pelear?

    Pues eso, que está más cerca de ser un thriller de acción que una película de superhéroes pura y dura. ¡Estáis avisados, padres! (Lo digo como tío que lleva a sus sobrinos pequeños a ver este tipo de películas y procura no tener ese tipo de problemas de comportamiento y voces).

    De nuevo siento el comentario un poco largo, jeje.
    Otro abrazaco para allá!

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  4. Glubs... pues te pido disculpas por lo de la peli de Lego... Escribió la crítica la amiga Maria, por eso ninguno de los dos capitostes te contestamos. Y de hecho aún no la hemos podido ver, ni Carlos ni yo, así que poco te podremos decir... Sorry ;)

    Oye, estupenda tu recomendación/aviso para navegantes, no podría estar más de acuerdo.
    ¿De verdad te encontraste con esa conversación en el cine? Madre de Dios...
    Oye, y ya sé que igual digo una obviedad pero ¿no se está perdiendo a una velocidad de vértigo el respeto al cine como liturgia? Cada días es más normal que la gente hable en plena peli a voz en grito (me indigna incluso que sea sin gritar) y casi que ya no te atreves a hacer callar a nadie porque en ese caso serás tú el borde y el raro.
    ¿Esto es así o símplemente me estoy agriando con la edad? En fin...

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  5. Don't worry man, si me di cuenta de que la crítica de Lego no la firmábais vosotros, así que sin problema ;)

    Sí, me encontré con esa conversación y con comportamientos de lo más lamentables, aparte de que hubo corte de luz en la sala, por tormenta, así que te puedes imaginar la que se formó en plan campamento Krusty con los niños a punto de abalanzarse sobre los adultos.

    Y no, no eres el único que se indigna con el ambiente de las salas de cine hoy día. Joder! (con perdón), se ha perdido totalmente el respeto que había antes! Y es que encima te levantas para protestar y eres el malo. Cómo nos ocurrió a mi hermano y a mi, viendo "Fast 6", en una sala llena hasta los topes, el año pasado. Había tres niñatos cojoneros (y perdón de nuevo por la expresión) comentando la película en voz muy alta, porque uno de ellos ya la había visto pirata, y arreando patadas en el asiento de mi hermano. Mi hermano se da la vuelta, les pide educadamente que dejen de dar jaleo y los críos se callan, pero a continuación una señora, que resulta ser la madre de uno de ellos, le dice a mi hermano que los niños pueden hacer lo que sea, porque han pagado una entrada y que él no es nadie para decir nada. Pues claro, al oír eso, me giré yo también, le dije que eso no les daba derecho a dar jaleo y al final el resto de espectadores de la fila se unió a favor de nuestra mínima protesta y la señora tuvo que callarse. Es decir, que hay gente que piensa que lo de ir al cine es como ir a ver un partido, tienes derecho a comentar la jugada a voz en grito, y si el de delante se mosquea, le echas en cara todo.

    Pero bueno, por suerte, no nos ha pasado más que un par de veces.

    Y por cierto, haciendo off-topic, ¿qué demonios ocurre en la crítica de "La vida de Adele"??? Llevo como media hora leyendo comentarios a cuál más absurdo y no entiendo como una película, que me gustó a secas, pero que tampoco pretende ser nada más que lo que es, haya provocado tal debate.

    En fin, paciencia!! Saludos!

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  6. La madre del cordero... queda apuntada tu anécdota para cuando hagamos una "Gran antología ilustrada del trogloditeo cinematográfico". No sé si va a tener mucho éxito, pero por lo menos sí auguro una edición nutrida y gordota. Quince volúmenes mínimo.

    De lo otro, Adèle, ya ves, un pifostio de cojones. No sé, algo inexplicable... o con una explicación muy turbia detrás. Yo ya digo que hay algo en el fondo de todo eso, que no me creo que todo sea una reacción espontánea y que no esconda intereses ocultos: no sé si una campaña de desprestigio por parte de la competencia (lo que a estas alturas ya sería absurdo) o bien una estrategia publicitaria por parte de la distribuidora, a lo "haz que hablen de ti aunque sea mal" (lo cual tendría más sentido, porque acaba de editarse la peli en formato doméstico).

    Como sea, harás bien de mantenerte alejado (eso es un puto agujero negro; si no sintiéramos tanta responsabilidad hacia nuestros lectores...) y, en fin, gracias por ls ánimos.

    Un abrazote (y perdona por tardar tanto en contestarte)!!

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  7. Pues estaba tentado de meterme en el debate con un comentario del tipo: "¿qué narices??? Aquí discutiendo chorradas de Adele cuándo el Soldado de Invierno ha resquebrajado el universo cinematográfico Marvel ¿es que nadie piensa en los niños????" seguido de un guiño, guiño y un emoticono haciendo burla. Pero me da que solo conseguiría exacerbar los ánimos y me convertiría en el malo del momento, lo cual solo me ayudaría a conseguir enemigos... y a lo mejor el puesto de alcalde de Mordor, así que te haré caso y me mantendré al margen.

    Lo dicho, ánimo! un abrazo!

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